Festival Internacional de Poesía de Medellín

Javier Naranjo (Colombia, 1956)


La sangre

Ahora
en los dedos
se recoge la sangre

de la primera falange
se retira

la sangre
es la que toca
sin ella el tacto se aduerme

el tacto
va en la sangre
ella lo arrulla
la sangre es la nana
del tacto
le canta canciones de sueño
y lo enardece

la sangre se contiene
en flujo y en reflujo
sin un cuchillo
que abra

la sangre también asiste
al pensamiento

la sangre piensa en sí

Cada sombra

Cada luz
tiene
su nicho en la casa
y todo en ella
duele
cuando se acomoda

Agua

La casa deriva
en el agua
en la gota que acecha
y quiere estallar
desbordarse
en la mano
oscura
que la escribe

arrecia
en cada gota
y en el hombre
y en su equipaje

llueve
una cosa que moja

llueve
agua

en el animal
que entrega el morro
dócil
al cuchillo
llueve
llueve sangre

en la planta
ávida
que se lame
y aventura zarcillos

llueve

en cada gota
sola
y repetida

en su sonido
desde el principio

Plantas

Si están enfermas
no florecen
y a los ojos de uno
que no sabe ver bien
las muertes lentas
mueren

tan
despacio
que podríamos
sí otra es la velocidad
vernos agonizar

*

A todos nos asedia
lo que más tarde
o más temprano
nos derrumba

más tarde para qué
o para quién

¿para la torre abolida?

más temprano
para qué
o para quién

¿para el que toma
esa vida
y la ve derrumbarse?

y fue su mano exacta
la que procuró
y fue su rostro
el que vio
morir
al otro rostro

y los ojos
que no saben
si es más tarde
o más temprano

o se cierran
apagándose
y entienden
que todo
es
preciso

Fiesta en casa

En esta casa
todo lo que llega
se afantasma
y entonces no llega
o llega sin poner pie

y apenas un remedo de voz
sostiene
hilo delgado
y atento
a encontrar al otro lado
abismo

y bailamos:
formas de química azules
entre las patas
de los muebles
y entre las mesas
y en las copas firmes
en su certeza
bailamos el baile de la inexistencia
donde ningún pie tropieza

La vida

La vida es la que amontona
los platos sucios
en la cocina

la vida que come
que gasta
que no respeta
lo que se sirve
y va a ser devorado

Cuerpos

El que naufraga
dando tumbos
en la noche
en el cuerpo
del sueño el que queda
anclado

Carreras

«Una carrera es una cosa maravillosa
pero no sirve para acurrucarse
contra ella en una noche fría»

Marilyn Monroe

Todos estamos de carrera
todo se debe a ella
nuestros gestos
las palabras

cualquier tentativa de ir hacia algo
es de carrera

carrera urgente hacia la nada
carrera de cuervos
que se arrancan los ojos

nos graduaremos de materia

¿y después
del gran
del mejor
del que bucea en su lago interior
del que se contempla el rostro
solo
en su pozo
y apesta?

«El que nada se oye
En una alberca de sombra»
Xavier Villaurrutia

Y no saber
si esa
es la mujer que amo

y no saber que amo

la risa
el desenfado
abandona la alberca
que soy
y se presenta a todo
con mi nombre

* * * * *

«Cada minuto el último minuto» Denise Levertov

Lamer
lo que me ha sido
dado

como las bestias
que descienden
al agua lenta
de la vega

* * * * *

Toda la luz se ha ido
en esta casa
ningún deseo la invoca
y ni la mano
pulsa
la orden correcta

encender lo que se niega

toda la luz
en un vacío
que no puede uno
penetrar

toda la luz
es exigua
pequeña
extraviada

y en los vericuetos
que ella entrega
y opone

nosotros

Baile de dos

El primer paso
en un baile de dos
alguien tiene
que darlo

la mano tímida
que busca
una mano
los pies
que deben encontrarse
pero no tropezar

el lento
juego de los cuerpos

el tanteo

para no hallar abismo

Hijos

Uno
los protege
de morir

uno les evita
el agua ciega
el agua
en la que ciegos
se abandonan

uno los alimenta

los disputa
al rostro
que los sigue

a la boca
ávida
que los llama

Los sin amor

Los sin amor
se acuestan a dormir
como a lo único
que pueden abrazar

los sin amor
aman el sueño
porque ahí
corretean libres
al otro día de lo atado

uncidos
al yugo de lo variable
cabecean prodigiosos
los sin amor

para hundirse
en su propia pavura
y sola saciedad

* * * *

Que la muerte
no venga
a acezar aquí
entre los cuerpos

que ellos solos
quieren devorarse
sin que otra boca
voraz
los halle

* * * *

Lo que el día
puede hallar
para nosotros

abandonarse
morir
como en la hierba
un sol último

Javier Naranjo nació en Medellín en 1956. Poeta, director de talleres de poesía, ex director de la Casa de la Cultura del Carmen de Viboral. Ha publicado los libros de poemas: Orvalho (con Carlos Enrique Ortiz y Gabriel Jaime Caro) y Silabario. El libro “Casa de las estrellas” (proyecto ganador de una beca de creación del Ministerio de Cultura de Colombia), está compuesto por definiciones poéticas de conceptos e imágenes, elaboradas por niños. En este libro, ha recopilado su trabajo de varios años como coordinador de talleres de estimulación poética, dirigidos a niños, en su mayoría del oriente antioqueño.
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