Misión
La Corporación de Arte y Poesía Prometeo es una organización cultural colombiana, independiente, que desarrolla proyectos y acciones para fortalecer la creación, la comprensión y la difusión de la poesía, y su asociación vital con otras organizaciones que promueven la expresión artística, y con los procesos sociales que en Colombia están trabajando en la defensa de los derechos fundamentales, incluidos por supuesto los derechos culturales.
Su misión es contribuir al desarrollo del lenguaje y de la conciencia de los individuos y de la sociedad colombiana, y al lado de los poetas y artistas colombianos, y con la solidaridad de un movimiento mundial de poetas, artistas e intelectuales por la paz de Colombia, coadyuvar a la lucha para alcanzar un nuevo tiempo histórico de paz en nuestro país, en abierta oposición a la guerra, con plena democracia política, económica, social y cultural, que abrirá puertas definitivas a la reconciliación nacional.
Esta meta solo se alcanzará mediante la presión nacional e internacional, cultural, social y política, para el restablecimiento de un diálogo entre las partes enfrentadas, como fruto de un acuerdo humanitario para el intercambio de prisioneros de guerra y secuestrados.
Valores por los que se rige la organización
1. Prometeo sabe que sin democracia política, democracia económica, democracia social y democracia cultural en Colombia, no tendremos un país en paz ni desarrollo en plenitud del ser colombiano. Prometeo sabe bien que, en el momento actual, en nuestro país no existe una plena democracia en estos terrenos, y en ese entorno desarrolla su labor inquebrantable, pese al hostigamiento por parte de los detractores de la cultura y de la lucha por la paz.
2. Prometeo cree firmemente en los Derechos Humanos fundamentales, gravemente violados en territorio colombiano por los actores en conflicto: el Estado, los grupos paramilitares y las guerrillas. La lucha de Prometeo es una manifestación de la defensa de la libertad de pensamiento, de expresión, de reunión y de creación. Prometeo cree en la pluralidad y en el disenso, y en el diálogo indeclinable como instrumento magno de la solución a los conflictos.
3. Prometeo tiene la convicción de que la poesía y el arte tendrán un papel fundamental en los procesos de desarrollo y que los derechos culturales de los colombianos no pueden seguir siendo violados por un Estado que niega la existencia de la guerra, mientras otorga 3.6 billones de dólares anuales al presupuesto militar en detrimento de los deficitarios rubros para la cultura, la salud, la educación y el empleo de los colombianos.
4. Prometeo tiene la certeza de que las artes y la poesía contribuirán decisivamente al surgimiento de una nueva sociedad humana. Por ello realiza sin pausa desde 1991 los festivales internacionales de poesía de Medellín y ha promovido la fundación y existencia de un movimiento nacional e internacional de artistas e intelectuales por la paz en Colombia. Prometeo ha opuesto erguidamente la belleza al terror, alimentando a través de sus festivales poéticos anuales la confianza en la resistencia espiritual de los colombianos y en su alto destino, trascendiendo la hecatombe.
5. Prometeo sabe que sus aliados naturales son los poetas, artistas e intelectuales del mundo, y que es necesario concretar propuestas y acciones conjuntas de un sector de la comunidad internacional de los poetas, artistas e intelectuales colombianos, para coadyuvar a la resolución del conflicto colombiano y a fortalecer la posición y la voz del espíritu humano frente a la actual coyuntura mundial.
Breve historia
1991, año de fundación del Festival Internacional de Poesía de Medellín, fue un año particularmente duro para Colombia (¿cuál no lo ha sido?), y Medellín en particular sufrió, más que ninguna otra región del país, los rigores de la brutal guerra entre el narcotráfico y el Estado. La ciudad vivía aterrorizada, y los carros-bomba eran el pan cotidiano de la comunidad. No sólo esa guerra se libraba: también, y como desde hace 40 años, se mantenía el enfrentamiento entre la insurgencia y el Estado. En esas condiciones, la dirección de la Revista Prometeo decide convocar el I Festival de Poesía de Medellín, el cual tuvo un carácter nacional, con la participación de 13 poetas. La masiva respuesta del público mostró que existían necesidades de carácter cultural y espiritual no satisfechas, que una sed de cosas nuevas se manifestaba de manera clara, y que la poesía parecía poder satisfacer parte de esa necesidad.
En este difícil entorno, los poetas reunidos en torno a la Revista Prometeo fundaron, en abril de 1991, el Festival Internacional de Poesía de Medellín, en medio de unas condiciones sociales que no dudamos en calificar de pavorosas: en efecto, estaba en su apogeo la brutal guerra del narcotráfico contra el Estado y contra el pueblo colombiano, y Medellín en particular sufría como ninguna otra ciudad del país los rigores de esta guerra. El Festival se funda entonces como una manera de ejercer resistencia pacífica civil desde una vía inexplorada hasta entonces en Colombia, y quizás en el mundo: la de la poesía.
La respuesta a la convocatoria al I Festival de Poesía de Medellín fue tan masiva y sorprendente, que se tomó la decisión de continuar anualmente con el proyecto. Se convocó entonces al II Festival Internacional de Poesía. El crecimiento del evento, tanto en la duración, como en número de poetas invitados, número de actividades, cantidad de público asistente, nos indicaron que la continuación del mismo exigía la creación de una entidad legalmente constituida, y es así que la como la Corporación de Arte y Poesía Prometeo gestionó y obtuvo su personería jurídica en marzo de 1993.
En ese mismo año, y con posteridad a la celebración del III Festival Internacional de Poesía de Medellín, y en vista de la importancia que estaba adquiriendo el evento, el Concejo Municipal, aprobó por unanimidad el Acuerdo 35, que dotó de un apoyo anual de treinta millones de pesos al Festival.
De 1993 en adelante, tanto el Festival como la Corporación mostraron una línea de crecimiento y consolidación, en unas condiciones sociales y políticas extremadamente delicadas: ni la guerra entre las fuerzas insurgentes y el Estado, ni la de éste contra el narcotráfico, daban muestras de disminuir, y paralelamente se daba un crecimiento desmesurado del paramilitarismo y, asociado directamente a éste, un dramático aumento del desplazamiento forzoso. No obstante estas difíciles condiciones, el Festival creció y se consolidó de tal manera, que poetas, periodistas y directores de otros festivales poéticos del mundo comenzaron a calificar a nuestro festival como uno de los eventos poéticos más importantes del mundo.
En 1997, y de nuevo en consideración al crecimiento y al prestigio nacional e internacional del Festival, se aprobó de nuevo por unanimidad el Acuerdo 40, que modificó el Acuerdo 35, dotando al evento con una cifra de doscientos millones de pesos anuales.
En el año 2001 el Festival fue incluido en el Plan de Desarrollo Municipal de la Alcaldía de Medellín, (Acuerdo 012 de 2001). En 2004, fue también incluido en el Plan de Desarrollo 2004-2007 de la administración del doctor Sergio Fajardo, actual alcalde municipal.
En el año 2003, el Ministerio de Cultura clasificó al Festival Internacional de Poesía de Medellín como uno de los proyectos culturales de impacto nacional.
A partir de 1991, la Corporación ha realizado 16 festivales internacionales
de poesía, ha editado periódicamente la revista Prometeo (75 números a la fecha),
ha editado libros y documentales, fundado y realizado 10 versiones de la Escuela
de Poesía
de Medellín,
y ha dictado y dicta numerosos talleres de lectura y-escritura poética. Ninguno
de los últimos quince años ha sido fácil para Colombia, y las actuales circunstancias
no parecen precisamente favorecer el inicio de un proceso de paz, y mucho menos,
una solución política negociada al interminable conflicto que padece nuestro
país.
La Corporación de Arte y Poesía Prometeo organizó y celebró la I Cumbre Mundial de Poesía por la Paz de Colombia, en 2003, en la que participaron como expositores poetas colombianos y extranjeros, miembros de ONGs de Derechos Humanos, y ministros y viceministros de cultura del área Latinoamericana.
En ese contexto, la Corporación de Arte y Poesía Prometeo ha mantenido y mantendrá sus esfuerzos, como una manera de hacer oposición a la barbarie, y de buscar rutas alternativas de resistencia democrática y pacífica a la extrema violencia que golpea a nuestro país, con miras a fortalecer la defensa de los derechos fundamentales de los colombianos: el derecho a la vida, el derecho a la libertad de expresión, a la libertad de reunión y a la libertad de creación, contribuyendo a la creación de la arquitectura de una patria para el sueño y para la vida. |