El hombre ha experimentado mucho.
Nombrado a muchos celestes,
desde que somos un diálogo
y podemos oír unos de otros F. Hölderlin
Por Jairo Guzmán
Especial para Prometeo
El Festival Internacional de Poesía de Medellín se manifiesta como un acto esencial, que ahonda en el alma humana, exalta la condición celebratoria del ser y lo inscribe en un ámbito de ejercicio de la libertad, a partir de las potestades de la poesía. Su luz incide en la conciencia, en las percepciones de un público para quien prospera el espíritu, resistiendo las afrentas de una realidad saturada de violencia y degradación. A la altura de sus sueños el Festival se visualiza como un centro ceremonial en el que la poesía se convierte en puente que nos conecta con lo sagrado, con las fuerzas emancipadoras del ser, con su raíz más pura en la poesía, para la vida y para la transformación del mundo interior de quienes acceden a su influjo. Esta celebración nos sitúa en una órbita transhistórica, de culturas que interactúan a través de sus representantes, los poetas provenientes de los cinco continentes. LEER
Medellín, última década del siglo XX y primera del XXI: veinte años de complejos sucesos en una ciudad entre miles de urbes del planeta que han padecido la extrema violencia. Hace veinte años, en la otrora nombrada capital mundial del crimen y del narcotráfico, era el tiempo de la guerra entre el capo Pablo Escobar y el Estado colombiano, del genocidio y el magnicidio político, del crecimiento de las bandas delincuenciales en las laderas de la ciudad bajo la consigna de dominio territorial cuadra por cuadra. Estallaban petardos, bombas y carros-bombas “por doquier”. No conseguían los bomberos apagar todos los incendios, no alcanzaban los periódicos a registrar la quema, los humanos a soportar la demolición de tanto vidrio sin comprender las causas y consecuencias del explosivo entorno LEER
El poeta se formuló, siempre, y según las civilizaciones y épocas de la historia, interrogantes sobre su propio arte poético, otorgándole siempre un interés particular al sentido de la palabra con relación a un tiempo y a un espacio cultural. Estos interrogantes guiaron al poeta en una partida sin retorno para hacerse merecedor de su lugar entre los vivos y los muertos. Es éste un itinerario seguido de un poeta a otro. Itinerario de un aprendizaje, pero igualmente lo es de una iniciación en la palabra poética que con cada poeta adquiere experiencia, el inicio del despertar.
De oriente a occidente, de los tiempos antiguos a los tiempos modernos, el poeta hizo de este itinerario una señal a la cual seguir. LEER
Por alguna razón la poesía es entre todas las artes el arma que yo he escogido para batallar. Resulta que ésta es la armadura que, tanto por la talla como por el peso, me queda mejor.
Aunque he tratado de practicar las artes visuales —en el bachillerato me gustaban mucho y me iba muy bien en los exámenes—, en la universidad me dediqué al teatro. Me gradué en expresión y drama en la actuación.
Sin embargo, la poesía —escribirla y leerla ante el público— es lo que más me ha movido y en lo que he perseverado. Hay algo en el costo o la ausencia de costo de los esferos y los cuadernos de escolar, en la comodidad de llenarlos, de escribir en ellos en cualquier parte rápidos borradores de poemas para pulirlos después a mi gusto.
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Aunque la poesía es producto de la imaginación creativa, refleja las realidades de la cultura, incluso las ideas corrientes y la visión personal del mundo del poeta. Trata las emociones pero éstas se basan en la rudeza de la vida. Estoy de acuerdo con el poeta inglés, John Keats, en que las miserias de este mundo son miserias y no nos dan descanso. La poesía es espiritual y material a la vez, y es su fusión apropiadamente expresada y trabajada, lo que triunfa en la página y alimenta una multitud de emociones.
Mi vida en una isla que ha sido un crisol colonial por 365 años, una edad de dependencia y otra de post-independencia con sus tensiones, contradicciones e ironías, es parte de la cultura en la que escribo. LEER
Llamamos literatura potencial a la búsqueda de formas y estructuras
que podrán ser utilizadas por los escritores como mejor les parezca.
Raymond Queneau
Por Juan Diego Tamayo
Especial para Prometeo
Ya para nadie es un secreto que la obra de Italo Calvino (1923 Santiago de las Vegas, Cuba - 1985 Italia) es una de las más importantes que se han desarrollado en el campo literario en los últimos tiempos. Su manera tan personal de concebir la literatura y su lectura y crítica de autores clásicos y contemporáneos tan esenciales para sus planteamientos; su relación con el arte y con la estética pictórica de vanguardia de la que realizó valiosos comentarios; su vínculo y preocupación con los temas científicos; su acercamiento a las teorías críticas literarias y sus representantes serán para este escritor herramientas imprescindibles para construir una concepción muy propia de su estética narrativa. LEER
Un superficial, controvertible comentario de prensa –casi prehistórico por su humor y contenido- publicado en un periódico local por uno de nuestros poetas yuppis o vedettes, es todo cuanto ha merecido en estas latitudes la noticia de la muerte de Allen Ginsberg.
Sin embargo, a rajatabla o regañadientes, habría que admitir al respecto, que dicha superficialidad o incomprensión conforma al rasero común de la generalidad de los juicios formulados sobre las grandes figuras de la contracultura moderna por quienes les preceden en estas dos últimas décadas y que incapaces de emularlos en alguna medida, optan por rebajarlos a su estatura anodina, restándoles toda importancia o significado en el ámbito de la llamada postmodernidad. LEER
Estamos ante una rara avis de la poesía colombiana. Alguien a quien no se le ha dado la verdadera valoración como poeta , con una obra muy particular en su expresión y en sus preocupaciones.
Es un autor que encarna la angustia de ser, celebrando “la gravitación de cada día”.. Alguien cuyo devenir tiene algo tormentoso en su dimensión existencial. Su experiencia poética coincide con su turbulencia interior, con esa búsqueda incesante entre los escombros de una cultura terrorifica: Hijo de una Colombia desgarrada por su estolidez política y asesina. LEER
Algunas personas dicen que el poema es una escultura y el poeta una escultor que cincela el mármol con perfección. Dicen otros que es un rompecabezas que el poeta tiene que armar por su cuenta. Lo han comparado con un bebé recién nacido, con una fruta bendita del jardín de Dios. En tiempos de los romanos y de nuevo en el Renacimiento, los poemas eran descritos como pinturas parlantes, y la pintura como poesía silenciosa. (Robert DiYanni, Literature, 1986). Una cosa es más clara que el agua: no está hecho solo de palabras.
Un poema es todo lo que la gente dice y dirá qué es. En nuestro interior somos pura naturaleza, pura belleza, pura armonía que intelectualmente tratamos de corromper en nuestro exterior… pero ahí está, sintonizándose, cuando la mente consciente y la subconsciente abren la puerta que las comunica. LEER
La poesía para mí es una obra dramática con palabras, de la cual mediante las combinaciones y el juego surge un nuevo mensaje. Como lo expreso en un poema: “Las palabras pueden asumir toda clase de formas, pueden curvar, pueden doblar —incluso adoptar toda clase de formas geométricas”. Pero las palabras también tienen significado, estructura y sentido. Es un juego de llevar y distraer al lector hacia un nuevo principio. En mis poemas el empleo de un cierto lenguaje es muy importante. Escribo en diferentes lenguas, como papiamento, inglés y holandés. Cada una de estas lenguas tiene sus propias emociones, sensaciones, sonido y voces, que expreso en mis poemas. LEER
Por Miguel Arteche
Tomado de Web Universidad de Chile
Puedo hablar de poesía, si lo hago desde mi circunstancia. Mi circunstancia es mi arte de la poesía, que desde luego, no es el arte de la poesía. Donde ustedes leyeron "creación poética", lean "arte de poesía". Es el arte lo que me agota, decía Yeats, no la inspiración. Es el arte el que permite escribir. Dejen a un lado los posesivos que he empleado. Tomen ustedes todo lo que voy a plantear como la visión de un poeta sobre el mundo de la poesía. Esta es mi limitación y al mismo tiempo mí libertad, aunque haya cosas que puedan servir, creo, a muchos poetas. Agrego algo importante. Los físicos, que son personas que aman la poesía, dicen que "el experimentador no sólo observa un suceso, sino que lo altera por el mero hecho de observarlo". Un físico, Wheeler, agrega que "debemos reemplazar el término observador por el de participante". Agreguemos: no miramos el mundo; participamos de él. No estamos solos. Los que creen que están solos no saben que lo que nos rodea, valga la paradoja, somos nosotros. LEER
Por Althea Romeo-Mark
Traducción para Prometeo de Nicolás Suescún
A lo largo de los años he aprendido en los talleres de escritor a los que he asistido que el poeta es un escultor. Entre los mejores maestros que he tenido están Allen Ginsberg, Jerome Judson y Maya Angelou. Me enseñaron que un poema acabado de escribir es como un bloque de mármol o un gran trozo de madera para ser cincelado y tallado hasta que llegue a tener la forma perfecta que agrade al ojo. En forma parecida, uno pule un poema en borrador eliminando palabras hasta llegar a una forma concisa, concreta que comunique el significado con vívidas frases que despierten una respuesta en el lector. LEER
No conozco ya la noche, terrible anonimia de la muerte.
En lo hondo de mi alma ancla una flota de estrellas.
Véspero, centinela, brilla junto a la celeste
brisa de una isla que me sueña
para que anuncie yo el alba desde sus altas rocas.
Mis dos ojos en abrazo te navegan, con el astro
de mi verdadero corazón: no conozco ya la noche.
No conozco ya los nombres de un mundo que me niega.
Nítidamente leo las conchas, las hojas, las estrellas.
El rencor me es superfluo en las sendas del cielo.
Salvo que sea el sueño, que me vuelve a mirar
cruzar con lágrimas, el mar de la inmortalidad.
Véspero bajo el arco de tu fuego de oro,
La noche, que es sólo noche, no la conozco ya.
Cuando el espíritu humano es minado por el fuego cruzado de la muerte, la poesía lo revive. Desde los albores de la humanidad la poesía fue congregación, celebración de la existencia, iniciación en los misterios y dulce transmisión del conocimiento. Los humanos descubrieron así las potencias de su espíritu, su capacidad creadora y el poder transformador del lenguaje. LEER
“La poesía consiste en apretar el sol hasta convertirlo en una magnolia”
Pablo de Rokha
La poesía es el habla de lo no manifiesto. Es el instrumento de comunicación de aquello que está inmerso en el enigma. Diríase que la poesía es lo que sale a flote de las profundidades del ser, que son las profundidades insondables de un océano oscuro. En ese océano late el origen y la voz es una brotación de ese latido. La voz es la canción primera, el fundamento o principio del poema. LEER
Por Luis Carlos Patraquim Tomado de El Correo de la Unesco
¿Después de los disturbios y las guerras, qué hace correr al pueblo?
“El pueblo corre dentro de sí mismo, trazando en el suelo el círculo de su identidad”, dice un anciano, sentado a la sombra de un gran árbol. Conoce una enormidad de historias. LEER
Por José Antonio Monterrosas De Recomendación adultos 125
Homero Aridjis es un hombre y poeta de trayectos largos y luchas firmes. Escritor y Diplomático, profesor de diversas universidades. En 1987 recibió el Premio Global 500 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en nombre del Grupo de los Cien. LEER
Leí por primera vez a Gustavo Pereira a principios de 1983, cuando Jorge Alejandro Boccanera nos incluyó en el capítulo dedicado a Venezuela en su panorama La novísima poesía latinoamericana, aparecida en México en diciembre del año anterior.
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La Corte Constitucional de Colombia, declaró exequible finalmente la Ley del Congreso de la República que declaró patrimonio cultural de la Nación al Festival Internacional de Poesía de Medellín.
El proceso había hecho un trámite tortuoso durante dos años en los cuales había sido aprobado por la Cámara de Representantes y el Senado de la República. LEER
Presentamos a los visitantes de nuestra página Web la Sección de
Multimedia, en la que incluiremos gradualmente de nuestro archivo histórico
audiovisual poemas de algunos de los más destacados poetas que
han tomado parte en las 18 ediciones que configuran la historia del Festival
Internacional
de Poesía de Medellín, fundado en 1991.
El Festival Internacional de Poesía de Medellín difunde activamente la poesía
colombiana en el mundo. Desde 2002, Prometeo ha desarrollado
la Sección
Colombiana de Poetry International con sede en Rotterdam, con
información y poemas bilingües de 70
poetas colombianos.