Editorial


Una red de manos fundó los cimientos del mundo. Una red de manos los socava.

La obra magnífica se hunde. Pero aún existen ánforas fenicias y en el porvenir, de seguro, excavando en estas tierras, científicos hallarán alguna tacita de plata.

El celo de la primavera nos convoca a salvajes praderas de luz, pues la tiniebla presiona en el borde del día.

Incendio y dolor, mas la avaricia no cede : todo cambia afuera, pero el hombre permanece miserable.

Estamos vivos : los ríos de los cinco sentidos desembocan una y otra vez en el océano de la percepción.

Cada día nuevas pruebas, duras verdades, fluir en el entretejido del sueño para ayudar a disolver las ásperas fronteras del tiempo.

Y una red de manos funda los nuevos cimientos del mundo mientras otra red de manos los socava.

 

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