Festival Internacional de Poesía de Medellín

José Acosta (República Dominicana, 1964)

Inéditos

Nombrar
es ponerle tamaño al infinito.
Digo 2 y lo reduzco a 2
ignorando su universo.
Disminuyo a campana la campana
y olvido que en ella flotan
eternos los sonidos.
Digo Tierra y desaparecen los planetas.
Amor, orquídea, tumba,
y los sepulto en la osamenta de sus nombres.

He aquí el arcano, la razón eterna
de que Dios olvide
la verdadera dimensión del hombre
y lo reduzca a hombre.

Esta Ventana

Esta ventana está abierta hacia sí misma:
anillo entre dos sombras,
túnel por donde regresan mis ojos
a mi rincón de sangre.
Esta ventana no está abierta a nada,
no hay un chorro de humanidad
hirviendo entre sus párpados,
ni un camino rodando en su distancia
ni el olor a presencia de algún pájaro.
Esta ventana no está abierta a todo,
no tiene un hombre hundido en su estatura
no tiene una lámpara empujando las tinieblas
no tiene un gato dormido en su misterio
ni una voz trepando los espacios.
esta ventana está abierta hacia su ventana
hacia su solitaria humanidad
en la pared de un algo.
esta ventana está abierta hacia sí misma
hacia la inocente realidad de su existencia.

Buscaremos la puerta

Buscaremos la puerta por donde
entró la oscuridad.
El espacio interior de los dedos lleno
de mágicas llaves que abren las figuras.
Tal vez sea esto una habitación
o el mundo,
una abertura en qué creer,
frutas de luz, el temor del jardín
frente a la noche.
Una puerta, un grifo derramando
la oscuridad a chorros.

Enciendo un fósforo

Enciendo un fósforo y nace mi mano.
Sobre el fondo una moneda flota o quizá
la redondez luminosa del ojo de un gato.
Hago ascender mi mirada arañando las tinieblas
y se hace libre allá, a lo lejos, en la cima
de todos los quejidos.
Es que estás a mi lado y aún no lo sabía
es que viajan en mí todos los pueblos
y ahora, precisamente, llaman a mi puerta.
Enciendo un fósforo y nace
tu cuerpo tejido en la noche.
Todo está tan cerca de veces, a un frágil dolor
de distancia
pero en verdad tememos horriblemente
saberlo.

José Acosta nació en Santiago de los Caballeros, República Dominicana, en 1964. Realizó estudios de Agronomía y también de Hotelería. Se ha desempeñado también como periodista. Con su primer poemario, Territorios extraños, ganó en 1994, el Premio Nacional de Poesía. Con su segundo libro de poemas, Destrucciones, ganó el Premio Internacional de Poesía Odón Betanzos Palacios, en 1998. Dentro de los diversos reconocimientos que se han sucedido a lo largo de su trayectoria como escritor, cabe señalar, también, la mención de honor en poesía de la Bienal Latinoamericana de Literatura (José Rafael Pocaterra), en Valencia, Venezuela.

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