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Trabajos de asistentes al taller del poeta Raúl Henao

  

Trabajos de asistentes al taller del poeta Raúl Henao 

Presentación


En el primer semestre del taller de poesía convocado por la Revista Prometeo y dictado por el poeta colombiano Raúl Henao, se hizo una introducción en torno a lo que sobre la poesía han pensado filósofos, teóricos de la estética y los poetas mismos. Se leyeron, comentaron y discutieron en mesa redonda o conversatorios textos como Arspoética de Jorge Luis Borges, En busca dedragones humeantes, del norteamericano Robert Bly, El espíritu nuevo y los poetas de Guillaume Apollinaire, El horizonte sagrado de la poesía moderna de Raúl Henao. Leyendo un poema de André Bretonde Ricardo Silva-Santisteban Por un arte revolucionario independiente firmado por Breton, Trostki y Rivera, El poeta y el esquizofrénico de Benjamín Fondane, Y simultáneamente se leyeron poemas y textos poéticos escritos por los participantes publicados a manera de muestra, en la página web del Festival Internacional de Poesía.

En el Segundo Semestre el taller giro sobre la producción poética colombiana tan desconocida por los mismos lectores y poetas participantes. Cada uno de los talleristas leyó –y se hizo un conversatorio luego alrededor de esa lectura- a poetas colombianos de su preferencia y elección,  como Silva y Porfirio Barba Jacob (Se realizó un conversatorio en torno a la nota publicada por el director del taller en la página web del festival internacional de poesía titulada Andrés Holguín y el canon poético colombiano)   Se leyeron a todo lo largo y ancho del taller, entre otros, poemas de Gonzalo Arango, Rogelio Echavarría, Helí Ramirez, Raúl Gómez Jattin, etcétera. Para concluir al finalizar el taller haciendo ejercicios de escritura individualy colectiva como lo son los “cadáveres exquisitos” de tradición dadaísta y surrealista.

Para finalizar, leyeron su propia producción poética Walther Espinal, Mary Navarro, Jair Alexis y su compañera Marcela, Raúl Henao y el médico-poeta Fernando que se sumó al taller en sus últimas sesiones.

 

DOS POEMAS DE MARY NAVARRO OYOLA

Cierra los ojos para que no despiertes más…
Y no permitas
que tu verde-azul mirada de cristales
vuelva a la desterrada celda,
la que te inundó de grises llantos
y te llenó la vida de hastío.
¡Despierta de nuevo!
en el onírico andar de una etérica y blanca playa
y vuelve al encuentro,
con la amada que te aguardó en el recodo de los años
para que puedas jugar con el sol que te fue negado
yen las noches puedas bañarte con el polvo de las estrellas.
Deja…que tus centinelas ojos duerman,
mientras los envejecidos muros
guardan los versos que escribió el destierro.
Cierra las puertas para que puedan descansar tus huesos
tu alma de poeta, tu corazón rebelde y espíritu libertario.
Duérmete en el jardín de los siglos…
y te aseguro que tus versos cantarán a los vientos
y sus sonidos anunciarán la gloria de un cielo libre
para que no renuncien a una tierra que pertenece a todos
para que no se pierdan tus sueños
en las terribles tumbas del olvido.

 

SABOR

                    “Disfruto de un placer inmenso cuando caigo
                     En la boca de un hombre al que agota el trabajo
                     Y su cálido pecho es dulce sepultura
                     Que me complace más que mis frescas bodegas”
                                      (El Alma del vino –Charles Baudelaire)

¡Eres picante y sal de la vida!. Sazón de la vendimia y de los frutos que gesta
el vientre de la madre Gea

De tu mano Dionisos toma el vino dulce: néctar de los dioses que embriaga los sentidos.
En sus deslices continuos paladea la danza frenética y salvaje su cuerpo desnudo en tempestades.
Saborea la vida bajo las estrellas
y habita en placidez donde el éxtasis acampa.

Catedrales de siglos y ladrillos cocidos donde se ofrenda el insípido banquete
boleto de vida eterna”. En el vacío del estómago no hay calor, las papilas
se desaguan sin tener respuesta por qué se cuece el pan donde no se encuentra
lumbre. El vacío es el camino que conduce al sueño eterno en los “campos de la paz”
donde se yace  entre fachadas de jardines deslumbrantes o en fosas donde
todas las almas duermen.

Hay sabor a cobre y a hollín entre pirotecnias que duran un suspiro. Hay humos
negros que ennegrecen el dulce zumo de las cosechas. 
Sueño para todos los mortales: el banquete de frutos maduros  y un exquisito manjar
donde confluye un océano de texturas y de sabores como un concierto
que al final se brinda en sorbete almibarado con aderezo de arco iris.


* *

CADÁVER EXQUSITO

Los fantasmas ya no se beben la leche que les dejan los amantes
El viento limpia el polvo en telaraña
Sé que estás ahí entre sombras blancas espera que el cerrojo se abra
Para viajar alto
Desde las graderías observan a vuestra sonrisa que se cae
Si enciendes la luz de la habitación huyen las sombras pero no su perfume
El amplio ciclo se borra en fuego de luna llena
Sonrisa sin maldad, liviano y todavía esperas…
Alimentados en este mundo de los transeúntes de medianoche
Las puertas tapiadas conducen siempre a los corazones marchitos                                                                                 
de los frutos veraniegos
el amanecer sueña con no desmayar
el círculo blanco se inunda de vocaciones
liviano, transparente sé que te robaron el cuerpo pero vale tu espíritu
y tú, amor, ya ni siquiera apareces.

RAÚL HENAO, WALTHER ESPINAL, MARY NAVARRO,  JAHIR ALEXIS

* *


POEMAS DE JAIR ALEXIS

 

LA ORGÍA DE LOS SUEÑOS

 

La ciudad es un cúmulo de personas que solo piensan en caminar.

El mundo está pavimentado,
¿Se abre a tus pies?
Los consume, funde tus medidas y atiborra de incertidumbre tus leves espacios de serenidad.

La voluntad etérea de la ciudad
Se confunde entre cada transeúnte circunspecto;
Entre cada ir y venir del universo.

La ciudad es una sola llama que  le arranca los deseos al sol.

Cuando la noche impávida cae sobre el techo industrializado, la brisa se asusta y aparecen los valientes.

La ciudad es una orgía de pies cansados.

La vida es  un eterno reposo;
Un cuerpo suspendido en lo cóncavo del universo,
Luz de viento comprimido Volátil y fugaz, que se estrella entre el pecho atormentado.
Solo eso; un movimiento suspendido.

La vía y la vida solo se juntan para delinquir.

 

TERRORISMO:

 

Corren 5 hombres en la selva,
Corren porque los persiguen inmensas e innumerables bombas.

Sus cuerpos cansados siguen corriendo.

Riendo un hombre dirige desde una gran maquina
Suspendida en el aire el desaire de la patria.

Opulento otro hombre detrás de un escritorio recibe la noticia;
Fueron dados de baja 5 terroristas.

 

 

¿QUE SI SOY EXISTENCIALISTA?

 

Creo en la grandeza de la naturaleza,
En su proceder impecable, en su forma majestuosa.

Soy arte y parte;
Soy parte; vivo,
Soy arte; existo.

Nací por azares de la naturaleza,
Afronto tan solo el motivo de vivir y disfruto el de existir.
La vida es el instrumento para existir,
¿Se imagina unas delicadas gafas sin embalaje?
Rio, lloro, escribo pero no canto;
No se existir de esa forma,
El azar me robó ese bello gesto.
Escribo; así existo.

No respondo preguntas y menos si soy yo el que las formulo,
Solo argumento; no aseguro porque ni siquiera juro,
No quiero ser el dios cristiano,
Tampoco quiero ser yo un impostor;
Jamás quiero asegurar, solo especular.
Sé que el mundo es dinámico;
El pensamiento portátil lo sabe.

Se querer pero también he aprendido a odiar,
Odio al individuo en cuanto se piensa cerrado,
Odio al colectivo en cuanto se piensa desintegrado; individualizado.
Me da miedo apegarme a la vida,
Pero me da un poco de nostalgia dejar de existir,
Lucho por existir más no por vivir.

Quien no se ha pensado a sí mismo no existe,
Tan solo vive volátil y fugaz;
De rama en rama busca los frutos para alimentar su cuerpo.
No estoy asegurando, solo especulando;
Aproximándome a mi yo construido por los demás a partir de mi mismo.
Hay razones para existir más no para vivir.
Cuando me canse de existir impediré la marcha de la vida,
O cuando me parezca que haya hecho lo suficiente;
Cuando mi mente choque y mis sentidos me desconozcan.

Existo aquí;
En esto que escribo,
Disfrutaré mi existir;
Utilizaré al máximo la vida antes de la huida,
Regresare a la tierra;
Le devolveré mi cuerpo al azar ya modificado,
Al ciclo pensado;
A mi propia decisión de la acción final;
Del nunca más volver,
No es necesario volver, solo bastará con una vez.

 

ELLOS Y YO 

Ellos quieren un papel
Yo quiero un papel.
Ellos lo quieren para comprar; el mundo
Yo lo quiero para amar; el verso.

Ellos lo buscan
Yo lo encuentro
Ellos lo compran
Yo lo reciclo
Ellos dan la vida por el
Yo ofrezco vida con él.

Ellos y yo buscamos un papel
Ellos y yo necesitamos un papel.
Ellos como un fin,
Yo como un medio.
Ellos como fortín,
Yo como remedio.

¿Ellos y yo somos iguales?
¡No!
Ellos y yo somos mortales.

 

TRABAJAR, TRABAJAR Y TRABAJAR

Nadie.
Odio y miseria.
Solo la luz de la pequeña posibilidad.

Nunca seremos.
Indígena, negro, mestizo
Etiopia esta acá.
Ganas hay que cosechar,
Ahora es la hora;
No lo olvides,
Este es el sitio y el momento.
Lo digo con argumentos; no lo invento.

 

Tratar, intentar, buscar.
Robar, quitar, recuperar; resistir; actuar.
Amor debes comer y estudiar, ¡pero!
Baja la voz.
Amistad; flaco, ojeroso y sin ilusiones.
Jodidos siempre, pero no para siempre.
Oh que será, que será, que será.

 

CADAVER EXQUISITO

La despedida que no quita ni pone a raya la vida
Aves que no saben cuando vuelven pero si
Cuando inician su vuelo al horizonte
Al vuelo de las palomas sucumbe el adiós
Los restos se desquebrajan en el amplio panorama
Partir-llegar es el camino lo que importa
Y las ampollas en los pies y en las alas imaginarias
Están presentes
Pero un pañuelo o una cometa sin lágrimas
Aparecen en la ventana
Cancelemos entonces el dolor de la partida
que no tiene tapa de botella
unos ojos envueltos en lluvias amargas no sé
la mirada distante las manos alargadas en meteóricas
estelas a todos les pasa
el rio se aleja en la ensenada y deja una estela
de desechos y recuerdos
y quizás la luz sea el espacio que deja la partida
y que desmiente su sombra
Adios, adiós dice la brisa a la hoguera agonizante
El adiós duele como un tobillo roto
Para las despedidas un aviso clasificado.

RAÚL HENAO, MARY NAVARRO, JAIR ALEXIS, FERNANDO, WALTHER ESPINAL

* *

POEMAS DE FERNANDO VELEZ

 

VENDIENDO EL ALMA


Ente proveedor, yo probo, yo réprobo inconcluso,
yo que vacilante no me apruebo ni a mi mismo;
quieren que provea de mis sueños y alucinaciones
a un pueble harto de sangre, de miedos, de miserias,
a un tirano saciado de mis esperanzas,
a un corro de aduladores del sistema.

Debo poner en limpio mis ideas,
debo asear mi conciencia;
aunque lavarla signifique confesar en plaza publica,
que no pude matar al sátrapa que me vigila,
y me quita mi trabajo, mi yantar y mis escasas libertades.

Que no pude ahogar en llanto ajeno
el hambre de poder de mis neuronas,
que incluso el dulce vino de los Dioses,
me fue negado por temporadas largas.

 

Que no pude alucinar como los sacerdotes,
de ningún culto, ayudado por brebajes;
que mi aquelarre llega solo, intempestivo,
al curador formal, recién poeta
uranio empobrecido, en lentísima implosión de mi conciencia.

 

PERSISTIENDO EN LA TIBIEZA                     

                                                                     Vestida de ojos
                                                                     Ella venia como una nube verde

 

El poeta, incapaz de mendigar el espectro de un  saludo
Con el pavor  amargo de las motosierras
Hace un puñal azul que hiende el pecho
Y congela la risa de los descastados.

Dobla en su memoria  el perfil rosado de unos labios
Y tiende una bandera  para los que huyen.

 Ceremonioso, besa la punta aguda de un bisturí acerado
Y aspirando las rosas que de tu risa hablan
Olvida  el sueño de tus carnosidades insonoras.

Obtuso insomne

Persiste en la tibieza de una mano amiga
Para reproducir  La Creación de Miguel Ángel
Sosteniendo  el arco voltaico de una soldadura
Y termina de pie, firme y escaldado
Con una llaga empozada en la alegría
Anclada en la memoria de los ranchos que se queman.

 

                                                             Isolda, Isolda
                                                             Yo sigo mi destino.
                                                        En donde has escondido          
                                                              El oasis que me habías prometido tantas veces­.

                                                              V. Huidobro

 

DI TU VERDAD

Hay una previsible paradoja en todo esto. Con ella lucho, contra ella. Aunque insisten y  me hacen sentir mal, muy mal con la insistencia.
Si mi vida se desarrolla en voz alta, acelerada, sudorosa; con problemas por montones y borrascosos argumentos, mi voz sale siempre en tono bajo. Aun en los mejores momentos, aquellos en que con sentimiento quiero leer en público un  poema y lograr el óbolo de los escasísimos aplausos.
¿Será esa la sentencia del destino?
 ¡Modérate, en voz baja, reflexiva, di tu verdad!

Julio de 2011

Última actualización: 04/07/2018