Festival Internacional de Poesía de Medellín

Lasse Söderberg, Poeta sueco premiado en Västerås




Por Jaime Ricardo
Publicado en redsalsweden.wordpress.com
Mayo del 2014

Llegó desde Skåne -sur de Suecia- donde tiene su base y su familia a recibir el galardón de Literatura Thomas Tranströmer, premio que otorga la ciudad de Västerås desde 1997 a destacados poetas y escritores residentes en Suecia o países vecinos de Escandinavia, cuya obra se enmarca en el espíritu literario del Nobel.

Un día lluvioso y más que gris del 10 de mayo del 2014, se le otorgó a Lasse Söderberg en la Casa de Conciertos de la Ciudad de Västerås de manos de la Alcaldesa Ulla Persson cuya motivación y argumento para tan merecido premio fue: “Por su entusiasmo sostenido ha hecho de la poesía una vida de contenido”.

Lasse, se acababa de bajar del avión procedente de México donde, entre otras cosas, en un arrebato de realismo mágico hizo “guardia de honor” ante la cenizas del gigante de la literatura latinoamericana, el colombiano Gabriel García Márquez, fallecido hace unas semanas en esa ciudad después de un largo y prolongado exilio de mas de 40 años; cuando le avisan que tiene que viajar a recibir el premio literario a Västerås, ciudad que dio abrigo a Thomas Tranströmer, cuyo premio lleva su nombre.

Lasse es y ha sido un incansable “trotamundos” en busca de inspiración e ingredientes paraamasar el pan de su poesía; contemporáneo y amigo de Tranströmer, mucho antes que éste recibiera el Nobel de la Academia sueca, ha visitado anteriormente a Tomas en compañía de poetas latinoamericanos. cuando éste vivía en Västerås.

Lasse es Poeta con natural carisma, gran dominador de la palabra que fluye de su ser como un manantial de agua viva; modesto, jovial y accesible, capta en el aire suavemente la atención del auditorio y lo hace viajar en sus metáforas. Cada vez que Lasse lee sus poemas deja huellas, impresiones y vivencias de sus viajes en los oyentes, que estampados en su poesía surgen al éter como un bálsamo para el espíritu. De veras, la poesía debería ser un analgésico contra la depresión y la tristeza, los libros deberían ser recetados por los médicos y vendidos en las farmacias como tónicos de letras reconstituyentes…

La naturaleza humana y la madre naturaleza están en su poesía: ciudades y sombras, catedrales, templos, soles, piedras del camino, muros infranqueables, alas rotas y esqueletos de pájaros viajeros, revolotear de alas, hojas de árboles que caen infalibles por la gravedad del misterio y regresan al humus que será nuestra última morada, pozos como espejos de vida profundos y oscuros, huesos que llevamos a cuestas por la vida, son figuras latentes en su poesía y prosa.

La poesía como principio y fin; en proceso de extinción -piensa algunos- surge a la vida de la nada como un diminuto retoño vegetal que tras la luz rompe con su frágil estructura la poderosa roca y no se deja matar por el olvido ingrato de la época, contra viento y marea se levanta y es que la poesía no se rinde, no se mira, no huele, no se come ni consume, no se deja vencer, secuestrar o asesinar, aunque físicamente la intolerancia elimine de la faz de la tierra a los poetas y como aquella fallida profecía del fin de la historia, la poesía surge de las cenizas como Fénix ante el estupor de aburridos letrados y provincianos que la ignoran o dan por extinguida, su huella jeroglífica queda imperecedera revoloteando invisible como un fantasma volátil de mariposas amarillas en el éter, pero su presencia se siente, trasciende el tiempo y el espacio diminuto de los hombres. Y como dijo Roque: “poesía, perdóname por haberte hecho comprender que no estás hecha sólo de palabras”…

Per Wästbergs, contemporáneo y amigo de Lasse, descifró genialmente el espíritu y la esencia de la obra de Söderberg, señalando que Lasse “ha caído en la sombra de virtuosos traductores y redactores de antologías que han abierto las puertas a otros mundos de poetas”. Pero aquí vemos ahora a uno de los poetas suecos contemporáneos mas importantes – a pesar que las imágenes suecas en su lirica son escasas-. Él, es mas latinoamericano, español, francés. El sol tropical le da color a su poesía mas que los crepúsculos de la aurora boreal”..

El 11, cuando escribo estas líneas, el día amaneció -para ser mayo- mas gris y oscuro que nunca, a pesar que la primavera ya reventó en colores y la naturaleza canta a través de los pájaros migrantes; desde mi ventana oigo caer unas gruesas e incesantes gotas de lluvia; pienso en Roque y repito de memoria sus palabras: “ahora llueve de nuevo/ Nunca ha sido tan tarde a las 7 menos cuarto como hoy/ siento unas ganas locas de reír o de matarme”…

Roque no se suicidó, se rio a carcajadas, pero el fundamentalismo de sus mismos camaradas que poco reían, le mataron el cuerpo, no el espíritu que anda pululando suspendido en su poesía y llega a mi jardín las primaveras; hasta ahora escondieron sus huesos en algún paraje de las entrañas de la tierra….

Lasse Söderberg irá de camino por tren o volando en las alas de un avión a su ciudad del sur de Suecia, para no echar raíces en ninguna parte, va atravesando valles, por la ventana mirará el paisaje que pasa como la vida misma, rápida, pálida y atropellada. Pensará en poesía, atento, ido o ensimismado, como suelen andar los poetas por el mundo, de seguro tiene ya en mente los ingredientes para amasar el pan de su próxima poesía de Poeta caminante, como dijo A. Machado:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar..

Mientras tanto me quedo solo en la ciudad de Tranströmer, seguiré hilvanando mis sueños, pensando como dijo Roque que la “poesía como el pan… es de todos” y cuando nos hartemos de poseía el mundo será mejor del que ahora tenemos..

Me despido pero me quedo, para regresar de nuevo cuando el sol asome su ojo tibio de esperanza, porque después que pase la llovizna, se que aparecerá, escucho pasos de su luz que vienen deambulando encima de todas la tormentas…

Les presento a Lasse. Revista La Otra

Desde mi ciudad, Västerås….

Publicado el 28 de enero de 2015

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