Festival Internacional de Poesía de Medellín

Diana Araujo Pereira (Brasil, 1972)




De Otras palabras

Escribo desde la orilla de un nombre que no es el mío.  Con la pretensión y la soberbia de quien tiene ya puesto un nombre propio y suyo y se encuentra a gusto, y se ve en cada letra o sonido.  Así de simple, no tengo uno mío, por eso escribo desde otro cualquiera, que incluso puedo cambiarme cuando me de la gana, o según le apetezca a él, porque no se vayan a equivocar, los nombres son los que nos eligen a nosotros.  Alguna vez pensé imponerme uno, y resultó todo un fracaso.  Es inútil.  Mejor acercarse a un nombre despacio, dedicarle una mueca sonriente, tocarle con mucho cuidado, porque si no luego se retrae o vuela, lo que da lo mismo.
Pero como decía, aún así escribo.  Escribo mis líneas saltadas sobre el vacío.  Escribo con la parte que alcanza atrapar algún atisbo de verbo, o de sustantivo.  Escribo mis cuentos de amor, mis sonetos de invierno, mis tertulias más trágicas.  Y desde uno u otro nombre me defiendo mejor o peor, pero escribo.
Juego con las trampas que ellos me hacen cuando me despisto o me encojo de hombros.  A veces me divierten pero otras veces me enfado.  Es que deambular entre las sílabas causa mareos indelebles.  Mayormente sufro abocada a una letra, y estremezco cuando la puedo tener entre mis manos.  Porque no se olviden que las manos sí son mías, aunque de nada me sirven si no puedo escribir, si los nombres me fallan.

 

*

 

Extenderse a otros cuerpos, a otras almas, a otros corazones.  En la completud añorada de formar mapas humanos, geografías armónicas, complicidad renombrada.  Nombrarse al nombrar al otro, éste que tanta falta nos hace en la escala estrepitosa de vivir en el aire.  Estirarse en otros para completar la frase, para hacerse sentido y sintaxis humana.  Lo humano es salirse para los nombres ajenos, para configurarse un poco más a cada paso.  Embeberse en otras letras y sonidos. 
Tocar al otro, olerlo, vaciarse y volver a llenarse en la amistad o el odio.  Signos contrarios de la misma e intrínseca necesidad angustiante.  Odiar al otro es odiarse a si mismo por la inca,pacidad de ser entero. 
Sonreír la sonrisa ajena, llorar sus mismas lágrimas: grados de composición de un poema común.
Amar al otro es la máxima poesía.

 

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Encajarse ¿a qué luces, a qué tiempos, a qué márgenes?  Salirse de la línea recta, de lo obvio, conjura rumores pero exalta fantasmas.  Abrirse paso en una hierba nunca antes pisada es amanecer del otro lado del río, solo y hambriento. 
De los felices hogares nos llegan lejanas luces y calores sobrentendidos.  Caminar entre los párpados de los días, evocar la mañana huidiza.  A contrapelo la justicia sonríe, pero ¿cómo es posible que sonría? 
Sobre el alambre nos balanceamos entre la hierba y la gente.  Entre la publicidad y la ausencia.
La tristeza de verte despojado de tu misma presencia, transparencia de cristal que se rompe en cada esquina.  ¿Hasta dónde llegará la faz traviesa, la vergüenza y el miedo?
¿Por qué no se puede existir desde la desnudez añorada?  ¿Dónde se ha ido el amor y la claridad entre los dedos de una misma mano?
La tierra bajo los pies son los nombres logrados.

 

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La solidaridad hiriente que de los cuerpos les saca sus nombres sagrados, confraternidad de dioses dormidos, hermandad de silencio en las venas del mundo elegido y soñado; madurez que se asombra de su misma verdad.
Ya verás cómo las máscaras te tranquilizan el llanto, y los hermanos te cunden como frutos en los árboles. Ya sabrás encontrar tus pares en el mundo de abajo; los que escuchan y a la vez callan bajo tu nombre, el silencio que acompaña el compás y la entrega de fuegos y armas. Hermandad de sonidos y luces, arqueros de la memoria añorada.
La sangre globaliza el futuro; América se hace en países y nombres colgados de una misma madre; al final nos rendimos ante el ton y las ganas de encontrar la salida.  Nos decimos en las mismas palabras, nos amamos en el mismo lenguaje.

Publicado en RJ: 7Letras, 2008

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Diana Araujo Pereira nació en Río de Janeiro, Brasil, en 1972. Es poeta, traductora y profesora de literatura latinoamericana. Ha publicado los libros de poemas Vientreadentro, 2006 y Otras Palabras, 2008. Ha traducido a Antonio Cisneros, Pedro Granados, Juan Gelman, Omar Lara y Marco Lucchesi.

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Diálogos solidarios entre poetas latinoamericanos Por Diana Araujo Pereira. Pendientedemigracion.ucm.es
Poemas Español, portugués. Antoniomiranda.com.br
Volvió a vestirse con su nombre Poema. Blog.pucp.edu.pe/


Publicado el 22 de abril de 2016

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