Festival Internacional de Poesía de Medellín

Entrevista con Homero Aridjis



Memoria del Festival Internacional de Poesía de Medellín, 2000.


Por José Antonio Monterrosas Figueiras
Tomado de Recomendación adultos 125

Homero Aridjis es un hombre y poeta de trayectos largos y luchas firmes. Escritor y Diplomático. Ha sido embajador de México en los Países Bajos y en Suiza. Profesor de diversas universidades. En el año de 1987, Aridjis recibió el Premio Global 500 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en nombre del Grupo de los Cien, el cual fue fundador y presidente y entre muchas cosas más, fue Presidente del PEN Club Internacional de 1997 al 2000. Actualmente, es embajador de México ante la Unesco. Su obra literaria es tan basta como sus viajes. Y sus inquietudes están vinculadas a la poesía, la ecología y el mundo precolombino. Con motivo de su Antología Poética editada por el Fondo de Cultura Económica, el poeta Homero Aridjis conversa sobre su obra, la cual afirma que no es una poesía impresa sino “una poesía vivida”. Por José Antonio Monterrosas Figueiras.

Después de algunas semanas, por fin pude conversar con el poeta Homero Aridjis. Un hombre que contempla, pero también actúa, tal vez por eso la entrevista tuvo que esperar, reposó algunos días, como duermen las palabras que se escriben finalmente en un poema. El viaje del escritor y embajador de México ante la Unesco por Alemania, hizo que la entrevista se pospusiera, cuando finalmente platicamos, fue con esa gentileza, generosidad y confianza, que sólo los grandes seres humanos conocen. Su voz vía telefónica, desde París, donde actualmente vive, sonaba fluida, pero serena.

-Usted ha tenido una amplia trayectoria en la poesía pero también ha sido un hombre que ha viajado y mi pregunta es ¿Cómo ha impactado en su obra literaria estos viajes y el vivir en otras zonas del mundo distintas a México? ¿Podemos decir que esto es un autoexilio?

Bueno, es una manera de confrontarse a sí mismo en otras culturas, por ejemplo que cuando yo empecé a viajar, mi poesía cambio relativamente porque se hizo más compacta, mas sintética y más esencial, pero sin perder el lirismo, ni la frescura, yo creo que a mí me ha servido mucho leer la poesía en diversos festivales internacionales. En Europa, yo participé mucho en el de Rotterdam, en Berlín en festivales de Italia, de Inglaterra y también de muchas partes, esto me ha servido a mí de un poco de confrontación, como uno se enfrenta a poetas de otros lados y siente que sigue teniendo una voz propia y originalidad, esto es muy interesante y como uno puede representar su propia cultura y su propia personalidad en otras partes, es muy interesante esto y tener voz propia, esto me ha gustado mucho, sobre todo la experiencia de ir a otras partes, eso uno lo va integrando a su obra, es decir, porque finalmente la obra se hace con vida cotidiana y ahí está; con sueños que uno tiene, con vida cotidiana y pues la experiencia del mundo enriquece muchísimo la poesía.

-Usted, ¿recuerda en qué momento empezó a escribir poesía?

Claro que sí, yo estaba en mi pueblo, Contepec, Michoacán, era un pueblo muy pequeño, a mí me gusta decir que Contepec era más grande que París y Londres, bueno yo se los digo aquí a los franceses, se los digo a los ingleses, también a los de Nueva York, se asombran, dicen, este hombre está delirando, pero no, les digo por la sencilla razón que Nueva York, París y Londres tienen límites, mi pueblo era tan pequeño que comenzaba en el cielo y terminaba en cielo, por eso era más grande, que otra capital del mundo, ahí yo empecé a escribir poesía, mucho en contacto con la naturaleza no hay que olvidarse que en Contepec hay el santuario de la mariposa monarca y tiene un cerro que compartimos con el Estado de México, era muy rico en aves, animales y todo, también ahí me volví ecologista antes de fundar el Grupo de los Cien.

-Leyendo su antología, podemos ver que está plagada de estas imágenes de Contepec, Michoacán.

Exactamente, yo tengo en un poema que se llama Recuento a los 31 años que termina el poema “y todo parece un sueño que vivo desde mi cama de niño en Contepec”, así parece que uno sigue viviendo en el mismo lugar se ha desdoblado en el mundo, pero todo sigue siendo como un sueño que vive en su cama de niño, es decir, esto a mí me parece siempre que uno ha crecido desde su infancia hacia el mundo.

-Maestro Homero Aridjis, ¿cómo encuentra usted esta musicalidad en su poesía?, ¿cómo va desarrollando usted este ejercicio de las palabras? Bueno, precisamente es parte del talento para escribir, porque, a mí me pasa que es casi automático cuando escribo un verso, una frase, pues busco, inmediatamente siento que hay musicalidad y la palabra esto y la frase fluye o está muy atascada de palabras, entonces hay que dejarla que fluya que camine la frase y esto es una cosa que tengo como es un catador con el vino, yo veo un poema y desde el primer verso o desde la primera frase yo siento si esto fluye o no fluye, en mí es casi natural y como leo todo el tiempo, es un ejercicio que tengo de escribir y de leer, también cuando leo me pasa esto con los autores, siento que tienen ritmo, no tienen, son opacos, son chatos, luego, luego lo capto.

-Oiga maestro Homero Aridjis, ¿en qué momento de su vida usted se da cuenta de que es poeta?, ¿en qué momento usted se reconoce como alguien que hace poesía?

Mire, yo precisamente tuve un accidente cuando tenía 10 años, se me disparo una escopeta en el estomago y estaba muriéndome, prácticamente me morí en la plancha de operaciones en la ciudad de Toluca, en el Hospital General de Toluca, allí un médico me salvo la vida pero 19 días después de estar casi en estado de agonía, sobreviví y cuando regresé a mi pueblo a Contepec, yo que jugaba mucho al futbol soccer, que era muy deportista, muy físico, regresé convertido en otro, en alguien que leía libros, mi padre me regaló los primeros libros, todavía recuerdo cual fue: El cuervo de los hermanos Grimm, luego Emilio Salgari regresé al pueblo leyendo mucho, muy apasionado por la lectura y empecé a escribir. Entonces creo que morí un poco en el accidente y resucité poeta, tuve un segundo nacimiento y desde entonces escribo.

-Estamos hablando de qué edad.

De 10 años, entonces he pasado realmente toda mi vida leyendo. Mire, la Antología Poética que acaba de publicar el Fondo de Cultura, es prácticamente una crónica seleccionada porque no está publicado todo, pero de mi vida me puedo reconocer cuando tenía 19 años, 20 años... la poesía que está allí, está inmersa, está empapada.

Claro, son 16 poemarios ¿no?

Exactamente, tengo un verso allí que dice “caballeros errantes las palabras son fieles al amor con que ha nacido”, es como una declaración de fe esas palabras que siguen siendo fieles al amor con que han, es decir, porque yo pienso que lo que ha movido mi poesía y me sigue moviendo como ser humano es el amor.

-Oiga maestro hay otro tema que me gustaría que nos platicara, de alguna manera nos lo ha comentado, ¿por qué tiene usted un interés por el tema del medio ambiente? y ¿de qué manera ha cambiado o cambio su visión de poeta o fue su oficio de poeta que lo llevó a este tema?

Es ambas cosas. Yo creo que mi amor por la naturaleza, lo que tiene este pueblo lleno de animales, de árboles, de mariposas, el hecho de haber nacido en un pueblo con mucha naturaleza hizo entender la importancia del medio ambiente, entonces ha sido mutuo, como poeta la poesía me llevó a apreciar mucho la naturaleza porque finalmente los temas de la poesía son de la naturaleza es el aire, el agua, el fuego, la tierra son los elementos, son los temas de la poesía y de la filosofía. Hay que recordar que los presocráticos griegos fueron los cuatro elementos, son el tema de la ecología, son los que nos ocupan, son las esferas de la vida y yo, pues precisamente, la ecología a enriquecido mi poesía porque mi activismo ecológico me ha ayudado a apreciar mucho la tierra, pero de una manera diferente, no contemplativa sino dinámica, es como si uno tiene que defender lo que ama, es decir, no solamente contemplarlos, sino defenderlos, es como decir este árbol que yo amo me gusta mucho pero cuando uno lo ve amenazado lo van a cortar, tú lo tienes que defender porque es parte del amor que uno le cosecha, si uno ve un río es lo mismo, hay que defenderlo porque uno ama ese río, como representa mucho su memoria de niño o mi caso las mariposas monarcas pertenecen a mi memoria de niño, si uno quiere ser fiel a uno mismo debe defender lo que ama, entonces el activismo ecológico ha enriquecido mi poesía. Yo tengo una declaración que tiene varios años hacia el fin del milenio en donde decía: “la ecología como la poesía debe ser hecha por todos”, yo no distingo casi la poesía de la ecología, es parte de una apreciación de la creación de la naturaleza de la vida que es indistinguible una de otra.

-Y también, yo veo un tema muy recurrente en su poesía que es la época precolombina que tiene que ver con esos elementos

Precisamente me ha enriquecido mucho en mi último libro de poemas publicado por el Fondo de Cultura, se llama Los poemas solares, aquí han salido traducidos al francés, al inglés próximamente, entonces la gente capta mucho esa poesía dedicada al sol, no de forma retórica sino de percepción poética que capta el sol, pero el sol como una imagen mítica de que está vinculado mucho el México antiguo, el sol de México, el sol de las pirámides del sol, es el sol de los cerros de la creación mexicana de los cuatro soles, estamos viviendo en la era del quinto sol, yo mismo escribí La leyenda de los soles entonces he tenido mucho vínculo con la mitología mexicana y la arqueología mexicana, para mí ha sido motivo de inspiración yo he dicho, como mi padre era griego, mi madre mexicana, cuando me preguntan que como se juntaron un padre griego y una madre mexicana, digo soy hijo de dos mitologías; la mitología griega que es muy humanista y de la mitología mexicana que es una mitología muy de dioses muy complejos, que son dioses realmente impenetrables muchas veces. Me gusta mucho la mitología, me ha inspirado muchísimo, me sigue inspirando siempre que hablo de la mitología pues siento que prurito de escribir un poema y la mitología mexicana sobre todo, porque es muy rica en imágenes en dioses que son inaccesibles, que son misteriosos, están vinculados a la tierra y al sol, son temas que a mí me fascinan.

-Hablando de estos temas, le quiero preguntar si usted cree que de alguna manera el nombre es destino, porque si hablamos de Homero podemos recordar ese gran poeta griego.

Sí, fíjese que cuando yo era niño, mi padre siendo griego viviendo en un pueblo en Contepec, yo leía la Odisea uno de mis grandes libros que leí cuando adolescente para mí, el más grande libro de aventuras que leí. Entonces, yo me preguntaba cuando empecé a escribir y en mi inocencia infantil y mi idealismo adolescente, ¿si el hecho de llamarme Homero y de escribir poesía tenía que ser ciego como él? No me preguntaba si tenía que ser un gran poeta como el otro Homero, a mí lo que me impresionaba era que fuera la imagen del gran poeta ciego o de un ciego que fue un gran poeta, porque siempre lo representan a Homero ciego. Entonces una persona hace tiempo al hacerme una entrevista por una errata al escribir sobre mí, decía que mi padre había sido ciego en lugar de decir que mi padre era griego, una especia de error que yo lo viví muy extraño, pero mi padre no fue ciego, pero por el Homero pensó que mi padre había sido ciego, él no está hablando de mi padre biológico, sino de mi padre espiritual, mi padre clásico que es el otro Homero, en ese sentido sí acepto que mi padre era ciego.

-Le quiero también preguntar, ¿cómo se conjuga el trabajo de poeta y el trabajo de embajador?, uno es muy solitario y el otro es de mucha negociación, de mucha conversación.

Sí, claro. Se completa mucho sobre todo ser embajador ante la Unesco, porque los temas de la Unesco es las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, son temas que me apasionan. Estar representando la cultura mexicana, luego el mundo de la educación que es esencial para formar al ser humano, la ciencia que está el conocimiento, va desde la astronomía, es muy compleja, hasta el cambio climático hasta la ecología misma está vinculado con la ciencia, entonces, son temas muy apasionantes y debo decirle que me gusta muchísimo representar a México como embajador ante la Unesco, porque estamos representando lo más noble que tiene México, es mi concepto, de su cultura es algo que viene de los tiempos prehispánicos hasta los tiempos modernos y es algo que en los periodos de crisis económica, de epidemias, de gripe o de inseguridad, siempre la cultura mexicana está viva porque es fruto de grandes civilizaciones del mundo, la gente de todos los países la reconocen, las grandes civilizaciones como la mexicana, la egipcia, la india, la peruana, la griega, la china, casi no puedo enumerar las grandes civilizaciones con todas su diferencias pero la mexicana se encuentra entre las grandes civilizaciones del mundo, entonces que mayor placer y honor que representar a México su cultura.

-Después de tantas décadas de escribir ¿qué piensa usted del trabajo del poeta en el mundo?

Yo creo que es muy importante, porque mire, en un mundo de violencia, en un mundo de codicia, en mundo de odios étnicos, fundamentalistas, en un mundo de racismo, de muchos problemas, la poesía aporta espiritualidad, decía Günter Grass en un libro que se llama Encuentro en Telgte, decía allí donde los hombres estaban en desacuerdo, en discordia los poetas estaban platicando, haciendo poemas, se pusieron de acuerdo, es decir que a través de la palabra establece puentes entre los seres humanos, entonces en una época nuestra que es tan crítica, tan violenta, tan a veces, con bombas nucleares y hay cambio climático, violencia por todas partes, drogas todo esto. La poesía es muy importante, es útil para recordar que hay amor, que hay luminosidad, que hay luz, espíritu, belleza, hay muchas cosas, cuando me preguntan para qué sirve la poesía, yo digo nos sirve para vivir, es así de simple.

Noto que su trabajo literario el tema de la mirada es fundamental, ¿por qué es tan importante la mirada?

Bueno, porque a través de los ojos uno ve, bueno hace tiempo, yo había leído que “los ojos son las ventanas del alma”, pero no sólo eso, uno percibe a los demás seres humanos y a los animales a través de los ojos, yo por ejemplo tengo un libro que se llama El ojo de la ballena, entonces cuando la ballena salía del agua de la laguna y salía y miraba entonces yo no miraba el ojo, el ojo lo miraba uno, ahí se establecía una relación muy misteriosa entre estas especies, hay también en Miguel Ángel, la creación allí en la Capilla Sixtina cuando está creando a Adán se están dando la mano y se están mirando uno a otro, Dios mira a Adán y Adán mira a Dios, también la ballena mira a Dios hay una relación, uno percibe el mundo por la mirada, es decir los colores, la luz, la riqueza del mundo la percibe por la mirada y también uno percibe a los demás a través de los ojos, uno puede saber si hay amor en esos ojos o hay odio, hay dureza y sobre todo, yo comprendo a los animales a través de los ojos.

En este momento interrumpo al maestro Aridjis, para preguntarle algo tal vez no tan relevante como el nombre de su perro, ese perro que el poeta lo entiende a través de su mirada. El escritor me cuenta que su mascota se llama Lincon, como el ex Presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincon, que en honor del científico norteamericano amigo suyo que también lucha por proteger a las mariposas monarcas. Así un día su compañero de causa le habló de Virginia y le dijo que si le podía poner a su perro el nombre de Homero, si no le molestaba. El poeta respondió, en tono de broma, “muy bien ponle pero con una condición, cuando yo vuelva a tener otro perro ¿le puedo poner Lincon?, de acuerdo, por eso hicimos un vínculo a través de nombres” advierte.

Quisiera entrar finalmente entrar en el tema de la antología, esta Antología Poética que ya comentábamos tiene 16 poemarios de 1940 a 2006, nos podría usted contar su propia experiencia de ver su antología, ¿qué piensa de ella?

Bueno, pienso de ella que allí esta mi vida, que hay parte de mi vida allí, es decir, que en esos poemas yo podría ver la crónica de mis días, digo del amor, el día que murió mi madre, el descubrimiento de las ballenas, de las mariposas, lo que es caminar por las calles de México, el sentimiento de la noche, de la lluvia, pues ahí está mi vida, mi percepción del mundo también. Entonces es muy emocionante ver que he tratado de ser auténtico conmigo mismo, no es una poesía impresa es una poesía vivida.

¿Cómo se desarrolló esta idea?, ¿cómo fue viviendo usted esta idea? La propuesta del Fondo de Cultura Económica de hacer la antología

Bueno, porque habían publicado una obra poética mía y el volumen era muy gordo, muy grande que se llama Ojos de otro mirar. Entonces, a mí me gustó mucho que hayan publicado el libro, pero el libro era demasiado caro, demasiado gordo y pues, uno quiere una antología más esbelta, más ligera, que cueste menos también para el lector y también que pese menos en el volumen. La antología, más o menos, es representativa de una obra y es un poco la selección que el autor hace de esa obra, desde luego toda selección es parcial o arbitraria, habrá personas que dicen, por qué no puso este poema y uno también lo ve, más cuando uno lo ve publicado y dice, por qué no puse este poema, pero finalmente, es algo, una selección representativa de la obra y es un desafío también, es como decir, si la persona que se va de viaje lleva un libro o yo voy a ir de viaje y llevo un libro ahí está parte de mi obra.

Mire yo le he de confesar que estuve en estos días revisando su antología y el libro sobrevivió a varias lluvias porque realizaba yo viajes en algunos horarios que tenía yo oportunidad y bueno, sobrevivió a varias lluvias el libro y hay, bueno muchas palabras, imágenes que me gustan, yo encuentro aquí un poema que precisamente se llama El poema y es dedicado a Octavio Paz, que dice: “El poema gira sobre la cabeza de un hombre en círculos ya próximos ya alejados / El hombre al descubrirlo trata de poseerlo pero el poema desaparece / Con lo que el hombre puede asir hace el poema / Lo que se le escapa pertenece a los hombres futuros” y aquí termina el poema, yo le leo sus palabras porque quisiera terminar preguntándole si usted sigue escribiendo y si es así ¿qué esperamos de Homero Aridjis?. ¿qué esperan sus lectores de usted?

Bueno, yo creo que la continuidad del misterio, yo creo que, como cuando escribí mi primer poema y como yo escribo actualmente, siempre uno se aproxima a la novedad, al misterio del poema como la primera vez, cada poema es diferente y nuevo, siempre se da con el mismo temblor y la misma emoción, uno se acerca al poema, es algo muy especial, sigue siendo la relación entre el poeta y el poema como un acto de amor, con todo el misterio que tiene.

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