Festival Internacional de Poesía de Medellín

Arte poética




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Por Imtiaz Darkher
Especial para Prometeo

La poesía para mí es una obra dramática con palabras, de la cual mediante las combinaciones y el juego surge un nuevo mensaje. Como lo expreso en un poema: “Las palabras pueden asumir toda clase de formas, pueden curvar, pueden doblar —incluso adoptar toda clase de formas geométricas”. Pero las palabras también tienen significado, estructura y sentido. Es un juego de llevar y distraer al lector hacia un nuevo principio. En mis poemas el empleo de un cierto lenguaje es muy importante. Escribo en diferentes lenguas, como papiamento, inglés y holandés. Cada una de estas lenguas tiene sus propias emociones, sensaciones, sonido y voces, que expreso en mis poemas.

Con la escogencia de las palabras puede uno construir una construcción y diseñar el interior de un poema. El poema entonces se puede comparar con una casa sólidos cimientos, paredes, ventanas y puertas. Uno puede mostrársela al lector y hacer que se siente en casa al responder a sus preguntas y dejarle suficiente espacio para su propia interpretación. Pero por otro lado como poeta soy muy tacaño con las palabras. La mayor parte del tiempo escribo poemas de solo seis a ocho sílabas.

Mis poemas deben reflejar las necesarias imágenes y asociaciones. Estas últimas deben ser memorias y experiencias. El título del poema ya da una primera indicación, con la que el poeta quiere seducir al lector. También puede ser una visión, una declaración, una idea global de lo que uno desea proclamarle al público. No tiene realmente que reflejar una estado de ánimo, tal vez en el pasado pero ya no vigente. Un poema puede muy bien tratar un período de nuestra historia o si uno desea, de la historia personal. Pero también se pueden tratar situaciones complejas mediante el uso de metáforas. Siempre es cosa del público o del lector decidir si se pueden identificar con el poema.

Puede finalmente incluir tanto que el lector ni siquiera sabe dónde termina. O no tiene nada relevante, pero no carece de una cierta profundidad de acuerdo al carácter y cultura del poeta. Estas son las palabras que crean ciertas imágenes y emociones, al expresar una parte de nuestra vida diaria. Son como esas canciones con un mensaje particular que a uno le gusta escuchar, pero olvida que la melodía es igual de importante. Como poeta uno puede siempre mejorar en el uso de los símbolos y otras clases de técnicas, para dar forma a lo reconocible en el medio intangible del poema. Pero debemos distinguir entre la poesía para ser recitada y aquella que es solo para ser leída y analizada. Uno no quiere que el público se aburra con los poemas, si estos contienen mucho más que cuando son leídos. La poesía todavía vive y es como una foto que establece una fracción de historia.

Este es mi poema sobre la escritura de un poema

Este cuarto

Este cuarto se está saliendo
de sí mismo, agrietando
sus propias paredes,
en busca de espacio, de luz,
de vacío.

La cama se está librando
de sus pesadillas.
Desde rincones oscuros, sillas
elevándose hasta perforar las nubes.

Este es el tiempo y el lugar
para estar vivo:
cuando los diarios muebles de nuestras vidas
se agitan, cuando sucede lo improbable.
Las ollas y sartenes tocan
celebrando, pasan batiendo
al lado del ajo, la cebolla, las especias,
vuelan con el ventilador del techo.
Nada busca la puerta.
Con toda esta excitación
me pregunto dónde
dejé mis pies, y por qué mis manos
están afuera, aplaudiendo.

Traducción de Nicolás Suescún

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