Festival Internacional de Poesía de Medellín

¿Qué es la poesía?



Por Domingo Alfonso
Especial para Prometeo

 

Colocado imaginariamente ante mis posibles lectores colombianos pienso en hilvanar, estas cortas líneas, en no más de una página sobre este difícil y árido (pero tan amado) oficio de intentar escribir Poesía.

Aún siendo persona de origen humilde, siento  amor hacia las cosas bellas de la vida.

Y también, junto con eso, un rechazo instintivo hacia la vulgaridad y la estridencia.

Al repasar mi tránsito por los predios que llevan a esta Diosa, me encuentro con algunas piedras preciosas para mí:

La inocencia (la invaluable inocencia, que muere tan rápidamente como las flores) (¿Ser inocente significa  llevar en el alma  una flor?)

La autenticidad

Lograr la originalidad no para sorprender a los demás, sino más bien con el deseo de ser  uno mismo entre millones de las otras personas.

Identificación por la vida, con la experiencia humana

Poder expresar el Amor

Comunicarnos pero  sin “abaratar” o rebajar la escritura.

Apuesta por la elegancia, el buen gusto decir. (¿Es posible hoy día amar la elegancia?)

Antes que la frondosidad estéril la síntesis. Repito lo dicho por Baltasar Gracián: “Más obran quintaesencias que fárragos”.

Coincido con Omar Pérez en que: “no hay poesía sin síntesis” y también en que “los temas meta-literarios” no son temas “poéticos”: son temas “para profesores, para periodistas, para los críticos de arte”.

(Creo que en mi manera de escribir: buscando la “esencia” de la Poesía, tal y como me aconsejaba José Ángel Buesa en mi lejana juventud) he utilizado (además de la tijera que me recomendaba) un método “impresionista” encaminado a resaltar lo “definitivo” o sea: “la condición poética más importante”.  Al final es para mí la Poesía una bella razón para vivir.

Arte poético

 

Por Raúl Henao
Especial para Prometeo

Sin embargo, es justo reconocer  que nada, de modo perentorio, ha conseguido hasta el presente develarnos la esencia de la palabra poética  inasible y elusiva  por naturaleza.  Ni siquiera las reflexiones  hiperlúcidas de Martín Heidegger – al decir  de muchos de sus lectores, el último gran pensador europeo- que la considera  morada del ser, fundación del ser por la palabra, consiguen hacernos un punto más clara su esencia o sentido.  A este propósito, resulta curioso retomar la más antigua definición de la poesía en lengua española, posiblemente la de Juan Alonso de Baena (año 1300).

Una escritura muy sutil, graciosa, dulce y muy agradable a todos los oyentes (…) habida, recibida y alcanzada por gracia infusa del señor  Dios (…) arte de tan elevado entendimiento y sutil ingenio, que no se la puede aprender, tener o alcanzar, ni conocer bien ni como se debe, salvo por aquel hombre que sea de muy altas y sutiles invenciones y de muy elevada y pura discreción y de muy sano y recto juicio y tal que haya oído y leído muchos y muy diversos libros y escrituras.

Y vale la pena anotar como para Baena la poesía es no sólo un arte del bien decir sino que relieva su carácter inspirado y profético, de arte sagrado y numinoso… que cambia o transforma  al hombre que la ejerce como vocación o destino.

En esta definición se encuentra ya en ciernes la concepción moderna de la poesía  -a partir de Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé y Apollinaire-  entendida como “aventura espiritual” que entre otros objetivos busca  “dar (…) un sentido cada vez más puro a la idea divina que se encuentra en nosotros tan viva y verdadera”  (G. Apollinaire). O en última instancia, por lo menos: lanzar al mundo entero al asalto de lo desconocido (Benjamín Péret). Lo que en definitiva significa entender la poesía como un modo de conocimiento por el mito, el amor y la imaginación… como una experiencia trascendental emparentada con la experiencia mística sólo que “mientras que la experiencia mística es una inmersión en lo absoluto la poesía es una expresión de lo absoluto o de la desgarrada tentativa para llegar a él”,  nos recuerda oportunamente Octavio Paz ...Y no como un género literario más, al servicio indiscriminado de las más disímiles causas político-económicas o sociales.


Acerca de la  poesía


“No se puede vivir la nostalgia de lo perdido”
Edmund P. Kirk

Por Esteban Moore
Especial para Prometeo

Esa palabra, ese fragmento de un verso, una frase de un texto cualquiera; los restos de una conversación cotidiana, pueden ser la materia que produzca esa primera pequeña iluminación de la que se desencadenará, inicialmente, el contrapunto de voces y sonidos que habitan y son requeridos por el poema.

Ecos que inician entre sí un intercambio íntimo que se corresponde con aquellas otras voces que habitan las páginas amarillas, subrayadas y anotadas, de libros envejecidos  que nos aguardan en nuestra biblioteca personal.

Murmullos que no podrás erosionar de tu memoria, “Schwarze milch der Frühe wir trinken sie abends [...] wir trinken und trinken” correspondiéndose con “All changed, changed utterly: /A terrible beauty is born” o con “por fervor de la mente, el valimiento/ de no ser copias serviles sino formas, /purificada acentuación de formas”.

Presuntas consignas para ese juego que crees controlar: “el susurrado aullido de sus preguntas/ preguntas que no requieren respuestas inmediatas/ quizás tan sólo -nuevas preguntas/ así ellos/ frasean su respuestaen el armónico plisado de unos sonidos”.

Sólo sonidos girando en el vacío, buscándote la lengua, siempre, persiguiendo eso que está por verse en la palabra.

 

Arte poética: sí, todas las artes son poéticas



Por León Gil
Especial para Prometeo


Cuando al comenzar el año lectivo, les entregaba a mis jóvenes pupilos los contenidos del curso de física que íbamos a desarrollar, no faltaba quien me preguntara: “Profe’, y ¿qué es física?”. Entonces yo, invariablemente, le respondía: te lo diré cuando me digas qué es fútbol.

Todos sabían qué era fútbol, y la mayoría de ellos lo jugaban desde chicos; sin embargo ninguno sabía definir con precisión, sin ambigüedades y exactamente lo que es el fútbol.

Se formaban simpáticas y hasta acaloradas discusiones al respecto; y surgían no menos simpáticas y enrevesadas definiciones sobre el fútbol.

Luego les decía: Si alguien - digamos un extraterrestre- les preguntara “qué es el fútbol”, ¿no creen que en lugar de tratar de responderle, sería mejor invitarlo a ver o a jugar un partido de fútbol? Pues bien, cuando terminemos el curso, o incluso antes, con seguridad que todos ustedes sabrán  qué es la física, pero aún así, serán incapaces de definirla, con una precisión y exactitud que al menos a cada uno de ustedes deje completamente satisfecho.

Sí, adivinaron, pienso que algo semejante ocurre con la poesía.

Sobre el Arte Poética han prosado y poetizado Aristóteles, Horacio, Hegel, Valéry, paz Borges, Huidobro y tantos otros, que con todos ellos podríamos formular una lista tan larga como el directorio telefónico de Medellín –creo que también yo aparecería en ella; pero como en el directorio, cada uno tiene su propia casa (y caza) de la poesía; y aunque unas sean más humildes que otras, todas son igualmente respetables y dignas.

Yo me pregunto; ¿por qué a los pintores no se les pide que hablen del arte pictórica? ¿Y a los escultores, del arte escultórica? ¿Y a los músicos, los dramaturgos, los coreógrafos, los cineastas, los fotógrafos, los arquitectos…?

La gran dama marina, Virginia Woolf, nos dejó su radical contrapreceptiva: Sólo hay un género literario: la poesía. Algo que yo extrapolaría: Arte Poética: Sí, todas las artes son poéticas.

Y para terminar, resumiría todo lo que he tratado de expresar, parafraseando a Marianne Moore, la atlética poeta norteamericana: la poesía es la poesía es la poesía es la poesía es la poesía es la poesía es la poesía es la poesía es la poesía es la poesía es la poesía es la poesía es la poesía…

 

Arte poética


Por Juan Diego Velásquez
Especial para Prometeo


Si partiéramos de la frase “No quiero que el hombre sufra como bestia, sino como humano” (Karl Marx) llegamos muy fácilmente a la conclusión  que es la Poesía quien mejor ha expresado la humanización y culturización de la especie. La Poesía es quién concientiza, sentimentaliza y da   conocimiento para que la  existencia del Hombre sobre la faz de la Tierra  esté llena de esa plenitud y vértigo que da la estética,  al ponerle en sus afectos la ternura que el lenguaje pone en sus acciones y pensamientos.

Es el contacto con la belleza su más rico y poderoso tesoro, pues comunica con la energía del espíritu cósmico  y en él va inmerso el lenguaje y el lenguaje es el eco de la voz y la voz lleva un tono y el tono toca la cuerda inocente del corazón y el corazón guía la mano y la mano señala siempre el gesto de la sonrisa amplia y generosa que está ejemplarizada en la sonrisa de los niños.

Por ello los artistas y más aún, los poetas, van tras esas huellas porque saben que sus sentidos se vuelven videntes, sus sueños se concretizan, su imaginación se embriaga, su trabajo da un sello de originalidad para  enriquecer ese acervo que evoluciona en constante asombro y maravilla dialéctica, en pos de las utopías, las rebeldías y libertades que lo acercan a lo lúdico de la solidaridad y de la fiesta, para olvidarse de su efímera permanencia como individuo.  En pocas palabras; lo inmortaliza y lo vuelve Uno con todo lo que infinitamente lo rodea.

Y si culmináramos con la cita de Novalis, “cuando soñamos que soñamos está próximo el despertar” es precisamente la Poesía quien nos guía para poder abrazar sin temores el nuevo misterio que nos vuelve a retar.

 

Poética


“Cómo puedo conocer lo que pienso hasta que no veo lo que digo?
W.H. Auden

Por Ángela García
Especial para Prometeo


La poesía es una herencia recibida: ella respira de ser ofrenda constante que seguirá viva sin ser objeto de cambio. Su carácter imprescindible, difícil de ver y de medir es invisible como el aire. Sólo cuando nos estamos ahogando sentimos su falta.
(Con el consejo del tiempo, que en vez de hablar decanta, escribo.  Como una carta, más no haciendo un testamento. Para alguien dentro o fuera, para alguno, para nadie o para muchos, para la poesía misma que me impele. Escribo porque tengo mala memoria: no para hacer historia sino como un parte de lo vivido. 
(Con tiempo pero sin morosidad. Como con los párpados cerrados, dejando notas imprecisas, una vibración en guardia a la espera del ámbito que corresponde a su longitud de onda. Como con niebla en los ojos, consigno pequeñas cosas de los días, sintiendo que los pasos dados son las únicas señales de visión. Recogiendo luego esas migajas, recupero los grandes instantes de mi vida, identifico un orden en lo que deviene, un sentido en lo que es; me conozco. Me nutro más de tiempo que de acervo o ilustración.
La poesía nos convalida en la experiencia singular, el ejercicio de nombrarla da una forma, es auto-génesis. La poesía nos hace testimoniar, no para convencer, sino para cumplir con el mandato de la continuidad. La poesía es herencia que recibimos y legamos.

 

* * *

Por Francesca Randazzo
Especial para Prometeo


Idioma de un pueblo que se decide hablar, y entonces se habla.

Energía sostenible, limpia y renovable.

Chispa del pedernal chasquido de la palabra. Fósil. Textura metálica y petálica. Roca lunar.

Desencanto que sabe aún a hechizo. Lista de propósitos. Cálculo, probabilística, serie matemática de sensibilidades.

Cosa un poco rara. Palabra entre palabras, palabra donde no hay palabra, palabra asada con palabras fritas.

Barriga del mar. Calma en que acecha la creación. Ola adicta a la luna.

Mapa que recorres con el deseo en los labios. Calle equivocada pero que llega hasta ti.

Antojo que contagia. Fe en tus ojos y el cerrar de mis párpados. Deseo de más. Ansia de vos y de mí.

 


La obra

Por Gabriel Arturo Castro
Especial para Prometeo


La obra, dentro de su esencia espiritual, considera al hombre como depositario y objetivo final de su cometido, así la creación sea de una naturaleza dinámica e inestable, en perpetuo movimiento. Los alquimistas aseguran que lo único estable es el ser increado. Desde la visión oriental la creación nunca termina, ya que hay momentos de fundación y destrucción en un tiempo cíclico de quehacer continuo. El arte genera una plenitud de recreaciones que son realidades transformables, las cuales se interpenetran.

Todas las relaciones dentro de la obra son provisionales, nada rígidas ni definitivas. Cuando la obra proviene de una creencia intensa, del éxtasis del sueño y la imaginación, es imposible ponerle un punto final. Ello sería interrumpir su proceso de transformación permanente y prolongada. La acción (intención, movimiento, tensión, experiencia y ánimo) de de la obra subsistirá a través del tiempo y del espacio, al menos que se le intente domesticar, contener, esclavizar y encerrar dentro de fronteras bien definidas, los odiosos límites de las celdas y campos de concentración de nuestra época actual.

La esencia de libertad de la verdadera obra puede impedir aquellas restricciones que niegan, obstaculizan o reprimen el arte, su desequilibrio, su energía transformadora, su fuerza de emancipación y trascendencia. 

La poesía como despertar


Por Walther Espinal
Especial para Prometeo


La poesía es una mañana fresca, en ella he buscado que mis poemas sean pájaros, líneas delgadas que se estiran como la luz. O hilos de voz que nombran la claridad de lo cotidiano. A pesar de que el día sea de contrastes. Y con cada hoja del tiempo que pasa persiste un sonido, un eco. Por la poesía voy caminando bajo las nubes, descubriendo puntos de encuentro entre el ser y las palabras.

Pero el despertar tiene lugar también en la noche, porque allí son muchos los que están despiertos. La mañana y la noche son entonces hermanas gemelas. Y la luna encierra la música bajo las teclas de un piano.

Nuestros ancestros indígenas despertaban a tejer danzar contemplar pulir y después con el sueño aspiraban a que el dios les dejara una huella.

Despertar la conciencia de los pueblos, dar testimonio de su folclor, es tarea que la poesía desde la antigüedad ha cumplido. De ahí que cada despertar entrañe un cambio que enriquezca las almas humanas y la literatura. Poesía como despertar equivale a una promesa, un compromiso y una oportunidad de acercar la voz al canto general que ha de arropar al planeta.

Rimbaud al despertar dijo: “Vi el sol bajo, manchado por horrores místicos”. Así cada poeta tendrá que reconciliar su realidad con el sueño buscando atraer los extremos.

 

Arte poética


Por Nanni Balestrini 
Lenguaje y oposición  (1960)
Especial para Prometeo

Pienso en una poesía más cercana al articularse de las emociones y del pensamiento en lenguaje, expresión confusa y aún en ebullición, que lleva sobre sí los signos del desapego con el estado mental, de la fusión no completamente realizada con el estado verbal. Las estructuras, aún tambaleantes, se prolifican imprevisiblemente en direcciones inesperadas, lejos del impulso inicial, en una auténtica aventura. Y por último el pensamiento y la emoción, que han sido el germen de la operación poética, ya no volverán a ser transmitidos por medio del lenguaje, si no que será el lenguaje mismo el que generará un significado nuevo e irrepetible.

Y el resultado de esta aventura será una luz nueva sobre las cosas, una rendija entre las oscuras telas de araña de los conformismos y de los dogmas que sin tregua se enrollan a aquello que somos y en medio de donde vivimos. Será una posibilidad de oponerse eficazmente a la continua sedimentación, que tiene como cómplice la inercia del lenguaje.

Así pues, una poesía como oposición. Oposición al dogma y al conformismo que amenaza nuestro camino, que solidifica las huellas dejadas a la espalda, que nos aprieta los pies, intentando inmovilizar los pasos. Hoy más que nunca esta es la razón del escribir poesía. Hoy, de hecho, el muro contra el que arrojamos nuestras obras rechaza el choque, blando y maleable se entreabre sin resistir a los golpes ―mas para engatusarlos y absorberlos, y a menudo consigue retenerlos e incorporarlos. Es necesario por ello ser mucho más astutos, más dúctiles y más hábiles, en ciertos casos más despiadados, y tener presente que una violencia directa es del todo ineficaz en una edad tapizada con viscosas arenas movedizas.

Es en una época tan inédita, imprevisible y contradictoria, cuando la poesía deberá ser más que nunca vigilante y profunda, sumisa y en movimiento. No deberá tratar de encarcelar, si no de seguir las cosas, deberá evitar fosilizarse en los dogmas y ser en cambio ambigua y absurda, abierta a una pluralidad de significados y ajena a las conclusiones para revelar mediante una extrema adherencia lo inaferrable y lo mutable de la vida.

Traducción de Nacho Duque García


¿Por qué se escribe?


Por Paul Dakeyo
Especial para Prometeo


Esta pregunta nos proporciona la ocasión de establecer dos niveles en la función de la escritura.

A nivel individual, cuando el escritor crea una biología personal frente a un problema o frente a una situación. En este caso la escritura representa una especie de catarsis personal, es decir, la expresión, la traducción artística, de una problemática personal, del sentimiento del mundo, que se traspone, que se sublima.

A otro nivel, puede decirse que es el paso de esa catarsis personal a una toma de conciencia universal. En ese estadio, la escritura está llamada a ser la transformación del mundo, y el papel del escritor es el de hacer balance de este patrimonio común, de transcribirlo, haciéndolo de tal suerte que sus palabras se conviertan en actos y situaciones. La escritura es igualmente la referencia a las fuentes primeras, al presente, al futuro, es la búsqueda del tiempo primordial, una síntesis esencial de todos los estados de desarrollo individual y colectivo.

Podemos concluir diciendo que la escritura es la expresión de un territorio lingüístico, social, político y económico.

 

Arte poética


Por Consuelo Hernández
Especial para Prometeo


Yo soy de otro mundo
vengo de otras geografías
crecí con los montes de los Andes
bebiendo la luz de las estrellas.

Con la voz de esa tierra quiero cantar
con la voz del viento que clama entre los montes
con la voz del sol que dice luz y las flores se abren.

Escribir en el aire
en el sol
en la luna llena
en el vino de anoche
en el cazabe del desayuno
en el moriche de la selva.

Escribir en el foliar de los árboles
en este ritmo respiratorio
que palpita en el universo.

Escribir como la lluvia desgrana
sus gotas de agua para fecundar la tierra.
Como oficia el viento su fresca caricia en mi piel
como canta el huracán su canción en remolinos
y las casas se arrodillan para que pase como un dios
y los árboles se arrancan para ofrendarle sus raíces centenarias
la vida que guardaron en silencio
y las hojas se prestan como pentagramas
para que componga un canto entre sus ramas.

Por eso huyo de cantos desentonados
de los que día y noche cuentan tesoros
sin tener un céntimo a su nombre,
de los que repiten como loros entre sus propias hordas.

Señor del universo y de mi ser
alúmbrame el camino que me saque del oscuro túnel
cura este dolor que sazona mi mal
líbrame Señor de los cantos del perico
no quiero ser lora o guacamaya
déjame cantar con la voz que canta el universo.


LA POESÍA
la poesía son migajas de una mina
que llevamos oculta en galerías interiores
son pájaros que escapan de una selva
y se quedan presos en los libros
en las calles
y en los ojos de los desvelados.
De  Solo de violín

 

Un poeta del siglo veintiuno


Por Hadaa Sendoo
Especial para Prometeo

Un poeta del siglo veintiuno no debe ser como un ruiseñor que canta dulces canciones, y no debe buscar alimento solo para sí mismo sino compartir el que dispensa con la poesía y en esto es diferente de la poesía del último siglo, aunque él o ella deben continuar siguiendo las huellas de los grandes exploradores del pasado.

Tal vez al avanzar la poesía en el futuro se sienta solitaria, pero será una poesía mucho más rica en el espíritu del humanismo. Superará el tiempo y el espacio, la cultura y las regiones, y la distancia entre las naciones y las  razas, para dialogar con toda la humanidad sobre más y más amplios temas.

La poesía siempre abrigará nuestras almas heridas y levantará las olas del pensamiento en nuestra mente. La humanidad siempre será para ella sus propios hermanos y hermanas. Con su poder creador, los poetas siempre estarán del lado de la humanidad en su poesía. Inmersas sus reflexiones en el mundo y la armonía del universo, los poetas siempre escriben sobre su propio destino y el destino común de la humanidad.

La auténtica poesía moderna no debe alzar una muralla entre ella y el  lector, sino que debe buscar la igualdad y un puente en las relaciones entre el individuo y el grupo. Los poetas deberían tener siempre ante sí todo el mundo y apoyar la lucha contra la guerra y por la paz en el mundo. Encontramos la explicación de esto en estas palabras de Seamus Heaney: “Lo que hace ahora la poesía y lo que hará en el futuro siempre le añadirá brillo a la poesía misma”.  

 

 

(Un arte poética) ¿Qué es la poesía para mí?


Por Patricia Jabbeth Wesley
Especial para Prometeo


La poesía es esencial en todas las sociedades, una forma del arte que tiene el potencial de concentrar a un pueblo, sin importar dónde están esas personas en el mundo. La poesía ha sido para mí un método de curación que me ha permitido superar los traumas y las calamidades de la guerra civil en Liberia, mi país. He escrito incansablemente sobre el sufrimiento de mi pueblo, por medio de la poesía como un medio para soportar mi propio dolor y el dolor de mi país.  Creo en la capacidad de las imágenes que la poesía evoca para despertar la atención del mundo a las angustias de todos los pueblos del mundo.  Nuestro mundo está siempre en guerra, e incontables millones de hombres y mujeres son obligados a huir de su tierra, a enterrar a sus seres amados, a morirse de hambre, y a perecer bajo toda clase de crueldades como resultado de los conflictos que nos asedian a todos. Creo yo que el poeta es el ojo de la humanidad, al articular la belleza de la bondad que nos rodea así como el dolor de las personas para que así sean detenidas las causas de la guerra. Yo he usado mi propia poesía no solo para consolarme; la he usado para ayudar a la gente a ver que sí, ha habido una guerra en mi país, y que esa guerra ha cegado y sigue cegando vidas inocentes. Yo creo que el poeta tiene el poder del que carecen y no pueden dar las armas. Las palabras que un poeta deja tras de sí pueden cambiar el mundo para bien o para mal. Yo quiero que mi poesía sea un instrumento para el bien.

 

Arte Poética

Por Lola Koundakjian
Noviembre 3, 2009
Especial para Prometeo


La poesía es la pelusa en un melocotón de verano de forma perfecta

Son las canciones de la paloma matutina

Los días cuando me hacen falta los rayos orientales de la salida del sol

El placer de los vuelos atrasados

La sensación de estar lejos de la casa estando en ella

El café caliente con galletas

El cambio de las estaciones

El beso de la mañana

La risa de quien nos habla en el teléfono

Una razón para vivir

Una manera de respirar

Un sentido de mí mismo y del mundo en torno

***

Arte poética


Por Erling Kittelsen
Especial para Prometeo


Para mi la poesía es una forma de recibir el mundo y mi último libro de poesía se titula El receptor. Al oponer la ejecución y la producción, la poesía tiene algo qué ver con el aspecto unificador o sea algo que puede unir diferentes niveles y capas en el hombre y la sociedad. Tal vez esto tenga algo qué ver con una especie de visión popular, la visión de la gente, que desaparece al haber muchas direcciones ideológicas o económicas demasiado fuertes.

En una autobiografía que llamo la “novela de la vida”, y que titulé, Recuerdos permanentes, mezclo cierto material autobiográfico con interpretaciones de los mitos. Está escrita desde el presente (2007) y hacia atrás en la vida, y tiene el sentido de una historia que continúa a pesar de que la causalidad se disuelve.

* * *

Por Oliver Friggieri
Especial para Prometeo


La poesía es la poderosa expresión de una intensa experiencia interior. Asume su forma con palabras, según el metro y el género, pero en realidad pertenece con mucha más razón al reino del espíritu. Depende en gran parte de la memoria y de un sentimiento instintivo, y evoca experiencias que de alguna manera son de todo el mundo. Afecta mucho la disposición psicológica del lector y esto es explicable por el hecho de que es una especie de expresión subliminal de cosas que en cierto modo son comunes.

Aunque la poesía es ahora mucho menos importante de lo que ha sido en su larga tradición, todavía ejerce una influencia característica en la humanidad en general y en particular en las personas relacionadas con la literatura. A veces asume la forma de  una canción o una película o una composición musical, y comunica el mismo mensaje en formas que ahora son más accesibles para la gente. La poesía es en esencia la exposición de todo lo que es bello y bueno en la naturaleza, y es en sí misma una oración al Creador y un mensaje para sus criaturas. Puede ser ayuda para que la gente cumpla su deseo de vivir en pacífica armonía.



El desafío de la poesía


Por Quamruzzaman Swapan
Especial para Prometeo


Muchas veces, en la soledad, me he preguntado qué es la poesía? Para mí, es una ficha desconcertante en un rompecabezas que tengo que resolver por mí mismo. Y así lo hecho siempre, pero en una forma inconsciente. Lo cierto es que no puedo escribir mis poemas, tengo que construirlos. Para responder a la pregunta de cómo se construyen, tengo que responder que no sé cómo: la poesía es una especie de meditación, una forma de oración. Así como se dispersan los pensamientos sobre el mundo cuando nos internamos en una pura meditación, así ingresamos al misterioso mundo virtual de gran belleza que encontramos en la poesía. Me maravilla en esta construcción de la poesía la belleza, la variedad y los colores de la naturaleza, y entonces el placer que siento no tiene límite. En la estación de las lluvias, en el campo, descubro un mundo de maravillas en las tierras cenagosas donde los blancos nenúfares son como estrellas en el firmamento y ejercen en mí una magia que me hacen sentir en lo hondo la magia de la poesía. Una vez, al mediodía, me detuve para  escuchar a un pájaro que cantaba en la rama de un árbol; al verlo perdido en su canción, observé un modelo único de creación que nos cautiva con su belleza. Traté de comprender la concentración del pájaro en su canción. Me complació la belleza de la naturaleza, así como el encanto y la sensualidad de la mujer me llevan al fondo del misterio. A menudo he pensado que la mujer parece ser la puerta secreta de toda la belleza del mundo. El famoso Bismillah Khan en su visita a Dacca dijo que había que abrir el corazón para sentir la música, que de lo contrario es imposible sentirla. Creo que el sentido de esto es que la música es el mejor medio para abrir el corazón, para descubrir en sí mismo el límite del sentido.  Esto puede hacerse en la búsqueda de sí mismo en la naturaleza, cuando presa de su belleza el corazón vibra y la inteligencia permanece inactiva: le atribuyo mayor valor a la vibración del corazón que a la inteligencia,  así accedo a mi propio mundo de sonidos, de versos de puro lirismo. ¿Estaré muy equivocado en pensar que estos versos míos proceden de Dios? Así siento todo el exquisito esplendor de las voces de las gentes y de la pasión por el mundo que me colma. Permitidme llamarlo mi romance. Paso a comprenderlo, pero algo se interpone en mi camino y me desafía, de nuevo vuelvo a tratar de comprenderlo y es entonces cuando le pido y recibo la ayuda de mis poemas.

 

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