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Ser poeta es impedir que el mundo sea agresivo

Ser poeta es impedir que el mundo sea agresivo

© Photo Francis Goeller

(Sala de Prensa FIL)

El poeta tunecino Tahar Bekri no tiene soluciones ni respuestas ideológicas a los problemas del mundo. Lo que le corresponde a él, dice, es cuestionar las verdades.

“Un mundo donde se destruyen pianos para comprar cañones, no puede complacer a un poeta”. Esta reflexión la hizo Tahar Bekri, luego de recordar que hace tiempo en Libia se ordenó destruir los pianos y en Irán se prohibió escuchar música clásica.

Durante la sesión de “Los continentes de la palabra”, Bekri, recordó cómo se acercó a la poesía cuando tenía diez años: “A partir del primer dolor, la muerte de mi madre, el cuestionamiento poético está presente: la vida, el amor, la muerte”. Desde esa edad, contó a un público formado en su mayoría por jóvenes, se refugió en los libros escritos en su idioma natal (el árabe) y el idioma en el que fue educado en la escuela (el francés). Ya adulto, y después de haber estado en prisión, Bekri se exilió en Francia en 1976. Hoy en día escribe poesía y ensayo en ambos idiomas.

“¿Para qué sirven los poetas?”, se preguntó Bekri. No hay respuestas. Es igual que preguntarse por qué respiramos, por qué existen los árboles, por qué hay luz. En su caso, lo que puede decir es que, como poeta, es también un “centinela de la verdad”. No tiene soluciones ni respuestas ideológicas a los grandes problemas de la humanidad, sólo tiene cuestionamientos “a las grandes verdades”. Con ello, lo que trata de hacer, dijo, es “disipar la oscuridad” y “dar claridad a lo que es sombrío”. “Soy alguien que escribe contra la fealdad, contra la guerra, contra la provocación”.

Para Bekri, la poesía no está alejada de la realidad. Es a ella, por ejemplo, a la que le toca responder lo que otros no pueden desentrañar: “Aunque es posible citar científicamente por qué crece una flor, eso no explica por qué nosotros amamos a esa flor”. También usa a la poesía para resistir a la infraestructura, al cemento, al automóvil: “La poesía es la permanencia del hombre”.

Bekri sabe que su escritura es enriquecida por su formación bicultural y por sus múltiples viajes, uno de ellos es esta visita a la FIL: “Estoy muy feliz de estar en Guadalajara, que lleva un nombre árabe: el valle de las piedras”. Una ciudad en la que, dijo, ha reconocido árboles del mediterráneo y rostros que podrían ser de su país.

 

Un poema de Tahar Bekri

Afganistán

Si la música debe morir
Si el amor es obra de Satán
Si tu cuerpo es tu prisión
Si el látigo es lo que sabes dar
Si tu corazón es tu barba
Si tu verdad es un velo
Si tu refrán es una bala
Si tu canto es oración fúnebre
Si tu gavilán es un cuervo
Si tu mirada es hermano del polvo
¿Cómo puedes amar al sol en tu guarida?

Si a tu cielo no le gustan los cometas
Si tu tierra es un campo minado
Si tu viento está cargado de pólvora
Y no por el polem fecundo
Si tu moral es una potencia
Si tu puerta es un dique
Si tu cama es una trinchera
Si tu casa es un ataúd
Si de tu río fluye sangre
Si tu nieve es un cementerio
¿Cómo piensas amar al agua en la ribera?

Si tus montañas no son que espinazos de valles
Humillados sin altura
Sus lomos para injustas ciudadelas
Sus entrañas abiertas para endurecer la piedra
Si tu valle no es para alimentar tu sueño
Como una rosa en el zafiro
Si tu arcilla está colmado de duelo
Tampoco para erigir una escuela
Como un albaricoque en flor
Si tu cálamo no es un lapicero
¿Cómo puedes habitar la luz?

Si tu labor es sembrar espantapájaros
Un escondite cobarde para la dormidera
Si tu caballo es esclavo de tus anteojeras
Desprecia el despliegue de buques en los aires
Si tu valle vomita sus zafiros
Así señor de la guerra
Si las trenzas de mujeres son cuerdas
Si tu estadio es un matadero
Si tu camino es invisible
Si tu noche es una tumba para las estrellas
¿Cómo piensas prometer la luna?

Si Gengis Khan es tu maestro
Si tu hijo es grano de Tamerlán
Si tu rostro es sin rostro
Si tu sable es tu verdugo
Si tu epopeya es ruinas y alabanzas
Si todo el llano no puede lavar tu índice
Si tu deseo es un árbol muerto
Si tu fuego es ceniza
Si tu llama es humo
Si tu pasión son las granadas y cañones
¿Cómo puedes seducir la paloma a tu ventana?

Si tu pueblo es un campamento
No un nido de golondrinas
Si tu casa es una caverna
Si tu origen es un espejismo
Si tu vestido es tu mortaja
Si la muerte es tu mausoleo
Si tu Corán es un turban
Si tu rezo es una guerra
Si tu paraíso es infierno
Si tu alma es tu sombra carcelaria
¿Cómo puedes amar la primavera?

Traducción al español: Carlos Rodriguez-Najar

Última actualización: 04/07/2018