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El Festival de Poesía de Medellín no simpatiza con la guerra

 

 

El Festival de Poesía de Medellín
no simpatiza con la guerra

Por Fernando Rendón
Director
Festival Internacional de Poesía de Medellín
Premio Nobel Alternativo 2006

(Aclaración a la Revista Arcadia)

No, el Festival de Poesía de Medellín, Premio Nobel Alternativo de la Paz en 2006, no simpatiza con las FARC, ni con las armas, ni con la guerra. Ni los poetas que vienen a Medellín “son mascarones de proa del terrorismo internacional”. El Festival de Poesía de Medellín no simpatiza con el secuestro, ni con las pipetas de gas lanzadas como una lotería de la muerte sobre la población civil. Tampoco simpatiza el Festival con el terrorismo de estado, ni con la brutalidad paramilitar, ni con las masacres, las desapariciones forzosas, el genocidio político o la sistemática eliminación o estigmatización de dirigentes o militantes de la oposición. El “caradura” que aparece en la fotografía de Arcadia tampoco soy yo: es el poeta costarricense Osvaldo Sauma.

El Festival de Poesía de Medellín, que no está en la mira de la CPI como otros, simpatiza con el horizonte de la materialización del sueño de la justicia poética en el país y en el mundo, es decir, con la concreción de la paz, la belleza, la verdad, la dignidad de la existencia, y con algo que no promueven los medios, las instituciones religiosas, ni la clase dirigente: la justicia social cumplida.

El Festival no se ve reflejado en las insidias y comadreos de un impostor –ni temible ni sagaz- que no es sobrino de Borges, y que se ganó ya un sitial en la historia colombiana de la infamia. Es obvio que en un país guerrerista y militarizado, que gasta la mayor parte de su presupuesto en el servicio de la deuda externa y en la guerra, quienes amamos la paz somos objeto de persecución y calumnias. Es la extensión, al mundo de la poesía, de la guerra sucia que ha vivido el país.

El Festival es inspiración y esperanza para el futuro humano, por su energía transformadora y cohesionadora de la sociedad colombiana a través del lenguaje poético. Incita y reconstruye, en todos, la aventura de la plenitud. Es una fiesta poética sin paralelo en el mundo, una respuesta pacífica y creadora a la crueldad, la injusticia y la barbarie, impunes en nuestra época.

Más de 900 poetas de casi 150 países del mundo han adherido a la lucha por una patria para la vida en Colombia. En lugar de las guerras y la violencia, la paz integral; en lugar del egoísmo, la comprensión de los otros. Es el lenguaje creador que recrea la voluntad del porvenir.

Última actualización: 04/07/2018