Festival Internacional de Poesía de Medellín

"Me protegen los espíritus antiguos":
Entrevista a Graciela Huinao


Fotografía Freddy Amariles
Lectura de poemas del XIX Festival Internacional de Poesía de Medellín
en la Organización Indígena de Antioquia -OIA

Por Álvaro Miranda
Para Prometeo

(Transcripción de Andrés Felipe Díaz)

Durante la celebración del XIX Festival Internacional de Poesía de Medellín, nos visitó la poeta indígena mapuche Graciela Huinao. Viene del sur del continente, casi en la Patagonia, una tierra fría. Hay mucho volcán, mucho humo, también hay una nación ahí,  la nación mapuche, es un concepto que es más que pueblo. Quisiéramos preguntarle a Graciela, como entiende ella el concepto de nación mapuche, porque aquí en Colombia poco se manejan esos criterios de nación, aquí se habla de pueblos más que todo, pero puede ser que tenga un contexto político, ¿Cómo entienden ustedes allá el concepto de nación mapuche?

Graciela Huinao: El concepto de nación mapuche se ha empezado a acuñar más fuertemente estos últimos años, generalmente la sociedad mayoritaria, para referirse a nosotros como una nación, nos dice que somos un pueblo pero, también, eso es un poco de desconocimiento porque un pueblo y una nación somos exactamente lo mismo. Entonces ellos, la sociedad mayoritaria, cree que al decirnos pueblo, es como forma despectiva. En consecuencia que aquí en Colombia son muchas las naciones que conforman este país llamado Colombia y a la vez un pueblo, pero el miedo a la palabra nación es, políticamente hablando, tenerle miedo a algo que va a ser. Cuando uno dice nación, como que algo va a haber, algo subterráneo, debajo. Como tienen en alguna parte de la mente el concepto de que si dicen nación es peligroso. En consecuencia que una nación es un pueblo.

Nosotros somos un pueblo que esta, últimamente, más visible, porque la historia del pueblo chileno, como al igual que todas las naciones que componen América, tiene dos historias, la historia del país respectivo y la historia de los pueblos que componen este país, estos países. Todos conocen la historia del pueblo socialmente mayoritario pero no conocen la historio de los pueblos originarios. Es tan simple, es tan sencillo, es cosa de mirar la tierra solamente, ahí está la raíz, ahí está la historia, en la tierra solamente, y eso es lo que nosotros milenariamente hemos estado desarrollando y no solamente hoy.  Desde antes de la llegada de los españoles, hemos estado acá, como también lo han estado los pueblos de esta tierra donde estamos hoy día. Yo creo, por ser mujer, y ser la primer mujer poeta de mi nación, que tengo fe, tengo esperanza, que esta palabra que llaman nación, día a día, va a hacer por la sociedad mayoritaria de Chile y de todos los países de América, se va a ir posesionando en la historia de cada país donde corresponde para vivir y habitar.

 Álvaro Miranda: Qué bien Graciela, tengamos aquí a la primera poeta mapuche, es para nosotros un honor, ¿Por qué se ha dado eso? ¿Por qué hasta ahora, al ser una cultura tan antigua, aparece la primera mujer poeta?

Graciela Huinao: Para posesionarme de ser la primera, yo no lo busque y, cuando yo publique el libro, tampoco lo sabía. Yo lo supe, dos o tres años después, cuando comenzaron en Chile, la sociedad mayoritaria, a ver que yo también estaba escribiendo y que era la primera mujer que se atrevía a romper la barrera de discriminación que existe en Chile. Porque Chile es como una capa, es como un pavimento donde los poetas indígenas estamos golpeando desde abajo. Yo me siento feliz, me siento honrada y me siento orgullosa de haber sido la primera mujer que pudo romper esta capa diciendo que era indígena, porque Gabriela Mistral era una mujer indígena, Violeta Parra era una mujer indígena y nunca se atrevieron a romper esta capa y a decir: “Yo tengo un rostro indígena y también escribo”.  Porque al romper esa barrera de discriminación, las cosas que devienen encima, las cosas que te dicen, todos los adjetivos que te denotan como persona, que te aplastan, en vez de empujarte a salir adelante, te empujan hacia abajo. Entonces tener esa fuerza, yo creo que un poco por ser porfiada, porque a la primera opinión negativa que se hizo por mis versos yo pude haber dado un paso atrás pero yo dije no: “Tengo que seguir adelante, tengo que seguir adelante, no importa que me digan que mis poemas son malos, que están fuera de contexto, que no van con la historia, con la tradición del pueblo chileno, no”. Yo seguí adelante. la característica que si a mí me dicen alguna vez que tengo, es que soy muy porfiada en la vida para desarrollar mi trabajo literario.

Álvaro Miranda: ¿Cómo ha sido la discriminación con los mapuches?

Graciela Huinao: Bueno, históricamente la discriminación está, como fue ayer, como fue antes de ayer y como fue cien años atrás. Hoy día se ha disfrazado un poco. Pero se disfraza porque esta discriminación viene a ser algo como una discriminación positiva, la han llamado en Chile; eso de darte golpecitos en la espalda: “Ah, tu eres indiecito pero también escribes, también escribes” pero nunca se te dice que eres un escritor, a mi me costó muchísimo situarme en la sociedad de mujeres que escriben, o que son poetas. E incluso yo misma, hoy, me cuesta decir que soy poeta. Cuando a mi me preguntan: “-- ¿qué haces?, --Escribo”, porque me lo han, desde pequeña, metido en la mente, de que yo, es decir, esa brecha que existe entre la sociedad chilena y la sociedad indígena es muy grande.  Todavía, ha sido muy escaso, este nivel entre dos culturas. Yo también como mujer tengo la esperanza que día a día, esta brecha que existe entre la sociedad mayoritaria y que nos aplasta, cada día se vaya nivelando un poco. Es el sueño que yo tengo, yo sé que me voy a morir y no lo voy a ver; pero que las generaciones de mapuches que vienen, no lo vean y no les sean tan drásticos como lo fueron conmigo. Hoy día hay muchas mujeres mapuches que vienen escribiendo, muchas, y yo se que para ellas no les ha sido tan difícil como me fue a mí, porque yo me tuve que abrir, como una punta de flecha, ir abriendo este camino en la espesura de la literatura que me cerraba todas las puertas, yo las golpie todas, todas se me cerraron, pero como soy porfiada, las volvía a tocar, y si me volvían a cerrar, las volvía a tocar y si cien veces se me cerraban cien veces las volvía a tocar.

Álvaro Miranda: Entonces Graciela, más que a la mayoría chilena, ¿usted su gentilicio cual sería cual, ya no es chilena, o cual es su gentilicio?

Graciela Huinao: No, yo soy Mapuche, yo nací Mapuche, nací en una comunidad indígena, que  mis antepasados eran dueños de esa comunidad indígena, mis pri mos, mis abuelos, mis tíos, todos indígenas, toda la alimentación, todo mi desarrollo cultural, social, religioso, político, era dentro de una comunidad indígena. Cuando yo fui al colegio, y era mapuche, cuando fui por primera vez al colegio, fue como si me dieran un palo en la cabeza, porque ya no era mapuche, era india y para mí fue como que me hubieran separado de las raíces; pero afortunadamente tuve un padre que me endilgo, que me abrió el camino para yo no separarme de mis raíces sino que fueran todo lo contrario, crecieran más fuertemente en mi espíritu. A lo mejor, si yo no hubiese tenido el padre que tuve, es muy probable que yo, como tantos otros mapuches, hubiese renegado de mis raíces, es muy probable, porque hoy día, como en este país, y como en muchos otros países, hay muchos indígenas que reniegan de sus raíces, se cambian el nombre, se cambian el apellido y viven como la sociedad mayoritaria para que la vida les sea más fácil al caminar.

Álvaro Miranda: Ahora, su escritura, ¿En qué idioma la va a hacer?

Graciela Huinao: En el español, yo a veces digo y lo pienso, que a lo mejor yo no soy la poeta, no soy la escritora, no soy la narradora: yo no, porque yo lo único que hago es recolectar, es recoger todas las enseñanzas, toda la trasmisión oral que me entregaron mis abuelas porque yo tuve la suerte de aprender a leer y a escribir. Porque si mis abuelas hubiesen tenido, esa posibilidad, a lo mejor ellas hubiesen acuñado esa voz, con las letras, en la palabra, y ellas hubieran sido, a lo mejor, grandes escritoras. Porque mi pueblo es un pueblo oral, la trasmisión ha sido oral. Entonces, yo lo que hago es escarbar en la memoria para poderlo llevar a libro para entregarlo y para dejarlo. Porque si mis abuelas se hubieran muerto, sabiendo una cantidad enorme de leyendas, de todo lo que encierra y guarda la naturaleza: pero, ellas la depositaron en mí. Tiene que haber sido con algún fin, entonces, para mí sería terrible morirme sin dejarlas escritas, yo tengo por obligación que dejarlas escritas, porque tengo esa posibilidad de poderlas acuñar en un libro. Y si ellas hubieran hecho eso también hubiesen sido grandes escritoras.

Álvaro Miranda: Y ese recoger, esa tradición, ¿de dónde viene en los mapuches? ¿Es milenaria la tradición?

Graciela Huinao: En Chile hay un dicho que dice que todos los chilenos son poetas. Yo creo que si porque vienen de la oralidad del mapudungun. El mapudungun, mi lengua, es una lengua llena de poesía, el mapudungun es la poesía hecha palabra. Entonces el chileno, sin darse cuenta, habla mapudungun. Hay muchas palabras del mapudungun que están insertas en la vida diaria, pero el chileno no lo conoce, no sabe. Por el desconocimiento que hay a sus propias raíces, y la  negación que hay, no quiere conocer sus raíces. Porque si al chilena tu le dices que él tiene, tu le miras su rostro indígena, con un apellido no indígena, y le dices: “oye, ¿tú eres indígena?” es como si le hubiese ofendido, o le hubieses dado una bofetada en la cara, al decirle que era una persona indígena. Y yo creo que es por ignorancia, porque yo pienso que él, al mirarse en el espejo, ve un hombre caucásico, blanco, ario, noruego, sueco, y se niega a ver en el espejo sus raíces marcadas en su rostro, sus raíces originarias.

Álvaro Miranda: El mapudungun, algo tiene que ver con una nación, la nación mapuche, y que ese es el agua que hay que beber siempre, es decir, ¿el mapudungun podemos compararlo, tal vez, con la poesía Guatemalteca, del Popol Vuh, que también recogió toda una tradición oral, y la llevo a los códices y donde se expresaron las culturas y los pueblos de antes de la llegada de Colon? ¿Podemos pensar esto en la nación mapuche?

Graciela Huinao: Yo creo que de alguna manera, hay un hilo, que une a todos los pueblos americanos. Porque como nuestros antepasados no acuñaron la palabra. ¿Que civilización no se sustenta en la palabra? Después de miles de años se pudo acuñar la palabra. Entonces, todos los países americanos estamos como amarrados con las mismas tradiciones. Yo, cuando converso con mis hermanos de Guatemala, de México, tenemos una historia común. En México, en Estados Unidos, en la Patagonia, es exactamente igual el proceso que ha sufrido nuestro pueblo. Por eso hoy día, nosotros, los poetas indígenas, nos estamos uniendo, estamos haciendo también nuestros propios encuentros de poesía indígena y, porque también la unión hace la fuerza, para decir, para demostrar, que nosotros no somos ni más ni menos que otro ser. Si nosotros tenemos las mismas formas de vida, nosotros tenemos nuestros sueños, tenemos nuestras ilusiones, nuestras formas de vida, somos un pueblo que tenemos cosas buenas y cosas malas. Cosas positivas y negativas. Pero también tenemos, y, necesariamente tenemos que exigir, que se nos respete con todo esto, con todas nuestras cargas culturales, buenas y malas. Así como nosotros respetamos a las sociedades mayores. ¿Por qué a nosotros nos tienen que faltar al respeto,  porque nos tienen que decir que nosotros somos una subcultura? Y, en consecuencia que toda la cultura, de este pueblo de Colombia, está sujeta a las raíces. Entonces cuando el discurso, de los políticos principalmente, habla de los pueblos, cuando van a la práctica, ¿porque los desprecian? Eso ocurre acá, y en todas parte de América.

Álvaro Miranda: En la revista Prometeo, me encuentro un poema Naueth Huta que está escrito, no en castellano.

Graciela Huinao: Esta en las dos, está en las tres lenguas.

Álvaro Miranda: ¿Pero entonces si escribe?

Graciela Huinao: Claro, es decir, yo también escribo en mapudungun, cuando yo publiqué mi primer libro era impensable que yo no lo hiciera en castellano, mi obligación era hacerlo en castellano para que la sociedad mayoritaria lo conozca, pero yo soy indígena, yo soy mapuche. Mi alma, mi corazón, mis manos, mi mente, es decir, todo me decía que tenía que hacerlo en mi lengua madre porque es mi otra parte. Entonces, por mi responsabilidad cultural que yo tengo, fui donde una profesora, una lingüista, porque yo no soy lingüista, yo soy simplemente una poeta. Hubiese sido traicionarme a mí misma si yo lo hubiese escrito, porque yo soy huilliche. Fui donde una persona experta, una hermana, otra mapuche que lleva treinta años estudiando su propia lengua, y ella ha hecho su propio alfabeto. Muy modestamente empezó y todavía no ha tenido el reconocimiento que debería tenerse. Y yo le dije, yo quiero que este libro salga en la lengua mapuche, porque este libro es mapuche. Y ella me dijo, yo lo voy a traspasar al mapuche. Pero es curioso, siendo yo mapuche, a veces estoy delante del computador escribiendo y estoy pensando en mapuche y tengo que dar vuelta a la frase para que lo entienda el español, y siempre digo, “ya, deja, saca tu lado mapuche y piensa como el chileno para llevarlo al libro correctamente”. Así que ella es la que me hizo la traducción y hoy lo estoy haciendo también en ingles porque en el país del norte están muy interesados en las culturas originarias del sur de Suramérica.

Álvaro Miranda: Tengo algunas cosas que comentar sobre ese poema.

Graciela Huinao:Este es un poema, este fue mi primer poema que yo publique, este poema nunca lo he leído, porque fue mi primer poema que yo publiqué, yo acá era una niña, cuando yo publique, este poema debe tener, no sé, unos veinticinco años debe tener este poema. Era bien joven cuando lo hice: este fue el trastorno que produjo un golpe militar en mi pueblo, entonces del sur, a ganarse la vida a Santiago, en esa época, con todas las mujeres indígenas de mi pueblo, hacíamos este caminar, este trajín, con el alma dividida, de venir desde el sur a trabajar a Santiago, sin conocer Santiago, sin conocer una ciudad. Era estar exiliada en su propia tierra. Yo siempre digo: es cuando la madre tierra nos destetó y nos echó al mundo. Voy a leer este poema La loica, y era lo que yo sentía en esa época.

La Loica


¿Por qué canta la Loica
Si le han cortado el árbol
donde salía a cantar?
Tendrá que buscar uno nuevo,
cantando se va.

¿Por qué canta la Loica,
si le han robado la tierra
donde iba a anidar?
Tendrá que buscar tierras nuevas,
cantando será.

¿Por qué canta la Loica,
sí no le dejan migajas para comer?
Porque el fruto de sus bosques,
se los robaron en un amanecer?
La Loica canta por no comer.

Loica
¿Por qué cantas?

Solo por trinar, 
Canto por mi  árbol,
Migajas, Tierras.
Por lo que fue mío ayer,
Canto por la pena de perderlo
Y porque Loicas, un día,
Un día se perderán

La Loica, es un pájaro originario del sur de Chile que está a punto de extinción. No existe hoy en día ninguna organización gubernamental, ni particular, ni ONG que esté preocupada de este pajarito. Es un pajarito muy lindo, pero solamente vive en la zona huilliche, es muy frágil. Nunca se ha atrevido a salir fuera de ahí. Y hoy día, este pajarito que está a punto de extinción, estaba yo en mi casa en Santiago y de repente, alzo la mirada, y vi a una Loica en mi ventana. Este pajarito que no se atrevió nunca a salir, de su hábitat, ha tenido, por obligación también, ha tenido que acostumbrarse a otros climas como es el clima del norte. Para mí fue muy impresionante ver esta Loica en mi ventana. Fue muy impresionante, estaba a mil kilómetros de su nido.

Álvaro Miranda: ¿Representa la Loica la nación mapuche simbólicamente?

Graciela Huinao:. Yo creo que sí. Yo creo que para las mujeres, y este pajarito, la Loica, lo han tomado también muchos escritores chilenos: para cuando se refieren a la cosa autóctona nombran la Loica. Porque, de alguna manera, como este pajarito vive en esa zona, entonces, cuando uno se refiere al pueblo mapuche habla de la Loica.

Álvaro Miranda:. Bueno, y ¿cómo se ha sentido una ciudadana de la nación mapuche en este festival?

Graciela Huinao:Honradamente, me siento muy orgullosa, me siento muy protegida por todos los espíritus antiguos, que ya no están en carne y hueso, de los pueblos que habitaron acá, pero yo se que los espíritus de esos pueblos que ya no están, que fueron producto de un genocidio, yo sé que me están acompañando. Y ellos me están dando la fuerza, y ellos se están abrazando hoy día a través de un poema y de un verso, con un pueblo tan distante, pero están unidos por la misma tierra, por la misma lucha, y por la misma fuerza. Están hoy día entre nosotros estos espíritus, están hoy día acá. Yo sé que mi pueblo y el pueblo, estos pueblos que ya no están, están abrazados por la misma lucha, que es la misma lucha, que es hoy día mía. A pesar de que han pasado miles de años, esta lucha continua. Continua para situarnos en la sociedad mayoritaria y decirnos: “no nos han matado, y no nos van a matar, porque, a pesar de quinientos, de mil años, yo creo que en dos mil, tres mil años, todavía vamos a estar acá.

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