Festival Internacional de Poesía de Medellín

Charles Bukowski: ” nací para robar
rosas en las autopistas de la muerte




Versiones de Esteban Moore
(Especial para Prometeo)

 

Charles Bukowski nació en 1920  en   Aldernach, Alemania.  En 1922, su padre Henry, un joven soldado norteamericano, y su madre alemana, Katherine Fett, decidieron probar fortuna en  los Estados Unidos de América; allí se instalaron en los Ángeles, ciudad en la que el poeta y narrador vivió la mayor parte de su vida.

La niñez de Bukowski estuvo signada por la pobreza,  los años de la  depresión económica y,  un padre, que para desquitarse de sus propios fracasos, lo sometía a severos castigos corporales. En su juventud para olvidar aquellos años terribles comenzó su larga relación con el alcohol. Sin embargo, a pesar del sufrimiento, los años de la secundaria fueron fundamentales para él, ya que entró en contacto con la obra  de algunos autores contemporáneos que resultarían esenciales a su destino: Upton Sinclair, Ernest Hemingway Carson McCullers y D.H. Lawrence. Luego de finalizar sus estudios secundarios tomó algunos cursos y seminarios de periodismo y literatura en la Universidad de los Ángeles.

En 1941, su padre, luego de leer algunos de sus cuentos inéditos. decidió arrojar sus pertenencias a la calle. Aquí comienza una nueva vida para el escritor que inicia un prolongado viaje a  través de su país, nublado  por el alcohol, sobreviviendo gracias a una serie  de  trabajos temporarios: empleado de gasolineras,   ascensorista, lavaplatos, conductor de camiones y operario en una fabrica de alimento para perros, entre otras cosas. 

En 1944, publicó en la revista Story  su cuento Consecuencias de una larga carta de rechazo  - Aftermath of a Lenghty Rejection Slip-, años más tarde regresó a Los Ángeles donde conoció  a Janet Cooney Baker, una mujer alcohólica diez años mayor que él con la que convivió durante una década.

En la década de los 50 Bukowski   comenzó a trabajar en una sucursal del correo hasta que debió renunciar debido a que fue  internado en un hospital, la excesiva ingesta de bebidas blancas le produjo una  úlcera sangrante. Posteriormente en 1958 se emplearía nuevamente en el correo, trabajó allí realizando tareas administrativas durante doce años, esta fue una época de profundo aprendizaje en el  oficio de la escritura, leyó todo lo que pudo y con desesperación y creciente curiosidad, como suelen hacerlo los autodidactas, luego se lanzó a escribir con método y disciplina periódica.

La relación de Bukowski con la poesía comenzó en 1955. Su primer volumen de poemas     Flor, puño y gemido bestial -Flower, Fist and Bestial Wail-  se publicó en 1959. Estos primeros textos tenían muchos puntos en común con los de Robinson Jeffers, un poeta que admiraba la emoción, la energía y  que  quería dar cuenta de las confrontaciones sexuales y violentas entre  el hombre y la mujer.

En este período de su vida  conoció a Barbara Frye con la que contrajo matrimonio. La unión con Frye, una  rica editora de una pequeña revista de poesía, en la que Bukowski  dio a conocer varios de sus poemas, duró dos años. Luego de finalizada esta relación  vivió algunos años  con Frances Smith con quien tuvo una hija, Marina Louise.
En los 60 colaboró en varias oportunidades con la revista The Outsider, dirigida por J.E. Webb, en ella  también aparecían  los nombres de algunos autores que participaron de un proceso revitalizador de la lengua inglesa en su país: Lawrence Ferlinghetti,  Allen Ginsberg, Gary Snyder, Henry Miller y William Burroughs. Estas pequeñas publicaciones lo pusieron en contacto con un grupo de lectores que a través del tiempo le demostraron su lealtad. El fenómeno Bukowski comenzaba a desarrollarse. En 1969 la editorial inglesa Penguin lo incluyó en el volumen número 13 de su colección de poetas modernos. Este libro incluyó una selección de textos de otros dos poetas norteamericanos, el surrealista Philip Lamantia y Harold Norse, definido por William Carlos Williams como “ el poeta más importante de nuestra generación.”

El escritor quien  solía decir que  la frase “impulso poético”, eran  malas palabras para él, que al igual que “poético” o “amor” estaban desvalorizadas, debido al mal uso  que hacían de ellas demasiados impostores, publicó en 1971 Oficina de Correos ( Post Office) una novela en la que el personaje central Henry Chinaski, su alter ego, relata como sobrevive a la naturaleza tiránica del trabajo de planta permanente en una institución estatal. Le siguió Eyaculaciones, exhibiciones e historias de locura ordinaria (Ejaculations, Exhibitions and general tales of Ordinary Madness), obra en la que el director italiano Marco Ferreri se inspiró para realizar Historias de locura ordinaria protagonizada por Ben Gazzara y Ornella Muti. Distintos directores cinematográficos se interesaron en su obra y produjeron películas basadas en sus textos, éstas  lo acercaron al gran público:  Barbet Schroeder,  Mariposas de la noche (Barfly); Dominique Deruddere   Amor loco, el amor es un perro del infierno y Patrick Bouchitey,  Lune Froinde.  

El éxito de sus cuentos y novelas no lo apartaron de la poesía, ya que este género le permitía ejercer una crítica sutil  al  sistema social y de producción de su país, actitud ésta que acercó  su obra a un conjunto de lectores especializados que declararon su admiración por su trabajo. Entre los que se hallaban Jean Paul Sartre y Jean Genet.  Bukowski a pesar de todo su realismo descarnado alcanzaba momentos profundamente líricos, o  para decirlo de una manera que él hubiera aceptado sin quejas, hallaba  el giro poético a las experiencias cotidianas, sin olvidar que en muchos casos éstas eran la raíz del dolor, el sufrimiento y la muerte del hombre contemporáneo. Una de las consignas que le gustaba repetir era: “ si querés  escribir, tenés que tener algo para contar.” Palabras simples, contundentes y efectivas. Él supo respetarlas, esta conducta le permitió representar a todos aquellos que ya nunca podían  creer en el “sueño americano.”

En 1976, habiendo cumplido cincuenta y seis años,  viajó por primera vez al extranjero. El destino fue Vancouver donde invitado por algunos amigos, leyó sus poemas en un centro cultural de la ciudad. La fama intentaba  encerrarlo en su círculo mortal. Sin embargo el bardo de los barrios pobres de las  prostitutas y los borrachos de la ciudad de Los Ángeles se negó a entrar en su juego.

En sus últimos años de vida para huir de sus admiradores se mudó de casa y  para impresionar a las esbeltas jóvenes  que doraban sus cuerpos en  las playas de Los Ángeles se compró un BMW. Aceptado por muchos de sus pares, entre ellos los sobrevivientes de la Generación Beat,  particularmente Lawrence Ferlinghetti, la crítica e infinidad de jóvenes poetas, él no se olvidó de quien era, ni de donde venía.  Continuó repitiendo hasta el cansancio: “ Como dijo Ezra , hacé tu T-R-A-B-A-J-O. De él  proviene el vigor y el maldito proceso creativo. Sólo así podrás poner baile y música  en tus huesos. Yo tengo que escribir, si me cortaran las manos, tipearía con mis pies. Y sepan nunca he escrito por dinero sólo para sobrevivir”. En una entrevista, ante las preguntas  del periodista sobre el destino y la  vocación, el viejo Hank se limitó a decir: ” nací para robar rosas en las autopistas de la muerte


John Dillinger viene marchando

algunas veces escribo acerca de los años 30
pienso que fueron un buen campo de adiestramiento.
la gente aprendía a convivir con la adversidad
como si esta fuera cosa de todos los días.
cuando los problemas golpeaban a la puerta
barajaban de nuevo y hacían su propia jugada.
de no existir posibilidades
muchas veces ellos creaban
una.

la gente que estaba “empleada”
realizaba su trabajo con pericia.

un mecánico podía reparar
tu automóvil.
los médicos visitaban a los enfermos en sus casas.

los chóferes de los taxis
no sólo se preocupaban por conocer cada calle
de la ciudad
también intentaban definir el universo.

los dependientes de farmacia
se acercaban al mostrador
preguntando amablemente, señor ¿qué necesita usted?

los acomodadores de cine
eran más elegantes y buenos mozos
que los galanes de las películas.

todos cosían su ropa
remendaban sus zapatos
casi todo el mundo hacía las cosas bien.

ahora la gente dentro y fuera
de sus profesiones
es totalmente inepta.
a veces realmente
no comprendo como hacen
para limpiarse el propio culo.

además cuando la adversidad llega
se desaniman
desisten
se entregan de pies y manos
caen abatidos en la cama.

estos mimados en demasía
se acostumbraron
al triunfo por el camino fácil

ellos no tienen culpas supongo
de no haber vivido la década del 30
pero yo
no los adoro
ni sentiré tentaciones al respecto.

 

la historia de un sufrido hijo de puta

una noche llegó piel y huesos a mi puerta, mojado apaleado
temeroso
era un gato blanco bizco rabón
lo dejé entrar lo alimenté fue uno más en la casa
desarrolló hacia mí cierta cariñosa confianza
hasta que un buen día un conocido,
estacionando en mi cochera
pasó con su auto por encima del gato blanco bizco rabón
de inmediato llevé lo que quedaba de él a un veterinario que dijo:
“no hay mucho para hacer…dale estas pastillas… su espinazo
está aplastado, pero fue aplastado anteriormente y de algún modo
logró sanar, si sobrevive no volverá a caminar, mirá
estas radiografías, le metieron un escopetazo,
mirá estos puntos oscuros
son perdigones enquistados…además, alguna vez tuvo una cola
y alguien se la cortó…
me llevé el gato a casa, era un verano caliente, uno
de los más calientes en décadas, puse al gato en el piso del baño,
le serví agua, sus pastillas, no deseaba comer ni beber agua,
yo sumergía mi dedo en el agua, le humedecía la boca el hocico
y le hablaba, ese verano no fui a ningún lado, pasé muchos días
de ese verano en el baño hablándole, acariciándolo suavemente,
él me miraba con esos ojos que se le entrecruzaban
mientras tanto pasaban los días,
una tarde realizó su primer movimiento
arrastrándose con sus patas delanteras
(las traseras no querían moverse)
llegó hasta el rincón donde yo había preparado su cama
se arrastró un poco más y se dejo caer en ella,
fue para mí como el sonido de un clarín presagiando la victoria posible
aturdiendo el baño, desparramándose por la ciudad, yo
le conté entonces a ese gato –que la había pasado mal también, no tan mal,
pero bastante mal…
una mañana se irguió, se paró sobre sus patas, cayendo luego de espaldas,
                                                                            /me observaba mansamente.
“lo podés hacer” le dije.
él insistió, se levantaba y volvía a caer, una y otra vez,
finalmente
caminó unos pocos pasos, era la viva imagen de un borracho
sus patas se negaban a obedecerle, cayó nuevamente, descansó
y nuevamente se levantó.
ustedes conocen el resto de la historia: está mejor que nunca,
bizco casi sin dientes, pero ha recuperado su gracia, y esa mirada
de sus ojos, pícara, no lo ha abandonado…


algunas veces me hacen entrevistas, ellos desean saber
de mi vida, de mi literatura,
yo me emborracho, alzo en brazos a mi gato
bizco, herido de bala, atropellado dos veces, rabón
y digo: “miren, miren esto!!!”

 

ellos no entienden nada, insisto, nada de nada, preguntan
algo por el estilo de: “ “reconoce usted influencias de Celine?”.
“no”, levanto mi gato, “por lo que sucede, con cosas
como esta, como esta !!!”.

sacudo a mi gato, lo llevo
hacia la luz brumosa por el humo y el alcohol, está relajado, él sabe…

este es el momento en que la entrevista finaliza
a veces me siento orgulloso cuando miro las fotografías
ahí estoy yo, ahí está mi gato, hemos sido
retratados juntos
él también comprende que son boludeces, pero que de alguna manera te ayudan.

 

 

práctica

pensar a cada momento en la muerte
es, cristo-jesús,
más complicado que acertar
un ganador en las carreras,
pero
es algo
en qué pensar.

recuerdo a Henry Miller
en el programa de t.v.
de Tom Snyder
Tom le preguntó a Henry (que
ya estaba muy viejo, entonces)
“señor Miller, piensa usted alguna vez
en la muerte?”

y él contestó con simpleza “por supuesto
que lo hago.”

recuerdo haber leído
un excelente poema acerca de la muerte
escrito por D.H. Lawrence:
“construye entonces
la nave de la muerte
pues has de recorrer
el largo camino
hacia el olvido”.

los cristianos poseen
ideas similares.
hace algunos días en la autopista
el automóvil que iba delante del mío
llevaba pegado en su  paragolpes
un autoadhesivo
con la siguiente leyenda:
“no mueras sin jesús”.

existen
además
-no lo olvides-
los tipos machos
en las fábricas en los bares
que se rompen la garganta gritando:
“el único modo de morir es
cuando estás acabando”.

bueno, eso yo también
lo he hecho.

 

cualquier
cantidad
de veces.

 

ah, sí

existen cosas peores que
estar solo
pero a menudo lleva décadas
darse cuenta
y la mayoría de las veces
cuando lo hacés
es demasiado tarde
y no hay nada más terrible
que
demasiado tarde.

  

adiós

adiós  Hemingway adiós Celine ( murieron el mismo día)
adiós Saroyan adiós mi buen Henry Miller adiós Tennesse
Williams adiós a los perros muertos en la autopistas adiós
a todo el amor que nunca funcionó adiós Ezra siempre es triste
siempre es triste cuando la gente se entrega y es usada lo acepto lo
acepto y te legaré mi automóvil y mi encendedor
y el cáliz de plata que utilizo para beber y el techo que mantuvo
afuera casi toda la lluvia adiós Hemingway adiós Celine adiós
Saroyan adiós mi buen Henry Miller  adiós Camus adiós Gorky
adiós al equilibrista cayendo del alambre mientras
los rostros vacíos miran hacia arriba hacia abajo a ninguna parte
enfurécete con el sol, dijo Jeffers, adiós Jeffers, yo sólo puedo
pensar que la muerte de la buena y mala gente es igualmente triste
adiós D.H. Lawrence adiós al zorro en  mis sueños y
al teléfono
fue mucho más difícil de lo que supuse
adiós Tony Dos Toneladas adiós al Circo Volador
ya hicieron suficiente adiós Tennesse alcohólico caprichoso
estoy bebiendo una botella más de vino por vos
esta noche.

nota acerca de las cartas de amor de Beethoven

pensá:
si Ludwig estuviera vivo, hoy,
recorrería la ciudad
en un convertible rojo.

levantando reventadas
neuróticas
ésas que andan sueltas por lo bulevares.

nosotros poseeríamos
una música como nunca antes soñó nadie.

y él
en su deportivo rojo
la capota baja
de aquí para allá
condenado por siempre jamás
a desencontrarse con su amada.

 

Qué es lo que quieren

Vallejo escribiendo de
la soledad mientras se hambrea hasta
la muerte;
la oreja de Van Gogh rechazada por una
Puta;
Rimbaud huyendo al África
en busca de riquezas y hallando
un incurable caso de sífilis;
Beethoven por siempre sordo;
Pound arrastrado a través de las calles
en una jaula;
Chaterton bebiéndose el veneno para ratas;
el cerebro de Hemingway que chorrea y cae
dentro del vaso con jugo de naranjas;
Pascal abriéndose las venas
en la bañadera;
Artaud encerrado en el loquero;
Dostoievsky empujado hacia un muro;
Crane lanzándose en las hélices de un barco;
Lorca fusilado al borde del camino por la guardia civil española;
Berryman saltando desde un puente
Burroughs que hace puntería con su esposa;
Mailer persiguiendo a la suya con un cuchillo.

-¿eso es lo qué quieren:
un maldito show
una cartelera de neón
encendida
en medio del infierno.
eso es lo que quieren,
ese montón
de aburridos
inarticulados
protegidos monótonos
amantes de los
carnavales?-

 

 

Criaturas

un mundo plagado de hijos de gente exitosa
en bicicleta
recorriendo los bulevares de Hollywood
a las 3 y 11 pasado meridiano
de un martes por la tarde.

por salvar esta imagen algunos ejércitos murieron
murieron
esto es lo que muchas damas desean:
fracciones rellenas
seres que no son
pedaleando
o deteniéndose a charlar un poco
todavía sentados sobre las bicis
la suave brisa acariciando
sus rostros imperturbables.

no entiendo realmente nada
exceptuando quizás que los ejércitos matan
a la gente equivocada
pero usualmente lo hacen:
piensan que el enemigo
es aquel contra el cual son dirigidos
en lugar de ser
aquellos que los dirigen: 
los padres de las criaturas.

 

esta noche

 

“tus poemas sobre las chicas estarán todavía por aquí
dentro de unos 50 años cuando las chicas se hayan ido,”
comenta mi editor por teléfono.

querido editor:
en este instante
las chicas han desaparecido.

Sé lo que querés decir

pero dame una sola mujer verdaderamente viva
esta noche
caminando en la oscuridad hacia mí

y te podrás quedar con todos los poemas

los malos
los buenos
o cualquiera que pueda escribir
después de éste.

sé lo que querés decir

¿sabés lo que yo quiero decir ?

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