Festival Internacional de Poesía de Medellín

El pensamiento mágico de América


Por Miguelángel Lopezhernández (Vito Apüshana)
Riohacha (Süchiimma), Colombia

 

La Tierra: hogar humano... recipiente de arcilla y agua que contiene el aliento y el sudor del movimiento que llamamos vida.
En cada uno de sus rincones palpita el pensamiento, en cada uno de sus continentes resalta la magia; pero es en América en donde  se congregan sus corrientes definitivas.

Se entiende como pensamiento la facultad de crear y ordenar, en la consciencia, ideas y conceptos. Es un proceso de aprehensión, compresión y creación.

Como magia  se entiende, concretamente, como una técnica o un arte por medio de la cual o del cual se obtiene unos efectos contrarios o diferentes a las leyes naturales, que son  previamente deseados o necesarios para un determinado fin colectivo o individual.

Por extensión, preferimos creer, que la magia es una virtud mediante la cual el Hombre se reconoce originario de un misterio ordenado y preciso... al que es posible acceder a través de una actitud respetuosa y sagrada. En otras palabras, la magia, es como una sustancia que fluye hacia la manifestación del asombro.

¡La magia...  implica una sacralidad!

Existe, en la magia, una semilla fundacional de la vida. En este sentido todo hecho que llamamos real y explicado tuvo su origen en una causa mágica, es decir, todo caso natural tiene su causa sobrenatural.

Para nosotros, hablar del pensamiento mágico no  significa hablar de dos categorías opuestas; sino como dos facultades enlazadas: como una oración compuesta, en donde el sujeto es sustantivo y adjetivo al mismo tiempo.

En nuestro mundo indígena el pensamiento no es un atributo que nos diferencia, en exclusividad, con los demás animales; mas bien es aquello que nos complementa con ellos.
Entre los distintos reinos de la vida (el Animal, el Mineral, el Vegetal...) lo que nos diferencia es, también, lo que nos permite tener consciencia de pertenecernos en congregación. Ello es una cualidad, un valor intrínseco del fenómeno vida. El pensamiento mágico de América reconoce este valor como eje y núcleo de todo movimiento vital.

No vemos la diferencia como un espacio que nos distancia para la amenaza, sino como un espacio para desarrollar consciencia de la aproximación.

Sabemos que lo dual nos construye... los extremos, los contrarios existen para alcanzar la armonía y ésta se logra desde una construcción conjunta.

Vivimos siempre entre el adiós y la bienvenida, entre lo propio y lo ajeno, en la libertad de un tejido signado por el encuentro y el desencuentro... y hacia el reencuentro, en la simultaneidad de la invención y la adaptación.

Así es el pensamiento mágico de América se inventa en la apropiación de su entorno inmediato y se reinventa en la adaptación de su entorno externo... en la entrega y recepción de los encuentros.


Poesía en Abya Yala

Somos naturaleza visible e invisible, es decir, nuestra naturaleza es ser natural y sobrenatural. Es esta manera de ser y de acontecer lo que constituye nuestra poesía.

La poesía en América, en Abya Yala es descubrir, danzar y morir en el corazón de la vida.

Decir que somos hijos del maíz es reconocer que estamos hechos de todos los elementos que constituyen la vida... es como decir que somos hijos del Dios de lo existente.

Decir que somos hombre-jaguar (rugido de la piel), hombre-serpiente (movimiento multiforme), mujer-araña (útero tejido), mujer-lechuza (fuego del corazón alado) es convencernos de que estamos viviendo desde la más íntima célula de la vida. Nuestra presencia está atravesada por todas las demás presencias.

Es así cómo, desde este pensamiento, la Palabra se convierte en la música del elemento nombrado, en la marca de un acto, en la reconfirmación de una actitud... al hablar, desde este pensamiento, se entrega una confesión del universo cifrado  que somos.
En el Pensamiento Mágico se vive metáfora adentro. El símbolo se respira, se hace a sí mismo en lo cotidiano. Entonces la poesía, la magia se hace visible para reinterpretarse, para re-crearse desde lo creado.
 
Si hay un punto en común entre las comunidades indígenas de América... ése es el pensamiento mágico integral. ¡Es el pensamiento dorado!... el que llama madre a nuestra tierra... el que concibe la vida como un todo interconectado... el que ve al hombre como un microcosmos que representa cada una de las partes del macrocosmos. De aquí surgen... las más hondas metáforas que nos protegen, que nos distinguen:  las asociaciones de los arroyos y ríos con las venas y las arterias... los cerros y los altos picos nevados con los hombros y la cabeza... las raíces de los árboles y los tubérculos con los pies... la flor y el sol con el corazón... el cielo y la mar... con los ojos... el viento con el alma... los pájaros con el canto y las manos... en fin, la vida misma se significa, se desnuda a través de un simple ensueño.

 

Desde los Inuit del Yukón (en Canadá) hasta los actuales herederos de los Onas en la Tierra del Fuego (en Argentina y Chile), América está atravesada por un pensamiento que sostiene el mundo desde el corazón de la tierra hasta el corazón de la más lejana estrella... donde el milagro de vivir está ordenado por la danza, el sueño, la pintura, el dibujo y el color, la palabra, la metamorfosis, el fogón, la ofrenda, el trabajo colectivo, los linajes, la pasión roja y desgarrada y la familia extensa...

Ser hijo de la América originaria, es reconocerse fruto y semilla de este árbol-pensamiento. Vivir en pensamiento indígena es lo que nos permite conocernos y entendernos entre sí. Nuestro pensamiento madre es el mejor traductor de nuestras distintas lenguas.

Todas las lenguas de la América Originaria, las lenguas de Abya Yala tienen una sola semilla que las enlaza:  es el Pensamiento Mágico Integral, el pensamiento redondo, el pensamiento eje.

Es esta la tríada fundamental de la cultura amerindia:  la tierra (hogar-entorno), la lengua y el pensamiento. A través de estos 509 años de contacto, sujeción, colonialismo, mestizaje, sueños de cohesión y de dolorosos procesos de reconocimiento, concientización y de respeto mutuo... América ha visto desaparecer muchas de sus culturas y comunidades nativas... por lo general se empieza perdiendo la tierra, luego la lengua y por último el pensamiento... cuando se pierde el pensamiento se pierde todo... el oriente se confunde y desorienta... la poesía se diluye y se automatiza... y ya no es posible beber de los líquidos originarios.  

 Hoy en día existe un considerable número de pueblos indígenas
 que se encuentran en plena recuperación de sus tierras, de su
 tronco léxico y todo ello fundamentado en el pensamiento propio de
 su cultura representado en los ancianos, que son sus autoridades
 tradicionales.

 Nuestras lenguas permanecerán fuertes y vigentes si, justamente,
 activan y proyectan nuestro pensamiento-semilla... nuestra gran
 fuente de la vida circular de Abya Yala: el creador del Hombre-Maíz.

 

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