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La fuente de mi escritura me viene directamente de mis ancestros

Por: Rita Mestokosho
Traductor: Rafael Patiño

La fuente de mi escritura me viene directamente de mis ancestros. Ellos hablaban una lengua que viene directamente de la tierra. Pero ésta es una lengua que tiende a desaparecer. Inuitaiamun, hay toda una filosofía en esta lengua porque ella es llevada por un viento sabio y por largos ríos que son todavía nuestras fronteras. Yo he aprendido vuestra lengua en libros y he leído mi historia a través de vuestros ojos. Lo que yo escucho hoy en día no es más que el rumor de las hojas, los llantos de un niño. Yo provengo de una larga estirpe, una gran familia nómada. He aprendido en vuestras casas de enseñanza cómo creer en la vida, y he sabido que esto no es aquello que yo querría ofrecer a mis hijos. Creo en el poder de la naturaleza y no en el poder del hombre. Creo en la magia de las palabras, creo en la música universal, una misma lengua en la que las palabras nos vienen directamente del alma. Hoy en día veo que el hombre se separa de él mismo. Si es que mis ancestros poseían la palabra, ya que la palabra es sagrada, ellos os dirían esto:

La historia es largaen todos los países poblados por los guardianes de la tierra, aquellos que la quieren acariciándola con el trabajo. Nosotros la conocemos porque nosotros la respetamos. Hay unamúsica que me persigue sin cesar, es la poesía, la música del alma. Y la primerísimavez que degusté la poesía, debí tener 4 o 5 años. Yo estabacompletamente sola delante del universo. Hoy en día tengo el poder de la palabra sagrada, y es con respeto que os expreso estas palabras lejanas venidas de una época remota como si mis ancestros hubieran podido expresarse en vuestra lengua a la que yo respeto desde que la hablo. Vengo de un país, de un rincón de la tierra donde las montañas surcan todavía los ríos y los lagos. Pero existen a tal punto sueños prohibidos de los que el hombre blanco no posee todavía consciencia sino aquella que se ofrece a sus niños, es su propia decadencia. Yo os traigo este mensaje con la más grande dignidad porque el sueño que me habita está lleno de paz. Yo vengo de la nación inuit, un pueblo que se edifica con las palabras, con la música.

Existen muchos hombres y mujeres que creen en la justicia. Yo he aprendido en vuestros libros, pero en este día, yo cojo estas palabras pensando en mis ancestros que gozaron de la más grande libertad. Vosotros que pregonáis libertad, igualdad, fraternidad, vuestros colores ensucian vuestros pensamientos profundos. Nosotros, los autóctonos, aborígenes y de todas formas los guardianes de la tierra, somos todavía dignos de erguirnos, porque a través del tiempo, hemos sabido portar el mensaje que viene de la tierra: « El hombre pertenece a la tierra y la tierra no pertenece al hombre ». Ésta es una creencia por encima de los escritos.

El escrito viene por la vida en torno de sí. Toda mi vida, he escuchado el Teueikan que es también un instrumento sagrado. Esta música es como lapulsación de la tierra, ellaya nosuena como antes. Porque el hombre de los mil poderes labra su corazón. Yo creo que el hombre, poco importa de donde venga él, tiene una obligación hacia la tierra que es madre de todos nosotros. Vosotros, hombres blancos de sueños hechizantes, vosotros sois mis hermanos menores y yo debo cuidaros para que vuestros hijos puedan gozar de la verdadera ofrenda de la tierra y de la belleza que ella nos procura. Porque es gracias a los rayos de nuestro gran padre el sol que resplandecemos a través del día, y a través de la noche, es nuestra abuela la luna quien ilumina nuestros pensamientos. Si un día en Francia, el pueblo hizo la revolución, es sin duda porque el poder del hombre dejó atrás la dignidad. Es la corriente de la vida que corre entre nuestras venas la que nos empuja a remontar un río. Porque yo creo que el hombre es como un salmón, el salmón remonta siempre el río donde nació, y eso es el misterio.Nosotros escribimos el misterio de nuestros pueblos a través de cada una de nuestras características, a través de nuestros propios colores. Si un día el hombre ha tomado la pluma, es sin duda porque ha sentido miedo de olvidar. 

Pero entre los inuit, la memoria es grande, la palabraes sagrada. Escuchad a aquellos que han marchado sobre una tierra poblada de caribús, hoy día yo os comparto un sueño, una visión de la vida llena de libertad. La tierra es inmensapero es presadelsueñoamericano. Nosotros rodamos a una velocidad que el viento no puede incluso agarrar, en la era del sonido, caminamos sobre la luna y olvidamos que hay seres humanos en alguna parte sobre la tierra, madre nuestra de todos, hay hombres y mujeres que se baten por la verdad, un mensaje que viene de lejos llevado por los vientos del norte y con la música calurosa de mis hermanos del sur. Yo tendré muchos sueños para compartiros, y sobre todo a vuestros niños. Es indispensable proteger la tierra para que ella pueda producir guardianes todavía. 

Vosotros que buscáis la verdad a través de la escritura, el sueño que acariciáis es a todas luces posible si creéis firmemente en vosotros. Yo ruego porque el gran espíritu proteja al espíritu del hombre que tiene el poder de cambiar el mundo. Estas palabras vienen de muy lejos, ellas vienen del soplo del espíritu de las llanuras y de las montañas. Tienen el perfume de la inocencia, del niño que respira el aire puro. Vosotros que soñáis con espacio y libertad, escribid y decid a vuestros niños que el respeto es el fundamento de la vida. Yo veo en un sueño desde que nací, y es este sueño el que estoy a punto de compartiros. Un sueño en el que el mundo no tiene necesidad de matar para sobrevivir. Porque la más grande libertad que el hombre posee en su corazón, es la misma libertad que nutre su alma y su espíritu. Vosotros que escapáis entre la poesía, para escapar de este mundo de inconciencia en donde el hombre en su verdadera naturaleza ya no tiene su sitio porque la máquina ha tomado su lugar.Os digo esto finalmente, si vosotros creéis en el soplo que os llega caminando con felicidad, no olvidéis sobre todo que no estáis solos sobre este planeta que se llama tierra. El hombre se ha sabido socializar por medio de la ciencia estudiando todo eso que se hallaba sobre la tierra, el viento, los astros, el agua, el fuego. Pero yo creo en mi fuero interno que nos hemos olvidado de vivir disfrutando sanamente de los dones de nuestra madre, la tierra. 

Yo habría querido traer conmigo la brisa ligera que me empuja a decir todo eso, tomando entre la lengua francesa la verdad que son las palabras. Nosotros los pueblos que queremos todavía a la tierra, nosotros queremos que mañana, seamos hombres y mujeres en paz con toda la humanidad entera. Vosotros escucharéis los estremecimientos de la tierra a través del tambor ancestral de mis hermanos y de mis hermanas que acarician la tierra con sus cantos. Nosotros el incomprendido pueblo rojo, nosotros lo hemos aprendido todo de vosotros, vuestra historia, vuestra manera de vivir y vuestra visión de la vida. Esa no es la nuestra y nosotros no podemos enseñarla a nuestros hijos. Porque nosotros tomamos el tiempo que corre a través de los ríos, y es esta la única riqueza que nos queda, y es esa la que queremos compartir con vosotros, hombre de ley y hombre de fe. Yo que vengo de la tierra y de la lluvia, sueño con hacer brotar en cada uno de vosotros un sueño en donde la libertad, igualdad, fraternidad sean como tres hermanas al sol. Es esa mi palabra, la palabra sagrada de un guardián de la tierra. Yo vengo de un pueblo que ha conocido la miseria de ser conquistado pero la conquista viene a conquistar un cielo nuevo. 

Yo creo en el poder de la tierra, y no en el poder del hombre que espera conquistar el universo y las estrellas porque el hombre tiene su propio destino. Es aquel de conquistar su propia libertad por medio de la búsqueda de la verdad que pertenece a un mejor mañana. Yo lanzo una mirada hacia vosotros que escribís y buscáis una misma y sola verdad. 

Poco importa por medio de cual fuerza os llegan vuestras creencias, si creéis firmemente en eso que habéis escrito, y es que la tinta de la vida corre en vosotros. Vosotros no buscáis la riqueza que se consigue a punta de brazo. La única riqueza que todo hombre posee, es la vida y de qué modo es efímera ella si no se la saborea buscando la verdad. El hombre ha creado grandes cosas queriendo descubrir el misterio de la vida, pero está a punto de crear el imaginario en el espíritu de las gentes. Un sueño en donde la utopía no tiene lugar. Una utopía fundada en donde el sueño no tiene su lugar. Todo eso lo he aprendido escuchando la música, una música que viene de lejos y que me impulsa a continuar.

Texto leídoen Saint Malo en 1999
Publicado en mayo 22 de 2012. 

Última actualización: 26/04/2020