Festival Internacional de Poesía de Medellín

Raúl Henao y la crítica latinoamericana

 



Tomado de elportalvoz.com

A continuación les ofrecemos un variado ramillete de reseñas procedentes de distintos críticos literarios latinoamericanos en torno a la literatura de Raúl Henao. Con tal práctica pretendemos llevar a cabo un interesante ejercicio de mirada coral sobre la obra de este genial poeta colombiano.  

Raúl Henao representa dentro del movimiento de la poesía colombiana uno de los más interesantes ejemplos. Su actividad desarrollada en la ciudad de Medellín trasciende los límites de la cotidianidad ya que en su incansable búsqueda de secretos nos ha llevado hacia un verdadero laberinto mágico donde la palabra entrega todas sus posibilidades. Henao hace alquimia con el único fin de esconder la sabiduría erudita para sustituirla por la intuición, es decir, que trata de cerrar y simultáneamente de abrir los más extraños caminos de la conciencia”.
Gilberto Ríos (Crítico literario venezolano).

 

Hay en los poemas de Raúl Henao, como en los de todo auténtico poeta, una inmensa nostalgia por la vida verdadera. Es decir, por la vitalidad que nuestra cultura (la occidental) ha relegado a la oscuridad y al silencio. Por esto su palabra parece empeñarse en lograr que una pequeña luz al menos se extienda sobre zonas vedadas a nuestro conocimiento, lugares que no por ello dejan de asediarnos y de surgir, aunque deformes, a la superficie. La esfera fascinante del Mal, esa sombra que resguarda en libertad nuestros mejores demonios, viene entonces a alimentar estos poemas. Este carnaval de las tinieblas que halla también su camino a través del erotismo, el crimen, las drogas, el misticismo o la locura. Sed de infinito que, silenciada por la norma racionalista, perdura sin embargo y rompe finalmente esta norma, instaurándose a sí misma como ley. Voces, rumores lejanos, van ocupando esa hendidura que la duda va abriendo a la realidad”.
Carlos Bedoya (poeta y crítico literario. El Colombiano y Vanguardia Liberal).

 

Hay serenidad en su decir y dominio de antiguas tradiciones, pero a la vez resuena el ritmo donde el humor, el sarcasmo y la ironía incorporan la dramática existencia del hombre de nuestro tiempo y también la perplejidad del ser enfrentado a la ilusión de vivir y a la certeza de la muerte. Toda una filosofía de la existencia sintetizada y recreada como en un intrascendente “juego de manos”. Es una poesía que participa del dominio lúdico”.
Jorge Vélez (crítico chileno. Revista Vea, Bogotá).

 

El tono del Combate del carnaval y la cuaresma me parece muy personal, bastante distinto, dentro del tono de la poesía colombiana. Es sorprendente por muchos aspectos. Aunque está citado el gran poeta lituano Lubics Milosz –uno de mis poetas de cabecera- y aunque aparecen citados filósofos y pintores orientales, creo que el tono está más cerca de Artaud y Alfred Jarry. En ciertos momentos, este “combate” tiene esa fuerza liberadora que nos enseñó el surrealismo. En otros, tiene el impulso “beat” del nadaísmo, movimiento al que tanto admiro. Pero Combate del carnaval y la cuaresma, me parece situado entre ambas corrientes”.
Alberto Baeza Flores ( poeta y crítico chileno).

 

Ha sido muy placentero leer su libro Combate del carnaval y la cuaresma, donde adivino una imaginación absurda a la medida de los requerimientos espirituales de nuestra época y francamente lo felicito, no deja de ser absolutamente estimulante que la sociedad actual –y los medios de comunicación- experimenten un fuerte estupor cuando se les recuerda –como usted lo hace- que el espíritu de Jarry aún flota para golpearlos con mala sangre”.
Juan Calzadilla, poeta y crítico de arte venezolano.

 

El mundo de El bebedor nocturno es el mundo denso de la surrealidad de los sueños y las pesadillas. Henao hace en cada uno de sus poemas un alarde de malabarismo mental que es difícil de desmontar por su complejidad. Abundan las referencias librescas, las alusiones culturales. Pero estas construcciones mentales se ven con frecuencia interrumpidas, con mucho tino y oportunidad, por golpes secos de humor, por inesperados elementos de la más rampante simpleza y cotidianidad, procedimiento que produce impacto al lector, por cuanto la transgresión de un esquema previsto abre en este caso un horizonte casi mágico donde se tocan el mundo del delirio con el de la realidad constante y sonante: la conciencia “materializada”.
María Mercedes Carranza, (Revista Nueva Frontera. Bogotá).

 

“Su libro (El bebedor nocturno) tiene la inmensa calidad de ser “otra cosa” en medio de la poesía de América Latina y no tengo dudas al colocarlo al lado de los mejores. ¿Segundo premio? No, PREMIO sencillamente y esto basta”. STEFAN BACIU. Poeta, crítico antólogo y polígrafo rumano.

 

Su libro ( La parte del león ) es realmente muy bueno y he sabido que también escritores de la talla de Ernesto Sábato y Roberto Juarroz estiman su obra. Un justo reconocimiento que comparto”.
Guillermo Sucre, poeta y crítico venezolano.

 

Raúl Henao es un serio estudioso de las religiones orientales. Su obra, en conjunto, es la fusión de estudios y experiencias poco frecuentes en los poetas colombianos”.
Humberto Senegal. “Camino de los Caminos, El partido del diablo”. El Colombiano. Medellín.

 

Recibí sus dos bellos libros Sol negro y El virrey de los espejos. Los he leído con la pasión que requiere una poesía como la que usted escribe. Mi entusiasmo y admiración por su obra ha crecido enormemente después de esta lectura, pues sólo conocía de usted los poemas que aparecen en la página electrónica de Sonámbula. Usted forma parte de esa familia que predijo Rimbaud cuando afirmara -y parafraseo- “Yo adivino esos horribles (extraños) trabajadores que se levantarán en el horizonte donde otros se desplomaron”.

Su poesía como que agarra al lector y no lo deja echar el libro a un lado hasta que termina su lectura. A mi me ha sucedido esto con sus dos libros que me los he leído de una sola sentada. Hay en el Virrey de los espejos, imágenes que usted ha conseguido fundir, fundar, con la palabra, que me recuerdan lo que el gran director de cine checo Svanksmayer, logra a través de las imágenes visuales. En fin, su poesía esta inscrita ya en la historia de la mejor poesía surrealista escrita en nuestra lengua.”
Fernando Palenzuela. Poeta surrealista cubano.

 

En nuestros días, el surrealismo en el arte y la poesía Latinoamericanos sigue vivo. Así, vive aún, sobre todo, en Ludwig Zeller y Susana Wald (actualmente en México). Sérgio Lima, Roberto Piva, Claudio Willer y Floriano Martins (en Brasil). Juan Calzadilla (en Venezuela),Alejandro Puga (en Argentina), Raúl Henao (Colombia), Fernando Palenzuela (Cuba), y en los jóvenes de los grupos Derrame (Chile), DeCollage (Brasil) y Etcétera (Argentina), entre otros
Vicente Jiménez, escritor cubano.

 

"Un poeta surrealista da melhor qualidade, como Raúl Henao, nascido em 1944, é rigorosamente nosso contemporâneo
Claudio Willer & Floriano Martins (Surrealismo hoje, Agulha. Sâo Paulo. Brasil).

 

A estas horas Raúl Henao estará bajo su lámpara, en un café, en el aire, arriba de un árbol, dormido, soñando, amándose con alguna mujer, o qué sé yo. No debe preocuparnos que haga. Sabemos que dentro de sus túneles milagrosos se mueven los tentáculos de una hidra roja que trata de seguir tocando la otra cara de la vida. Esto último debe contentarnos”.
Pedro Parayma, poeta venezolano. Revista ICAM.

 

Raúl Henao la más alta y secreta voz de Colombia
David Escobar Galindo poeta salvadoreño. (La Prensa GráficaEl Salvador.)

 

 

Poemas de Raúl Henao

Tomados de  Vivir poesía

 

Contrarios

 

Sucede que alguien nos devuelve la vida
revolviéndonos en el vientre un afilado
cuchillo.

A veces se precisa caminar en cuatro patas
para agradecer que caminamos sólo en dos

Los periódicos se venden por el número
de muertos habidos todo el año

Los pobres son toda la riqueza del rico
Los enfermos toda la salud de la sociedad.

Que elocuentes los sordomudos hablando
por señas en la esquina de la calle.

Las más bellas palabras fueron dichas
por tartamudos: Carroll o Artaud
y Carroll había plagiado
a Artaud antes que este naciera)

Los cojos viven en una incansable pista
de baile
Los ciegos ven hasta por los codos

Que Esopo era jorobado no es una fábula.

 

Retorno de Nieztsche

 

Ni la quemadura de la llama
aplaca mi sed.
Ni la quemadura del sol.

¡Jugar con fuego! Mi corazón
es un galpón de gasolina
un polvorín de fuegos artificiales.

La llama es mi director
de orquesta.
El relámpago me persigue
a campo traviesa.

Zarza ardiente es todo
cuanto amo,
carbones encendidos,
camino sobre brasas,
baile en la fumarola
de un volcán en erupción.

Ay, mi pensamiento se consume
en la hoguera de la hermosura
del mundo.  

 

Pensamiento de la muerte

El mundo afuera
es la hermosura
de una flor,
mi pensamiento
el interior
de la flor.

¿Me preguntas acaso
si morir
es caer
al interior de la flor
y florecer
a cambio de pensar?

 

Actualizado en diciembre 1º, 2011.

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