Festival Internacional de Poesía de Medellín

El Misterio Comienza... Una introducción



Por Onani Meg Carver
Holos University, enero 31, 2013.

Mi nombre es Onani. Soy una Anishinaabequay Mestiza, una mujer de ancestría Celta e Indígena. Soy una Mashkikiquay de los Midewiwin, una curandera de nuestra tradición.

Así comienza una complicada historia de amor y odio, traición y coraje.  Una historia de una “relación de 500 años; saliendo del conflicto, colonialismo y la negación.”(1) Aunque superficialmente pueda parecer simple y personal, espero transmitir los niveles de complejidades, devolviéndome hasta la historia y la cultura.  Así es la naturaleza de los conflictos.  Y más que nada, ésta es una historia de misterio, sanación, perdón y transformación.

A mí se me enseñó que los indígenas de la región de los Grandes Lagos, quienes se llaman a sí mismos “Anishinaabeg”, que significa “Gente” (2), fueron divididos en tres grupos distintos por los colonizadores que llegaron a sus tierras nativas.  Los nombres y las divisiones que se les impusieron fueron Ottawa (u Odawa), Potawatomie y Ojibway (o Chippewa) (3), también conocido como la Confederación de los Tres Fuegos. (4) Hoy hay muchas variantes de este entendimiento. (5) Para el propósito de este ensayo utilizaré el término Anishinaabe, Anishinaabeg (plural), posiblemente Anishinaabequay (mujer) y Ojibway intercambiablemente. Me incluyo a mí misma en estas palabras, aunque hoy me podrían identificar como Potawatomie (6), dependiendo de la historia y el idioma que se use, y por quién.  “Asumiendo que un pueblo tiene el derecho de ser llamado por el nombre que ellos mismos siempre han usado, yo digo Anishinaabeg” dice mi maestra sobre sí misma, la Abuela Kee. (7) Ahow.

En mis años 20, a lo largo de los 1980 y principios de los 90, pasé mis veranos viviendo con la Abuela Keewaydinoquay (9), curandera Ojibway de los Grandes Lagos, una de las últimas entrenadas en su tradición.  Nacida como en 1919 (1)0, Kee se crió en su pueblo natal de Cat Head Bay, Michigan. Ella fue una de los únicos niños que quedaron en su pueblo para aprender las costumbres tradicionales de los Ancianos Ojibway. (11)  A la edad de 9, Kee comenzó su aprendizaje con una mashkikiquay (curandera) conocida y respetada en la región, llamada Nodjimahkwe. (12) Esta experiencia cultural en la niñez fue extremadamente escasa para varias generaciones de niños Nativos.  La mayoría de los niños fueron enviados a internados lejanos donde fueron abusados física y sexualmente, y se les prohibió hablar su idioma y se les dijo que su forma de vida era mala y obra del diablo.(13) Se les obligó a hablar una lengua extranjera (el inglés) y adoptar los valores y prácticas religiosos de la cultura dominante. (14)

Kee y sus estudiantes vivían en Miniss Kitigan (Isla Jardín), una isla pequeña y casi desierta en el norte del Lago Michigan (15), sin servicios de agua o electricidad, ni comunicación con el mundo exterior. Una vez a la semana pasaba un barco de abastecimiento, (siempre y cuando el clima lo permitiera), que llevaba o traía unas pocas personas de la isla, intercambiaba correo y dejaba un suministro de frutas y verduras frescas que se guardaban en el sótano.  Teníamos una gran Midjiimiwig (despensa de reservas) con enlatados, fríjoles secos y granos. El Michi Keegan (gran lago—Lago Michigan) nos daba agua para tomar y bañarnos.  Recogíamos madera para cocinar.  Lavábamos nuestra ropa a mano y muchas veces dormíamos bajo el oscuro anongog (cielo estrellado), esperando oír el llamado misterioso del Mahng (una ave acuática) o ver un espectáculo de Waasanoodé—aquella silenciosa y majestuosa danza de colores de Aurora Boreal.

Nokomis (Abuela) dormía en una vieja cabaña de madera construida por su Tío Abuelo Shaboose en 1847 (16), ubicado en el claro central. Los demás y yo, de 2 a 20 personas, dormíamos en varios wigwams (tiendas indígenas redondas) que habíamos construido a lo largo de varios caminos a las afueras del claro, pero cerca del campamento principal.  Aunque la mayoría de las personas sólo venían por una semana o dos, yo era una de las únicas personas que vivía en Miniss Kitigan (Isla Jardín) con Abuela durante el verano entero, en el tiempo en que ella todavía podía andar y hacer canotaje por el Archipiélago. Yo viví varios veranos allí hasta tener mis hijos a finales de los años 80; luego iba con mi familia a visitar cada verano por unas semanas.
           
Mientras vivíamos en este ambiente recluido y virginal,  aprendimos los caminos del Midewiwin. Cantábamos, realizábamos ceremonias, recogíamos hierbas y hacíamos medicinas.  Escuchábamos a Abuela contar historias antiguas alrededor de la fogata en la noche oscura; a veces acurrucados juntos para conservar calor y protegernos de los vientos de KabbibonNodin (el Soplador de Frío). Cantábamos juntos cantos de agradecimiento cada noche a las Siete Direcciones en el Círculo del Oso, pasando el ossinogan (plato de piedra) de kinnic ardiente. Cada mañana, me clavaba desnuda en las aguas frías, claras y refrescantes de Michi Keegan (Lago Michigan) mientras que Gissis (el sol) se levantaba para pintar su glorioso fuego sobre el horizonte eterno de agua, tierra y aire intacto.  Muchas veces me quedé dormida en un lecho aromática de Nokomis Giizhik (Abuela Cedro) y Nimissé (Hermana Abeto Bálsamo) en mi wigwam en el bosque del Norte, oyendo en la distancia los familiares cantos y tambores hasta tarde en la noche. ¡Ya ha! ¡Oh ya hey hey yo! Ahow.


Sociedad de Quehaceres Misteriosos:
Explorando Misterios y Secretos


El Midewiwin es una parte importante de la cultura Ojibway. (17) No hay ninguna traducción exacta para este concepto; por lo tanto hay muchas variantes en el intento de traducirlo. (18) Una traducción literal podría ser “de buen corazón”.  Mino significa bueno y odé quiere decir corazón. (19) Debido a que reconocemos que el carácter y la integridad de un sanador son características esenciales para sanar y dar orientación espiritual, un buen corazón es requisito para poder entrar al Midé. (20)  La Abuela Kee dice que la traducción literal de Midewiwin es “La Sociedad de Quehaceres Misteriosos,” (21) refiriéndose al misterio del espíritu, más que la común interpretación del misterio de actividad sospechosa.  La traducción más aceptada de Midewiwin es La Gran Sociedad de Medicina. (22) En relación a esta traducción, Abuela dice, “Nunca me opuse a este término.  Es un buen uso.  Indica los beneficios del Midé.  Aprecio el término.” (23)

Lo que me parece más intrigante a mí es que a menudo se percibe al Midewiwim como un grupo secreto lleno de conocimientos misteriosos, extraños y oscuros. (24)

Originalmente, la connotación de secreto oscuro parecía provenir principalmente de los exploradores, misioneros y antropólogos quienes no podían, o más bien no querían, entender una visión del misterio espiritual tan diferente a su propia religión dogmática.(5) Yo no tengo la misma impresión de secreto dentro de la cultura misma históricamente.  Sin embargo, como es típico de cualquier perspectiva marginada y denigrada por una idea más dominante, con el paso del tiempo, hasta nosotros mismos los Anishinaabeg nos volvimos sospechosos, críticos y avergonzados de nuestras propias enseñanzas y de los practicantes del Midé.(26)

De una vez lo digo, yo sé muy poco sobre el Midé.  Aunque soy considerada una ministra ordenada(27) de esta tradición, tengo muy poco conocimiento por fuera de mi experiencia bastante limitada.  Aunque la Abuela Kee venía de un linaje fuerte de Midewiwin, ya que su abuelo paterno era MidéOgema, cuyo nombre significa Líder de los Midewiwin(28); sólo sé que esta mujer me enseñó en un ambiente muy especial en un punto cautivante de mi vida.  Bueno, quizá eso no sea cierto—quizá mi propia bisabuela biológica era Midé y el conocimiento se transmitió sin palabras, lo cual es muy característico de las enseñanzas Midé.

Debido a generaciones de opresión y destrucción de la cultura Nativa, esta historia se vuelve un poco compleja.  La Abuela Kee fue excluida y criticada por sus prácticas Midé y por enseñar a no-Nativos, tanto por los de afuera como por los de su misma tribu.(29) Y hasta mi propia historia tiene sus oscuridades.

Es en estas aguas turbulentas de la encrucijada entre cultura e historia que nado, clavándome al interfaz del Misterio y los secretos. Ahow. 


Un Poco de Mi Propia Historia


Abuela Kee supo que yo era Anishinaabeg aún antes que yo, en parte por mi relación a las plantas y a los Bosques del Norte que le había aprendido a mi padre y abuela.  Supongo que tenía cierta facilidad y entendimiento del bosque que reflejaba el conocimiento Midé, el cual mirando atrás ahora le encuentro sentido.

Pasé mis veranos con mis 5 hermanos y mis padres en una cabañita que mi padre había construido dentro del prístino Bosque Nacional Manistee en Michigan.  Cuando mi padre venía los fines de semana y en sus vacaciones de dos semanas cada agosto, íbamos de canotaje y de caminata por las montañas y cogíamos diversas especies de moritas silvestres jugosas y dulces. Él desenterraba y lavaba raíces del árbol sasafrás para que mascáramos y así probar su delicioso sabor refrescante en medio de un caluroso día de verano.  Mordíamos las puntas del cedro y las oscuras hojas de la gaulteria con su explosión de sabor mentolado y fresco que nos despertaba los sentidos. Estuviéramos bajando en canoa por el río, caminando por la profundidad del bosque, recogiendo moritas para congelar para el invierno o nadando en el lago alimentado por aguas del arroyo, mi padre notaba cada sonido, cercano o lejano; cada movimiento, cada pista del bosque que en conjunto contaba la historia de la rica actividad de todos sus habitantes, incluyendo el suelo, el rocío, el viento, los hongos, insectos, sapos, puercoespines, pavos, zorrillos, venados y zorros. 

En la típica forma de los Ojibway, si alguna vez hacíamos una pregunta, él nos daría una respuesta sin sentido.  “Papá, ¿cómo sabes que eso es un ganso?”  Él diría, “Busca la puntita blanca detrás de su oreja.”  Él ni siquiera alzaba la mirada para ver la lejana silueta voladora; simplemente reconocía el sonido particular que hacía.  Año tras año, aprendíamos a observar y escuchar.  Las preguntas sólo enturbiaban el ahondar de la percepción.

Así que quizá Abuela me puso a prueba, dándome progresivamente tareas más difíciles.  Poco a poco me mandaba a recoger una variedad más grande de plantas y me enseñaba cómo hacer las medicinas.  Muchas veces me enviaba con un mapita dibujado en un pedazo de corteza de árbol o al revés de un sobre. Yo siempre regresaba con lo que ella pedía.  Nunca le conté sobre mis aventuras y toda la ayuda que me daban el viento, los árboles, pájaros e insectos mientras salía a buscar plantas medicinales a lo largo de las diversas regiones de la isla, y ella nunca me preguntó.  Simplemente me daba el siguiente paso.

A lo largo de algunos veranos, supe cuáles plantas crecían en cuáles ambientes, y qué partes de la isla formaban microclimas que retrasaban o apuraban el crecimiento de una planta.  Debido a las fluctuaciones climáticas normales año tras año, sabía qué plantas serían prolíficas o escasas según la precipitación y la temperatura; más aquilea durante años secos y calurosos, y más bayas de cedro durante años húmedos. La temperatura y la humedad tienen que ser adecuadas para que el polen amarillo de la hierba de San Juan madure hasta llegar a su característica mancha púrpura.  Muchas de estas sonrientes florecitas amarillas son usadas para hacer una pomada para sanar cortadas y heridas.  Es antiséptica y no deja cicatriz, y es una de mis medicinas favoritas para preparar.

Me encantaba recoger y preparar las plantas para elaborar medicinas para el año entrante, y muy pronto me pusieron a cargo de la Mashkikiwig (casa de medicina).  Debido a que durante los inviernos también vivía en un ashram de yoga con un maestro hindú de yoga y meditación,(30) tenía estos dos ambientes contrastantes y suplementarios y una cantidad enorme de tiempo para practicar un sentido de unidad, desarrollando una profunda conexión dentro de mí misma y con mis alrededores. Ya que mi madre había sido monja,(31) la contemplación me venía fácil y naturalmente cuando vivía en lugares recluidos y austeros.  Mis padres no temían que me estaba perdiendo en una secta, como le sucedía a muchos de mis compañeros de búsqueda.  Yo llamaba tranquilamente a casa desde un teléfono público en el Ashram e intercambiaba cartas con mi mamá mientras estaba en la isla, y muchas veces discutíamos el proceso espiritual tanto como las delicias y dificultades de vivir una vida un tanto aislada de sencillez, oración y auto-reflexión.

No era que yo practicara conscientemente esta atención a las conexiones; simplemente hizo que vivir en el monte fuera mucho más fácil entre más desarrollados tuviera los otros sentidos.  Al acallar mi mente y mi cuerpo mientras estaba atenta a mis alrededores, podía oler venir una tormenta con días de anticipación; sabía cuándo se aproximaba una persona mucho antes de verlos o escucharlos solo por notar el llamado de alerta de ciertas aves mientras que otras callaban.  Y especialmente, aprendí muchísimo escuchando a los árboles.  Los Skikimog (zancudos) también son buenos maestros.  Estar presente era una herramienta necesaria de practicar ya que no me aplico repelente.  Estos insectos fastidiosos sí que me llamaban la atención cuando estaba apurada o mi mente estaba atareada con preocupaciones, y me recordaban regresar a la misma belleza y alegría que tenía el resto del bosque.

En mi familia siempre se había hablado (aunque en voz baja) sobre la posibilidad de ser “Indio” o lo que mi abuelo llamaba “Holandés Negro” y mi padre llamaba “Enrazados”.(32) Había fotografías de ancestros cuyos rasgos no encajaban con los cabellos rubios y rasgos suaves del linaje galés de los Carver que habían llegado a América en el barco Mayflower en 1620. Pero si hacía preguntas sobre aquel linaje, mis abuelos rápidamente cambiaban de tema.  Estando organizando la antigua granja de la familia en Carver Rd. en Climax, Michigan, mi hermana Beth descubrió una vieja, raída litografía titulada El Matrimonio de Pocahontas,(33) representando el famoso matrimonio de una mujer Nativa a un colonizador inglés, John Rolfe, en 1614.  Nuestra abuela le dijo a Beth que fue un regalo de bodas a su abuela (nuestra tátara-abuela) a mediados del siglo XIX.

Luego de que murió mi abuelo a mediados de los 1990, mi abuela finalmente reveló la información prohibida.  Me dijo que su abuela había sido Potowatomie (lo cual es lo mismo que Ojibway)(34); por ende el regalo de bodas que representaba a una mujer Nativa casada con un inglés, y el llamar al hijo de aquella unión, mi bisabuelo, “el mestizo”.  Ella me dio tres apellidos de aquel linaje, uno de los cuales es Crider.  (¡Todavía tengo que encontrar el papel para los otros dos!)

Ahora todo tenía sentido.  Le había estado preguntando a mi abuelo sobre este linaje mientras que mi abuela se quedaba callada.  Era muy común que esa generación guardara la sangre indígena como un secreto, debido a la vergüenza.(35) Mi abuela, también una amante de las plantas, finalmente se sintió libre y orgullosa para pasar el conocimiento de su propio linaje a la ávida nieta que llevaba su nombre.(36) ¡Kee tenía razón! Ella lo sabía—yo soy Anishinaabeg.  (37) Para cuando mi abuela Carver verificó mi linaje biológico, Abuela Kee ya había muerto. Ahow.

 

Bimidisiwin: Filosofía Ojibway


Para comenzar a entender el Midewiwin, déjenme explicar un poco sobre la filosofía subyacente de los Anishinaabeg.  Yo conocí por primera vez a la Abuela Keewaydinoquay en mi pueblo natal de Milwaukee, Wisconsin, en 1981. Fui su alumna en la Universidad Wisconsin-Milwaukee.  Kee es de ascendencia escocesa y Ojibway; creció conociendo las tradiciones nativas, pero también se graduó de la universidad con un doctorado.(38) Por medio de una “bendición disfrazada”, resulté tomando ambas de sus clases durante mi último semestre de la universidad, Etnobotánica: Usos de las Plantas de los Grandes Lagos y Filosofía Ojibway.

Generalmente no se permitía la oración en clases universitarias; sin embargo, Abuela le dijo a la administración que sus ancestros no le permitían compartir este tipo de información sin antes dar gracias, así que se logró una excepción.  Dondequiera que enseñara Kee, se llenaba el ala entero del edificio con el maravilloso olor del kinnickinnic, la mezcla de hierbas sagradas empleadas para la bendición.(39) Después de orar, recuerdo que lo primero que decía Abuela era, “Si sólo aprenden una cosa en esta clase, quiero que aprendan esto: Tenemos dos principios fundamentales en nuestra filosofía—cada persona tiene un Propósito para cumplir, y cada persona tiene orientación espiritual para ayudarle a cumplir su Propósito.”

Mi amiga cercana, y compañera de aprendizaje de la Abuela Kee, la Dra. Megisikwe Ann Filemyr también es Decana de AIAI, la Universidad de Artes Nativas Contemporáneas. Ella explica, “La cultura Anishinaabe es considerada una cultura de naturaleza.  Las culturas de naturaleza son de las más antiguas conocidas por la humanidad, existentes desde antes del lenguaje escrito, comenzando con el alba de la consciencia misma. No tienen texto sagrado ni fundador a seguir como en las religiones más modernas como el cristianismo, judaísmo o Islam.  Las tradiciones de naturaleza reconocen el ritmo y la armonía del medio ambiente en el cual vive el Pueblo, y su conexión a un Universo mayor.”(40)  

Otro amigo cercano, Raymond Ruka, un Sacerdote Tohunga Maorí de Nueva Zelanda, explica además, “Dentro de las culturas indígenas, todo conocimiento es sagrado.  El misticismo es la física.  No hay separación.  La información se transmite en la vida cotidiana, por medio de las madres y las abuelas, por medio de los jardineros y los navegantes de tierra y de mar.  Debido a que los pueblos Aborígenes tenían tradiciones orales, ésta información observada se volvía parte de sus cantos y cuentos y se transferían palabra por palabra, de generación a generación por sus Cuenteros, Narradores de Historias, los Guardianes de su Tradición.” (41)

Las historias, y el contar historias, son una parte esencial de la filosofía Ojibway.(42) Las historias a menudo pueden tomar una, dos, hasta tres horas para contar; dándonos lecciones de cómo seguir nuestro propio y único Camino de Sol y aceptar el de los demás, cómo resolver problemas, cómo vivir llenos de alegría dentro del Gran Misterio.(43) He oído muchas, muchas historias Ojibway, algunas varias veces, sentada frente a la fogata compartiendo palomitas de maíz hechas al fuego, tarde en la noche de Miniss Kitigan (Isla Jardín.)  Una escritora prolífica, Kee ha escrito y publicado bastantes de estos preciosos relatos.(44) Una de nuestras historias más importantes, contada una vez al año durante el Solsticio de Invierno, es la Historia de la Creación, que toma más de una o dos horas para contar.

En resumidas cuentas, la Historia de la Creación nos cuenta que Gitchi Manido (El Gran Espíritu) concibió la idea de una hermosa creación.  Gitchi Manido meditó este sueño y le dio vida.  Con nada más que su aliento y su deseo del bien, el Gran Espíritu creó roca, fuego, agua y aire; a cada uno le impartió su propia esencia y naturaleza. De estos cuatro elementos se creó todo el mundo físico-sol, luna, estrellas y tierra; cada una con sus propios poderes y dones para compartir.

A la Tierra se le dio el poder para el crecimiento y la sanación.  Se la llenó de agua, aire, montañas, valles, plantas y animales.  Cada creación tenía su propia contribución para el crecimiento, la sanación y la belleza.  Y por último se creó la Gente.  Aunque el Humano tenía los poderes corporales más débiles, sin la capacidad de volar como las aves, nadar como los peces, correr como los venados, y sin plumas, pelaje ni escamas, al Humano se le dio el don más grande-el poder de soñar.(45) Nosotros, también, podemos manifestar Visiones por medio de la respiración consciente y un deseo ardiente del bien.(46) Muchas veces cantamos un canto de cuna que nos recuerda:

Kaminonapowiwiniin
O giima u Manidawg
            Ishko Bimidisiwin
            Ninodemah
                                      
Me acuesto a dormir
Al refugio de la llama,
Creador del fuego escondido.
Arde libre y puro por mí,
El deseo de mi corazón.

Toda la creación es gobernada por el mismo poder, Las Grandiosas Leyes de la Naturaleza.(47) Toda la creación sigue un ritmo de nacimiento, aliento, crecimiento, desgaste y transformación dentro de un ritmo mayor de armonía y balance.  Las Montañas, los Vientos, Océanos, Rocas, Plantas y Animales todas están vivas con aliento, reproducción y transformación, cada una a su momento.  Entre el cambio hay constancia.  Y así, Gitchi Manido trajo a la vida la Visión de una hermosa Creación.(48)

Nuestras oraciones a las Siete Direcciones son otro concepto esencial para entender la filosofía Anishinaabeg.  En el prefacio al libro Direction We Know: Walk in Honor (Dirección Conocemos: Caminar en Honor) Keewaydinoquay dice, “Fuertes énfasis direccionales impregnan cada aspecto de la tradición, el pensamiento filosófico, y la vida cotidiana de los Anishinaabeg… ¡Enumerar todos los ejemplos requeriría varios volúmenes! El concepto ha permeado cada nivel de la experiencia humana, cada faceta de cualquier existencia, tanto física como espiritual.”

Ella continua diciendo, “Ejemplos hermosos del tema de las direcciones abundan en diversas formas artísticas: tejidos, pedrería, cestería, pintura simbólica, tallado, pictografías, entierros, vestimenta, cargaderas para los bebés.  Ejemplos similares existen en la danza, la música, la literatura, la organización social, la adoración comunal e individual, la arquitectura, las costumbres ceremoniales y sociales, y hasta en la preparación de medicinas.”(49)

Nuestro Pueblo reconoce el Gissis Mikana o Camino del Sol como la travesía única de vida que cada uno recorre.(50) Abuela enseña, “…el Camino del Sol es el transcurso de nuestras vidas desde el Oriente de nuestro nacimiento hasta las Puertas Occidentales de Epingishmuk.  En ese punto, creen los Anishinaabeg, el espíritu “pasa” al siguiente ciclo.  No hay muerte—solo un cambio de forma.”(51)

Tenemos muchos cantos, historias y rituales honorando el Círculo de Vida.(52) Éstas son las letras de una canción que se canta comúnmente en ceremonias en típico ritmo lento de la antigua música Ojibway, normalmente acompañada por tambores y sonajeros.(53)  Cantamos tanto en Anishinaabemowin como en inglés:

KikitisMaunig
Oo-Miskiw-aun
Bimadisiwin
Ishkwaasamagaad     

 La Sangre de los Antiguos,
 Fluye por mis venas
 Y las formas cambian
 Pero el Círculo de la Vida permanece

Cada una de las Siete Direcciones representa calidades para el alineamiento con el Bimidisiwin, lo cual significa vivir la vida al máximo.(54) Consiste de los cuatro puntos cardenales, Este, Sur, Oeste y Norte, Adentro (Wegamon Aukee, la Madre Tierra), y Afuera (Gitchi Manido, el Gran Espíritu.)  Y la Séptima Dirección es la más importante de todas: el lugar desde el cual todas las demás direcciones comienzan.  Si éste lugar no existiera, ninguna otra dirección existiría. La Séptima Dirección es Aquí, uno mismo.  Abuela siempre decía, “La persona que olvida rezarle a la Séptima Dirección está en graves problemas.  Nunca olviden apreciar su propia expresión del Espíritu.”(55)

Nuestras oraciones son un pacto entre el ser y el Espíritu de uno mismo; por lo tanto decimos “Gracias por lo que me has dado, Espíritu”, y también “Es con mucho gusto que te lo doy.”  A diferencia de la mayoría de las oraciones religiosas, reconocemos que nuestra propia vida es un regalo que damos y también contribuimos al Bimidisiwin; la vida es una cooperación entre Gitchi Manido (el Gran Espíritu) y uno mismo.  Reconocemos que necesitamos al Gran Espíritu para que llene nuestras vidas de significado y Propósito, y de la misma manera el Gran Espíritu nos necesita a nosotros para manifestar el Gran Misterio. Todas nuestras enseñanzas, cantos, ceremonias y medicinas son para el cumplimiento de Bimidisiwin, vivir la vida al máximo.  Ahow.


El Midewiwin


El Midewiwin, o Midé, es uno de los conocimientos espirituales más antiguos y altamente desarrollados de América, existente desde siglos antes del contacto Europeo.(56), (57) No es exactamente una religión ni una filosofía; más bien se considera un don de conocimiento venido de Gitchi Manido (el Gran Espíritu) para la sanación y el crecimiento espiritual.(58) Debido a que la enfermedad, muerte, destrucción, ira, furia, pérdida y dolor son parte de la ley natural, nuestras historias nos recuerdan que siempre viviremos con estas dificultades, y que tenemos formas de superarlas.(59) Para ayudar al Pueblo a entender y aceptar estas leyes naturales, Gitchi Manido (el Gran Espíritu) nos dio el don del conocimiento del Midé para ayudarnos a sanar y crecer espiritualmente.(60)

Bajo la dirección de Keewaydinoquay, se entra al Midewiwin a través de la Búsqueda de la Visión.  Esto no aplica a todo el Pueblo Anishinaabeg(61), y por supuesto que hay muchos pueblos que guían Búsquedas de Visión de una forma u otra sin ser Nativos de Norteamérica.(62) Pero en nuestro clan, El Tambor de Miniss Kitigan, se te considera un Midé de primer grado en tu Ceremonia de Nombramiento después de realizar tu Búsqueda de Visión.

Durante la Búsqueda de Visión, al cuerpo se le priva de las fuerzas de la vida física—el alimento, el agua, y la compañía humana, para darle la oportunidad a la vida espiritual de dominar.(63) El ayuno purifica al cuerpo y a la mente para que se vuelvan más receptivas a los mensajes del mundo de los espíritus.  Se nos enseña cómo inducir una visión usando la oración, el ayuno, el aislamiento, el canto, el tambor, la pipa, el Temazcal o ritual de sudor—todos son dones de conocimiento del Midé.  Si el ayunante está preparado y tiene buena fortuna, recibe una visión de orientación y Propósito.(64) El mayor conocimiento que podemos aprender de nuestra Búsqueda de Visión es el cómo aprender: aprendemos a aprender por medio de la observación espiritual.(65)

Los Midé tienen una relación especial con la naturaleza, en particular con las plantas.  Se nos enseña que las plantas contienen dos poderes—el poder de sanar, y el poder de crecer.  Las plantas pueden prestarles estos poderes de sanación y crecimiento a otros.  Sin embargo, el poder de sanar no es un don que se les entrega a todos.  Y aquellos a quienes se les da este don deberán fomentar el poder de incrementarlo.(66) Abuela dice, “Para tratar el espíritu, uno debe conocer el espíritu, para poder usar el espíritu de otros seres vivos para ayudarle a los hermanos y hermanas.  No sólo hay un constituyente químico, sino también el espíritu de aquella planta le puede ayudar al espíritu de aquel que necesita su poder.”(67)

Hay niveles, o grados, dentro del Midé.  He visto casos de grados 4 y 8.(68) La Abuela Kee no discutía a menudo los grados del Midé; es más, en cierto modo desaprobaba de ello. Ella sentía que como veníamos de la cultura secular, nos importaría más la competencia de alcanzar grados más altos, y por lo tanto nos perderíamos de la verdadera práctica del Midé, que es aprender por medio de la observación paciente.  Una vez dijo que ella era del quinto grado,(69) aunque desde eso es posible que haya alcanzado grados mayores.  Kee dijo, “En nuestro Pueblo, muchas personas esconden el hecho de estar en un grado mayor a 4, porque la implicación de ir más allá de ese nivel es que eres una especie de bruja.”(70)

La Abuela Kee usaba el cabello al estilo de una Mashkikiquay (Curandera): dos trenzas largas, una colgando al frente y la otra recogida sobre la cabeza.  La trenza que cuelga libremente representa la información que compartía libremente con los demás; la trenza recogida representa la información que se guardaba para sí.  La habilidad de discreción en el conocimiento se desarrolla con el tiempo y es una forma de la sabiduría Midé en sí misma.

Otro don del Midewiwin es el desarrollo de los sentidos.  Primero reconocemos nuestros 5 sentidos físicos y los usamos para disfrutar la belleza y sensualidad de la Madre Tierra.  Todos estos sentidos se pueden seguir desarrollando en un nivel más profundo, como por ejemplo escuchar o ver cosas lejanas, o ver el pasado o el futuro.  Otros sentidos que el Midé nos enseña a desarrollar pueden ser la intuición, la sanación por medio de la imposición de manos, la sanación a distancia, la sanación telepática, la capacidad de recordar e interpretar los sueños, la capacidad de soñar con otra persona, la habilidad de comunicar con ancestros o con descendientes, y la habilidad de dar y recibir dones espirituales como el apoyo, el entendimiento, el amor y la aceptación donde se hace un intercambio real de energía.  Esto no se ha de confundir con nuestra experiencia cotidiana de amor y apoyo, el cual muchas veces realmente es un esfuerzo disfrazado e inconsciente de negociar, intercambiar o hasta robar la energía de otro.(71) 

La Concha Megis, conocida también como la concha Cowrie en otras culturas, es un símbolo especial para los Anishinaabeg.  Se nos enseña recorrer los dientecillos de la concha con nuestros dedos para recordar todos los sentidos que tenemos a nuestra disposición.  Los dientecillos llevan a la entrada de la concha, representando el vientre de la Madre Tierra y su Misterio, así como la consciencia de sentidos más profundos nos trae una mayor aceptación del misterio de la vida.(72)

El Midewiwin también reconoce seres que no son humanos.  Algunos de estos seres se llaman Atisokanak.(73) Principalmente este concepto se utiliza en relación a algunas de nuestras historias, aunque algunos de los seres que aparecen en nuestros sueños y visiones, y en el recuerdo de nuestros ancestros, también son considerados Atisokanak.(74) Se dice que las historias Atisokanak tienen su propio espíritu, y por lo tanto hay unas consideraciones especiales para contarlas.  Únicamente se pueden contar estas historias en la época apropiada del año, y se tienen que contar completas, dando primero una oración especial de agradecimiento antes de comenzar a contar.  Nuestros Narradores desarrollan una relación profunda y amorosa con sus historias, llevándoles a un entendimiento mayor de la energía sanadora de la historia.  Creemos que ciertas historias y ciertos Narradores de Historias tienen la habilidad de transferir una energía espiritual sutil, pero altamente profunda, a los oyentes.  Las historias y los narradores Midé son altamente valorados y respetados como una avenida importante de la sanación y el crecimiento espiritual. Ahow.


Mi Búsqueda de Visión, y el llegar a ser Oshkibewis


Un día de Julio en 1983, durante mi primer verano en la Isla, Nokomis (Abuela) me llamó a su cabaña y me pidió recoger bayas maduras de cedro.  Esa noche, contó la Historia del Cedro.  Sin contarme el resultado final, me llevó paso a paso por el proceso de hacer el Sagrado Aceite de Cedro.  “Pídele a Anishna que machaque las bayas siete veces.  Ella es la menor dentro del campamento, ¿cierto?” “¿Recogerías por favor los siete Portadores de Incienso Sagrado?”(75) “¿Los machacas y añades al cedro?  Y asegúrate de cantar el Canto del Cedro al menos siete veces, y pensar buenos pensamientos mientras lo haces.”  Como era nueva en el grupo, inocentemente seguí sus instrucciones; sin embargo, otras personas que sabían más de repente comenzaron a “ayudarme” en la Mashkikiwig (Casa de la Medicina).  Cuando me di cuenta que había algo más aquí que no entendía, regresé a la cabaña de la Abuela y pregunté, “Nokomis, creo que me estás dando conocimiento que no sé manejar.  No puedo hacerme responsable de este conocimiento si no entiendo su poder.”  Ella me miró en silencio un momento antes de hablar.  “Sí, lo sé.  Necesitas una petición.”

¡Sí! ¡Una petición! Una petición es una forma de hacer una pregunta sagrada.  Corrí a mi wigwam, corté un pedazo de tela roja, y envolví en ella un manojito de kinnic.  Luego corrí de regreso a la cabaña y con orgullo le ofrecí a Abuela la petición, “Gracias por compartirme la receta del Sagrado Aceite de Cedro.”  Ella me miró desdeñosamente, “¡No puedes hacer eso!” me regañó. “¿Qué?” me pregunté a mí misma.  “pero si ella me acaba de decir…”  Pero entonces ella me susurró, “Te estoy pidiendo que seas Oshkibewis.”  Mi corazón se elevó desde las profundidades de la angustia hasta las cumbres de la emoción.  La palabra Oshkibewis significa literalmente “siervo del Pueblo.”(76) Básicamente, usamos ese término para referirnos a un aprendiz de Mashkikiquay, curandera.

Para llegar a ser Oshkibewis, primero se tiene que hacer una Búsqueda de Visión.  El resto de aquel verano estuvo lleno de otras Búsquedas de Visión, bendiciones, sanaciones y ceremonias de nombramiento.  Yo estaba programada para salir a principios del siguiente verano. Primero tenía que presentar una petición formal a la Abuela Kee y al Abuelo Tambor.

El Abuelo Tambor es un tambor sagrado de 200 años, un “Tambor Espíritu”.  No se le toca como a un instrumento musical; se le utiliza para la oración, orientación, sanación de espíritu y comunicación con el mundo espiritual.  Debido a que es muy frágil, vive en una caja roja para estar más seguro.  Es una simple caja de plástico, pero se le ha decorado con un hermoso medallón de abalorios.  Cuelga del techo en la cabaña de Abuela, encima de su cama.  Asiste a casi todas nuestras ceremonias y lo sacamos de su envoltura de cuero de vez en cuando para que disfrute del sol y el aire fresco, y para mantenerlo seco. Él oye y responde a muchas oraciones.

En algunos casos especiales, Abuelo puede ser usado para sanar directamente.  El Tambor es colocado sobre el cuerpo de una persona, y su energía se “dispara” a la persona enferma.  Yo soy una de las pocas personas que conozco que ha tenido una sanación energética con el Abuelo Tambor; pero esa es una historia para después…
El siguiente verano de 1984, llegué a Miniss Kitigan en junio, preparada para ayunar.  Por medio de una serie de eventos inesperados, en lugar de ser la primera en salir a la Búsqueda de Visión, fui la última.  Sucedió en agosto, ¡mi mes favorito en Michigan! Ésta también es una historia para después, pero solo diré que luego de un ayuno de tres días, sola en el bosque, una purificación de tres horas en el ritual del sudor, comenzando a las 2 de la mañana, con el apoyo de la comunidad, y al amanecer una inmersión en el Lago Michigan, completé mi Búsqueda de Visión.  Esa noche, celebramos mi ceremonia de nombramiento.  Fui nombrada Onanigwenkeewaydinanong, (Onani- gwen- zkeewaydin- anong) que significa “La Estrella del Norte Emana Alegría.”  Mis amigos y mi familia espiritual me llaman Onani, que significa Alegría.  Este nombre refleja la información esencial  recibida por una Búsqueda de Visión; mi espíritu guardián, Keewaydinanong (Estrella del Norte) y mi Propósito, enseñar la alegría.

Mientras yo estaba haciendo el ritual del sudor en el Temazcal, mi familia imbuyó una diminuta Concha Megis con oraciones de apoyo para el cumplimiento de mi Propósito, y para que caminara en Equilibrio sobre nuestra Madre, la Tierra.  Luego la conchita se cosió dentro de un Mashkimodens de cuero (bolsito de medicina). 

Pronto después de mi Búsqueda de Visión, fui bajo el Manto del Alce y me convertí en Midé de segundo grado, y en la séptima Oshkibewis de la Abuela Kee.  Ésta fue una ceremonia rápida y privada entre Abuela y yo en su cabaña donde literalmente yo estaba acurrucada bajo la piel de un Alce mientras intercambiaba votos de servicio al Pueblo.

Se utiliza la piel de un Alce ya que este animal enorme y majestuoso significa las mismas calidades que utilizan los curanderos—resistencia, fuerza, pasión sensual, persistencia y la habilidad de medirse a uno mismo.  Los Alces son muy alertas, pueden sentir el peligro y tienen una habilidad especial para percibir las energías sutiles.(77)

También se me entregó otro símbolo de mi servicio al Pueblo—el diente de un Alce, que representaba sabiduría y poder, en el cual hice un bordado con abalorios representando al peyote, y me lo puse con mi Mashkimodens.

Aunque disfrutaba recolectar plantas y elaborar casi todo tipo de medicinas, mis medicinas favoritas de usar no eran las que ayudaban con los problemas físicos, sino aquellos que se usan para la consciencia de la energía sutil, como Bendiciones, oración, cambio de ciclos como el nacimiento, la Búsqueda de Visión, la muerte, el crecimiento espiritual y el cambio de consciencia. Estas medicinas incluyen Kininkinnic, Hierba Dulce, Limpia- auras con pasto afilado, y Sagrado Aceite de Bolso para el Sagrado Aceite de Cedro, hecho por Onani(78)      Cedro, aunque nuestro Pueblo cree que toda sanación física  por medio de las Plantas incluye una sanación sutil y espiritual también.(79)

Un día creé una medicina propia para Abuela.  Luego de caminar casi todo el día, sus pies estaban cansados y adoloridos, exacerbado por la diabetes.  Le quedaba solo un poco de su crema favorita de Avon, ¡y no me dejaba echársela porque no se la quería gastar! Me acordé que ella me había hablado de una planta que crecía por la playa—a veces se le conocía como Silverweed o Cinquefoil, aunque nosotros la llamábamos Planta-de-Ambos-Lados.  Uno podía colocar las hojas dentro de los mocasines para rejuvenecer los pies en las caminatas largas.  Así que no era sino leer los ingredientes de la crema Avon y elaborar suficiente Crema-de-Ambos-Lados para los pies adoloridos de Abuela, y es una medicina que todavía usamos hoy en día.

Como había dicho antes, Abuela no reconocía directamente los grados Midé que alcanzábamos.  Una Búsqueda de Visión en conjunto con la Ceremonia de Nombramiento son considerados iniciación al primer grado, y llegar a ser Oshkibewis es segundo grado.  Luego de eso, casi no se discutían ni mencionaban los grados.  Un día, a principios de los 1990, fui a ver a la Abuela en su cabaña.  A ella le encantaba sentarse con su máquina de escribir y redactar cartas mientras observaba la actividad del campamento por su ventanita, con el Abuelo Tambor encima.  Todos íbamos periódicamente a ver si necesitaba algo—más leña para el fuego, o si quería más aromática de menta.  En esta ocasión, nuestras conversaciones cotidianas de Abuela/nieta evolucionaron a convertirse en una Mashkikiquay (curandera) honrando su Oshkibewis (aprendiz).

Seguro estaba mirando su Búho Nival montado en la esquina del gabinete de medicinas.  El Búho parecía mirarnos.  Yo sabía que este Búho representaba un grado Midewiwin.  Kee mencionó, “Si estuviéramos en los días de antaño, tendría que perforarte la cadera.”  Yo sabía que eso también significaba un grado más alto de Midé.  Me reí de la forma en que ella podía pasar de hablar de una lista de mercado al conocimiento del Midé con tanta naturalidad.  A veces no sabía si estaba bromeando o hablaba en serio.  En algunas formas, todavía no lo sé.  No puedo encontrar referencias a la práctica de perforar caderas, pero tampoco he encontrado referencias a búhos disecados.  Sin embargo, la mirada mística en su rostro me dijo que hablaba en serio. Supongo que mi cara reflejó mi confusión, porque ella simplemente dijo, “Ya tienes lo que se necesita.”  Y así de rápidamente, de nuevo era la Abuela de siempre discutiendo el menú.  Nunca me volvió a hablar de aquello.

No tengo idea qué fue lo que hice para lograrlo, aunque sí me lo pregunto de vez en cuando.  Sí, me había inventado una nueva medicina y tuve una sanación energética exitosa con el Abuelo Tambor, ambos de los cuales son dones del Midé. Tener la capacidad de calmar las disputas por medio de la sola Presencia es otro don del Midé, y seguro eso ya había pasado.  Yo tengo una presencia tranquilizante y ciertamente habíamos tenido mucha tensión ocasionalmente al intentar vivir en harmonía con un montón de chicos universitarios librepensadores y una Curandera coyote en el monte. Sí, yo era buena para encontrar, recolectar y preparar medicinas.  Un año, Abuela exclamó, “No he visto ni olido un Sagrado Aceite de Cedro tan puro como este desde los días de Nodjimahkwe!” pero le doy el crédito a mi compañero de Mashkikiwig (Casa de Medicina), Vincent, un químico entrenado.  Hay varios otros posibles dones de conocimiento Midewiwin a los cuales Abuela se pudo haber referido, pero hay uno en particular que me intriga.

Otro don del Midé es la habilidad de estar en dos lugares a la vez.(80) Una noche durante la cena, alguien me preguntó cómo me había ido trabajando en el Mashkikiwig (Casa de Medicina).  Yo respondí que había tenido un maravilloso día al otro lado de la Isla recogiendo plantas de campo para elaborar Kinnic.  Varias personas me miraron pensando que estaba bromeando.  Uno por uno, todos afirmaron que había estado en el Mashkikiwig (Casa de Medicina) la mayor parte del día.  Preguntaron a todos en el campamento e insistieron en que no pudo haber sido nadie más. “Yo no sé; mis bolsos están llenos de las plantas que recogí,” les expliqué.  Pensaría que uno tendría que estar conscientemente en dos lugares a la vez, lo cual he hecho en mis sueños, pero no tengo ningún recuerdo de haber estado en el Mashkikiwig (Casa de Medicina) ese día. Kewabna… (¿quién sabe?)

Hubo un tiempo en el que pensé que sería fantástico tener la cadera perforada, aunque fuera por accidente.  Luego, cuando era mayor y más sabia, decidí que sería mejor tan siquiera conocer a alguien que tenía la cadera perforada.  Y sí, años después, estaba sentada en Los Vientos, nuestro restaurante-bar en Yellow Springs, OH, y un hombre de Michigan llamado Scott se sentó a mi lado.  Comenzamos a hablar, y adivinen qué… ¡dentro de tres minutos de conocernos, me cuenta que estando en Milwaukee, WI, mi pueblo natal, recibió un balazo que le atravesó la cadera! ¡Casi me puse a llorar!  Hemos sido amigos durante años, y me dice, “Basta ya con lo de la cadera.”  Ahow.

           

El Midé Hoy


El Midewiwin o la Gran Sociedad de Medicina es a menudo considerada una sociedad súper secreta tanto dentro como fuera de la cultura Anishinaabeg.(81) Esto me ha intrigado a lo largo de los años porque he visto que esta percepción de secretismo tiene repercusiones que pueden causar profundas heridas, envidias, y divisiones entre la gente y aún dentro de nuestro propio Tambor.  Ahora que tenemos el internet, puedo buscar “Midewiwin” en google y encontrar más de 48,000 resultados(82), y se expande cada año.  He aprendido mucho más sobre su historia y “secretismo”.  Me parece que los externos tienen más la tendencia de explicar el Midé como algo secreto y del pasado, mientras que las páginas de los Ojibway más a menudo explican abiertamente la historia y las creencias del Midé en tiempo presente ya que este conocimiento todavía se practica y transmite.(83)

No solo se percibe que las enseñanzas y los practicantes del Midé sean herméticos, a menudo se ha asociado ese secretismo con la oscuridad, la maldad, la sospecha y la desconfianza.(84) Esto sorprende, ya que una traducción del Midé es “de buen corazón”, y un buen corazón es una calidad esencial que ha de tener un sanador Midé.  Además, me parecen que las enseñanzas del Midewiwin son absolutamente hermosas y de sentido común, y que muchas personas en el mundo podrían encontrar consuelo y entendimiento en ellas.

¿Qué sucede cuando extranjeros agresivos con su propio sistema de creencias miran otra cultura, y luego utilizan su propio sistema dominante para explicar lo que miraron? La filosofía racista tanto de los EEUU como de Canadá a mediados de los años 1880 se conocía como “Matar al Indio dentro del niño”, y que “dentro de un siglo, no habrá más “Problema Indio.”  Ésta era la intención detrás de los internados para los niños indígenas.  Personas Nativas y no-Nativas llegaron a creer que la cultura Nativa era inferior, y que la cultura Euro-Americana era superior. Los Euro-Americanos usaban conceptos que venían de leyes inglesas.  La mayoría de los pueblos aborígenes alrededor del mundo no tienen palabras para describir el concepto de “culpable/inocente”,  así que cuando los colonos blancos usaban la ley y la milicia para imponer sus propios valores, los pueblos Nativos no tenían forma de conceptualizar una respuesta.(85)

Puedo entender la percepción sobre el secretismo del Midé, pero es erróneo pensar que el secretismo es la voluntad de los practicantes Midé.  Más bien, el secretismo se lo ha impuesto la cultura dominante.  El Acto Dawes de 1887 hizo ilegal la práctica de ceremonias nativas.  Los Anishinaabeg no tenían libertad legal de compartir sus prácticas Midé hasta la creación de la ley que daba libertad de culto a los indígenas en 1978, el AIRFA, American Indian Religious Freedom Act.(86) ¡¡1978!!      
                   
La Abuela Kee hizo su propia Búsqueda de Visión grupal como en 1927 a la edad de ocho años, lo cual es inusualmente joven.  Debido a que era ilegal practicar nuestras tradiciones espirituales, las Búsquedas de Visión se hacían con muchas personas a la vez, con guardas y vigilantes protegiendo a los ayunantes.  Megisikwe, (la Dra. Ann Filemyer, antes citada) recuerda que Kee le contó sobre este tiempo.  “Lo teníamos todo planeado para cuando nos arrestaran—no por si nos arrestaban, sino para cuando nos arrestaran. Ya teníamos acordado quién se llevaría la culpa, cómo nos levantaríamos el dinero para pagarle la fianza, cómo cuidaríamos de los hijos, la familia, el trabajo y las responsabilidades de esa persona. Es por eso que teníamos que guardar secretos dentro del Midé.  Todos se volvían sospechosos.”

La Dra. Filemyr explica también, “Kee no se presentó públicamente como maestra espiritual hasta que aprobaron el AIRFA.  Ella alcanzó muy abruptamente un nivel inesperado de atención que la hizo blanco de toda clase de emociones.  Ella estaba dispuesta a salir y enseñarle a cualquiera que tuviera ‘buen corazón.’ Debido a que el secretismo se había vuelto parte de la cultura, su propia comunidad se sintió furiosa.  La rechazaron.  No confiaban en ella, decían que era mentirosa, que no decía la verdad.”(87) 

La Comunidad no-Nativa también la rechazó.  Durante el verano de 1987, una periodista del Detroit Free Press vino a Isla Jardín para entrevistar a Kee y tomar fotos.  Parecía estar abiertamente curiosa, y Kee le compartió muchas maravillosas historias y enseñanzas. Las demás personas en el campamento también fueron muy acogedoras.  Abuela se sintió aterrorizada y traicionada cuando descubrió una foto de portada de ella misma bajo el título en rojo CORAZÓN DE LA OSCURIDAD.  El artículo acompañante describía a nuestro campamento como si fuera un grupo siniestro de chicos ingenuos siguiendo un líder engañoso.  El título del artículo era “A Casa de Abuela Vamos.”(88)

Adicionalmente, el gobierno estadounidense ordenó destruir todos los objetos ceremoniales a principios del siglo XX.  Abuelo Tambor había estado escondido por más de 70 años, cuando en los 1960, Kee y sus hijos seguían oyendo un tambor cada noche que sonaba desde el ático.  Finalmente subieron y descubrieron “ese viejo tambor.”  Kee investigó y descubrió que era un Tambor Espíritu extremadamente escaso con más de 200 años que había sido escondido para salvarlo de la destrucción.  Abuelo Tambor comenzó a tocarse solo de regreso a la vida, para ser retornado una vez más a su lugar de honor.

Por supuesto, Abuela no es la única, ni la primera maestra Midé quien le enseñó a extraños y que fue repudiada por compartir lo que se consideraba “secreto”.  Empezando a los mediados del siglo XIX, durante la época en que estas prácticas se prohibieron y los niños Anishinaabeg eran enviados lejos a escuelas residenciales, algunos que los líderes Midé se preocuparon de que no había nuevos aprendices a quién transmitirles el conocimiento.  Comenzaron a compartir su sabiduría con Euro-Americanos.  Durante este tiempo, las enseñanzas eran consideradas tradición oral.  Como a menudo sucede con muchas tradiciones orales cuando la continuación del linaje se ve amenazado por fuerzas externas, algunos Midé comenzaron a plasmar la información por escrito.  Hay una consistencia subyacente en estructura, temas y valores en todo el material escrito, con bastante variación en ciertas prácticas.(89)  También he descubierto esta misma consistencia subyacente del sistema de creencias, con algunas pequeñas variantes en cuanto a la práctica, dentro de mis propias enseñanzas de Abuela en relación a mi investigación del Midé.

 Hasta hace poco, los líderes Midé estaban muy en contra de apuntar nuestras prácticas y enseñanzas orales. Esa creencia ha cambiado.(90) La Universidad Shingwauk en Sault Sainte Marie, Ontario, es reconocida como un repositorio de la cultura e historia Midé, preservando nuestro conocimiento y nuestras enseñanzas sagradas con la bendición de los líderes del Midewiwin.(91) "Muchas de nuestras historias están basadas en la tradición oral, y la Sociedad Midewiwin encontró que, debido a que hay una pérdida acelerada de nuestro idioma, tenemos que empezar a escribir estas historias,” dice Darrell Boissoneau, presidente del Centro Shingwauk Kinoomaage Gamic de Excelencia en la Educación Anishinaabe. "Los guardianes de la Casa Midewiwin de los Tres Fuegos nos ha animado a comenzar a escribir.”(92)

 La Casa Midewiwin de los Tres Fuegos, dirigida por el Gran Jefe Eddie Benton-Banai, es la comunidad Midewiwin más grande, con miembros de Wisconsin, Michigan, Manitoba y Ontario, y algunos de otros territorios y naciones también.  Entre trescientas y cuatrocientas personas asisten regularmente a las ceremonias. Solo hay unas cuantas más Casas Midewiwin activas en la región de los Grandes Lagos.(93)

Edward Benton-Banai es uno de los líderes más influyentes en el Midé hoy en día.  Así como la Abuela Kee, poco después de la aprobación del acta que dio la libertad de cultos a los indígenas de Norteamérica (AIRFA) en 1978, él también valerosamente tomó la iniciativa de enseñar los dones del Midé.  Enfrentándose a enorme desprecio de parte de su propio pueblo, escribió y publicó en 1979 el libro The Mishomis Book (El Libro Mishomis), que documenta la historia Ojibway y comparte conocimientos sagrados del Midé.(94)  La Abuela Kee utilizaba El Libro Mishnomis como uno de sus libros de texto para su clase de Filosofía Ojibway.

Benton-Banai explica sobre nuestras profecías; hablándonos de un tiempo en que el Midewiwin se verá en peligro de extinción.  Los nietos se volverán en contra de los ancianos; y por tanto, los ancianos perderán su propósito en la vida.  “La copa de la vida se volverá la copa del duelo.”  Durante este tiempo confuso, la información se ocultará.  Cuando el tiempo sea seguro nuevamente, el conocimiento se volverá a despertar, y por medio de sueños y visiones se revelarán los dones del Midewiwin.  Dos naciones se unirán para hacer una gran nación, una nación guiada por el respeto hacia todas las cosas vivas.(95)

En la última profecía, el Séptimo Fuego, se encuentra el potencial de reconciliación y una gran paz, entendimiento y compartir.  Muchos creen que nosotros somos el Pueblo del Séptimo Fuego.  Lograr una verdadera aceptación y transformación encenderá el Octavo y último Fuego, el Fuego Bimisidiwin. (Vivir la vida al máximo)(96)

Los dones de conocimiento que nos ha dado Gitchi Manido (el Gran Espíritu), los dones del Midewiwin, se están volviendo a despertar.  De hecho, realmente nunca hemos estado en peligro de perder este conocimiento.  Este conocimiento es una energía sutil de la naturaleza, la energía sutil de la observación silente.  Esta es la misma energía de las estrellas que brillan, del polluelo que sale de su cascarón, y de la mariposa que emerge de su capullo.  Esta es la energía de tu aliento y tu deseo. Ahow.

Notas Finales
1. “8th Fire, Aboriginal peoples, Canada and the Way Forward”, (Octavo Fuego, Pueblo aborígenes, Canadá y el Camino hacia Adelante) página principal, propiedad intelectual CBC 2013 http://www.cbc.ca/doczone/8thfire/index.html
2. Keewaydinoquay, Mukwah MisKomin or KinnicKinnick “Gift of Bear", (Regalo del Oso) Miniss Kitigan Drum, 1977, p.1
3. Keewaydinoquay Peschel, Puhpohwee for the People, A Narrative Account of Fungi uses Among the Anishinaabeg, (Puhpohwee para el Pueblo, una Cuenta Narrativa de los usos de Hongos entre los Anishinaabeg) LEPS Press, Northern Illinois University, DeKalb, IL, 1998, publicado originalmente por el Museo Botánico de la Universidad de Harvard, Cambridge, MA, 1978, prefacio
4. “3 Fires Confederation” (Confederación de los Tres Fuegos), consultado 1/13, http://www.anishinabe-history.com/history/three-fires-confederation.shtml
5. Ibid
6. Potawatomie es el único término empleado por mi abuela Gertrude Stock Carver y mi tía Vernabelle Carver, de la región de Battle Creek en Michigan.
7. Keewaydinoquay Peschel, Puhpohwee for the People, A Narrative Account of Fungi uses Among the Anishinaabeg, (Puhpohwee para el Pueblo, una Cuenta Narrativa de los usos de Hongos entre los Anishinaabeg) LEPS Press, Northern Illinois University, DeKalb, IL, 1998, publicado originalmente por el Museo Botánico de la Universidad de Harvard, Cambridge, MA, 1978, prefacio
8. Según la Abuela Kee, el uso de Ahow es similar al uso de Amén, Aleluya, Shalom o ¡así sea!
9. La Abuela Kee no es mi abuela biológica. El término Nokomis o Abuela se usa y se entiende comúnmente para referirse respetuosamente a una mujer mayor, rindiéndole honor a su sabiduría.
10. Kee nunca supo la fecha exacta de su nacimiento.  Ella nació en un barco durante una tormenta en el Lago Michigan de camino al hospital. [Keewaydinoquay, editado por Lee Boisvert, Keewaydinoquay, Stories from My Youth, (Keewaydinoquay, Historias de Mi Juventud) (University Michigan Press, Ann Arbor, MI) 2006, p. 2-4]; 1919 es el año que aparece en la tumba de Kee.  La foto es posesión de la autora, tomada en Isla Jardín, 2012.  Otra autora, Wendy Geniusz, se basa en una carta de la madre de Kee para afirmar que Kee nació en 1918.  Wendy Makoons Geniusz, Our Knowledge Is Not Primitive, Decolonizing Botanical Anishinaabe Teachings (Iroquois and Their Neighbors),  (Nuestro Conocimiento no es Primitivo: Decolonizando las Enseñanzas Botánicas de los Anishinaabe, Iroquois y sus Vecinos) (Syracuse University Press, Syracuse, NY), 2009, prefacio
11. Wendy Makoons Geniusz, Our Knowledge Is Not Primitive, Decolonizing Botanical Anishinaabe Teachings (Iroquois and Their Neighbors),  (Nuestro Conocimiento no es Primitivo: Decolonizando las Enseñanzas Botánicas de los Anishinaabe, Iroquois y sus Vecinos) (Syracuse University Press, Syracuse, NY), 2009, prefacio
12. Ibid, p. 132
13. El Honorable Juez Murray Sinclair, “Is there a traditional perspective of Truth and Reconciliation?” (¿Hay una perspectiva tradicional de la Verdad y la Reconciliación?), Abril, 2011, http://www.youtube.com/watch?v=HuFc_Z9F-NA
14. Ibid
15. Isla Jardín, MI, Wikipedia, modificado por última vez en Nov. 2012,  http://en.wikipedia.org/wiki/Garden_Island_(Michigan
16. Tom Dammann, “Her Heart is at Home on Michigan Island”, (Su Corazón está en Casa en la Isla Michigan) The Milwaukee Journal, Sept. 21, 1981
17 Basil Johnston, Ojibway Heritage, (Tradición Ojibway) (McClelland and Stewart Limited, The Canadian Publishers, Toronto, Ontario), 1979, p. 80-93
18. Midewiwin, Wikipedia, modificado por última vez en Oct. 2012, http://en.wikipedia.org/wiki/Midewiwin
19. William S. Lyon, Encyclopedia of Native American Healing, (Enciclopedia de la Sanación de los Indígenas Norteamericanos) (W.W. Norton and Company, New York, New York), 1998, p.174
20 Merwyn S. Gabarino, Ethnohistory, (Etnohistoria) Vol. 26, No.2, (Duke University Press, Durham, NC), p. 197
21. Keewaydinoquay, “Gordon Wasson, Reid Kaplan, Keewaydinoquay Peschel speaking about Miskwedo (Amanita Muscaria)”, (Hablando sobre el Miskwedo—Amanita Muscaria) conferencia grabada sobre “Alucinógenos de la América Nativa”, San Francisco, 1978, pista 3, http://www.dstretch.com/Kee/index.html
22. Ibid
23. Ibid
24. Michael Angel, Preserving the Sacred: Historical Perspectives on the Ojibway Midewiwin,(Preservando lo Sagrado: Perspectivas Históricas sobre el Midewiwin Ojibway)(University Manitoba Press, Winnipeg, Manitoba), 2002, p. 14
25. Ibid, p. 13
26. Ibid, p. 14
27. “Ministra ordenada” no es un término usado en el Midewiwin. Usamos el término Oshkibewis que quiere decir aprendiz o siervo del Pueblo.  Pero como iglesia legal, los Oshkibewig (plural de Oshkibewis) del Tambor Miniss Kitigan se pueden registrar en sus estados como ministros ordenados, así obteniendo privilegios legales tales como celebrar matrimonios.
28. Keewaydinoquay, “Gordon Wasson, Reid Kaplan, Keewaydinoquay Peschel speaking about Miskwedo (Amanita Muscaria)”, (Hablando sobre el Miskwedo—Amanita Muscaria) conferencia grabada sobre “Alucinógenos de la América Nativa”, San Francisco, 1978, pista 3, http://www.dstretch.com/Kee/index.html
29. Steve Beyer, “Hallucinogens in North America” (Alucinógenos en Norteamérica), Singing to the Plants (Cantándole a las Plantas), Feb. 2008, http://www.singingtotheplants.com/2008/02/hallucinogens-in-north-america/
30. Yogi Amrit Desai en el Centro de Salud y Yoga Kripalu, Lenox, MA
31. Mi madre es Eleanor Ann Dunne Carver, antiguamente la religiosa Ursiline Hermana Mary Borgia.
32. “Otros nombres antiguos—de los cuales muchos ahora son considerados—incluyen Bois-Brûlés, “Mixed-bloods” (sangre mezclada), “Half-breeds” (media raza), Bungi, Black Scots (escoceses negros) and Jackatars.”, Métis (Canada), Wikipedia, modificado por última vez en Jan, 2013, http://en.wikipedia.org/wiki/Métis_people_(Canada)
33. Artista original, Henry Brueckner, publicado por John C. McRae, Broadway, NY, grabado por John C. McRae, American Pocahontas (Pocahontas Americana), de la imagen original en la posesión del publicador, prueba sellada: s/c semper tyrannis, en Jamestown 1613
34. Keewaydinoquay Peschel, Puhpohwee for the People, A Narrative Account of Fungi uses Among the Anishinaabeg, (Puhpohwee para el Pueblo, una Cuenta Narrativa de los usos de Hongos entre los Anishinaabeg) LEPS Press, Northern Illinois University, DeKalb, IL, 1998, publicado originalmente por el Museo Botánico de la Universidad de Harvard, Cambridge, MA, 1978, prefacio
35. Teri Jean, “Where Oh Where Has My Heritage Gone?” (¿A Dónde ha ido mi Patrimonio?), página web “One of Many Feathers” (De Muchas Plumas), actualizado enero 2013, http://www.oneofmanyfeathers.com/where_oh_where_has_my_heritage_gone.html
36. Me nombraron Marguerite por mi abuela paterna, Gertrude Marguerite Stock Carver
37. Grandmother Kee murió en 1999. Keewaydinoquay, editado por Lee Boisvert, Keewaydinoquay, Stories from My Youth, (Historias de Mi Juventud) (University Michigan Press, Ann Arbor, MI) 2006, reconocimientos
38. Wendy Makoons Geniusz, Our Knowledge Is Not Primitive, Decolonizing Botanical Anishinaabe Teachings (Iroquois and Their Neighbors),  (Nuestro Conocimiento no es Primitivo: Decolonizando las Enseñanzas Botánicas de los Anishinaabe, Iroquois y sus Vecinos) (Syracuse University Press, Syracuse, NY), 2009, prefacio
39. Keewaydinoquay, Mukwah MisKomin or KinnicKinnick “Gift of Bear", (Regalo del Oso)Miniss Kitigan Drum, 1977, p. 4
40. Conversación telefónica con la Dra. Ann Filemyr, Decana de College of Contemporary Native Arts, (Escuela de Artes Nativas Contemporáneas) Sante Fe, NM, Dec. 2012
41. El título de Raymond es Kahu o te Maunga Raymond TeKorako Ruka.  “Soy un anciano de Waitaha, una nación matriarcal de paz de Nueva Zelanda.  Soy Tohunga. Mi Caña, el Diccionaro de Maorí Moderno, describe tohunga como un expert, especialista, sacerdote, artista.  Mis compañeros en las sociedades Occidentales, Orientales, Sueramericanas y Asiáticas son shamanes, gurúes, monjes y místicos.”  Carta escrita por Raymon Ruka, en posesión de la autora, enero 2013
42. Mushkeg Media, Episodio 3:Spirit of the Stories- Ojibway (Espíritu de las Historias Ojibway), consultado 12/23/12, http://www.mushkeg.ca/fot2%20episodes/Se2_Ep3/fot_season_two_ep3.html
43. Ibid
44. Historias recopiladas y contadas por Keewaydinoquay incluyen Brave is Mahng is Loon (1996) (Valiente es Mahng), The Old Man in the Stone Canoe (1988) (El Anciano en la Canoa de Piedra), Shingabiss y The Girl Who Was Stolen by the Owls (1986) (La Chica que se Robaron las Lechuzas), Miniss Kitigan Drum
45. Basil Johnston, Ojibway Heritage, (Patrimonio Ojibway) (McClelland and Stewart Limited, The Canadian Publishers, Toronto, Ontario), 1979, p. 12-13
46. Ibid, p. 14-15
47. Ibid, p. 13
48. Ibid
49. Keewaydinoquay, Direction We Know: Walk in Honor, (Dirección Conocemos: Caminar en Honor) Miniss Kitigan Drum, 1979, prefacio
50. Ibid, p. 13
51. Keewaydinoquay, “Gordon Wasson, Reid Kaplan, Keewaydinoquay Peschel speaking about Miskwedo (Amanita Muscaria)”, (Hablando sobre el Miskwedo—Amanita Muscaria) conferencia grabada sobre “Alucinógenos de la América Nativa”, San Francisco, 1978, pista 3, http://www.dstretch.com/Kee/index.html
52. Keewaydinoquay, Direction We Know: Walk in Honor, (Dirección Conocemos: Caminar en Honor) Miniss Kitigan Drum, 1979, p. 1-5
53. Michael David McNally, Traditional Ojibwe Music and Protestant Hymnody (Música Tradicional Ojibwe e Himnos Protestantes), Ojibwe Singers: Hymns, Grief, and a Native Culture in Motion, (Cantantes Ojibwe: Himnos, Duelo, y una Cultura Nativa en Movimiento) (Minnesota Historical Society Press), 2009, p.31
54. Bob Goulais, “Waving at Pigeons” (Saludando a las Palomas), Anishinaabe Blog, Aug. 20. 2010, http://www.anishinaabe.ca/bgc/
55. Onani Meg Carver, “Courage and the Seventh Direction”, (Corage y la Séptima Dirección) Onani Mentoring, 2005, http://onanimentoring.com/courage.html
56. Bob Goulias, “The Midewiwin Society Today” (La Sociedad Midewiwin Hoy), Anishinaabe Blog, Dec. 18, 2010, http://www.anishinaabe.ca/bgc
57. Susan Neylan, reseña de Preserving the Sacred: Historical Perspectives on the Ojibwa Midewiwin (Preservando lo Sagrado: Perspectivas Históricas sobre el Midewiwin Ojibwa) por Michael Angel, Project Muse, Sept. 2004, http://muse.jhu.edu/login?auth=0&type=summary&url=/journals/canadian_historical_review/v085/85.3neylan.html
58. Basil Johnston, Ojibway Heritage, (Patrimonio Ojibway) (McClelland and Stewart Limited, The Canadian Publishers, Toronto, Ontario), 1979, p. 80-83
59. Ibid
60. Ibid, p. 84
61. “Vision Quest- A Search for Meaning in Life”, (Búsqueda de Visión—Una Búsqueda del Sentido de la Vida) Arte Nativo en Canadá, 2012, http://www.native-art-in-canada.com/visionquest.html
62. Hay muchas organizaciones que ofrecen Búsquedas de Visión no-Nativas, por ejemplo: “Guiding Transformative Rites of Passage for 35 Years”, (Dirigiendo Rituales Transformativos de Iniciación por 35 Años) Rites of Passage, 2013, http://ritesofpassagevisionquest.org/
63. Basil Johnston, Ojibway Heritage, (Patrimonio Ojibway) (McClelland and Stewart Limited, The Canadian Publishers, Toronto, Ontario), 1979, p. 78
64. Ibid, p. 121
65. Ibid, p. 81
66. Ibid
67. Keewaydinoquay, “Gordon Wasson, Reid Kaplan, Keewaydinoquay Peschel speaking about Miskwedo (Amanita Muscaria)”, (Hablando sobre el Miskwedo—Amanita Muscaria) conferencia grabada sobre “Alucinógenos de la América Nativa”, San Francisco, 1978, pista 3, http://www.dstretch.com/Kee/index.html
68. Bob Goulais, “What Do You Mean You’re Going To Ceremonies?” (¿¡Con que vas a Ceremonias?!), Anishinaabe Blog, Dec. 1, 2009, http://www.anishinaabe.ca/bgc/
69. Keewaydinoquay, “Gordon Wasson, Reid Kaplan, Keewaydinoquay Peschel speaking about Miskwedo (Amanita Muscaria)”, (Hablando sobre el Miskwedo—Amanita Muscaria) conferencia grabada sobre “Alucinógenos de la América Nativa”, San Francisco, 1978, pista 3, http://www.dstretch.com/Kee/index.html
70. Ibid
71. Conversación con la Dra. Ann Filemyr, Decana de la College of Contemporary Native Arts (Escuela de Artes Nativas Contemporáneas), Sante Fe, NM, 2005
72. Onani Meg Carver, “Sensuality of Joy” (La Sensualidad de la Alegría), FMG Magazine: Life in Balance, July 2012, http://fmgmagazine.com/tag/onani/
73. Dennis Tedlock y Barbara Tedlock, Teachings from the American Earth: Indian Religion and Philosophy, (Enseñanzas de la Tierra Americana: Religión y Filosofía Indígena) (Liveright Publishing, New York, New York), July, 1992, p. 165
74. Graham Harvey, ed., “Ojibwa Ontology, Behavior, and World View”, (Ontología, Comportamiento y Cosmovisión Ojibwa) en Readings in Indigenous Religions, (Lecturas de Religiones Indígenas) (New York, New York, 2002), pp. 39-40, books.google.com
75. Keewaydinoquay, Mukwah MisKomin or KinnicKinnick “Gift of Bear", (Regalo de Oso) Miniss Kitigan Drum, 1977, Exhibición III
76. Melanie Little, “The Nature of A Warrior” (La Naturaleza de un Guerraro), Red Sky, July 2006, http://www.redskyperformance.com/press-ffwd-weekly-2006
77. Ina Wolcott, “Elk, Power Animal, Symbol of Power, Strength, Agility” (El Alce, Animal de Poder, Símbolo de Poder, Fuerza y Agilidad), Shamanism, consultado 1/4/13, http://www.shamanicjourney.com/article/6029/elk-power-animal-symbol-of-stamina-strength-agility Aunque adquirí este conocimiento directamente de Kee en 1984 mientras vivía con ella en la Isla Jardín, esta página sobre el Shamanismo simplemente corrobora la información.
78. Bolsita del Sagrado Aceite de Cedro hecha por la autora como regalo para Kee en la Ceremonia Oshkibewis del Manto de Alce de Onani.  Hecho en lana, cuentas de vidrio talla 11, puntada de bordaje en la hoja de cedro.  La bolsita está alcochada y forrada con totorales para proteger la botellita de vidrio.
79. Keewaydinoquay, “Gordon Wasson, Reid Kaplan, Keewaydinoquay Peschel speaking about Miskwedo (Amanita Muscaria)”, (Hablando sobre el Miskwedo—Amanita Muscaria) conferencia grabada sobre “Alucinógenos de la América Nativa”, San Francisco, 1978, pista 3, http://www.dstretch.com/Kee/index.html
80. A. Irving Hallowell, Capítulo 6 “Ojibwa Metaphysics of Being and the Perception of Persons” (Metafísica Ojibwa del Ser y la Percepción de Personas) en Person Perception and Interpersonal Behavior (Percepción de Personas y Comportamiento Interpersonal) editado por Renato Tagiuri,(Stanford University Press, Palo Alto, CA), 1958, p. 63-85
81. Alice Palmer Henderson, “Midewiwin Secret Ojibwa Medicine Society” (Sociedad Secreta de Medicina Midewiwin Ojibwa), 1996, http://the-wanderling.com/midewiwin.html
82. La autora buscó “Midewiwin” en google en 1/15/2013 y encontró 48,100 resultados (0.18 segundos)
83. Michael Angel, Preserving the Sacred: Historical Perspectives on the Ojibwa Midewiwin, (Preservando lo Sagrado: Perspectivas históricas sobre el Midewiwin Ojibwa) (University Manitoba Press, Winnipeg, Manitoba), 2002, p. 5
84. Ibid, p. 14
85. El Honorabe Juez Señor Murray Sinclair, “Is there a traditional perspective of Truth and Reconciliation?”(¿Habrá una perspectiva tradicional sobre la Verdad y la Reconciliación?), abril, 2011, http://www.youtube.com/watch?v=HuFc_Z9F-NA
86. “Protecting Religious Freedom and Sacred Sites” (Protegiendo la Libertad de Cultos y los Lugares Sagrados), Friends Committee on National Legislation, A Quaker Lobby in the Public Interest, marzo 17, 2008, http://fcnl.org/issues/nativeam/protecting_religious_freedom_and_sacred_sites/
87. Conversación telefónica con la Dra. Ann Filemyr, Decana de The College of Contemporary Native Arts (La Escuela de Artes Nativos Contemporáneos), Sante Fe, NM, January, 2013
88. Deborah Kaplan, "To Grandmother's House We Go" (A Casa de Abuela Vamos), Detroit Free Press, septiembre 20, 1987
89. Michael Angel, Preserving the Sacred: Historical Perspectives on the Ojibwa Midewiwin, (Preservando lo Sagrado: Perspectivas históricas sobre el Midewiwin Ojibwa) (University Manitoba Press, Winnipeg, Manitoba), 2002, p. 14, http://books.google.com/books
90. Carol Martin, “Shingwauk U to Preserve Secret Midewiwin Teachings” (Shingwauk U para Preservar Enseñanzas Secretas del Midewiwin), SooToday.com, March 13, 2008, http://www.sootoday.com/content/news/full_story .asp?StoryNumber=30625
91. Ibid
92. Ibid
93. Bob Goulais, “The Midewiwin Society Today”(La Sociedad Midewiwin Hoy), Anishinaabe Blog, Dec. 18, 2010, http://www.anishinaabe.ca/bgc/
94. Edward Benton-Benai, The Mishomis Book, (El Libro Mishomis) (Indian Country Press, St. Paul, MN), 1979
95. Ibid, p. 9
96. Bob Goulais, “The Eighth Fire”, (El Octavo Fuego) Anishinaabe Blog, Jan., 2012, http://www.anishinaabe.ca/bgc/

*

Onani Meg Carver nació en Estados Unidos en 1958. Pertenece a la Nación Ojibway. “Onani” significa alegría para los Ojibway, tribu nativa de la región de los Grandes Lagos de  Estados Unidos. Aprendió la medicina tradicional directamente de su abuela, una de las últimas guardianas de esta sabiduría en los Grandes Lagos.

Desde su temprana infancia ha estado vinculada igualmente con la naturaleza y la espiritualidad, aprendiendo el uso de las plantas medicinales, además de ceremonias, canciones e historias, así como la filosofía Ojibway la cual valora la creatividad humana como una contribución importante para la perfección de la naturaleza.

Textos
LinKedin

Publicado el 1 de junio de 2016

Mapa del Sitio
Gulliver: