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Marianela Medrano (Republica Dominicana)

Fotografía de Nidia Naranjo
26º Festival Internacional de Poesía de Medellín

Por: Marianela Medrano

Cruzando El Masacre

A los cinco yo sabía todo acerca de la guerra
y acerca de paseos por los llanos
bajo el abrazo ocre del sol
Yo sabía que era una guerrera
Solamente las guerreras entienden que el Masacre
fluye para un lado y luego para el otro

Cada vez que sepárabamos las aguas
mi padre sonreía y decía
“Así es como conocemos a Dios”
Sus palabras saltaban
de lado a lado
Mi voz se aferraba de las montañas con fuerza

Si escribes un poema-decía
que de aletazos de allá para acá
entonces podríamos separar las agua de nuevo
Así que seguí escribiendo sobre la suavidad rizada
soplando ondulaciones
mi poema una burbuja voluminosa de espuma creciente

El eco de Papá Doc grita desde el palacio
se filtra a través de los huesos
de perros negros muertos
su pelambrera se derrama y cubre
las curvas hinchadas de Haití
Ella llora por todos sus hijos muertos
Los de aquí y los de allá

Yo soy esa que está en la cubierta
mientras el barco parte las aguas rojas
Soy la que escribe este poema
que enlaza desde allá hasta aquí
Pero allá como aquí son solo abstracciones
Hay peces pequeños que saltan a bordo
lamentándose por lo que llevo conmigo

Escucha mi súplica
Si vas allá o si vienes aquí
te van a seducir los cuerpos descompuestos
La mano enérgica de la dictadura
te va a doblar sin misericordia
Vas a beber rojo una y otra vez
Una sed insaciable cantará
su canción solitaria en tu garganta

Los Tonton Macoutes derribarán tu casa
Papá Doc te matará
con una mirada de sus espejuelos
Yo ya lo sabía a las cinco

Las caravanas de mujeres caminan sobre el agua
Todos llevan pañuelos rojos
que flotan como banderas al viento
Banderas rojas ondeando tristezas
Mis ojos se sumergen en busca de esqueletos
Yo soy una guerrera No te olvides

Pero incluso aquí en lo alto de la cubierta
estoy en peligro de morir también
Papá Doc puede dar vueltas a su cabeza y dispararme
con sus gafas negras

Este poema sigue cantando la devastación
de la tierra y lo veo
Soy todas las niñas de los bateyes
Nuestras madres cruzan el río
formando recuerdos rojos

Bailamos en el diluvio alucinante de la pena
El oleaje acribilla los cuerpos de dos doncellas
Mírame ahora aparecer con mi propia cara
y bailar sola
El dolor de Haití desgarrando a la guerrera que soy

No puedo oír bien lo que tengo que decir
Pero ya no puedo pretender que Dios me ilumina
Estoy sorda
ciega
sin aliento

Escribo
Deja que las flores suban desde el fondo del río
Deja que las cayenas florezcan sólo para ellos
Deja que este poema cante la vergüenza
Cante la vergüenza Cante la vergüenza

Así es como conocemos a Dios.

*La masacre del 1937 devino como resultado de un shibboleth instituído por el dictador Rafael L.Trujillo. El ordenó a sus soldados exigir que la gente pronunciara la palabra perejil. Los haitianos que no podían pronunciar la “r” revelaban su identidad y por lo tanto sellaban su propia muerte.

 


El corte

La Masacre de Perejil también se conoce como El Corte entre los dominicanos y como Kouto-a (el cuchillo) entre los haitianos. La Masacre de Perejil se refiere a un genocidio patrocinado por el gobierno en octubre de 1937, por orden directa del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo quien ordenó la ejecución de la población haitiana que vivía en la zona fronteriza con Haití. 20.000 civiles haitianos fueron asesinados durante aproximadamente cinco días.

Veinte mil lenguas doblegadas
despiertan en el fondo del Masacre
En filas imperfectas marchan hacia el
Palacio Presidencial de Santo Domingo
El Generalísimo temeroso de su propia sombra
ruega a la luna por luz blanca
Se empolva la cara en agonía
¿Su mayor miedo?
La fermentación de pieles y huesos
El levantamiento repentino de sus ancestros

Veinte mil lenguas doblegadas
dentro de su uniforme de estilo francés
derriban el palacio ladrillo a ladrillo

¿Cómo romper la maldición–impedir que su sombra dibuje maniquies?
Ataviado de blanco sus garras salen a violar vírgenes
Su bastón caña de azúcar hace hoyos
infestados de venenos
en el cuerpo débil de la isla

Él tira basura sobre la tierra
tira basura sobre la tierra
tira basura sobre la tierra
¿O es que el crimen insondable
fertiliza la conciencia de aquellos que tienen una?

¿Deberiamos hacer figuras rígidas de cera en miniatures del General?
Menos su pene triste por supuesto
¿Y qué hariamos? ¿Quemarlas a orillas del Masacre?

Cada mujer que violó
Cada hombre que hirió para filtrarle su odio
surge de la muerte
¿Ven las figuras hermosas que emergen
desde el fondo de los tiempos?
Cada una queda enyesada con fuerza
en el corazón de la otra

Vengan Vengan Vengan a ver la isla de la fantasía
donde la historia zumba como un dragón domesticado
Tenemos la costumbre
de llevar a nuestros muertos con nosotros
Se adhieren a la parte inferior de la lengua
Cantamos con ellos desde la aurora
hasta la puesta del sol
Se levantan desde el fondo del Masacre
No enterramos a nuestros muertos No Nunca.

 


Shibboleth*

Shibboleth nació
donde un pueblo se desploma sobre el otro
donde las almas perdidas respiran bajo el río
Ella no es un sueño
Tampoco una invención de mi lengua
Shibboleth
Fluye pacientemente—como toda criatura del agua-
Un río cuando hace un mar es más que un río
He aprendido su profundidad
Ella es sangre de nuestra sangre
Sin importar de que lado del río te encuentres
La pena habla un solo idioma
Shibboleth no necesita piedrecillas bajo su lengua
Sabes que ella es real cuando hablo
Cuando me desvanesco
Shibboleth respira su aliento de perejil sobre mí
Ella es el rito que me trae de nuevo
Casi al momento de mi muerte
Ella escupe su mixtura verde en la tierra
Tomando del terreno construye su casa en el Oeste
Flotamos corriente abajo encerradas en una sola imagen
Somos los espejos gemelos donde la verguenza se refleja
El amante lleno de odio nos parte en tres
Una trinidad infernal de perejil
Al otro lado
Un sol más grande que la isla nos ciega
Shibboleth mira la lengua de fuego
que hondea como una bandera de guerra
Sabe es solo el comienzo
Más allá de la muerte nos encontramos de nuevo
encerradas en una misma cámara
existiendo porque la otra respira
Somos jardin y tierra   semilla y flor
Pistola y bala    cadaver y muerte
El pasado nos divide y nos junta
Sé que Shibboleth es real
cuando mi lengua se tropieza
con la piedra gigante de la historia

 


Danza

Los labios de Anacaona conocen la verdad del ritmo
Brebaje sagrado su música
en la barriga hueca del caracol sigue sonando
En textura de yuca sus sueños llenos de vida danzan
Tomándonos de la mano se mueve en círculos la Cacica
Nos espera al borde del tiempo

Un avión circula en el aire y ella sonríe
Apuesto a que cree somos los desterrados
volviendo a su vientre cálido
Cree es la cigüeña metálica y moderna

Su voz irrumpe en el letargo
Se arriesga todopoderosa hasta alcanzar esta mía
¿Será que somos de voces frágiles apagadas quebradizas?
¿A dónde ahora con este sopor este síndrome de soledad?
Gentes de carne viva de abrazos y griteríos
no nos queda el silencio
Bendícenos con tu ritmo Sálvanos
De nosotros Sálvanos
Del progreso mentiroso que nos desnuda
Sálvanos
A nuestras bocas sedientas les falta el dulzor de los ríos
El salobre profundo de nuestra sal
extraviado en lo insípido languidece el paladar
Mándanos pues la yuca bendecida
en el misterioso cazabe
No nos dejes caer en la tentación de un mundo arrítmico
Nosotros
Almas colectivas acostumbradas al manoseo

soplar la humedad convincente de los montes
y me descubro tiesa muñeca rota

¿Será que todo paisaje comienza en soledad?
¿Que toda pertenencia viene después del destaje?

Ahora puedo ver el paisaje
Entiendo finalmente para que sirven los ojos
Los oídos la magia de escuchar
En cada paisaje brotan gentes como fantasmas coloridos
En cada imagen se acomodan nuevos cuerpos
Como si supieran que el lugar donde nacemos
no es sólo un punto de partida
que siempre estamos regresando al
ombligo misterioso del origen.

  

 

 

 

Conversando con Marianela Medrano

 

Por Bessy Reyna
http://identidadlatina.com/

Tengo el honor de conocer a Marianela desde hace casi veinte años y en todo ese tiempo, he tenido la oportunidad de admirar su compromiso inalterable en su trabajo en beneficio de la comunidad Latina en Connecticut, así como su generosidad al participar en programas culturales y el apoyo que siempre ha demostrado cuando ha sido llamada a contribuir en paneles y recitales organizados por mí.

Es para mí no solo un gran placer, sino además un gran orgullo el presentar a nuestros lectores información sobre Marianela Medrano y su nuevo libro.

-¿Cómo te inspiraste para tu nuevo libro “Prietica”?

-Prietica creció en mí a través de los años y mi experiencia de vida en Copey, el pueblo rural donde nací y viví hasta los diez años; se volvió una idea más real y concreta tras terminar mi tesis doctoral, basada en las prácticas espirituales de los Taínos. En mi tesis demostré que esas prácticas están aún vivas y presentes en el sincretismo que se ha operado en nuestras prácticas, con el advenimiento de otras culturas. Desde niña he tenido un interés marcado por conocer y promulgar las prácticas culturales de nuestros pueblos originarios. Crecí escuchando historias sobre nuestros ancestros y eso enriqueció mi imaginario y le dio asidero a mi noción de ser. De adulta, me pareció una obligación dedicar mi trabajo intelectual al afianzamiento de esas culturas en la consciencia de los lectores. La historia oficial ha echado a un lado las culturas originarias; tomé conciencia de eso a muy temprana edad. Escribí Prietica para compartir con los niños y niñas las particularidades de una cultura riquísima de la que deben sentir orgullo. Los libros de textos usados en el sistema escolar dominicano todavía sostienen el mito de la extinción de los Taínos. Mi tesis doctoral prueba que las culturas no mueren sino que se transforman y adhieren a las culturas entrantes. Prietica recoge una serie de historias que tratan el tema de lo Taíno, al mismo tiempo también alude a la marca emocional que deja la emigración en jóvenes, cuyos padres emigran para buscar mejor vida.

-¿Qué piensas del estado actual de la literatura infantil para Latinos?

-Pienso que está en un buen momento, porque muchos escritores y escritoras le reconocen como un género respetable y un modo de preservar los pilares de diferentes culturas. En los Estados Unidos existe un mercado y una conciencia clara de cómo la literatura infantil puede servir dualmente como medio de enriquecer el conocimiento y de expandir la creatividad de las mentes jóvenes. En España y Latinoamérica, las casas editoriales, como Alfaguara, quien publicó mi Prietica, han tomado gran interés y están abriendo puertas. Aquí tenemos por ejemplo el premio Pura Belpré, otorgado por la Asociación Nacional de Bibliotecas. Este premio fue instituido en honor a la primera bibliotecaria Latina en la Biblioteca Pública de New York y fue establecido en 1996; la premiación busca reconocer trabajos que representen, afirmen y celebren la experiencia cultural Latina, en el género de literatura infantil y juvenil. Así mismo, vemos como Scholastics ha creado todo una línea de literatura infantil dedicada a resaltar las culturas Latinas en USA.

-En la lista de mejores libros publicadas por medios de difusión en Inglés, casi nunca aparecen autores Latinos, ¿Qué piensas de esto?

-Lamentablemente, a pesar de lo dicho anteriormente, todavía nos toca seguir empujando el carro del progreso. Me conforta la idea de que escritoras como nuestra Julia Álvarez hayan dedicado su tiempo y creatividad a la literatura infantil y al hacerlo trillan el camino y dan visibilidad a nuestras culturas, Pat Mora y Gloria Anzaldúa también hicieron lo mismo en la literatura chicana. Poco a poco la atención comienza a virarse hacía la literatura infantil.

-Hace tiempo que escribes y tienes muchas publicaciones a tu nombre, ¿Prefieres un estilo por ejemplo de poesía, a escribir prosa?

-Si, es cierto, me muevo entre diferentes géneros. La poesía ha sido mi género por excelencia, he publicado más poesía que narrativa. Sin embargo, pienso que cada género tiene su encanto. Me siento muy cómoda pasando de uno a otro. Es más, esa flexibilidad es mi tabla de salvación. La fluidez, el correr de un género a otro, me salva del aburrimiento; el aburrimiento es un abismo en el que no quiero caer, porque ahí perece la creatividad. Escribir en diferentes géneros tiene cierta cualidad porosa que permite que la información se cuele y enriquezca lo creado. Por ejemplo, mientras escribía mi tesis doctoral, también trabajaba en mi libro de poesía “Diosas de la Yuca”, un libro en el que celebro las prácticas espirituales Taínas, en particular cinco diosas dentro del panteón Taíno. Muchas veces, escribiendo un ensayo descubro las líneas para una historia o poema; el movimiento entre los géneros me mantiene congruente, de manera que no tengo preferencias. Aunque, debo reconocer que la poesía es muy seductora y acaba siempre arrastrándome hacia ella.

-Participaste recientemente en un Festival en Jerusalén, ¿Puedes hablarnos sobre esa experiencia y como resultó el festival, poetas internacionales participantes y demás?

-Efectivamente fui al Festival Internacional de Poesía Mamilla, junto con el poeta Ralph Nazareth. El festival fue creado en defensa del Cementerio Musulmán Mamilla, ubicado en el viejo Jerusalén. El festival tuvo lugar en Ramallah, donde se encuentra la Fundación Mahmoud Darwish y el Museo Ramallah. Dicho festival fue organizado por Maryvelma O’Neil, e incluyó a unos diez poetas Palestinos y un número igual de poetas internacionales incluyendo Austria, Italia, Inglaterra, Switzerland, India y USA. Las actividades incluyeron paneles, discusiones, lecturas y una gira política por Jerusalén, la que nos abrió los ojos a la realidad opresiva que viven los Palestinos en el área. El poeta de la India residente en Connecticut, Ralph Nazareth, fue seleccionado como invitado oficial por los miembros del jurado, compuesto por Yusef Komunyakaa, Pulitzer Prize en USA, la poeta de la India Debjani Chatterjee and Seamus Cashman de Dublin. Mi participación fue estrictamente como parte de la audiencia, lo cual me permitió leer mis poemas sobre el conflicto dominico-haitiano, en un micrófono abierto. La gira política en el área que es ahora apropiada por Israel y que despoja a los Palestinos de su lugar, sus tierras ancestrales, me permitió una mirada sobre la compleja situación que viven estas dos naciones. El festival está pautado para celebrarse de nuevo en el 2014.

-¿En qué proyecto trabajas ahora?

-Como siempre estoy trabajando en diferentes proyectos, incluyendo dos libros de poesía, uno sobre los espacios físicos y su influencia en nosotros y otro sobre la herida que divide a la República Dominicana y Haití. Por otro lado, también estoy trabajando en un libro sobre depresión y creatividad. No acostumbro a discutir mucho mis manuscritos, porque mucho hablar resta fuerza a la escritura. Escribir para mí es un proyecto íntimo y privado, hasta que termino el libro, entonces sí abro la puerta grande para que entren todos los que puedan.

-Trabajas de tiempo completo como terapista, sin embargo siempre encuentras tiempo para tu trabajo de escritora, ¿Cómo logras balancear tus múltiples actividades?

-Como decía anteriormente cuando hablaba sobre los diferentes géneros, por lo general todo lo que hago termina enriqueciendo mi escritura. Mi trabajo terapéutico me mantiene los sentidos aguzados y el corazón abierto, ambos ayudan a fortalecer mi trabajo creativo. Como hago muchas cosas, he aprendido a disciplinarme. Mi día comienza temprano con yoga o ejercicio; así compro la energía para hacer lo que debo hacer. Balancear mi vida no es difícil, amo todas las cosas que hago.

-¿Algún mensaje especial para nuestros lectores?

-Sí, regalen un libro en Navidad, sobre todo a los jóvenes para que no se les olvide el olor delicioso del papel.

Publicado el 30 de enero de 2016

Última actualización: 22/11/2021