Festival Internacional de Poesía de Medellín


Julio 8-15, 2017

 


Claudia Bejarano es secretaria general de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare, una organización creada el 14 de mayo de 1987 para luchar por la vida, la paz y el trabajo, ante las continuas violaciones a los derechos humanos realizadas por los actores armados. Está compuesta por 650 socios, 36 juntas de acción comunal y 14 organizaciones de base. En 1990 obtuvo el “Right Livelihood Award” en Estocolmo, considerado como el Nobel Alternativo de Paz y en 1995 el reconocimiento “Nosotros el pueblo, 50 comunidades” otorgado por Naciones Unidas en Nueva York.

En la historia del Carare el conflicto armado tuvo varios momentos desde los años 70 hasta nuestros días: en primer lugar, los abusos de la Fuerza Pública y el ingreso de las guerrillas; más tarde la confrontación entre las FARC y el grupo paramilitar Muerte A Secuestradores (MAS) apoyado por miembros del Ejército y la Policía; posteriormente el posicionamiento del narcotráfico y el predominio de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio y su Frente de Puerto Boyacá; y finalmente las nuevas formas delincuenciales que emergieron luego de la desmovilización de estos últimos y el reposicionamiento de la subversión.

Durante todos estos períodos se presentaron violaciones sistemáticas de los derechos humanos, entre las que sobresalen: homicidios selectivos; masacres; torturas y tratos crueles; desapariciones forzadas; reclutamiento ilegal de menores; persecución y amenazas; actos de intimidación; restricción a la libertad de asociación; destrucción de bienes materiales individuales y colectivos; uso de minas antipersonal; restricción a la movilidad a través de retenes y puestos de control; estigmatización de los miembros de la asociación; limitaciones al libre desarrollo de prácticas culturales; destrucción de la infraestructura comunitaria; actos de intromisión en la esfera privada familiar; destrucción del medio ambiente; entre otros.

Paralelo a esta historia de violencia se dio un proceso de resistencia civil, que tiene en sus orígenes la creación en 1960 del Sindicato de Trabajadores Agrícolas del Carare, en 1985 la fallida Asociación de Productores Campesinos del Carare y en 1987 la ATCC que en 1987 logra un pacto con los grupos armados de respeto a sus derechos, que se rompe con el asesinato de tres de sus líderes en Cimitarra el 26 de febrero de 1990.

No obstante la ATCC, nunca desfalleció en su defensa por la vida, la paz y el trabajo, lo que le significó el reconocimiento internacional y continuó un proceso de resistencia civil, del que dan cuenta las concentraciones en La Pedregosa (Sucre) en 2001, 2003 y 2004 en contra de la violencia paramilitar y las acciones que aún hoy realizan frente a las nuevas dinámicas del conflicto armado.

Publicado el 25 de julio de 2017

Mapa del Sitio
Gulliver: