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El poema diáfano

Por: Sabri Rahmouni
Traductor: Tallulah Flores

El poema diáfano  

Conservo este diáfano poema
para el más oscuro de los días
para cuando me lleven en hombros
no como si se tratara de un deportista olímpico
o como si fuera yo un revolucionario comunista
sino como lo que queda de este asno gris
que para entonces ya habrá sido devorado por las hienas entre
los agrestes arbustos.
Para ser llevado en hombros hasta mi último agujero
dejando atrás  
el eco de este himno resentido que resuena:
Oh, luna mía que te hundes, 
tu lugar se encuentra más allá del tejado,
no aquí bajo la tierra.

 

El olvido

Buenas noches, Señor Federico Nietzsche.
Le cuento que hallé otra manera de sanar con las palabras.
Paso la noche con la palabra "olvido",
la anoto sobre la página en blanco
y la sujeto con firmeza  
como si estuviera instalando un cable positivo
a otro negativo con un generador de 3000 voltios.
Entonces, ardo en frío
mientras pasan ante mí las tristezas, alegrías y
los cantos,
las risas y las puñaladas,
el amor deshonesto,  
un hombre aturdido con mi traje puesto,  
hasta unirme lentamente a ellos 
y desaparecer.

En la mañana,
el primer soplo del alba
traspasa mi ventana,
y se extiende procurando retirar la capa de ceniza.
Así que me repongo y enderezo mi cuerpo
como lo hacen los mejores
arqueólogos
cuando retiran el polvo
de una estatua perdida hacía mucho tiempo
en Hammurabi.

 

Un conejo sobre la mesa

Procura no ir con "nadie"
hacia "ningún lugar"
y con discreción no digas "nada".

Experimenta el placer de estar
oculto en la madriguera.

No fraternices con los escritores,
pero nunca los abandones,
sólo acércate a ellos  
como a la luz lejana en el desierto,
y sé prudente:
No les cuentes si algún templo lejano
está albergando refugiados,
o si los bandidos armados de cuchillos
se acercan o se alejan.
Y no olvides jamás que
tú eres un conejo salvaje en su madriguera
mientras tus más cercanos creen que estás
sobre la mesa.

 

El nuevo mundo

Deambulo por ahí con un cuchillo entre mi abrigo,
porque este mundo se ha vuelto terrible
y en la televisión nos enfrentan a los unos con los otros.
Nadie está a salvo ahora.
Yo recorro la calle, y giro hacia la derecha y a la izquierda
como un ciervo desconcertado en el valle de las hienas,
porque alguien misterioso me sigue a todas partes
con ese gesto sospechoso que me cerca
como cercan las negras nubes a esta pequeña cabra perdida en la naturaleza.
Ayer me brindó un trago y jadeó y extendió su mano el hombre para estrechar la mía.
Y yo lo empujé con fuerza para salir corriendo.
En la esquina vi personas que también acezaban,
y sus cuchillos mangos se asomaban por los bolsillos.
Y así como hacen las serpientes al asomar sus cabezas en las madrigueras,
durante dos segundos acezamos juntos.  

Entonces, los saludé
pero huyeron en desbandada, armando un caos
como zorros en gallinero.

 

La historia de la poesía

No descubrí la poesía:
los poemas me descubrieron a mí
siendo aún aquel niño
sentado tras el muro del barrio antiguo
mientras miraba a hurtadillas a aquel perro callejero
indispuesto por un cachorro.
Desde ese día en sueños
lo persigo
siguiendo sus pasos 
de un lugar a otro 
con el solo propósito
de poder consolarlo.

 

El poeta

Por el momento,
ni un solo centavo.
Desarraigado
de la tierra.
No me puse un anillo,
no ocupé un lugar en los estrados
ni he vuelto a llorar hasta altas horas de la noche.
Y aunque derramé lagrimas sobre una fotografía
las brasas de la nostalgia no quemaron mi piel.
No clamé por la tierra
ni por el pueblo.
Hasta el momento,  
galopo como una gacela asustada de un destino a otro.
Detrás de mí:
Debido a la rapidez del objetivo,    
nos será difícil atacarlo.
 

*

Sabri Rahmouni, poeta tunecino, nació en 1981. Graduado en economía internacional. Profesor de animación cultural en el Ministerio de Asuntos Culturales. Fue programador en la Casa de Poesía de Túnez. Fundador del Festival de Poesía Árabe en Túnez. Presidente de la Liga de Jóvenes Escritores Tunecinos. Participó en muchos festivales de poesía en Arabia Saudita y Marruecos. Tiene dos libros publicados. Publicó en muchas revistas árabes, entre ellas AL ARABIA, EL QUODS EL ARABIE y ASSAFIR. Sus poemas han sido traducidos al francés, inglés y amazigh.

Publicado el 6.0.2019

Última actualización: 15/07/2019