English

Fátima Galia (Sahara Occidental )

Por: Fátima Galia M-Salem

Ayúdame

 

Ayúdame a no arrastrar el pasado,
a vaciar mi equipaje en este ligero
peregrinaje.

Enséñame que la vida no es
sólo blanco y negro y que
el cielo no siempre
está gris. 

Ayúdame a quitar la venda que
cubre mis ojos y que no me deja
percibir la belleza de la
naturaleza.

Enséñame a no sentirme inferior ni superior,
sólo pretendo ser una más formando
parte de este universo.

Ayúdame a ver el camino de la verdad
a creer en mi destino y a tener:
paz, fuerza
 y alegría.

 

 

La justicia

 

¿Quién no suspira el anhelo de la justicia?
La busco por todas partes y
 no la encuentro.

¿Quién sabe dónde se esconde?
La llamo y no me responde.

quien la tenga retenida
que la suelte ya.

Cuántos inocentes perecieron
 sin que nadie les ha
 dado la razón.

Cuántos se quedaron impunes
sin pagar por sus culpas.

Cuántos culpables pagaron
para no ser juzgados.

Cuántos indicios fueron borrados
para no ser descubiertos.

Cuántos secretos inculpatorios
 se fueron a la tumba antes de
 ser confesados.

¿Quién sabe dónde se esconde la justicia?
La llamo y no me responde,
quien la tenga retenida
                                                                 que la suelte ya.

Quien suspira el anhelo de la justicia,
que no cesa, algún día llegará,
 cuando la llames
te responderá.

 

 

Pueblos de sabios, pueblos de pocas necesidades

 

A mi tierra van mis versos de fuego y de
arena que llegarán tan alto como
 el sol y la luna.
Pueblos de sabios, pueblos de genios
y adagios.
Mujeres sabias padres de familias
niñas maduras que crecen cada día,
niños prodigiosos humildes y curiosos.
Pueblos de sabios, pueblos felices dignos
y hospitalarios.
Jaimas sumisas clavadas en la tierra,
 vuelan con el viento y se envejecen con el tiempo
 albergan al nómada y amparan al forastero.

Caravanas de nómadas que van y vienen viajando
a cuestas de sus incansables camellos
en busca de una vida mejor.
Pueblos de sabios, pueblos de caminantes
en rumbo hacia el porvenir.
Senderos de huellas de niños descalzos,
de ganados y pastores que
 marcaron sus rutas.
En el desierto no hay caminos y paso a paso
han hecho sus caminos al andar…

como dice el poeta,
“Caminante no hay camino,
Se hace camino al andar al andar…”

(Antonio Machado)

Pueblos de sabios, pueblos de pocas necesidades,
Pueblos de genios y adagios,
Pueblos felices, dignos y hospitalarios,
Pueblos de caminantes en rumbo
 hacía el porvenir.

A mi tierra van mis versos de fuego y de arena
 que llegarán tan alto como
 el sol y la luna.

 

 

Hay palabras

 

Hay palabras dulces que no
empalagan a nadie.

Hay palabras amargas que
envenenan a todos.

Hay palabras coherentes que van
con la verdad por delante.

Hay palabras mortíferas cargadas
con balas que siempre dan a la diana.

Hay palabras hermosas que te
hacen sentir como una princesa
en el jardín de las rosas.

Hay palabras crueles que pinchan tus entrañas
 como espinas y te dejan llagas
 que paralizan tus emociones.

Hay palabras valientes que
 alimentan tu coraje.

Hay palabras cobardes que
 hacen aflorar tus fobias.

Hay palabras fieles como la sangre que
acude a la herida antes de ser llamada.

Hay palabras traicioneras que te clavan
por la espalda sin dejar rastro
y hunden tus ilusiones.

Hay palabras sabias y agradables que
calman el alma y son el elixir que sana
 la conciencia.

Hay palabras vacías y sin sentido que no son más que
palabrerías que vuelan con el viento.

Hay silencios y gestos que por si solos,
hablan más que las palabras.

Hay palabras sagradas que marcan
los límites infranqueables entre
 lo tocable y lo intocable.

 

 

Demasiado

Demasiado fuerte si te clava
 una espina más vale no dejarla clavada,

 con el tiempo se profundiza,
sacarla es demasiado dolorosa
y dejarla es demasiado peligrosa.

Demasiado fuerte si la suerte
 no está a tu lado,
demasiado fuerte si tu mejor
aliado te da la espalda y te deja de lado.

En éste inmenso desierto triste y solitario,
todo es demasiado, demasiado siroco,
demasiado frío, demasiado calor
parece que el tiempo se para y
 un segundo es una eternidad.

Demasiada se hace la espera,
demasiado silencio, demasiada penuria,
demasiadas son las olas de arena,
formando surcos de oro y plata,
como un espejo en la penumbra.

Demasiadas promesas incumplidas,
demasiada es la ilusión de muchas
almas rotas y de otras que nunca volverán
 y perecieron sin conseguir nada...

demasiado largo es el hilo que no
se enreda poco a poco va tejiendo
el laberinto de una larga historia,
con un demasiado enredo
que no termina.

Demasiado fuerte si te clava
 una espina más vale no dejarla clavada,
con el tiempo se profundiza,
 sacarla es demasiado dolorosa
 y dejarla es demasiado
 peligrosa.

 

 

Yo no te pido

 

Yo no te pido la faz de la tierra, sólo te pido
 paz en la tierra que nunca, nunca más
haya una guerra.

Yo no te pido la luna, sólo te pido
 que al niño le traten con ternura.
y a la madre la cuiden como a ninguna.

Yo no te pido la fuente de la vida, sólo te pido
Que la vecina se sienta querida que al padre le
cierres la herida y la familia esté unida.

Yo no te pido el calor, solo te pido que el huérfano
Le des tu amor, que al enfermo le alivies su dolor.

Yo no te pido oro no diamantes, sólo te pido
un milagro urgente que el pobre tenga plato
y el desamparado un refugio decente.

Yo no te pido que me pongas alas, sólo te pido
que me enseñes a volar, que me enseñes a soñar
que me enseñes a sonreír.
Yo no te pido que pongas el mundo a mis pies, sólo te pido
que me guieis con tu voz que me ilumines con tu luz,
que me protejas hasta el final.


Fátima Galia nació en Sahara Occidental en 1972. Es poeta y periodista. Autora del único diccionario Hasanía-euskera-castellano. A los 10 años fue a Cuba a estudiar junto con otros niños saharauis. Realizó cursos de Periodismo en la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba. Posteriormente continuó sus estudios periodísticos en Bilbao hasta graduarse y más tarde obtuvo el Máster de Cooperación Internacional al Desarrollo. Su poesía ha sido su forma de denunciar las injusticias sociales, políticas y económicas que afectan a su pueblo natal.

Ha publicado los libros de poemas: Lágrimas de un pueblo herido, 2008; Poemas saharauis para crecer. Nada es eterno -Antología poética 1989-2009-, 2009, donde habla de la mujer, la pobreza, la libertad y su carencia, y de lugares y personas que han significado algo para ella; y La dignidad, una corona de oro, 2015. También publicó y dirigió la obra de teatro Monólogos con África, el libro Pueblos de sabios, pueblos de pocas necesidades. Cultura oral de los nómadas (Selección de cuentos, poemas, refranes, proverbios y adivinanzas), y el libro La henna y sus maravillas, 2001, en el que refleja las distintas utilidades de la henna en la sociedad saharaui. Actualmente reside en el País Vasco.

Links a Fátima Galia:

-Fátima Galia. Poemas saharauis para crecer. Nada es eterno
-Fátima Galia. La dignidad una corona de Oro (Selección de poemas)

Publicado el 31.03.2021

Última actualización: 11/04/2021