English

Mario Campaña (Ecuador)

Fotografía del autor

Por: Mario Campaña

Yo,  llamado Godric

recogedor de amuletos y presagios en la arena

 

mercader olvidado por antiguas caravanas y crecientes playas 

 

no podré morir si no retornan los caminos

si no renacen mis amigos y mis años.

 

Yo, que no llegué a Bizancio en tiempos de viajeros

que pude ser templario, funcionario real, navegante próspero

 

sin cota he quedado, sin yelmo, armadura y lanza.

 

Yo, cubierto por la arena y por la mísera memoria

me pregunto hoy si la devota embriaguez 

 

de mis últimos días me permitirá el regreso

Vencidos los alcázares

cumplida la voz del nigromante.

 

* * *

Muchos años dejé libres mis animales en el bosque 

Los paseantes habían echado a perder

la tranquilidad de sus cautiverios

y ellos de manera a veces violenta me exigían su libertad

o desde sus encierros agredían a los muchachos de los alrededores.

 

Dejé mis animales en el bosque

y abrí de par en par las puertas de mi casa

 

y esperé que los temerosos muchachos crecieran

libres en la inmensidad de las verdes colinas

 

y que llegaran al fin los esperados visitantes

que cultivarían y harían crecer

mi tierra y mi morada.

 

Mas la casa permaneció vacía

 

las puertas cayeron ante continuos golpes de agua 

crecieron musgos en las paredes y en el patio

y yo permanecí en el invernadero

sin fuerzas para evitar la caída de mi casa.

 

Algunas veces escucho el oscuro rumiar

y el aleteo intranquilo de mis antiguos animales

y me pregunto si debo marchar hacia el bosque 

si los encontraré todavía

 

si habrán emigrado o habrán muerto

Si podrán, acaso, renacer en mí

Si podré, entonces, edificar mi nueva casa.

 

* * *

 

 

Tierras de desmesura, y en la persecución nosotros,

Podando árboles después del primer fruto.

 

 

Impares rastros de la furia Residuos de la destrucción 

Rutas que devoraron el ardor y el fuego 

del presentimiento.

 

Crepitan pasiones de horas ocultas 
cuerpos, palabras tersas 

Memoria de los buenos tiempos

y la mala fortuna.

 

Al sueño no podíamos volver Solo intentar no olvidarlo.

 

 

* * *

 

     El olvido de la poesía se paga.

 

Días sobre el lecho endurecido

 

oyendo el lento girar de imágenes que chocan 

hurgando aquí y allá palabras pálidas

con necesidad y ceguera, como un cerdo hoza en tierra extraña.

Crepúsculos en Gracia, en una plaza que honra mártires, ¿qué significan?

Caminata por la rambla cigarro en mano contemplando peces, 

flores que se abren como mujeres ávidas.

 

La noche ya no trae símbolos

La guardia fiel de la memoria huye

Como tropa temerosa ante ejércitos más fuertes.

 

¿Dónde está tu sabiduría, trenzada de piel y harapos? 

Tu desvaído saber sucumbe en el reposo

Porque tierra descubierta es tierra hundida para siempre.

 

* * *

 

Tener un destino. Descubrirlo. Y elegirlo.

Colocar así una señal constante en el camino 

Cuando la muerte bese todo recomience 

Cuando abra su mano temblorosa toque

La fibra de un amor que no envejece.

Que el camino invite obstinada y dulcemente

 Flotar la mano sobre el filo

Que enciende el resplandor.

Todo es carne así para un destino 

Para vivir sin fin el fin que se anticipa 

Un candor en pleno batallar.

 

Vencer así la tentación del abandono

El error de quien quiere que en lo estrecho todo quepa.

 

Florece así la herida
Con una gota cayendo de lo altísimo

 Y en su huella dispensa la alegría.

 

Place al alma ese camino diferente

Si el tumulto nos persigue, en su fuerza 

Algo conduce a la ventura

Y al remanso de lo que más ardía.

 

Merecer un destino es suspenderse:

Voz expandiéndose desde la altura de lo más puro 

 

No es el canto lo que cuenta, sino lo que origina su

 Hermosura

 

 

* * *

                                                             

 

                    Para Américo Ferrari

 

El blanco pez que pasa

por el ojo borrado de la aguja la verdad dice.

Raudo se revuelve se adelgaza y nada un instante en la corriente

con su vientre de amapola su sed de pájaro de río.

 

El toro que ata las nubes

y arrastra su gozo en el vacío la verdad dice.

 

Y el carro que ara en el cielo

y ofrece su fruto a las estrellas.

 

La llama que despierta en el silencio con su luz efímera

la verdad dice.

 

Y la flor que calla, la voz que hiere.

 

* * *

 

 

Por donde entró la Muerte

“Aquí”, dijo el viejo, con el dedo índice pegado

A la frente, en el centro. “Aquí fue el tiro”.

 

Era mediodía y el hombre llegaba
A la terraza del barrio en pijama, como si tuviera 

Los hechos incrustados en los pliegues
De su rostro cerúleo y avinagrado, en su memoria 

Transparente. Hablaba del hijo, de la muerte del hijo 

Un guardián nocturno.

 

Estábamos, ella y yo, con nuestro enfermo, con

 

Tres cervezas y nuestro enfermo, que había pasado la noche

 Envuelto en un colchón, atendiendo la receta de una curandera.

 

Le había dicho que si conseguía sudar

 

Sudar todo, expulsaría su mal; pero callamos 

Para escuchar la historia del viejo. El sol

Se revolcaba entre las hojas; papeles sucios corrían por el suelo.

 

Y de esas historias sólo ha quedado un comienzo, un lugar

Dos dedos  encima del entrecejo, por donde entró la muerte.


Mario Campaña nació en Guayaquil, Ecuador, en 1959. Es poeta, ensayista, traductor, investigador literario y antologista de poesía. Desde 1992 reside en Barcelona. Ha publicado los libros de poesía: Cuadernos de Godric (Premio Nacional de Poesía de Ecuador, 1988), Días largos, 1996; Días largos y otros poemas, 2002, El olvido de la poesía se paga, 2002; Días largos y otros poemas, 2003; Aires de Ellicott City, 2006; En el próximo mundo, 2011; Poesía Reunida 1988-2018, 2018.

Otros de sus libros: Francisco de Quevedo, 2003; Baudelaire (Biografía de Charles Baudelaire), 2006; y Una sociedad de señores: Dominación moral y democracia, 2017.

Ha preparado varias antologías de poesía hispanoamericana contemporánea, entre ellas: Casa de luciérnagas. Antología de poetas hispanoamericanas de hoy, 2007; Antología de poesía argentina de hoy, 2010; Pájaro relojero. Poetas centroamericanos, 2009; Antología de poesía mexicana de hoy, 2008, y Visiones de lo real en la poesía hispanoamericana, 2001.

Links a Mario Campaña:

-Mario Campaña y la madeja infinita de la poesía Siete poemas en Vallejo & Co.
-Mario Campaña, escritor ecuatoriano: «Las migraciones nos han hecho lo que somos» nodalcultura
-Mario Campaña: “En la psiquis de cualquier individuo de hoy está cifrada toda la aventura humana” Entrevista de Ricardo Iván Paredes, en Pliego Suelto. 
-Ecuatoriano Mario Campaña llama a recuperar origen de la democracia Nota en video, canal youtube de Notimex
-¿Cómo vivir sin envilecerse y sin frustrarse? Una conversación entre Mario Campaña y Esteban Mayorga. Revista Penúltima
-El Viaje de Mario Campaña. Entrevista de Sandra Lario en Zero Grados
-Presentación del libro 'Poesía Reunida 1988-2018', Canal Youtube de Casa América Cataluña

Última actualización: 19/02/2021