English

Vaughan Rapatahana (Nación Aotearoa, Nueva Zelanda)

Por: Vaughan Rapatahana
Traductor: Omar Pérez

Hablando a mi hijo en una funeraria

 

tiwhatiwha te pō, tiwhatiwha te ao
(Maorí – la pesadumbre y la tristeza prevalecen, día y noche)

Hablé de modo más auténtico
contigo
durante esos treinta
mórbidos minutos
de lo que nunca hice
cuando estabas vivo.

la habitación austera,
más parecida a un ataúd
que aquella donde yacías
bastante sereno,
inconmovible ante
mi ascesis de ansiedad,
mi agenda de culpa.

el piso de madera
un chismoso
haciendo rebotar un farrago
de disculpas tardías
una eco-localización
de mea culpa.

esas paredes despintadas,
las flores falsas en un vaso neutral
y la caja de servilletas
suplicando por las lágrimas
que yo ya no podía invocar,
durante aquella unilateral
confesión a mí mismo.

 

 

 

Mientras pierdo a otro

 

la discontinuidad
                                  continua.
una examante
evadiendo la alerta de suicidio,
las cicatrices en sus muñecas
palimpsestos de dolor.

un antiguo amigo
allanando su
enfisémico sendero
hacia el eterno reposo.

tíos veteranos,
whanaunga destrozada por la guerra
descarnados de miedo,
demasiado viejos para quedarse
                                                     un poco más.

todos metamorfoseándose
al atravesar
el umbral órfico
entre el bardo y el más allá.

karakias
menguan al rato,
se deslizan a lo lejos como
dedos de ungüento
como tu agarre en el mío.

ese último jadeo,
aquellos ojos obstruidos,
tu cuerpo
delgado terremoto.

el vacío Ourobórico
repleto
una vez más,

mientras yo pierdo a otro.

(whanaunga – Maori – parentela; karakia – Maori - plegarias)

 

 

 

 

En el lago Maraetai

 

estos cisnes
entran resbalando en
una ontología
ajena a la mía.

su metafísica empírea,
a través de toda dimensión,
isomórfica
e inmutable.

en su majestad
trascienden
      este lago
al sumergirse en
lo hondo;
al deslizarse como notas musicales
con gracia inmaculada
      a través de
la superficie;
mientras acarrean
su funicular de polluelos de cisne
en todas direcciones.

este archipiélago de cisnes
transubstancia
mi falta de autenticidad
en un éxtasis,
que alguna vez pude
                nunca poseer.

 

 

 

Un léxico de amor

 

no hay palabras en esta lengua
para describirte.
intento
descubrir algunos adjetivos.

no hay ninguno.

¿burbujeante? suena a bebida refrescante
¿diligente? apesta a jerga escolar.
¿hermosa? cierto, pero tan cliché.
mientras que “buena persona”
está más allá de lo amorfo.
mejor dejar a un lado
el encerrarte en letra impresa.
tú existes mucho más allá
de la poesía;
de cualquier fórmula en absoluto.

los alfabetos no pueden deletrear el amor.

 

 

 

El gravamen

 

busqué por toda la
concisa capilla.

no estabas ahí.

afuera,
cargando el ataúd
sopesado con gravitas,
seguí e s c a n e a n do
los rostros rasgados de lágrimas,
esos ojos rezumando pena.

no estabas ahí.

gravito hacia el teléfono.
esperando alguna declaración;
alguna confirmación de que tu
primogénito mokopuna
estaba muerto.

no llego mensaje alguno.

no ha habido ninguno desde entonces.

sólo este gravamen
extraído
del interior de mi alma:        

nunca estuviste ahí.

era como si
fuéramos mera
rémora,
mordisqueando insignificantes
tu ser
más substancial.

cargado de tu ser;
s i e m p r e
aguardando,

sin embargo
para siempre
trillando
en tu
                                ausencia.

 

 

 

Verano intenso

 

hoy hizo calor aquí;
tino wera
y el mundo está conflagrando
más rápido de lo que pensamos.

sin embargo, los idiotas que cruzan las olas
siguen echando a un lado
como a ceniza de cigarro,
la desaparición del único planeta
que todos compartimos.

en verdad, son ellos quienes renuncian
al sentido y luchan por
aprisionar a todo lo que vive
cada vez más.

Hoy hizo calor aquí,
incluso las gaviotas estaban aletargadas;
mientras que mañana se apresta a
derretirnos hasta mutar.

¿cómo podemos todos vivir en un mundo
en negación
de su propia muerte?

[tino wera – Māori – muy caluroso]

 

 

 

Estacional

 

el sol se ha declarado enfermo
esta mañana;
no estará hoy por aquí.

en su lugar, su némesis
ha entrado soplando
refutando las reglas y roles
de la canícula.

hediondas mortajas de lluvia
impiden viajar afuera,
ignoran el hecho
de que el calor y la bienvenida
debían haberse
presentado a trabajar.

es el cambio climático
a la reversa,
el verano ausente sin permiso
y el invierno
fuera de estación.

dos sombrillas patas arriba
muriendo en la entrada para vehículos
símbolo de
esta antípoda existencial.

 

 

Tejiendo un poema

 

estoy tejiendo este poema
                                             para ti.
encontré el diseño
en una vieja gaveta
deshilachado en los bordes.

estoy haciendo un encaje
de crochet
para abrigarnos.
anudando
una cubierta colorida
para contener el amor.

no es ningún tejido
de punto corredizo,
sólo este
aplique entrelazado
tenso al tacto.

estoy tejiendo este poema 
                                            para ti.
alineando
un cardigan de ternura
que podamos vestir
cada vez que nuestro mundo
se descosa.

He cosido
este poema
para ti.


Vaughan Rapatahana nació en Nueva Zelanda en 1953. Es poeta, novelista, narrador, ensayista, traductor y editor. De ascendencia maorí, su obra trata la represión colonial y el encuentro cultural. Ha escrito poemas sobre sus experiencias vividas en lugares como Hong Kong, Filipinas y Brunei, reconociendo al mismo tiempo la vida interior que asegura que el poeta está siempre "en otra parte". Obtuvo el Premio de Poesía Proverse en 2016. Descrito como un “poeta global”, ha publicado entre otros los libros de poemas: Abajo entre los muertos, 1987; Runas callejeras, 1988; China como Kafka, 2012 y Redención, 2015, antología que aborda las interacciones entre individuos y culturas.

Al decir de David Eggleton: "Los poemas de Vaughan Rapatahana son el testimonio de un vagabundo poscolonial. Una exploración de las políticas de identidad entre el contexto bicultural y bilingüe de Aotearoa Nueva Zelanda y el contexto extraterritorial de la globalización. Entrecruzan intersecciones de comercio, historia y cultura. poemas cargados de emociones combustibles… A veces oníricos o enigmáticos, otras elegíacos, a veces deliberadamente inestables lingüísticamente, sus poemas hacen patrones significativos de la aleatoriedad de los eventos de la vida y dan una voz sucinta y efectiva a la condición peculiarmente moderna del nómada global a la vez en casa en todas partes y en ninguna".

Links a Vaughan Rapatahana:

-Vaughan Rapatahana. Read.NZ
-Atonement by Vaughan Rapatahana. New Zealand Poetry Society
-Summer Reading Series: Two poems by Vaughan Rapatahana pantograph-punch.com
-Vaughan Rapatahana reads his poems Voice & Verse Poetry Magazine -Video-
-"kia atawhai - be kind", by Vaughan Rapatahana Pantun Sayang - Amis Francophones du Pantoun -Vído-

Publicado el 29.04.2021

Última actualización: 29/04/2021