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Yvonne Weekes (Monserrat)

Por: Yvonne Weekes
Traductor: Nelson Ríos

Te recuerdo, mamá

 

Te recuerdo, MaMá,
Acuclillándome entre tus piernas arrugadas sobre el patio polvoriento.
Pollos picoteando gravilla alrededor de tus pies descalzos,
Tú separabas mis cabellos salvajes con la peinilla
y yo aullaba mientras la pasabas por
mis lágrimas desvergonzadas, golpeando mi cabeza
y gritándome, "¿por qué eres tan necia?"
Mosquitos y abejorros merodeaban la grasa caliente de una pomada
derritiéndose al sol de mediodía.
Dividías mi cabello espeso y engrasabas mi delicada cabellera
creando ordenadas filas de trenzas. Yo aprendí a odiar mi cabello
soñando con el fino cabello rubio de las Barbies.

 

Te recuerdo, MaMá,
Cuando volvía a casa desde Glamour Land, mi cabello bien planchado,
lacio y peinado hacia arriba. Yo pensé que había llegado.
Tú preguntándome, "¿Cómo se te ocurre aplastar tu hermoso cabello?"
Cuando finalmente comprendo tus palabras
¿Dónde estás MaMá?

 

 

A veces

  

A veces

Y sólo por pocos momentos

Me recobro

A través de asfixiantes recuerdos de ceniza y polvo,
rocas candentes al rojo vivo, brillantes nubes
grises y atronadoras. Corro
hacia mares negros y desearía, MaMá,
que no tuvieras que partir recordando
los radios de tu silla de ruedas, tú sentada
como esa vela negra de Buda que había
convertido en mi única obra de arte y
recordando que esa fue la última vez que
viste las ruinas del monstruo y
partes silenciosamente y el avión se eleva
hacia un cielo de témpanos y mis gritos altos
de despedida contra su zumbido… Si
Sólo te hubiera escrito una canción de amor.
Sueño que padeciste frío en un silencio
amargo, tu cuerpo roto por los
golpes del invierno y mientras me encuentro
yendo a una nueva tierra les pido
a los ángeles cantores que te tengan cerca.  

Y entonces, de repente, me despierto astillada
por lágrimas, me hallo sobre una orilla de coral.
Y tú, -MaMá-, sobre tu propia orilla de la muerte.

 

 

Recuerdos

 

Como una sombra bajo la casa,
siempre entran por mi ventana,
me violan, luego abordan sus asuntos.
Nadie me cree, pues dicen que estoy loca.
Vienen a través de la niebla,
en temporada de lluvia, por la brisa del verano;
Yo nada siento, pues estoy loca.

Una vez incluso atravesaron el fuego
bruñidas llamas rojas y anaranjadas.
Hubo humo por todas partes,
la desteñida ropa de satén se derretía desde mi cuerpo
mientras me violaban.
Pero dicen que estoy loca,
Clavan una larga aguja entre mi brazo,
Sujetándome -son como cuatro-…
Dicen que detendrá mis sueños.

Y vienen aún
Siempre por la grieta bajo la puerta
creen que soy una verdadera tonta.
Pero veo sus rostros.
Las hojas secas en mi cabello,
el olor a sal y azufre
en mi aliento, no los detiene.

Ojalá el mar con el tiempo me salvara,
lo veo espumar a través del árbol de nuez
y el cielo brumoso. No me dan flores.
sólo veinticinco centavos tirados sobre la mesa
de la cocina junto a la lámpara de petróleo.
Por la mañana, estos recuerdos
vendrán envueltos como una telaraña
tapando la mirilla de mi puerta de madera,
para la que no hay llave.
 

 

En la almohada de mis sueños

 

Corro a través de la niebla lejos de blancos guetos
salto a través del turbio Támesis, ninguna Isis,
salto bares de noches de viernes llenas de humo
vuelo silenciosamente sobre árboles que caen
floto donde el río cambia de dirección
y la montaña se derrumba

 

 

Reciclaje

  

Así es como empiezas de nuevo: empacas
Libros, ya viejos y subrayados,

tomas el ferry oscilante bajo nubes de ceniza; el estómago
revuelve artículos no perecederos, en su mayoría,

empacados ​​en bolsas plásticas amarillas; mantén cerca
al niño bajo el cielo sombrío. La montaña

está detrás ahora. Hubiera preferido
quedarme, pero no hay tiempo para sentimentalismos

cuando todos estamos a la deriva; entonces
mantenerse en contacto es un misterio: promete llamar

pero eso es sólo una fantasía, como el destino incierto,
la aceptación confusa; lo cierto es que es una época oscura
con sólo libros y niños e imaginaciones ilimitadas
del futuro. No tiene sentido ser como la mujer de Lot
mirando atrás; ¿porque quién realmente doma a esta Montaña?

Revisa nuevamente tu equipaje, libros, pasaporte, prueba
de vida, los libros del niño; ojalá inmigración sea amable,
olvida los recuerdos de la ceniza y el fuego
envuélvete fuerte mientras vuelas por
los cielos

observando la tierra plana, el cielo despejado y el mar tranquilo,
hay caña por todas partes; trata de no temerles

olvida la historia que leíste sobre la mujer india
muriendo, por la vara que perforó su tobillo.

Alégrate de estar a salvo; y no estés demasiado
cansada para vivir tu imaginación. En esa tierra extranjera
llena de caña.

 

 

Extrañándote

 

No puedo creer que te extraño,
olor a azufre subiendo sigiloso
por una fisura en la colina a través 
de una mañana de cenizas mientras
campanas de iglesia perturban
montañas fantasmales;
esforzándose en colarse bajo
mis puertas, por
las persianas de las ventanas,
forzando tu ser de sombras
sobre los muros de
mi vida.

 

Nosotros, los pioneros
de lugares por estrenar,
estamos cargados siempre
con quemaduras
del ayer,
no te olvidamos.

 

 

Después de que ardiste

 

No advertí que
huir de ti me
dejaría destrozada
viviendo en
semejante soledad
rodeada por
aguas de coral
extraños cañaduzales
extraños senderos de carretas
cruces sin
recuerdos, escuelas sin vínculos
ni lazos

y un ritmo ruk a tuk

que MaMá no hubiera comprendido


Yvonne Weekes nació en Londres, de padres montserratianos, en 1958. Creció en Londres y Montserrat, y actualmente vive en Barbados. Es poeta performer, actriz, dramaturga y directora teatral. Profesora graduada en dramaturgia e inglés, tiene también una Maestría en Educación de la Universidad de las Indias Occidentales. Comenzó a enseñar teatro e inglés en Inglaterra en 1981. En 1987 se mudó a Montserrat, donde enseñó inglés y formó la Rainbow Theatre Company dirigiendo y produciendo obras de teatro que viajaron a varias islas. Yvonne tiene la distinción de ser la primera directora de cultura de la isla. Obtuvo el Premio Frank Collymore en 2005 con su novela titulada Volcano. Sus primera publicación fue en una antología de escritoras negras titulada Trazando el viaje, 1988. En 2004 produjo su primer CD de Spoken Word con música titulado Locura. Su poesía escénica se ha presentado en varios eventos locales, incluido Cool Jazz, y ha sido la poeta destacada en varios eventos de poesía en Barbados.

Links a Yvonne Weekes:

-"Voices Of Resilience" Narrated By Dr Yvonne Weekes Looks At Our Climate Emergency MNI Media
-Yvonne Weekes: Growing up in the UK and Montserrat and her relationship with Writing (Nomad/Volcano) DDX Channel -Video-
-Yvonne Weekes. Telling her tale. Barbados Today
-Info about Yvonne Weekes. Peepal Tree Press

Publicado el 08.04.2021

Última actualización: 25/04/2021