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Esteban Ríos Cruz, Nación Zapoteca, México

Por: Esteban Ríos Cruz

Construyéndome

                        A Xunaxi Guadalupe

Hoy quiero ser mi propia casa,
abrir una ventana a la altura del corazón,
encalarme los pies, tener un tejado enmohecido
donde se resbale la lluvia de agosto.
Quiero tener un patio lleno de nubes y árboles,
donde cante el cenzontle, escarben las hormigas,
mordisquee una brizna de hierba el grillo,
mientras el sudoroso sol juegue a esconderse
entre las sábanas olorosas a limpio.
Hoy quiero soñar despierto,
sin el pellizco de una realidad ajena.

 


Rastros

Me toma de la mano la ternura,
me lleva a recorrerme libremente,
hallándome desnudo como una roca
cuando la lluvia lo desviste del polvo.
Atravieso ligero mi pedazo de mundo
sin la carga de la prisa.
En el morral sólo llevo nubes 
para marcar mi camino.

 

Mi corazón es una nutria

                           
                             A Mari
                  4

Amor, ando por el mundo
con tu nombre en mis labios.
Es el pan hecho con mi alegría,
cuyas migajas doy a las palomas
sentado en la plaza de una ciudad.
Sus sonidos son relámpagos
que me llevan al origen de la luz,
unen el trueno y el silencio
en la misma copa de la existencia.
¿Quién deshojó la flor del tiempo
para atarme a la pregunta del amor?
Te busco en cada gramo de polvo
que tus pies hayan pisado en este día.
Tengo destino de árbol para tus manos
que escriben tu secreto sobre mi tronco.
Me quito la ansiedad como si fuera una camisa
cuando me miro en el horizonte de tu mirada.
Quedo desnudo de mi nombre y de la palabra,
me vuelvo una nube que se deshilacha a solas
sobre el regazo de la tarde desmemoriada.

                           11

Dormida eres más inmensa que el tiempo,
tu respiración sosegada vuelve raíz a la noche
que se acuesta a descansar al pie de nuestra cama.
Cuántas palabras me dices con tu breve ausencia,
ebria de una fatiga que te arrulla con su marejada.
Me faltan ojos para mirarte en tu plenitud radiante,
tu sueño es un río que me trae en sus aguas invisibles
un trozo de mí mismo que desconozco por ser tuyo.
Aturdido por esta revelación tan honda y misteriosa
desdoblo en silencio mi alegría como si fuera una sábana,
me cubro con ella de los pies a la cabeza, me duermo.
En algún lugar, en un cuarto a media luz, en duermevela,
un hombre sueña a la mujer amada que está dormida.

 


 Al pie de la noche

             II

Al pie de la noche, 
bajo la claridad del cielo 
lleno de ojos silenciosos, 
tu nombre aletea en mis labios, 
se vuelve una canción 
que se desmadeja en letras, 
sonidos de un idioma 
cuyo alfabeto comienzo a conocer 
como si fuera la cuna de mi origen, 
el alba de los sueños que cincelé 
para perpetuar lo que tocas y respiras. 
Todo el universo es un texto 
que deletreo para interpretar tu mirada, 
ese nexo que me sostiene 
y me hace parte de la existencia. 
Soy la pausa en tu habla, 
el signo que abre surcos 
en la hoja del silencio, 
esa ansiedad de árbol 
en las primeras lluvias de mayo.

                    III

A diario escribo un atado de poemas 
que pongo en una jícara con agua 
para que reverdezcan, retoñen sin cesar, 
florezcan y su aroma te incite a amarme. 
En el leve roce de tu mano izquierda, 
un pedazo de nube cuelga de mi rostro, 
y te conviertes en un mediodía claro, puro, 
que me duele la mirada si me acerco a ti. 
Cada gesto tuyo es un vuelo de aves 
que desmadejan el mundo de mis sueños, 
y te reconozco en cada signo que me rodea, 
así estás en la lluvia, en la boca fresca de la brisa, 
en todo aquello que sólo yo puedo adivinar. 
Mi ternura contigo ya no cabe en mi corazón, 
se ha vuelto una sola línea con el horizonte,  
tan vasta como la vigilia del mar por el río, 
tan puntual como el canto del gallo en el alba. 
¿Qué puedo ser yo que no tenga siempre de ti? 
Nada, ni la más leve brizna de hierba, 
o el polvo fino que se duerme detrás de las puertas. 
Todo lo que digo, creo y presiento que soy 
está bordado en el pañuelo del destino que eres tú.

               XX

Bajo el cielo de tu mirada
una bandada de palabras
vuelan en susurro, rasgan
con su eco la gasa del silencio.
A tres pasos de tu cuerpo amado,
el viento travieso, como un perro,
se revuelca alegre bajo tus pies,
mientras mis brazos te acercan
a este latido que soy por ti.
En cada beso que nos damos
se desnuda el mundo de sus penas,
el sol se sumerge en su manantial de luz,
cada gramo de polvo se enciende
en su ternura de ser una estrella,
porque cuando se ama infinitamente
todo tiene una razón de ser,
la oruga se convierte en mariposa,
la piedra se sueña una catedral.
Contigo hallo esta quietud
que hace retoñar la canción de la sangre,
me lleva de la mano al patio fresco
donde mi ser, caminando bajo los árboles,
dibuja sobre las hojas recién caídas
tu figura grácil que calma tempestades.

                        XXIX

Eres mía, pero te perteneces siempre
en cada idea o hecho que te nombre.
Si mis brazos te rodean fuertemente
es para darme a ti, no para apresarte.
Cuando mis labios sellan tus labios,
es señal de ternura, no significa silencio.
Quiero que estés conmigo pero más contigo.
Si te busco no es porque estoy solo,
sino porque me siento lleno de mí mismo,
tan pleno de ser yo, que a veces soy tú.
 


Esteban Ríos Cruz poeta binnizá (zapoteco) de Asunción Ixtaltepec, Oaxaca, México, nació en 1962. ES doctor en Ciencias de la Educación y Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales. Ha obtenido los premios en el género de poesía: Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Mexicanas 2018; Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA) 2014; Premio CaSa en Creación Literaria en Lengua Zapoteca 2012, en Poesía, entre otros. 

Libros publicados: Desandar la memoria, 1984; Canción en vigilia, 1999; Dxi gueela gaca’ diidxa’/Cuando la noche sea palabra, 2006; Ubidxa galaa dxi /Sol de Mediodía, 2008; Ca diidxa’ guchendú/ Palabras germinadas, 2008; Ca xquelaguidi dxi zezá/Los huaraches del tiempo, 2011; Xaniaa gueela’/ Al pie de la noche, 2014; y Ca guichu guendarieedasiló/ Las espigas de la memoria, 2019. Sus poemas han sido traducidos al francés, italiano, inglés y maya, y publicados en diversas revistas literarias de México, Estados Unidos e Italia.

Última actualización: 22/04/2022