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Melissa Merlo, Honduras

Por: Melissa Merlo

Semilla

Esa cosa hermosa de ser árbol
me mueve las hojas 
en vaivén de pestañeo.

Extiendo mis ramas y todo lo toco.

Veo el mundo desde mis raíces,
el cielo, el río, la tierra,
la vida en la fruta mordida.

Se desprende mi corteza,
desnuda quedo.

Hermoso tronco, 
hojas nuevas infinitan el verde.
Una flor amarilla coquetea
desde mi rama más alta.

El Roble de al lado me mira tierno,
yo…
yo le guiño una semilla.



Prueba de amor

Sí me amas, o si quieres amarme, 
dame una prueba de amor.
Escala las montañas del hambre ajena y te besaré.
Corre por los campos del desamparo y mi abrazo será tuyo.
Toma por los cuernos al ser que destruye, al que desbarata la vida, al que deja entrar la lluvia como agujas venenosas en los ojos de las niñas.
Besa las mejillas de las madres que suplican un futuro.
Siembra y cosecha al lado del campesino, del niño sin derecho a escuela, de la mujer que amasa la vida.
Seca las lágrimas de tu madre y ven, 
que te espero con los pétalos desparramados sobre mi cama, 
que te espero con el deseo de un maizal seco, 
que te espero para darte también, mi prueba de amor.

 


En la tarde florece la soledad de los manzanos

La manzana mordida abarca el universo,
se come los siglos en cada vuelta de galaxia.
No es la semilla,
no es la raíz que se aferra a la nada,
es la mordida, el vacío,
la soledad profunda de un pedazo que se ha ido,
es la vida que mutila sus días,
es la boca que engulle el pequeño espacio
quizá redondo de la manzana,
es la soledad que se aferra a las hojas,
que descarta el rojo de su paleta,
es ella
que murmura canciones,
y somete los vientos de la paz,
es la tarde que la acuna en sus ramas 
y la mece y la sube y la baja
y no la suelta.
No puede caminar la soledad, 
se acompañaría del polvo del camino
serían dos,
y no hay espacio para más
en la mordida de la manzana.
Solo la tarde la presiente suya,
solo la tarde la mira de lejos,
sin acompañarla.
Al atardecer, la soledad es como un manzano que recién florece.

 


Hojas de pino

Si hoy fuera un alto pino
te daría mi flor de miel.
Acurrucaría tu cuerpo
en mi madera de cuna.

Te elevaría por los aires perfumados
con mis ramas de verde aroma
para escuchar tu risa.

Agitaría mi tronco 
para tejerte en el suelo
una alfombra
que no puedo tocar.

 


Honduras

Vuelan suaves y ligeras las golondrinas sobre la línea del horizonte.
El mar duerme anaranjado bajo un sol casi luna.
Bosteza la montaña con rumor de volcán perezoso.
El vendedor de la calle respira un mendrugo de pan para sus hijos.
Sobre el fuego arrebatado danzan los frijoles nuevos.
El comal de barro esponja la tortilla.
Patria hermosa, la tarde es tu mejor color.

 


Misterio

Quisiera
Derribar los muros que aprisionan las ideas
Converger con el mar y el río y salir dulce y salada
Frenar la muerte de las rosas
Sucumbir ante todos los abrazos
Besar las montañas violadas por los tractores
Tener la sensibilidad de un bastón de ciego
Volar como una mariposa amarilla, de estómago en estómago
Beber del cráter oeste de la luna
Hablar la lengua de las miradas perdidas
Drogar mi alma con polvo de estrellas
Derramar la miel sobre el panal mutilado
Poner en mi cara la capucha frágil de los estudiantes

Quisiera 
Llenar de cosmos los ojos de mis hijos
Tocar el futuro y cogerle una manzana
Atrapar la ficción en una gota
Penetrar el laberinto de lo oculto
Contener el aire como un pez
Conocer el dulce secreto del pan
Entender las manos de los amantes

Quisiera encontrarme, cara a cara, con la palabra Misterio.


Melissa Merlo nació en la ciudad de Danlí, El Paraíso, Honduras, en 1969. Es poeta, narradora y ensayista. Es gestora cultural y especialista en literatura y didáctica del español. Se desempeña como catedrática de la Carrera de Profesorado en la enseñanza del español en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán de Honduras. Ha incursionado en teatro, radio, televisión y cine. Su obra ha sido publicada en Honduras, Francia, Puerto Rico, Uruguay, México, El Salvador, y Guatemala, entre otros.  Es miembro de número de la Academia Hondureña de la Lengua, y de la Asociación Nacional de Escritoras Hondureñas ANDEH. Algunas de sus obras son: Poesía hondureña en resistencia (poesía), Para amarte la palabra (poesía), Haikus de la montaña (poesía), Casa de poetas (novela), El arte de esconderse (cuento), Honduras, sendero en resistencia (ensayos), Color Cristal (poesía).

Última actualización: 23/05/2022