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Milla van der Have, Países Bajos

Por: Milla van der Have
Traductor: Santiago Ospina Celis

despacho de un pueblo fantasma

— yo no he me olvidado de los pies o el cielo o ese extraño
frío cuando alguien pasa demasiado cerca

— yo aún no he lavado mis sábanas para quitar el olor
de ti · mi ciudad · mi gloria · mi intermedio

— los gorriones que llevan a los muertos no llevan nada
en absoluto : siempre y cuando haya huecos en el cielo

— siempre y cuando las almas sepan cómo regresar
a esto : el estiramiento lateral de la memoria

— había un cuerpo una vez y palomas y luz del
sol corriendo a través de persianas y grietas

— en el bloque había juegos en lugar de profecías
y gritería y piernas y sí, oh tantísimas

— y había días que estaban desgastados hasta el hueso
y vestidos de verano que se aferraban a carne y viento

— y rodillas con costras y aliento agrio y la salvaje
salvaje hierba que se tragaba cada cosa profana

— de tus manos y había fantasmas, desde luego,
llenos de agitación, como dioses griegos tras una batalla antigua

— pero decían mis nombres tan amigablemente como
miel como halva1 : del tipo que se quiebra sobre tu piel

 


muchacha luna salvaje

oh sí, dice ella, amar a una mujer es al tiempo
ser conocida y conocer —esta cosa
llamada nacimiento es solo un sueño filtrado

ella ríe como un santo ríe, con fuerza
e incansablemente, otra broma impecable

hay una oscuridad suave entre sus senos
y yo descanso allí como un animal tanto tierno
como receloso de lo que amenaza afuera

ama a una mujer una vez en un cuarto cortado a la medida
las paredes como predicadores demasiado cerca y nunca
lo suficientemente cerca con sus verdades blanqueadas

ama a una mujer una vez en un refugio, ámala como
Sansón amaba su abstinencia, su camino angustiado,
su barbilla plagada de premoniciones

ama a una mujer una vez, da a luz a sus hijos como
el cielo que se cae da a luz sus sedimentos,
tal como una costa extranjera se reduce cuando se nombra

y he amado muchachas como hijos volátiles muchachas que
querían ser mejores y peores conmigo muchachas
que creían que una mentira era sólo la naturaleza
secundaria de la verdad y que debía juzgarse

de esa manera muchachas torcidas como torres inclinadas por las profecías
que llevaban muchachas constantes y que gemían por luz
muchachas que trataban de alcanzar las interpretaciones como toallas
y que flaqueaban como todos los hombres saben que las muchachas deben

pero sí, cada mañana ella me levanta como un cuchillo
contra mi barriga y hay una luna entre sus muslos
ella espera que pase desapercibida una vez más 

 

aquí hay dragones

siempre hay algún monstruo para comenzar
algún candor · alguna flor · algún gran
ojo dorado que te bebe adentro de él

mi abuelo corrió hasta que sus piernas estaban perdidas
mi abuelo inundó pantanos, restauró
ciudades hasta alcanzar una grandeza no vista o tal vez
cimentó sus leyendas con sus manos desnudas

mi abuelo hablaba con los muertos con esa
cierta bondad que de vez en cuando les permite
resucitar · por unas horitas apenas · poner a bailar
sus huesos traqueteantes sobre los lejanos restos de un dragón

porque siempre hay algún santo niño bonito
con extremidades que rascan y el temple de las avispas
para guiar el camino

donde es mejor merodear
perforar donde cometer errores debes

mis abuelos fueron forjados en una guerra
como grandes batallas de acero y después nunca
pudieron deletrearse a sí mismos como justos
estaban hechos de cuchillos y de pequeños errores
que a menudo resultan significativos al final

dicen que una hondura siempre precede a la muerte
y que para encontrar el lago primero debes haber
escuchado el llamado del agua · bebe bébela
la boca ámbar de su taciturno sol glorificado

su voluntad serpentina · el giro que te traerá
de vuelta a donde comenzó · los cuerpos ·
el refugio · la amenaza desconocida en el interior 

 


llamado de la sirena

ella se sienta y espera con un té por mis historias, mi madre

            del tipo que son arcadas
            del tipo que llevo y guardo
            en mi cuerpo como plumas

                         las que envuelvo alrededor de mí como
                         un ave para que yo pueda ser la típica chica

                         para navegantes con rumbo fijo por todo el mundo

                                     a veces la libertad es simplemente
                         todo lo que se necesita para abrir una ventana

             para que el viento pueda tomar tu piel

                        *

                         yo solía recortar dioses de papel
             sus nombres extranjeros llaves en mi boca

                         derramándose y derramándose
             dentro de pasillo, dentro de una tumba ladeada

                        *

             de noche algo gotea-gotea-gotea dentro de mis sueños
                        y es la libertad de nuevo pero esta vez vestida como un ahogado
                                     que no he visto antes en su humedad

                         él hace una lista de todas las cosas para llevar contigo al partir
                         él nombra todos los pequeños milagros de la niñez

                                     la forma como cuando te caes te abriste una rodilla
                                     o la vez que me caí por las escaleras, mis brazos dichosos
                                     extendidos en el movimiento o cómo el gato estaba tan
                                     suavemente doblado en mi carrito como una muñeca

pero mientras tanto yo no sabía nada de nada
ni siquiera de lo que te mantiene en oposición cuando
sonríe grietas de dulzura

                        *

                         dicen que Hermes fue hecho para los caminos
                         ¿pero entonces quién está ahí para los niños de lo profundo?
                                     aquellos cuyo pelo se ha vuelto sedimento
                                                 aquellos cuyos labios se han vuelto olas
                                                             cuya saliva ahora es sólo espuma en la playa

                                                 que ningún oráculo va a tocar

                        *

 en tiempos de guerra clama por mar y martillos
 en tiempos de mar erige para ti un mástil insignificante

                        *

                                                 pero he estado a salvo en una casa antes
                                     la idea no es tanto ser un mamífero como
                         ser una estructura, aunque con cuerpo cálido,

                         mantenerme a mí misma adentro del mío y he pasado
                                     días queriendo tener colmillos como un soneto, queriendo
                                                 dibujarme a mí misma desde alturas y tan peligrosa
                                                 si acaso sólo porque llevo las moneditas de la gracia

                                     como forma de pago, como forma de pasar

                        *

             en tiempos de fracaso intenta ser un puente
             en tiempos de puentes falla en lo que debes

                        *

ella espera con un té por historias y exige
por mi día una gema afilada, un diente cortado

un óbolo del que no puedo prescindir

porque a veces el cielo
solo está hasta las rodillas
y a veces la oscuridad

es todo lo que hay
cuando caes 


blues de los cardos pequeños

cuando crezca quiero ser pequeña otra vez
pequeña como una selva tropical
pequeña como las letras en el dorso de tu mano
                         : azules sobre la piel, un encantamiento contra el olvido

quiero ser pequeña como el tiempo es pequeño
cuando notas otras cosas
como cuando la saliva se mueve por sus labios cuando ella habla su verdad
como cuando ella logra una existencia tallada en una cocina y allí habita

(he sido muchas cosas recientemente
un desfiladero de una montaña, la ranura en el ojo de una oveja, una tendencia
a explicar de más, el color amarillo
pero nunca no pequeña y lo extraño)

                         cuando somos pequeños debemos ser simples
                         un círculo que no va a ninguna parte : un sermón sin ninguna
                         promesa del cielo, malezas

                         cuando somos simples podemos decir
                         calma, calma pequeño cardo
                         entrégame tu canción · abre los ojos

                         deja que el viento haga crujir tu piel como lo ha hecho con la mía


Milla van der Have nació en 1975 en Países Bajos. Escribió su primer poema a los 16 años, durante una clase de física. Su poesía ha aparecido en revistas en los Estados Unidos y el Reino Unido. En 2016 se publicó Ghosts of Old Virginny (Aldrich Press): un plaquette de poemas sobre Virginia City, Nevada. Su segundo plaquette siguió en 2021: Avistamiento de Ballenas, con poemas español-inglés (51GL0 V3NT1DÓ5). Milla vive y trabaja en Utrecht, los Países Bajos. Cada primer viernes del mes, alberga Poetry Lit!, una serie de lectura en línea que conecta una audiencia internacional de poetas y amantes de la poesía.

Última actualización: 31/05/2022