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Sara Florian, Italia-Singapur

Por: Sara Florian
Traductor: la autora con el apoyo de Diana Beatriz Nocete y Nicole Cage Florentiny

Tormenta de mar – haiku 

Desvelamiento:
estentórea tormenta
en una isla.

 

Monzón

Huellas cálidas en la arena
aparecen y desaparecen detrás de mí.
La sal arruga mi piel,
el sol la seca.
Las cicatrices en mi cuerpo,
como grietas cavernosas,
son ecos atronadores del pasado.

El pasado, el pasado,
que la arena fagocita como huellas,
aunque sus recuerdos todavía surgen.

Nubes púrpuras se forman, 
repentinamente, y se elevan
sobre el Mar de China Meridional. 
Soplan los dioses insulares del viento 
más cerca de la orilla. 
Yo acelero,
huellas que brillan más rápido y 
las olas desbordantes las cubren. 

Ningún refugio me puede salvar ahora. 
Monzones en olas que no paran.

La sal de mar lava mis heridas
y el agua de lluvia las purifica.

Aún, tengo miedo y no encuentro fortaleza, 
para abandonarme 
en el abrazo empapado de la naturaleza.

 

Sol caliente

El sol caliente me abrasa
y me deja quemada y herida.
Mi piel todavía no está 
acostumbrada al ecuador,
a pesar de mi amor insensato
por sus paisajes.

Amo, amo,
sigo amando los lugares
alienígenos, las tribus
nómades, el clima aterrador.

Las islas son mi destino
y duermo bajo las estrellas
debilitadas por las luces de la ciudad,
vientos que arrugan la ropa, 
sol que cuece el césped
y hace caer las hojas.

Este sol calienta al atardecer,
me recuerda el amor de mis abuelos,
tan lejanos en años de covid,
tanto en el crepúsculo
ya que no puedo asistir a sus funerales.

 

Isla

Lo que me gusta de esta isla
es que es una madrastra.
Me siento en casa,
entre banianos
y orquídeas que esconden
historias de mujeres lejanas.

Su agua abraza
y protege,
sus costas son cálidas
mantas en días azules,
su vida zumba incesantemente,
la gente es como abejas
en los autobuses y en el metro.

Esta isla es severa
y cariñosa,
la sombra de sus árboles
consuela y asusta;
su viento sombreado
sopla cometas y navega lejos:
un naufragio en rocas alienígenas.

La isla me nutre
con frutas exóticas
y olores acres;
los tímidos pechos de sus colinas bajas
suben suavemente en el río padre,
llevando mi lengua extraña al mar.

 

Sin título

Me deslizo en las grietas
de antiguos idiomas:
sánscrito, griego, latín,
idioma de Chaucer
de palabras picantes y especias verbosas.

Me deslizo en un territorio desencarnado,
donde no pertenezco,
un lugar, quizás, conquistado,
una cueva marina no sacudida
por tormentas o naufragios.

¿Cómo puedo encontrar la luz,
cómo puede la brújula de la poesía
guiarme a través de la tormenta del mar
en un océano de no-pertenencia,
donde siento que pertenezco?

Me pregunto cómo soñaron otros soñadores,
¿cómo trasplantaron idiomas
en terreno inexplorado, en tierras 
vestales solo plantando una bandera
con la piedad de una lengua que aletea?

¿Deberían mis velas vagabundas sopladas
por un viento de inglés-madrastra
navegar o montar un caballo real,
luego desembarcar o desmontar para plantar 
una bandera de no-pertenencia en una tierra sin título?

 

Jardines

Euforia floral
en un viridiano brillante
y fucsia excesivo
grita por una austera
disciplina de jardinero.

Los helechos son abrumadores,
las lianas nos acunan,
las plantas de nepenthes 
nos eclipsan en el vacío.
La generosa lluvia ha
exaltado su exuberancia.

Sin embargo me olvido
de dalias y geranios
y de los tulipanes ordenados
que mi abuelita hizo crecer
allí en Europa.

Las plantas se han apoderado de mí.
Los céspedes nos muestran 
la vida y la ausencia de ella,
la muerte y la ausencia de ella.

Los tallos nuevos viven 
con hojas caídas herrumbrosas.
El suelo es oscuro y oloroso,
fragrante. Yo no soy
la rosa de la abuela 
en su pequeño jardín
no más.


Sara Florian nació en Italia, cerca de Venecia, pero es residente en Singapur. Le gusta narrar las historias menos escuchadas y contemplar puntos de vista alternativos. En sus escritos aborda sus principales preocupaciones, como la crisis ambiental, la paz mundial, la desigualdad de género. Sus raíces venecianas fueron exploradas en su novela bilingüe inaugural Luce, La Città Morente che mi Ha Fatto Rinascere / Light, The Dying City which Gave me Life Again / Luz, la ciudad moribunda que me devolvió la vida (2011).

Obtuvo un doctorado en Filología Moderna en Italia y completó un postdoctorado en Singapur. Su libro titulado Contrapunto caribeño: la estética de la sal en Lasana Sekou, fue lanzado en la Feria del Libro de San Martín de 2019, donde fue invitada como autora.

Los poemas, cuentos, reseñas y ensayos de Sara se han publicado en The Caribbean Writer, World Literature Today, Caribbean Quarterly, The Sunday Gleaner, The Jamaica Observer,  The Sunday Observer, Tripwire, y otros. En mayo de 2021 una de sus obras híbridas (poema y acuarela) fue elegida come arte de portada por SinkingCity, la revista de la Universidad de Miami. En octubre de 2021 uno de sus poemas y uno de sus cuadros fueron presentados en “Venice Masked”, en la ocasión de la XVII Bienal de Venecia. Ella fue la libretista y directora creativa de una ópera de Singapur titulada “Kampung Spirit” (música del compositor Chen Zhangyi), que se estrenó en dos episodios en noviembre de 2021. Unos poemas de Sara fueron premiados en el Festival de Poesía de Singapur – Catharsis en 2019, en 2020 y en 2021. 

Última actualización: 18/05/2022