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Día 3 del 36° FIPMed

Por: Võ Thị Như Mai
Traductor: Juan Garrido Salgado – Australia

Un encuentro con Paul Muldoon, donde la poesía se convirtió en un diálogo entre culturas

El tercer día del 36º Festival Internacional de Poesía de Medellín concluyó con uno de los encuentros más enriquecedores desde el punto de vista intelectual: una jornada  de lectura poética y conversación con el reconocido poeta nor- irlandés Paul Muldoon. Celebrada en el histórico Teatro Ateneo Porfirio Barba Jacob, en el corazón de Medellín, la sesión reunió a poetas, lectores y amantes de la literatura para explorar, desde la reflexión, temas como la poesía, la memoria, la identidad y el lenguaje.

El diálogo fue conducido por los poetas colombianos Gabriel Jaime Franco y Fernando Rendón, fundador y director del Festival Internacional de Poesía de Medellín. Más que una entrevista formal, el evento se desarrolló como una conversación literaria abierta, invitando a los participantes y al público a reflexionar sobre el alcance profundo de la poesía en el mundo actual.

Paul Muldoon, nacido en Portadown, Irlanda del Norte, en 1951, es considerado uno de los poetas más influyentes de nuestro tiempo de la  lengua inglesa. Autor de más de treinta libros de poesía, ha recibido algunos de los más prestigiosos reconocimientos literarios del mundo, entre ellos el Premio Pulitzer de Poesía y el Premio T. S. Eliot. Su trayectoria trasciende la creación poética e incluye en la traducción literaria, composición musical, la crítica literaria y la docencia.

Durante muchos años fue profesor de Humanidades y titular de la cátedra fundadora del Lewis Center for the Arts de la Universidad de Princeton, donde contribuyó a formar una nueva generación de escritores, sin dejar de crear una obra extraordinaria.

Fernando Rendón abrió la velada situando la poesía de Muldoon dentro de la larga y rica tradición literaria Irlandesa. Su introducción se convirtió en un fascinante recorrido por la memoria cultural irlandesa.

Habló de la antigua tradición gaélica, de los poetas medievales, de la mitología celta y del poder perdurable de la narración oral. Explicó que estas tradiciones siguen dando forma a la poesía irlandesa contemporánea, no como vestigios del pasado, sino como voces vivas que ayudan a las personas a comprender quiénes son y de dónde vienen.

Una de las reflexiones más memorables de la noche surgió cuando Fernando habló sobre la necesidad humana de volver a sus orígenes. Sugirió que la naturaleza, los paisajes y los relatos ancestrales conservan una sabiduría que la sociedad moderna con frecuencia olvida. Estableció un hermoso vínculo entre la mitología irlandesa y las tradiciones orales de los pueblos indígenas de Colombia y de toda Latinoamérica, recordando al público que cada cultura posee sus propias historias sagradas donde la poesía sigue siendo una de las formas más poderosas de preservarlas.

Esta cuidada introducción creó el ambiente perfecto para la conversación el ambiente perfecto para lo que tuvo lugar a continuación.

Gabriel Jaime Franco condujo el diálogo con preguntas que fueron más allá de la técnica literaria. En lugar de centrarse únicamente en los libros y los premios, invitó a Muldoon a reflexionar sobre su relación personal con la poesía. ¿Cómo acompaña la poesía la vida cotidiana? ¿La escritura nace de la disciplina o de la inspiración? ¿Cómo puede un recuerdo íntimo transformarse en un poema capaz de hablarles a miles de lectores de distintas culturas?

Estas preguntas revelaron el verdadero espíritu del festival: la poesía no es simplemente algo que se contempla desde la distancia, sino una práctica viva que nace de la experiencia cotidiana, de la curiosidad y de una atención cuidadosa al mundo.

Posteriormente, el público se sumó a la conversación con preguntas igualmente profundas. Varios de los asistentes se interesaron por la relación entre la historia personal y la memoria colectiva en la obra de Muldoon. Otros preguntaron sobre su proceso creativo y las influencias que han dado forma a su voz poética. El intercambio reflejó la notable diversidad de los asistentes, reuniendo a personas de distintos países, unidas por un mismo deseo de comprender la poesía con mayor profundidad.

Una parte esencial del éxito de la velada fue el sobresaliente trabajo del intérprete George Ángel. Con gran naturalidad entre el inglés y el español, logró que cada poema, cada pregunta y cada respuesta llegaran al público con claridad, precisión y cercanía. Las conversaciones literarias figuran entre los eventos más complejos de interpretar, pues exigen no solo un dominio impecable de ambos idiomas, sino también una gran sensibilidad para transmitir el tono, el ritmo y los matices culturales. George resolvió cada transición con un profesionalismo admirable, permitiendo que el diálogo fluyera de manera natural sin perder su ritmo, ni su intimidad. Su serenidad y su extraordinaria capacidad hicieron posible que todos los asistentes, independientemente de su idioma, participaran plenamente en la conversación y apreciaran la riqueza del intercambio.

Otro de los momentos memorables de la noche fue la lectura en español de los poemas de Paul Muldoon a cargo del poeta colombiano John Viana. Su interpretación, expresiva y cuidadosamente modulada, permitió al público descubrir los poemas desde una nueva perspectiva, conservando tanto su profundidad emocional como su belleza lírica. Leer poesía traducida nunca consiste únicamente en trasladar palabras de un idioma a otro; implica transmitir el ritmo, las imágenes y la emoción que habitan en el texto. John Viana lo consiguió con una sensibilidad extraordinaria, acercando la obra de Muldoon a los lectores hispanohablantes y reafirmando el compromiso del festival de tender puentes entre lenguas y culturas a través de la poesía.

Al escuchar la conversación, resultó evidente ya que Paul Muldoon ocupa un lugar tan destacado en la literatura contemporánea. Su poesía combina una extraordinaria destreza técnica con una notable libertad intelectual. Sus poemas están habitadas de  imágenes inesperadas, referencias históricas, humor y un elaborado juego con el lenguaje; sin embargo, bajo esa complejidad laten preocupaciones profundamente universales: la familia, la memoria, la identidad, el conflicto, el amor y la frágil relación entre el lenguaje y la verdad.

Para quienes no están familiarizados con la historia de Irlanda, el diálogo también ofreció una valiosa aproximación al panorama cultural de Irlanda del Norte. La obra de Muldoon no se limita a narrar hechos históricos; transforma la historia en un lenguaje de imaginación poética, invitando a los lectores a descubrir nuevos significados en lugar de ofrecer respuestas simples o definitivas.

Uno de los mayores aciertos de la velada fue el ambiente de un diálogo genuino que se creó. Aunque Paul Muldoon es un poeta de reconocimiento internacional, la conversación mantuvo siempre un tono cercano, generoso y accesible. No existía distancia entre el escenario y el público. Las preguntas fueron recibidas con sinceridad, y así el encuentro se convirtió en una exploración compartida de la literatura más que en una conferencia académica.

La lectura de poemas recordó a todos los presentes que la poesía no solo está hecha para leerse, sino también para escucharse. Al leer sus propios textos en voz alta, Muldoon permitió que el ritmo, la musicalidad y el sutil humor de su lenguaje cobraran vida de una forma que difícilmente puede apreciarse por completo en la página impresa. Su voz transmitía al mismo tiempo precisión y calidez, invitando a los oyentes a detenerse y disfrutar cada verso.

Al finalizar la velada, Fernando Rendón agradeció tanto al poeta invitado como al público por haber participado en lo que describió como uno de los encuentros literarios más íntimos del festival. Sus palabras finales resumieron la esencia del Festival Internacional de Poesía de Medellín: la poesía no es únicamente una forma de expresión artística, sino un espacio de encuentro donde las culturas se escuchan mutuamente, las historias se comparten y nacen nuevas amistades.

Al salir del Teatro Ateneo Porfirio Barba Jacob, me sorprendí a mí misma reflexionando no solo sobre la extraordinaria carrera de Paul Muldoon, sino también sobre la inmensa generosidad del propio festival de Medellín. La poesía no pertenece exclusivamente a los poetas, sino a todas las personas dispuestas a escuchar, a hacer preguntas y a participar en la conversación literaria.

La velada demostró, una vez más, que la poesía sigue siendo uno de los puentes más poderosos de la humanidad. A través de idiomas, continentes e historias, continúa recordándonos que, aunque nuestros relatos comiencen en lugares distintos, con frecuencia nos conducen a la misma búsqueda:  por la memoria, por el sentido y por nuestra voz humana común.

Última actualización: 2026-07-08