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Ana Luisa Amaral, Portugal

9º Festival Internacional de Poesía de Medellín

Por: Ana Luisa Amaral

El exceso más perfecto

Quisiera un poema de respiración tensa
y sin pudor.
Con la elegancia redonda de las mujeres barrocas
y el reverso todo del arbusto fino.
Un poema que Rubens envidiaría, al ver,
desde el fondo de tres siglos,
su cuerpo magnífico echado sobre un diván,
y reclinados los brazos desnudos,
sólo con pulseras tan (pero tan) preciosas,
y un angelito encima,
en su pequeño nicho hecho nube,
resguardándolo, dulce.
Un poema así quisiera.

Mucho más todo que las dignidades griegas
de equilibrio.
Un poema hecho de excesos y dorados,
y todavía muy bello en su pujanza oscura y mística.
Ah, como quisiera yo un poema diferente
de la pureza del granito, y de la pureza del blanco,
y de la transparencia de las cosas transparentes.
Un poema exultando en la angustia,
un largo rododendro color de sangre.
Una alameda entera de rododendros por donde el viento,
al pasar, se detuviera deslumbrado
y en desvelo. Y allí se quedara, aprisionado en el cántico
de sus pulseras tan (pero tan)
preciosas.

Desnudo, de redondas formas, tal poema quisiera.
Una contrarreforma del silencio.

Música, música, música llenándole el cuerpo
y el cabello trenzado con flores y serpientes,
y una fuente de espanto polifónico
escurriéndosele por los dedos.
Reclinado en diván forrado de terciopelo,
su desnudez redonda y plena
haría a grifos y sirenas empalidecer.
Y a los pobres templos, de líneas tan contenidas y tan puras,
temblar de miedo solamente de la fulguración
de su mirar. Dorado.

Música, música, música y la explosión del color.
Espiando desde el fondo de tres siglos,
un Murillo callado, al ver que simples eran sus ángeles
junto a los ángeles desnudos de este poema,
cantando en conjunción con otros
astros de oro
salmodias de amor y de perfecto exceso.

Góngora empalidece, como los grifos,
ahora que lo contempla.
Esta contrarreforma del silencio.
Su mano alzada rumbo al cielo, cargada
de nada -

                             What’s in a Name, trad. Paola Abramo, Mexico, Madrid, Sexto Piso, 2018

 

O excesso mais perfeito

                                                       
Queria um poema de respiração tensa
e sem pudor.
Com a elegância redonda das mulheres barrocas
e o avesso todo do arbusto esguio.
Um poema que Rubens invejasse, ao ver, 
lá do fundo de três séculos,
o seu corpo magnífico deitado sobre um divã, 
e reclinados os braços nus,
só com pulseiras tão (mas tão) preciosas,
e um anjinho de cima,
no seu pequeno nicho feito nuvem,
a resguardá-lo, doce.
Um tal poema queria.

Muito mais tudo que as gregas dignidades
de equilíbrio.
Um poema feito de excessos e dourados,
e todavia muito belo na sua pujança obscura
e mística.
Ah, como eu queria um poema diferente
da pureza do granito, e da pureza do branco,
e da transparência das coisas transparentes.
Um poema exultando na angústia,
um largo rododendro cor de sangue.
Uma alameda inteira de rododendros por onde o vento,
ao passar, parasse deslumbrado
e em desvelo. E ali ficasse, aprisionado ao cântico
das suas pulseiras tão (mas tão) 
preciosas.

Nu, de redondas formas, um tal poema queria.
Uma contra-reforma do silêncio.

Música, música, música a preencher-lhe o corpo
e o cabelo entrançado de flores e de serpentes,
e uma fonte de espanto polifónico
a escorrer-lhe dos dedos.
Reclinado em divã forrado de veludo,
a sua nudez redonda e plena
faria grifos e sereias empalidecer.
E aos pobres templos, de linhas tão contidas e tão puras,
tremer de medo só da fulguração
do seu olhar. Dourado.

Música, música, música e a explosão da cor.
Espreitando lá do fundo de três séculos,
um Murillo calado, ao ver que simples eram os seus anjos
junto dos anjos nus deste poema,
cantando em conjunção com outros
astros louros
salmodias de amor e de perfeito excesso.

Gôngora empalidece, como os grifos,
agora que o contempla.
Esta contra-reforma do silêncio.
A sua mão erguida rumo ao céu, carregada
de nada –

                          De Às vezes o paraíso, Lisboa, Quetzal, 1998.     

 


Oración en el Mediterráneo

En vez de peces, Señor,
danos paz,
un mar que sea de olas inocentes,
y una vez en la arena
gente que mire con el corazón abierto,
voces que nos acepten
El viaje es tan difícil
que hasta la espuma hiere y hierve,
y es tan alta que ciega
durante la entera travesía
Haz, Señor, que no haya
muertos esta vez,
deja las rocas lejos,
que el viento amaine
y que tu paz por fin
se multiplique
Que después de la balsa
la guerra, la fatiga,
tras los brazos abiertos y sonoros,
haya, Señor,
un poco de pan tierno
y un pescado, tal vez,
del mar
que es también nuestro 

 

Prece no Mediterrâneo

Em vez de peixes, Senhor,
dai-nos a paz,
um mar que seja de ondas inocentes,
e, chegados à areia,
gente que veja com coração de ver,
vozes que nos aceitem
É tão dura a viagem
e até a espuma fere e ferve,
e, de tão alta, cega
durante a travessia
Fazei, Senhor, com que não haja
mortos desta vez,
que as rochas sejam longe,
que o vento se aquiete
e a vossa paz enfim
se multiplique
Mas depois da jangada,
da guerra, do cansaço,
depois dos braços abertos e sonoros,
sabia bem, Senhor,
um pão macio,
e um peixe, pode ser,
do mar
que é também nosso

 

Testamento


Voy a partir en avión
y el miedo a las alturas liado conmigo
me hace tomar calmantes
y tener sueños confusos

Si yo muero
quiero que mi hija no se olvide de mí
que alguien le cante, incluso con voz desafinada,
y que le ofrezcan fantasía
antes que un horario estricto
o una cama bien hecha

Denle amor y el ver
dentro de las cosas
soñar con soles azules y cielos brillantes
en vez de enseñarle a bien sumar
y a pelar papas

Preparen a mi hija
para la vida
si yo muriera en un avión
y quedara desligada de mi cuerpo
y fuera átomo libre allá en el cielo

Que se acuerde de mí
mi hija
y más tarde que le diga a su hija
que yo volé allá en el cielo
y me torné deslumbrada alegría
al ver en su casa las sumas erradas
y las papas olvidadas en el saco
e íntactas
    
                  De Entre otras noches, trad. Lauren Mendinueta, Bogotá, Taller de Edición Rocca, 2013.

 

Testamento


Vou partir de avião
e o medo das alturas misturado comigo
faz-me tomar calmantes
e ter sonhos confusos

Se eu morrer
quero que a minha filha não se esqueça de mim
que alguém lhe cante mesmo com voz desafinada
e que lhe ofereçam fantasia
mais que um horário certo
ou uma cama bem feita

Dêem-lhe amor e ver
dentro das coisas
sonhar com sóis azuis e céus brilhantes
em vez de lhe ensinarem contas de somar
e a descascar batatas

Preparem a minha filha
para a vida
se eu morrer de avião
e ficar despegada do meu corpo
e for átomo livre lá no céu

Que se lembre de mim
a minha filha
e mais tarde que diga à sua filha
que eu voei lá no céu
e fui contentamento deslumbrado
ao ver na sua casa as contas de somar erradas
e as batatas no saco esquecidas
e íntegras

De Minha senhora de quê, Fora do Texto, 1990.




Sólo un poco de Goya: carta a mi hija


Te acuerdas que decías la vida es una fila? 
Eras pequeña y el cabello más claro, 
pero iguales los ojos. En la metáfora dada 
por la infancia, preguntabas del espanto 
de la muerte y del nacer, y a quién se seguía,
y por qué se seguía, o de la total ausencia 
de razón en esa cadena en sueño de ovillo.

Hoy, en esta noche caliente que estalla
en junio, tu cabello claro más oscuro, 
quería contarte que la vida también es eso:
una fila en el espacio, una fila en el tiempo, 
y que tu tiempo al mio seguirá.
En un estilo que me agrada, ese de un hombre 
que un dia habló de Goya en una carta a sus 
hijos, quería decirte que la vida es también 
esto: un arma a veces cargada 
(como decía una mujer sola, grande 
como un jardin). Darte dulze de leche, dejarte 
testamentos, hablarte de tazones - es siempre 
mirarte amor. Pero es también enjennarte a la 
vida, atrincherarnos en fila discontinua 
de mentiras, en cariño de verso.

Y yo queria hablarte de los nexos de la vida, 
de quién la habita mas allá del aire.
Y que el respeto entero e infinito 
no precisa venir después del amor. 
Ni antes. Que las filas son sólo útiles 
como formas de mirar, maneras de ordenar 
nuestro espanto, pero que son posibles puntos 
paralelos, espejos y no ventanas.

Y que todo está bien y es bueno: fila
u ovillo, dos cabezas en un mismo cuerpo,
o un dragón sin fuego, o unicornio
amenazando con llamas muy vivas.
Como el cabello claro que tenías en ese tiempo
se volvió castaño, pero aún claro,
y la metáfora hecha por la infancia
se reveló tan cierta en el poema. Se revela
tan util para hablar de la vida, esa que,
sin tazones, intactos o partidos, sigue
siendo buena, aúnque en disonancia de ovillo.

No sé qué te dirán en un futuro más cercano,
si quién así habita los espacios de las vidas 
tiene ojos do gigante o cuernos asombrosos. 
Porque to amo, deseaba un antídoto 
igual a un elixir que te hiciese grande 
do repente, volando, como hada, sobre la fila. 
Pero al amarte, no puedo hacerte eso, 
y en esta noche cálida rasgando junio, 
quiero hablarte de la fila y del ovillo 
y de todas las formas diversas de amar, 
pero hechas de pequeños sonidos de espanto, 
si lo justo y lo humano se abrazan allí.

La vida, hija mía, puede ser hecha
de metáfora otra: una lengua de fuego; 
una camisa blanca color de pesadilla. 
Pero también ese bulbo quo me has dado, 
y que ha florecido ahora, pasado un año. 
Porque hubo tierra, algún agua leve, 
y un balcón liberándole los pasos.

                     Traducción inédita Diana Bellessi

 

Um pouco só de Goya: carta a minha filha: 


Lembras-te de dizer que a vida era uma fila?
Eras pequena e o cabelo mais claro,
mas os olhos iguais. Na metáfora dada
pela infância, perguntavas do espanto
da morte e do nascer, e de quem se seguia
e porque se seguia, ou da total ausência
de razão nessa cadeia em sonho de novelo.

Hoje, nesta noite tão quente rompendo-se
de junho, o teu cabelo claro mais escuro,
queria contar-te que a vida é também isso:
uma fila no espaço, uma fila no tempo,
e que o teu tempo ao meu se seguirá.
Num estilo que gostava, esse de um homem
que um dia lembrou Goya numa carta a seus 
filhos, queria dizer-te que a vida é também 
isto: uma espingarda às vezes carregada 
(como dizia uma mulher sozinha, mas grande 
de jardim). Mostrar-te leite-creme, deixar-te 
testamentos, falar-te de tigelas -- é sempre 
olhar-te amor. Mas é também desordenar-te à
vida, entrincheirar-te, e a mim, em fila descontínua 
de mentiras, em carinho de verso.

E o que queria dizer-te é dos nexos da vida,
de quem a habita para além do ar.
E que o respeito inteiro e infinito
não precisa de vir depois do amor.
Nem antes. Que as filas só são úteis 
como formas de olhar, maneiras de ordenar 
o nosso espanto, mas que é possível pontos 
paralelos, espelhos e não janelas. 

E que tudo está bem e é bom: fila ou 
novelo, duas cabeças tais num corpo só, 
ou um dragão sem fogo, ou unicórnio 
ameaçando chamas muito vivas.
Como o cabelo claro que tinhas nessa altura
se transformou castanho, ainda claro,
e a metáfora feita pela infância
se revelou tão boa no poema. Se revela 
tão útil para falar da vida, essa que, 
sem tigelas, intactas ou partidas, continua 
a ser boa, mesmo que em dissonância de novelo.

Não sei que te dirão num futuro mais perto,
se quem assim habita os espaços das vidas
tem olhos de gigante ou chifres monstruosos.
Porque te amo, queria-te um antídoto
igual a elixir, que te fizesse grande
de repente, voando, como fada, sobre a fila.
Mas por te amar, não posso fazer isso,
e nesta noite quente a rasgar junho, 
quero dizer-te da fila e do novelo
e das formas de amar todas diversas,
mas feitas de pequenos sons de espanto,
se o justo e o humano aí se abraçam.

A vida, minha filha, pode ser 
de metáfora outra: uma língua de fogo; 
uma camisa branca da cor do pesadelo. 
Mas também esse bolbo que me deste, 
e que agora floriu, passado um ano. 
Porque houve terra, alguma água leve, 
e uma varanda a libertar-lhe os passos

                 De Às vezes o paraíso, Lisboa, Quetzal, 1998.


Las memorias más puras: o de lumbres 


Ayer por la noche y antes de dormir, 
la alegría más pura

de un cielo

en medio del sueño que se escapa, solemne
la emoción        y la alegría más pura
de un día entre niña y casi grande

y era en el pueblo,
levantarse a las seis de la mañana,
los ojos en los postigos de madera, el sonido
que hacían al abrirse, los postigos
en una habitación que no era la mía, el olor
de nombre ausente

pero era un olor
entre lo más fresco y la luz
que comenzaba    era el calor del verano,
la alegría más pura

un cielo tan del color de la sangre
que aún hoy, aún ayer antes de dormir,
las lágrimas brotan como entonces, y de repente,
el sol como un incendio largo
y el olor    los colores

Pero era estar allí, de pie, y joven,
y la muerte tan lejana,
y no había muertos ni su desfile
solo vivos, risas, el olor
la luz

era la vida, el poder de elegir,
o eso parecía:

la cama y las cascadas frescas de las sábanas
suaves como extranjeros que llegan a un país nuevo,
o los postigos        abiertos de madera
y el incendio            del cielo

Esto fue ayer por la noche,
este esplendor en lo oscuro y antes de dormir

……..

Hoy, los periódicos en esta mañana sin sol
hablan de cosas tan brutales
y tan encendidas, como pueblos sin nombre, sin luz
que amanezca su color y sus tiempos, 
de muertos no por vidas vividas
sino por vidas cortadas    la violencia de ser
encima de esta tierra            sobre otros muertos
apenas recordados o ni siquiera recordados

Y pienso dónde está, dónde cabe,
esa pura alegría recordada
que tomó el pasillo de mi sueño
se acostó a mi lado ayer por la noche

retomada nuevamente    hecha movimiento,
bella mercancía para cesto de paja        muy bello, 
como bello era el cielo de aquel día

¿Dónde cabe la alegría recordada
frente al incendio que vi      ayer por la noche?
¿dónde     los colores de la alegría?     su perfil tan nítido
como si fuese alimentado con átomos
en explosión

¿cómo volverse tiempo? ¿cómo fingirse tiempo?

….

Y sin embargo     los tiempos    cohabitan
Y el mismo            pasillo les da espacio
y lumbre

          De Oscuro, Trad. Luis Maria Marino, Zaragoza, Olifante, 2015.

 

Das mais puras memórias: ou de lumes


Ontem à noite e antes de dormir,
a mais pura alegria

de um céu 

no meio do sono a escorregar, solene
a emoção        e a mais pura alegria
de um dia entre criança e quase grande

e era na aldeia,
acordar às seis e meia da manhã, 
os olhos nas portadas de madeira, o som 
que elas faziam ao abrir, as portadas 
num quarto que não era o meu, o cheiro 
ausente em nome

mas era um cheiro  
entre o mais fresco e a luz
a começar        era o calor do verão, 
a mais pura alegria        

um céu tão cor de sangue 
que ainda hoje, ainda ontem antes de dormir, 
as lágrimas me chegam como então, e de repente, 
o sol como um incêndio largo
e o cheiro        as cores

Mas era estar ali, de pé, e jovem,
e a morte era tão longe, 
e não havia mortos nem o seu desfile,
só os vivos, os risos, o cheiro
a luz

era a vida, e o poder de escolher,
ou assim o parecia:

a cama e as cascatas frescas dos lençóis
macios como estrangeiros chegando a país novo,
ou as portadas    abertas de madeira
e o incêndio        do céu

Foi isto ontem à noite,
este esplendor no escuro e antes de dormir

…….

Hoje, os jornais nesta manhã sem sol
falam de coisas tão brutais
e tão acesas, como povos sem nome, sem luz 
a amanhecer-lhes cor e tempos,
de mortos não por vidas que passaram,
mas por vidas cortadas        a violência de ser
em cima desta terra        sobre outros mortos
mal lembrados ou nem sequer lembrados

E eu penso onde ela está, onde ela cabe,
essa pura alegria recordada
que me tomou o corredor do sono,
se deitou a meu lado ontem à noite

tomada novamente        tornada movimento,
mercadoria bela para cesta de vime     muito belo, 
como belo era o céu daquele dia

Onde cabe a alegria recordada
em frente do incêndio que vi    ontem de noite?
onde    as cores da alegria?    o seu corte tão nítido
como se fosse alimentado a átomo 
explodindo

como fazer de tempo? como fingir o tempo?

……..

E todavia    os tempos    coabitam
E o mesmo    corredor dá-lhes espaço 
e lume

             De Escuro, Lisboa, Assírio & Alvim, 2014.


Matar es fácil

Asesiné (tan fácil) con la uña
un pequeño mosquito
que aterrizó sin permiso y sin licencia
en la hoja de papel
Era tan insustancial,
de alas imperceptibles a la vista,
que dejó, muerto en la hoja, un rastro
igual a casi nada
Pero era un rastro
con un resto de magia, un pretexto
de poema, y ​​con su linfa ardiendo
por un tiempo más breve
que mi vida
no dejaba de ser
un tiempo vivo
Abatido sin lanza ni puñal,
sin sustancia mortal
(digno cianuro o estricnina),
murió, víctima de una uña,
y volvió al polvo:
una efímera harina triturada
Mas ha de contener,
igual que sus parientes,
una cosa concreta,
que de aquí a unos cien años,
será la misma sustancia
la que alimenta la tibia de un poeta,
el rostro que se amó,
el pedazo de papel en el que escribo,
el más pequeño punto imperturbable
en la cola de un cometa

 

 

Matar é fácil

Assassinei (tão fácil) com a unha
um pequeno mosquito
que aterrou sem licença e sem brevet
na folha de papel
Era em tom invisível,
asa sem consistência de visão
e fez, morto na folha, um rasto
em quase nada
Mas era um rasto
em resto de magia, pretexto
de poema, e ardendo a sua linfa
por um tempo menor
que o meu tempo de vida,
não deixava de ser
um tempo vivo
Abatido sem lança, nem punhal,
nem substância mortal
(um digno cianeto ou estricnina),
morreu, vítima de unha,
e regressou ao pó:
uma curta farinha triturada
Mas há-de sustentar,
tal como os seus parentes,
qualquer coisa concreta,
será, daqui a menos de anos cem,
de uma substância igual
à que alimenta tíbia de poeta,
o rosto que se amou,
a pasta do papel onde aqui estou,
o mais mínimo ponto imperturbável
de cauda de cometa

Poemas Prometeo # 56


Ana Luisa Amaral nació en Lisboa, Portugal en 1956. Fue Doctorada en Literatura norteamericana, con una tesis sobre Emily Dickinson. Ha publicado cinco libros de poemas: Mi señora de qué (1990), Cosas del partir (1993), Epopeyas (1994), Muchos los caminos (1995), A veces el Paraíso (1998). Tiene un libro de cuentos infantiles, Gaspar, el Dedo Diferente y otras historias. En 2007 recibió el Premio Giuseppe Acerbi de Italia y al año siguiente el Gran Premio de la Asociación de Escritores Portugueses por su libro Entre Dois Rios e Outras Noites. En 2020, recibió el Premio del Gremio de Libreros de Madrid al Mejor Libro de Poesía por su poemario What’s in a name, edición en la que también fueron reconocidas Elvira Lindo, en la categoría de narrativa, e Irene Vallejo en la de ensayo.​ Ese mismo año, recibió el Premio Leteo,en reconocimiento a los autores que han contribuido a la renovación literaria. En 2021 fue reconocida con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

Ha sido traducida al castellano, inglés, francés, alemán y búlgaro.

Última actualización: 22/04/2022