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Yirama Castaño (Colombia)

Por: Yirama Castaño

Prólogo

 

No tengo la intención del desafío,
ni la premura por un juego de palabras.

No poseo el concreto de la línea en el poema,
ni la lucidez de cifras en la aurora.

No merezco un nombre que autorice
la búsqueda universal en primavera,
ni la mentirosa voz en la puerta de mi fuego.

No entiendo el coro de ángeles testigos
en una caída de noches anunciadas,
ni los demenciales silencios
dando el sí en mi costado.

No puedo construir la imagen
a partir del vacío con cerrojo,
ni aplaudir al inventor de la acrobacia
que finge ser bandera.

Para escribir y amar sólo mis manos.

 

Parque nevado

 

Comienzo con la paciencia
          que me concede el corazón de un pájaro 

Desde ayer late en mí un escudo para el tiempo 

Entonces,
la muerte es nuestro gran espejo

Acerca su manto a contraluz
        y cuando llega la videncia
                   nos quedamos dentro 

Damos pasos largos
            entre cintura y espasmo 

En el deslizar de la cascada
             el agua corre por las venas 

Abrazo de las piedras
donde no hay espacio para las fisuras del invento

El bosque es el único encanto:
             sigilo y guardián de los silencios. 

Recogimos el temblor en nuestros cuerpos 

Como talismán
               tomé el cristal de las batallas.

 

Acordes para luciérnaga

 

Pequeña centinela
atrapada en el tropiezo

Rendida a los pies del bosque
renace la noche en amarillo

Vendrá el día
para buscarle
            escondite al movimiento.

 

 

La vigilia

 

Adentro del corazón suena la campana.
Alguien que no duerme,
habita el cuerpo de la casa.
Después de agotar los intentos,
el intruso sale a caminar,
invade el terreno de su piel.
No hay una frase para describir la salida,
el paso largo hasta el extremo.
Un ligero ruido,
preciso desborde de la calma.
Al silencio, agregó la palabra. 
Esclavo de la víspera,
sentado en un cuarto sin luz
regresa al fondo.
Al espacio que es, no se le abandona.
Ayer, le pertenecía al diferente.
Así vive, compañero de él mismo.
Alquilado por dos.
El que fue,
ya no vuelve,
es fantasma.
El inmortal es el reflejo de los otros
                                     en su rostro.

 

 

Rumor de ciegos

 

Luego del lamento,
         luego de la estrechez en muchos cuartos.

Aun después del ahogo en una cama,
            aun después de los silencios.

Más allá de la agonía y las deudas del amor,
          más allá de la frontera entre los labios.

Tarde y noche.
El feliz jinete se despide.

Ahora, en el futuro,
         desprendido de la tierra,
                            retoma la inocencia.

Ese niño recorre los parques,
          en busca del trébol de cuatro hojas.

 

 

Andanzas 

 

Ya no sobre esa mano
Ya no sobre la mano que era mía
         y abandonó de pronto el universo

Amor,
el océano está aquí
al otro lado de la habitación
en la pared que se nos viene encima
en el sudor que nos separa

Un sueño aleja por momentos
la nave que se mueve.

Oprimidos contra el miedo
                   emergentes
                                        náufragos
 

*

 

Que todo se sumerja en ti
como el violeta en lo más profundo del océano.

Que la noche te posea
como un amante en busca de su mejor sueño.

Que el pájaro se estacione en tu corazón
como sus alas en el viento

 

Danza

Un dulce vegetal pica la lengua.
Aún me falta por morir
las largas uñas se juntan en el rostro
parten el aire
destapan los ojos
dividen el cuerpo
la cintura está en la otra orilla
la cabeza queda de este lado
las piernas alcanzan a bordear los hombros.

Un poco de agua sobre la piel
y todo vuelve a estar en orden.


Yirama Castaño nació en Socorro, Santander, Colombia, en 1964. Es poeta, periodista y editora. Participó en la creación de la Revista y de la Fundación Común Presencia. Hace parte del Comité Asesor del Encuentro Internacional de Mujeres Poetas de Cereté, Córdoba. Sus poemas han sido traducidos y publicados en medios de Colombia y el exterior. Libros de poesía publicados: Naufragio de luna, 1990; Jardín de sombras, 1994; El sueño de la  otra, 1997; Memoria de aprendiz, 2011; Malabar en el abismoAntología, 2012; Poemas de amor, -con Josefa Parra-, 2016; y Corps avant l´ oubli, Cuerpos antes del olvido (Yirama Castaño, Stéphane Chaumet y Aleyda Quevedo), 2016.

-Poemas Burdelianas Poetry.
-Poemas Blog de Eugenia Sánchez Nieto.
-Poemas Festival Internacional de Poesía de Bogotá. 
-Poemas Confabulación. Periódico Virtual.

Última actualización: 25/07/2020