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El escritor y la política

El escritor y la política


Por Enrique Buenaventura
Ponencia en la I Cumbre Mundial de la Poesía por la Paz de Colombia


Es obvio -o al menos a mí me lo parece- que existe, que ha existido, desde que existe la escritura, una relación entre el escritor y la política. Ya vimos que, en el ataque salvaje dei señor Bush a la antigua Mesopotamia, en busca del petróleo, fue saqueada una de las más antiguas bibliotecas del mundo y destruidas las tablas con la escritura cuneiforme.

En China la escritura se acerca a la pintura, se niega a ser una representación del sonido y esa lengua escrita, independiente de la hablada, se denomina wen-yan y funcionó desde tiempos milenarios hasta comienzos del siglo XX. Los poetas - pintores, exaltando esa independencia de la escritura, hablan de: “el olvido de la palabra”. El pictograma primero y e! ideograma después, no representan, son el sol, la luna, el hombre, la mujer, los dioses.

Y, ¿qué tiene que ver esta escritura con la política? “La complejidad de los caracteres y de la lengua escrita impedía el acceso de la poesía escrita a la inmensa mayoría del pueblo y la entregaba a una élite que era -obligatoriamente- la dueña de! poder" 1 La riqueza música! de la lengua oral era patrimonio del pueblo. La cultura ha sido siempre clasista pero, en el caso de China, era más bien una cuestión de castas. Una antología de poesía clásica, de hace más o menos treinta siglos y de la cual escogió Confucio los poemas más políticos, para que fueran cantados por los campesinos, conserva aún su vigencia. Bajo todas las dinastías, los príncipes y grandes señores escribían poesía y a los mandarines se les exigía un examen sobre sus conocimientos de poesía. En Colombia, casi todos los presidentes han escrito poesía, salvo el ex presidente Turbay y el ex presidente César Gaviria, ahora secretario de la OEA, entiéndase Ministerio de Colonias de los Estados Unidos, a quienes sería una impertinencia pedirles que escriban. Pero volteemos la página y sigamos con nuestro tema. Detrás del lenguaje oral y de! escrito está la producción de sentido, que es lo que el uno y el otro tratan de hacer y esta producción de sentido no puede estar separada del modo de producción en el cual se produce. Está unida pero, a la vez, es una cuña, una piedra en el zapato, el elemento crítico y desmitificador por excelencia. Creadora y destructora de mitos. Y, ¿qué es el mito? Se me irían no los 15 minutos de los cuales no- puede excederme, sino varios días en la búsqueda de una definición pero, con audacia, podemos decir que es una humanización de las fuerzas de la naturaleza, benéficas unas, maléficas otras o, en otros términos, generadoras unas de vida, otras de muerte. Volviendo a aquello de la producción de sentido afirmaríamos a fuerza de repetitivos, que se trata de dar un sentido a tales fuerzas. Hay dos formas de convivir con la naturaleza: humanizarla mediante un lenguaje simbólico o enfrentarse a ella, tratar de destruirla, utilizándola mediante el progreso y la técnica y ambas son dos políticas, si entendemos por política el comportamiento del ser humano con e! medio (lo que ahora llamamos ecología) y con sus semejantes. Y aquí hay que volver a esa mina inagotable de mitos, donde nace la escritura y recuperar lo que queda de las tablillas en las cuales está el poema de Gilgamesh, escrito 36.000 años antes del diluvio, traducido por los antropólogos:

Jacobsen y Kramer, y publicados en Babyionian Wisdom Literature, Oxford, 1.960. Allí vernos como esos mitos relacionan la fecundidad de la tierra con la fecundidad humana. Así como las relaciones entre la muerte, la vida, la procreación y la esterilidad, el infierno y el paraíso, la creación de la mujer y el hombre y el lugar de ambos en el mundo, el origen del mal y de las enfermedades y los intentos de los dioses de acabar con los hombres mediante el fuego, la peste, la guerra o el diluvio. La historia de Noé y el arca ya estaba en el citado poema del Gilgamesh y allí se salva únicamente el piadoso Zlusudra y su esposa, y é! fue advertido en sueños de que se construyera un gran barco. Ahora estamos viendo esos diluvios en !a televisión, azotando inmensas regiones de los Estados Unidos y, si se mantuviera !a visión mítica del universo, esos males serían vistos como un castigo al ataque del señor Busch y de su humilde servidor, el señor Blair, a la mítica Mesopotamia, en busca de petróleo que - en la época a la cual nos estamos refiriendo- sólo servía para encender lámparas hogareñas y ¡amparas votivas a ¡os furiosos dioses del infierno, como Mantar demonio de la muerte y de las sesenta enfermedades.

Y ahora viajemos a esa fuente de sabiduría que es La India. Para todas las escuelas hindúes, brahmánicas o budistas, la palabra tiene un rol! noseológico fundamental-no simplemente como modo de comunicación entre un locutor y un auditor, sino como !a forma de transmitir ei conocimiento.

Aclaremos que el hinduismo es la religión de la mayoría de los hindúes. Se desarrolló en torno al brahmanisrno para reunir la totalidad de las castas y permitir a formas ritualistas menos ortodoxas que aquellas de las castas superiores acceder a! pueblo, a los descastados. Y aquí entra la política, una vez más con su vestimenta religiosa. Todas las doctrinas de La india son obra de brahmanes, es decir, de la casta sacerdotal de la sociedad tradicional. El sacrificio, esencia del brahmanismo, es exclusivo de los brahmanes y e rol del sacrificio es unir el mundo de los hombres con el mundo de los dioses. Así e dharma es esa armonía garantizada por el sacrificio. La víctima nutre a los dioses quienes, en retribución, envían los beneficios así corno el orden que mantiene una sociedad de castas, privilegios, descastados y miserables. Para terminar usemos la definición de Mareel Mauss “El sacrificio es un medio para que e profano pueda comunicarse con lo sagrado a través de una víctima”.

En un reportaje reciente Norman Mailer, el autor de “Los desnudos y los muertos’’ el novelista le pregunta al entrevistador: ¿Me está preguntando usted, sí a! final, habrá una guerra religiosa? Y afirma: creo que sí. Una prueba más de las inevitables relaciones entre e escritor y la política. Oriana Fallaci, justifica, con un entusiasmo digno de mejor causa, la excursión en el desierto de 310.000 soldados norteamericanos, haciendo gala de un anti-islamismo tan fanático como el de los Reyes Católicos y la Santa inquisición, en la última década del siglo XVI y primera del XVII y haciendo ostentación de un servilismo al nuevo imperio mundial que, a quienes hemos leído algunos de sus escritos, nos da pena. Anti islamismo y pro semitismo. Imposible recular más hacia la derecha.

  1. Madeleine Biardeau, citada por Julia Kristeva, ob.sit
  2. “Lo sagrado y lo profano?’, Barral editores, Barcelona 1970

Corramos la cortina de islamismo y hablemos de la literatura, filosofía y poesía islámicos. Separemos, para empezar, islamismo y mundo árabe, que suelen juntarse sin mucho rigor. En el mundo hay alrededor de 700 millones de musulmanes 2 En Ondonesia, en la India, en Paquistán, en irán, en Turkestán y en China: No todos hablan árabe, pero todos son devotos de El Corán.

En 1.994 estuve en Egipto y pude visitar el cuartel de Saladino y asistir a los cantos, la música y os bailes que tienen lugar en ese bellísimo edificio de ladrillo. Contra ese cuartel arremetieron os cruzados en varias oportunidades, 1095 y 1099, a predicada por Pedro el Ermitaño y en 1202-1204, ordenada por Inocencio IV. En 1217-1221 se produjo la quinta cruzada y en 1228 la sexta. No es que las guerras se disfracen de religiosas. Es que las religiones no pueden, como no puede ninguna actividad humana, escapar a la lucha por el poder. Las Cruzadas, enarbolando la cruz, abrieron, para Gran Bretaña y para Europa Occidental las rulas de comercio y las oportunidades de saqueo del Cercano Oriente. Ricardo Corazón de León, más que corazón tenía garras y colmillos y las huestes cristianas estaban compuestas por asesinos y ladrones.

Un poeta que insistía en que no era poeta, es Djalála -ad- Din Rumi, Refería ser tenido por un maestro pues no concebía la poesía como algo subjetivo o como un producto de la inspiración, sino como enseñanza. No es la islámica una literatura didáctica sino una forma y un sentido que no pierden nunca el hilo, así sea invisible, que los une al Corán. “Es una literatura elocuente pues El Corán es la palabra por excelencia, la palabra revelada y la escritura es una palabra cristalizada” 3 Los musulmanes que no son de lengua árabe usan el árabe en sus plegarias, de allí que el árabe, como el sánscrito o el Latín medieval, se haya convertido en una lengua sagrada. Sagrada y clásica puesto que un profesor de El Cairo, un estudiante de Fez o de Argelia, pese a los dialectos y modismos regionales, se entienden entre ellos porque hablan el árabe clásico. Sabemos que fue a través del árabe como la cultura griega paso a Europa. La leyenda dice que lbnTofail, ministro de Yagub, sultán de Marruecos, a comienzos del siglo XII, invitó un día a Averroes para que discutiera con el sultán, quien conocía a fondo a Aristóteles. Discutieron toda la noche y, al alba, Tofail dijo a Averroes: Ei sultán quiere algo más que palabras, no quiere una sabiduría que se queda en el aire. Tú, que conoces el griego, debes traducir. Así La Edad Media conoció a Aristóteles, un Aristóteles comentado por Averroes, que influiría en Santo Tomás y en general en la filosofía escolástica. No es casual que Cervantes adjudique a Side Hamete Benengeli la autoría del quijote, ni lo es el romancero morisco ni la Mezquita de Córdoba, ni el Albaicín de Granada. No es cualquier cosa siete siglos de ocupación, ni que aun hoy los andaluces enorgullezcan de su sangre mora. En el mundo islámico, hay lenguas como el turco, de origen uralo-altáico y e! persa, lengua indoeuropea. Todas las cosas son perecederas, dice Ei Corán, salvo el rostro del Señor, que se mantiene intacto. La poesía de las lenguas romances suelen tener un principio, un medio y un final. La poesía turca, árabe o persa se compone de dísticos pareados, cada uno con uno sentido completo así como los arabescos de la escultura que abren y cierran sus dibujos sobre ellos mismos y, al mismo tiempo, podrían prolongarse indefinidamente.

Para terminar, un poema de un amigo árabe o, mejor, colombiano, hijo de árabes, que levantaron tolda hace años, en este país y que miran aun con nostalgia los altos cedros del Líbano:

Sobre el crimen y el exterminio
se levanta el nuevo imperio
y se consagra una dinastía
sustentada en el poder de las armas.

Los lagos de petróleo son una maldición.
Alá es Alá y Mahoma su profeta,
pero los que dicen cuál es el bien y cual el mal
no necesitan de Cristo, tienen un arsenal

y un poder de destrucción
que jamás soñó nación alguna.
Ah, democracia, tu inteligencia
se ha reducido a tus misiles.

El poderío ciega y enmudece.
A los pocos que protestan se les amordaza
con el orgullo de ser parte del imperio.
No se resignan pero son cada vez menos.

¡Vamos hacia e! progreso eficaz,
práctico, seguro, un progreso
que no dejará piedra sobre piedra!.

1. Michelle Loi, citada por Julia Kristeva, en “La Traversée des signes?’, ed, de Seul 1.975
2. Eva de Vítray- Mayerovitch: “La Poétíque de L’islam, Ed. du seuil 1975
3. Ob. cit

Medellín, junio de 2003.

Última actualización: 28/06/2018