Festival Internacional de Poesía de Medellín

Un canto poético en el Jardín Botánico de Medellín


Foto Natalia Rendón

Por Yira Plaza O´Byrne
Oficina de Prensa Festival Internacional de Poesía de Medellín

La extensa zona verde del Teatro Suramericana del Jardín Botánico de Medellín se pobló de familias, parejas y grupos de amigos, que sobre mantas y sábanas buscaban el mejor lugar para descansar sobre la hierba. Todos con el único propósito de escuchar en medio de la profunda meditación vegetal, el rebrote de la poesía en la voz de cinco mujeres poetas invitadas al Festival Internacional de Poesía de Medellín.

El espacio del jardín Botánico: “mágico y maravilloso”, como comentaban algunos asistentes, transformó el público en la imagen de una gran familia que se refugia debajo de la sombra de los árboles y que a la vez recibe el sol en plenitud.

La existencia de la poesía en este lugar empezó a reafirmarse con la lectura de la colombiana Liana Mejía quien dio apertura al recital. Durante este primer encuentro con el público de la decimonovena versión del Festival, la poeta leyó una poesía dedicada a Medellín, su ciudad.

Una vez terminada la lectura de la colombiana el universo poético se trasladó a New York, a India, a Grecia y a Jordania. La poeta neoyorkina Jayne Cortez estremeció el ambiente del Jardín Botánico, con su rítmica voz cultivada en el jazz. Su poesía actúa como la voz interior del mundo que se opone a la violencia, al racismo y a la discriminación, y que invita a descubrir nuestra naturaleza, “a encontrar y usar nuestra propia voz”, como sugiere en uno de sus poemas.

Jayne Cortéz, quien ya ha visitado Colombia durante otros eventos de música y poesía, afirma que el público de Medellín es maravilloso: “He estado en varios festivales donde siempre los escenarios son cerrados como auditorios o teatros, pero nunca había estado en uno con la asistencia masiva que hay en Medellín”.


Foto Natalia Rendón


La calidez del público del Festival de poesía de Medellín es lo que más sorprende a la poeta India Usha Akella, que ha viajado a varios lugares del mundo a compartir su poesía, incluso en el concurrido Festival de poesía de Macedonia, el más antiguo del mundo. Sus poemas empiezan a recorrer la ciudad desde la profundidad y la intensidad de la poesía sufí, un camino para volver al origen y al redescubrimiento del alma.

La griega Ersi Sotiropoulos, también compartió con el público su particular estilo de una poesía sugestiva que logra construir contundentes imágenes y sensaciones. La poesía jordana fue presentada por la poeta Fathiet Saudi; los poemas leídos, en un tono intimista, expresan la experiencia del dolor, no como un sentimiento de derrota, sino como una condición vital y transformadora.

Este recorrido por la poesía del mundo sobrepasa los límites de la nacionalidad o de lengua haciendo posible otras escenas, como el acercamiento del público a los poetas, que reafirma lo expuesto por el sudafricano Daniel Kunene ante la primera experiencia colectiva de los poetas en la inauguración: “el mayor entendimiento se produce a través de las emociones”.

Una vez más, la poesía es una hoguera encendida que re-une a los transeúntes sustraídos del afán citadino para el diálogo con el mundo y la naturaleza.

De este modo, una vez finalizada la intervención de los cuatro poetas, varios jóvenes del sector compartieron con el público sus propias creaciones. Juan Camilo Méndez, un joven de 23 años que llegó con su madre y su hermana del municipio de Arboletes desde hace quince años, plasmó los momentos de dolor y angustia que vivieron él y todos sus vecinos, en la época en que la violencia arreció con más fuerza sobre sus comunidades. Para él, la poesía nace cuando se expresa lo que se siente, por eso no le es difícil convertir en verso las situaciones y sentimientos cotidianos. Kuniri, que significa magia que cree, es la firma que identifica sus poemas. Para él, el Festival es un escenario de aprendizaje y liberación del pensamiento, por eso, cada año acude sin falta a esta cita con la palabra.


Foto Natalia Rendón

El recital en La Cruz estuvo enmarcado por un radiante sol y por la sonrisa y algarabía de los niños, quienes más disfrutaron con la presencia de los “extranjeros” que remataron el encuentro con un plato de sancocho al lado de todos ellos.

Además del asentamiento la Cruz, la  segunda jornada de este encuentro poético tuvo como escenarios el Jardín Botánico, el Parque Biblioteca León de Greiff, la Casa de la Cultura de Comfenalco, el Planetario Municipal, el Teatro Lido, la Casa Museo Pedro Nel Gómez y el Museo de Antioquia en Medellín, así como los municipios de Apartadó, El Peñol, Andes, Fredonia y El Retiro. Allí, cientos de personas de todas las edades y condiciones, disfrutaron con los cantos y versos de poetas africanos, europeos, asiáticos y americanos.

Mapa del Sitio
Gulliver: