Festival Internacional de Poesía de Medellín

Para y desde el Haikú: Una Nebulosa Verbal


Por Ban’ya Natsuishi
Traducción de Rafael Patiño Góez

He estado escribiendo haikús desde 1969, cuando tenía cerca de 14 años de edad. El Haikú para mí permanece como el más atractivo poema corto, aunque he leído la poética de vanguardia occidental incluyendo a Lautréamont, Charles Baudelaire, Paul Éluard, Ezra Pound, Allen Ginsberg, etc., los he leído como estudiante y también como humanista. Como ustedes bien saben, la vanguardia poética occidental en el siglo XX recibió parte de su más grande inspiración en pro de una nueva poética del haikú traducido del japonés. Ahora yo soy un experto en la escritura del haikú, al tiempo que la prosa es más importante que la poesía en los confusos días subsecuentes a la magna era de nuestra humanidad. 

El Haikú es un híper-poema que puede funcionar sin palabras estacionales, puede fácilmente sustraerse él mismo de la forma fijada. El Haikú puede no ser el más corto de los poemas, puesto que los seres humanos pueden dirigir un grito de pocas sílabas como el más breve y el más atractivo poema, como sugiere mi siguiente haikú:
 
Un grito  como un fulgor
Nos hace
   convertir en bebés de nuevo

Me gusta el “silencio” que significa pensar vívidamente sin aparente escogencia de palabras. Este caótico estado mental y físico hace aflorar muchas capas de lo profundo del inconsciente. Mi escritura del Haikú está siempre enlazada con tal “silencio” que no debe ser confundido con el “satori” o iluminación espiritual.

Un poema de dos líneas, de dos líneas, puede ser poético, pero si está estáticamente equilibrado en sus 2 líneas, una productiva tensión poética no puede emerger.

3 líneas o 3 fragmentos de palabras pueden edificar un universo inesperado estimulando nuestra imaginación, memoria y nuestra existencia misma. Esto es lo que es el Haikú para mí. La figura 3 es la más pequeña figura para construir una unidad completa con sustancia.
 
Leyendo mi propio Haikú, algunas veces experimento el entusiasmo de la ilusión.
 
Una pesada lluvia
de perlas
sobre un payaso negrísimo

las palabras “lluvia”, “perlas” y “payaso” en este haikú comienza moviéndose activamente como 3 dioses en un mito pagano para edificar una nebulosa verbal. Puedo ver este génesis poético emerger encima del papel sobre el cual mi haikú está impreso, me convierto en testigo del génesis verbal como una híper personalidad con apacible sorpresa y curiosidad, no un dios.  

Eso es todo lo que yo puedo expresar ahora en cuanto a mi pasión y misión: haikú.

Abril 25, 2011

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