Festival Internacional de Poesía de Medellín

Lâm Thi My Da

Escuchando la música de la piedra

(Dàn Dá)

Siete sonidos de piedra, siete pedazos de cielo
Al toque de mis manos, levantan su voz humana.
Yaciendo en la tierra, son simples pedazos de piedra
Que junto a otras piedras están mudas
soñando desde tiempos milenarios
Inundado su sonido de tierra profunda.

¿Dónde están ahora los antepasados
que dieron su primitivo color
a este instrumento musical de piedra?
Hundiendo en la tierra su sueño
Su color, su melodía y su poema sin palabras
Yaciendo en la tierra, durmiendo bajo el cielo
Como el alma humana primigenia
Como la voz de la cascada
Como el grito de la selva junto al aullido de los tigres
Como el tierno andar de los ciervos al pie del desfiladero
Aquellos que pusieron trampas, aquellos que tatuaron
Aquellos que bailaron toda la noche
En torno al fuego encendido.
¡La especie humana,
sin conocer su nombre ni su edad,
ama para hacer la vida!

Bajo la tierra
sólo son piezas de piedra conteniendo el alma humana.
Pero las piedras dirán su palabra de amor.
Cuántos años permanecieron mudas en la vida corriente
Y de repente, vibran sus notas tristes, alegres y dulces
como un brote que sabe esperar
la llegada brusca del rayo del sol desde el cielo.

Siete piezas de piedra, siete sonidos
forman un collar brillante y puro
y dan luz al hombre tras muchas tempestades :
la tierra no puede ocultar las palabras del cielo.
Qué extraña es el alma humana,
Que a pesar de estar sepultada

Gulliver: