Festival Internacional de Poesía de Medellín

Luiz de Miranda (Brasil, 1945)

Inéditos en español

Pozo sin luz

a Adovaldo Fernandes Sampaio

Todos los días caen en la oscuridad,
la brea de las horas canta en la amplitud.

Amo lo que no tuve.
Fui siempre por callejuelas
pobres y olvidadas,
donde el mimbre de la vida
vibra
sus cristales más antiguos.
Una carroza de viento
es mi herencia mal recibida.
América adentro;
del vientre de la pampa,

por agua de río
a la estampa sagrada del mar.

El viaje no tiene fin,

no tiene rumbo,
mas tiene alma,
que exhala su luz,
prolongando los caminos.
La hora es acre y dulce para mi sufrimiento,
pan, vino, palabras son mi alimento.
No permanezco en la avenida, rememoro.
Si miro hacia atrás, sin duda lloro.
Existo demoradamente,
en aquello que no sé.
Amar martiriza el horizonte,
con su plumaje sin viento.
Construyo mi angustia
y sus puentes.
Pienso con pesadez y estoy ausente,
el mar inmenso es mi sustento.
En la lejanía, construyo
una casa de madera,
para que en ella habite
la ingratitud y el olvido.

Oh estrellas,

hermanas primeras
del laberinto,
del pozo sin luz,
donde fue puesta la esperanza,
rosa púrpura, rosa sin tallo,
creencia que me ilumina,
sueño feliz que ya soñaste,
pero que vibra
donde todo termina.

Porto Alegre, 3 de agosto

Es tarde

Es tarde, muy tarde para que vuelvas
de la insolvencia del tiempo.
Calles y calles
cayeron en la ceniza de las horas,
perdieron mi dirección.
Lo cercano llora,
la vida es lluvia,

lluvia
que no conozco.

Asperezas bajo la intemperie

permanecen
cerca del corazón.
Lo que era amor,
desmaya,
se olvidan de mí,
como de un jazmín
arrojado en la playa,
lejos de su perfume
y su raíz.

Lentos relatos

me quedan,
donde antes estabas,
bordada en oro,
hoy, un cielo apagado,
sólo un dolor sonando
en la sombra de tu mirar,
a millares de millas del verbo amar.Es tarde, muy tarde,
mas en el horizonte se eleva
la flor en tus ojos,
que parece un puente
para quien vive esperando
la esperanza:
son mis días
y su triste geografía.

Porto Alegre, tarde del 9 de mayo de 1997.

Solo

La ventana de mi corazón está cerrada.
Has permitido al viento del invierno
barrer las esperanzas

que había en mis manos
blancas y azules
sobre el espacio brillante del poema.

La ventana de mi corazón está cerrada.
El cristal de mi canto no responde

a la mujer amada.
La tarde iluminada
vence a otras tardes pálidas.
Llega la noche.
El cielo resplandece
en la más alta estrella.

Solo,
el vino derrama
sus ácidos de silencio.

Y quien ama
está solo.

Un camino que llama
por mí, desde los confines del mundo.

Solo,
iluminado por el sol de la soledad,
y él en azules se reparte.

Porto Alegre, Septiembre 25 de 1996
Traducciones de Carlos Ciro

 

Luiz de Miranda nació en Uruguaiana, Brasil, (Frontera con Argentina y Uruguay), en abril de 1945. Ha colaborado en importantes revistas de poesía, entre ellas, Poesia Sempre, en Río de Janeiro y en importantes suplementos literarios. Ha trabajado y escrito en varios periódicos de su país, entre ellos: Correio do Povo, Folha da Manhã, Zero Hora, Jornal do Brasil, y O Globo. Algunos de sus libros publicados son: Amor de Amar; Livro dos Meses); Livro do Pampa (que obtuvo mucho reconocimiento por parte de los lectores); Trilogia do Azul, do Mar, da Madrugada (Editora Sulina, Porto Alegre, 2000); y Quartetos dos Mistérios, Amor e Agonias (1999). La mayoría de sus libros están en ediciones agotadas. Fue creador y primer presidente de la Asociación Gaucha de Escritores en 1982.
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