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Marion Bethel (Bahamas)

Lectura en la Plazuela San Ignacio, 16º Festival Internacional de Poesía de Medellín
Fotografía de Ana Lu.

Por: Marion Bethel
Traductor: Nicolás Suescún

Cielo de ciruela

 

Asumes una pose
vulnerable y dura
sin hojas y cargada
una silueta fuerte y con verrugas
de pesadilla de niño

Yo planté tu rama
para asir de ti mi niñez
en este jardín de rocas
tan estéril como tu semilla
tú traes abundante vida

Miro a mi hija trepar
terca y osada
también ella está impaciente
por la delgada piel amarilla
con un toque de sal

Veo la locura amarillo naranja
de los dedos delgados del sol
que golpean sobre todo
y a veces quema
tu piel desnuda

Había un peligro en la niñez
incluso bajo tu sombra verde
dos avispas insolentes me contaron
besando la amarilla fiebre verde
en mis ojos ascendentes

Pero yo exhibo la fe
la seguridad de esos años
como una pentecostalista
marchando camino
a un bautismo frío

Ni soplo de agotamiento
acabada tu estación
cedes ante el sargazo
vistiéndote
con crinolinas verde hoja

 

 

Dulce carroza

 

           Para Dwayne (DeeDee)*

 

DeeDee se balanceó  bajito
mucho antes de que soltaron la trampilla
sí se balanceó por ella y por mí
tres días antes de que yo corriera gritando
y ondeando palmas reales
camino a Jerusalén
en triunfante victoria

DeeDee cachorro de león sin lamer
yo mando a la calle una pistola
no un cencerro ni un tambor ni una caracola
todavía en mi frente la cruz de ceniza
sudando a mares pasión de Cuaresma
le dio unos bluyins tiesos y nuevos
y sólo sólo la suficiente soga

DeeDee se nos fue rápido rápido
no era un columpio casero en un mamoncillo
la soga del columpio de la redención
la vara de su virilidad
al verdugo sin capuchón se le paró la verga
en rígido saludo al cadalso junkanoo

Está bien que DeeDee se fuera rápido
unos días en la prisión estilo carnaval
y con elogios a Jah en su garganta
hijo varón Rastafari marchando hacia Sion
pero su vida fue más corta que un chasquido
muriendo a pasmosa velocidad como murió

*Dwayne McKinney fue ahorcado el miércoles 28 de marzo de 1996, tres días antes del Domingo de Ramos. Tenía veinticuatro años.

 

 

Renacimiento taino


Si tú plantas bejucos de yuca
en un cayo de coral de un mar poco profundo
tus manos calentando el lomo

de una cordillera submarina
si caminas en un cayo de coral sabiendo
que tu pie masajea un aplastado

pico de montaña, si nadas
en un mar poco profundo oliendo
lamiendo un musgo intemporal

si te acuestas en un cayo de coral
de un mar poco profundo sintiendo
el peso y la maravilla

de doscientos millones de años
de arena viviente es probable que seas
un taino o bahamés vuelto a nacer.

 

En un cayo de coral

En un cayo de coral donde el turismo es rey
divino y la banca, un príncipe de plata
donde nunca hubo azúcar, ni escasamente
donde nunca hubo algodón, no mucho
para la mano de piel suave
ya muerta la ballena
para la mano endurecida
ya rota la línea de la ballena
Nos hicimos a la mar nos hicimos a la mar.

Ya no pescamos ballenas ni naufragamos
corsarios, piratas o traficantes de ron
según cambian las mareas económicas
No lamentamos nuestra pérdida
de los bahameses del casabe
en el mar de los sargazos
Porque somos los bahameses en su concha
no nos duele lo que
no sabemos que hemos perdido.

En un cayo de coral donde vivimos
En una plantación turística, un feudo
bancario donde el aire esta acondicionado
como lo están las manos que no saben
de la cuerda de pescar o el suelo de la pina
No producimos nada, o apenas
servimos al mundo, o casi
En nuestro servicio con aire acondicionado
Somos los benditos camareros de la gracia divina.

 

Las manos de Miss Jane

Miss Jane insuflaba aire
en los pulmones de Cherokee Sound
nuestra aldea de corderos monárquicos
balando «Rule Britannia» para siempre

ella una niña esclava de Georgia
una mujer liberada en Ábaco, libre
para dar vida, para acomodar
sus pezones auto-alquilados en
las lenguas de ovejas mamonas

Miss Jane se esforzaba hacia entrañas
hipantes desatando sus nudos de muerte
hurgando hondo dentro de sí misma
cortó el cordón umbilical de su propio hijo

ella dio a luz a la abuela Beble
confortándola con sus chorreantes
pechos tan fofos como bebe de caracol
Beble, una mujer de piel cacao-ciruela
viajaba a las riberas de una isla

con sus oscuros brillos aceitados de coco
cada Día de la Emancipación para celebrar
la manumisión de su Dios viviente
el misterio de las manos de Miss Jane.

 

Profecía reggae

 

El toque del reggae duro golpea
el corazón murmura un lamento previsto
dolor, labios, dedos se integran
 una simple melodía armonizando
con la borrasca quejumbrosa
de un bajo el rocío en la piel señala
el alba de una nueva canción que se acopla
caderas muslos ska rocksteady
reggae brisas mañaneras de
calor veraniego convierten los ritmos
en un solo. A golpe de lengua
los instrumentos aúllan su ultimo
estribillo, cuerpos sudorosos-de-amor
se aferran a la ultima, plañidera
nota absorbida por el olvido.
Cada toque tiene su medido
fin que deja resonantes ecos
inexorables de una canción futura.

 

La ronda Buganvil

 

esta yo aquí en medio del círculo
en marzo, abril, mayo brotando
de concreto brea arena ostentando
morado pasión colores profanos agitando
meollos de rosado crema naranja mostrando
mi moverme hacia ti no solicitado
en meses de lluvia seca suspirando

Desde el centro del círculo voy derecho hacia ti
visualizando algo más allá del azúcar en una ciruela
envolviendo mi cintura pegada a tu cara
aferrándome a tu cerca sin vergüenza
trepando desde las rocas y el cascajo
las caderas sin trabas se alzan y caen
brazos y piernas por toda tu pared

Este yo aquí justo fuera del círculo
hasta en junio julio agosto decidida
a captar el color de tu sueño tocando
en grande con tus emociones estimulándome
en torno a los bordes de islas cayendo en cascadas
hasta cuando las poincianas arrojan coágulos de sangre
sin consuelo en un mar verde yo sigo viniendo

Saltando de nuevo en el círculo no me muevo por nadie
contoneándome  bajo la sombra del zapote
trepando por el carbonero y el mamoncillo
abrazándome en torno a una enredadera cerosee
acudiendo de prisa a la llamada de una solitaria concha
resueltos por un tambor congo con la lengua trabada
girando en círculo impulsados estremecidos liberados

Video: En busca de la gracia


Marion Bethel vive y trabaja en Nassau, Bahamas donde nació. Su escritura incluye poesía, prosa, teatro y ensayo. Ella recibió una Beca James Michener en julio de 1991 por parte del Instituto de Verano de Escritores Caribeños perteneciente al Departamento de Inglés de la Universidad de Miami.

En 1994 Marion Bethel recibió el Premio Casa de Las Américas por un libro de poesía llamado Guanahani, mi amor que fue publicado en una edición bilingüe (Español- Inglés) en enero de 1995. En septiembre de 1997, Marion Bethel inició el periodo de un año de una beca en el Mary Ingraham Bunting Institute del Colegio de Harvard y Radcliffe, Cambrdge, Massachussets donde desarrolló su trabajo en escritura creativa. Bougainvillea Ringplay, fue publicado por Peepal Tree Press en 2009.

Editó una sección especial de El Escritor Caribeño Vol. 13, llamada -Poesía de las Bahamas-. Su trabajo ha aparecido en Junction una antología de prosa y poesía de Bahamas; Lignum Vital, un diario de la Asociación de Escritores de Bahamas, From The Shallow Seas una antología de prosa y poesía de Bahamas publicada por Casa de Las Ameritas de La Habana, Cuba (1993): The Massachussets Review- Otoño-Invierno de 1994; Moviéndose más allá de los límites. Volumen 1 (Pluto Press) 1995. Su trabajo ha sido recientemente aceptado para publicación en las publicaciones literarias Callaloo y River City.

Última actualización: 07/05/2021