Festival Internacional de Poesía de Medellín

JOSÉ CARR

Panamá, 1958


3.

Nuestra pasión por la muerte es muy antigua.
En estas tierras los perros fueron jueces.
Mordieron carnes oscuras y devoraron indios.
Un perro cobraba sueldos por cada indio muerto
en combate y bebía puntual su plato de sangre.
Balboa tiene su historia oculta en estas tierras.
Su perro comía indios cuevas y cuando se indigestaba
él se devoraba a los indios que eran de su perro
y cobraba un doble jornal de oro y crímenes.
Matar fue un frenesí para llegar hasta el oro
que los indios no ocultaban y entregaban asustados.
Da lo mismo que estas tierras llevaran por nombre
Castilla del Oro o Matanzas. Aquí el crimen era asueto.
(Hay una calle que se llama “Tumba Muerto”
y no “Tumba del Muerto”. Tal vez allí tumbaban
a los muertos o derribaban a los que habrían de ser muertos.
Otra calle se llama “Salsipuedes”).
Aquí, la muerte es algo ambiguo y contundente.
La muerte siempre ha sido un juego extremo.

5.

Recuerdo que hace siglos fui flor y fui ciruelo.
Ahora soy el árbol que hace años cultivaste
sin la esperanza de probar sus frutos.
Crecieron mis raíces, son gruesas como sierpes
y se han alimentado en lo espeso de tu sangre.
Siéntate bajo mi sombra, cansado penitente.
Por fin eres el Rey que te soñaste.
Descansa, sufriente, porque todas las batallas fenecieron
con su carga de cadáveres ahítos de muerte.
Contémplate en tus muertes y mira que eres
todos los que han marchado bajo soles violentos.
Las banderas que humillaste en tantos campos
son tus propias enseñas derrotadas,
y son tus estandartes los que hablaron de victorias.
Ahora danza, canta, grita o hártate de paz.
Estas son tus esperas coronadas.
Sumérgete en amor o sólo calla.
Ve hacia la flor, sé pez o simple caña:
Hoy tu silencio dirá más que todas las palabras.

6.

“Miré los muros de la patria mía…”
Don Francisco de Quevedo y Villegas

Escribo estas palabras sobre el muro solitario
de la última casa que ha resistido los empujes.
Escribo con la sangre de tus guerreros muertos
y ellos han de saber que aquí han quedado.
Hemos tenido el alba entre las manos
y lo supimos desde siempre.
Ahora lo consigno sobre las ruinas silenciosas
de un Reino que también fue mío.
Yo soñé la Rosa amurallada
y amasé sus soles como sueños.
Estuve en las almenas indefensas
cuando el clarín incendiaba tu heroísmo
y la mañana de tu encierro era asegurada
con duros puños guarnecidos en hierros.
Un reino de tinieblas nos hemos construido
para poblarlo con sombras que nos mienten.
Como murciélagos ciegos chocamos con los muros
y el enemigo que nos habita nos aplasta sin fatiga.
Escribo sobre los muros de la patria mía,
con la poca luz que poseo,
palabras que se entenderán mañana.
Y afirmo que tenemos el alba asegurada
por encima de tantas orfandades, y la Luz
          que brilló siendo tan nuestra, no ha sido lapidada.

José Carr nació en Panamá, en 1958. Su obra literaria ha sido distinguida en varios concursos, entre ellos: Premio Pablo Neruda (1984, 1985 y 1986); Premio Signos de Joven Literatura (1987), Medio Pollito de Literatura para Niños (1987), y el máximo premio de la literatura panameña Concurso Nacional de Literatura Ricardo Miró (1991).Obras: La Rosa contra el muro, 1991; Estación de la sangre, Elegía en dos tiempos; 1995; Reino adentro (Más allá de la Rosa), 2006. Ha traducido del portugués al español a Drummond de Andrade, Thiago de Mello y Vinicius De Moraes, y del francés al español a René Char. Miembro fundador del Gallo de Oro y del Colectivo de Escritores Atabal (1988 y 1990); miembro del equipo de redacción de la Revista Littera (1995). Ha representado al país en diversos festivales de poesía en el extranjero. Parte de su trabajo profesional incluye la carrera judicial, el profesorado de literatura en enseñanza media; desempeño como corrector del Diario El Universal y Capital Financiero; coordinación del suplemento Tragaluz del Diario El Universal; Jefatura del Departamento de Letras del Instituto Nacional de Cultura y asesoría cultural en el Municipio de Panamá. En la actualidad coordina el equipo de la revista cultural Tragaluz digital (www.tragaluzpanama.com).

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