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Juliane Okot Bitek (Uganda)

Por: Juliane Okot Bitek
Traductor: Omar Karaman

PROMETEO
Revista Latinoamericana de Poesía
Número 81-82. Julio de 2008.

 

Magdalena

 

Si encuentras a ese hombre espléndido, Sofía,
dile que me hubiese encantado
lavar, ungir, perfumar sus pies
con tus trenzas rubias
(porque no tengo ninguna)

Si encuentras a ese hombre espléndido, espléndido
recórrele la espalda con tus dedos
rodea tu cara con sus manos
y prepárate
para un beso interminable

Si encuentras a ese hombre espléndido
átalo, azótalo, encadénalo con tus ojos
bebe la sangre que tenga que ofrecer
necesito tenerlo corriendo en mis venas

Si encuentras a este hombre
deja que sienta tu pulso
en tu cuello
con sus labios
y dile
que he amado a otro
y a otro y a otro

                                       dile que la salvación es una mentira
                                       Y cuando caiga de rodillas
                                       pon su cabeza en tu regazo, Sofía,
y dale la absolución
completa

 

El morado es a la lavanda

 

(Alice Walker)

El morado es a la lavanda
lo que el escarlata es a la sangre roja
brotando a través de un corazón manchado por el pecado

El morado es a la lavanda
lo que la realeza es al azul
el cielo, la sangre azul, los días azules de tristeza

El morado es a la lavanda
lo que la luz es a la ausencia del blanco
en tu día de bodas, tu noche de bodas
vadeando, vadeando la mugre

El morado es a la lavanda
lo que lo correcto
es a las maneras correctas
reglas correctas
correcto, poder, altura

El morado es a la lavanda
lo que el escarlata es al rojo
lo que el desamor es al amor
días azules noches blancas
y tú

 

Personas

 

Veo personas hermosas
en trenes, automóviles, aulas, paredes
en sitios donde nadie más las ve

En subterráneos y dormitorios
en la radio y en la tele, en estaciones de servicio, en apartamentos
en los troncos de los árboles y en las plantas de interior
en un poster que está en el baño de la casa de una amiga

Hermosas personas viven
en las cubiertas de las novelas
en las películas, en la discoteca, en Playland
Milán, París, Londres, Nairobi, Lagos, Nueva York

Bellas personas sonríen
desde las tapas de Vogue, Ebony y O,
Mirabelle, Flair y Chatelaine
y desde el techo de un cierto hombre joven

Están las guapas
con lunares en sus mejillas derechas y sus mejillas izquierdas
arriba de sus labios atractivos                         y piernas y pies y manos
en los senos y las nalgas
pechos y espaldas                                         Estás aquellas 
                                                                    con pestañas grandes, traseros rellenos
                                                                    labios gruesos, zapatos enormes,                                                                     
abultados abrigos
                                                                    y cosas para destacar
algo que te revuelve las tripas

Veo hermosas personas
cuerpos delgados, labios finos, 
voces débiles, risas diluidas
pies delgados, pantalones finos para sus cuerpos finos
que se balancean en los vientos de Chicago

Y con todo
creo en la fuerza que surge
desde el velo
tú, sonriendo
tú, la de la ropa bereber;
la gracia con la que espantas las moscas
mientras ensartas cuentas para vender
Mama Maasai;
la elegancia de tu espalda desnuda
senos secos que se balancean
la risa con la que echas atrás la cabeza
y te burlas del sol
tú, madre de las tiernas canciones de amor acholi;
y tú,
tú la del teñido ocre;
tú la de los ojos con kohl                   y suave piel negra

                                                         Creo en ti, hermana

                                                         Y aunque hermosas personas
                                                         inunden las paredes del baño de mi amiga
                                                         ninguna
                                                         dije ninguna
                                                         ninguna
                                                         es tan bella
                                                         como tú.

 

 

The Gap* 

 

En el mundo según
Gap
una debe usar pantalones ajustados
y caminar a grandes zancadas
para mostrar el material elástico
que forma los pantalones
que hacen mirar al hombre
que te hace sentir
en la onda

 

Creo recordar el mercado
con el perfume
de bananas maduras, mangos, naranjas, clavo de olor
La vista de pilas de pimientos
colores de canela, pimienta de Jamaica, nuez moscada
Coloridos pañuelos en la cabeza
Lappas, kikhois, kangas
alrededor de grandes cinturas maternales
cinturas de niñas, cinturas templadas
vientres abultados, panzas gelatinosas, cinturas desparramadas
sin disimular nada
sin exagerar nada
Nadie necesitaba las grandes zancadas
para hacer temblar las nalgas
                                                    el lodo resbaloso entre los pies
Recuerdo                                     resbalosos
                                                    el ocasional tufillo a sudor
                                                    diciendo palabrotas, saludando, voceando,                                                     regateando
                                                    espantando moscas
                                                    que se posaban
                                                    y se posaban y se posaban de nuevo
en tus ojos, en tu nariz, en tu cuello, en tus orejas, en tu boca
sintiéndote en la onda
Era eso liberarse
justo antes de que pagases por tus cosas
y todos los sentidos se juntaran
y supieras que
incluso este momento
este tiempo
este lugar fue replicado
una y otra y otra vez
no había nada como esto
en ninguna parte

Estabas en tu casa
no importaba nada más
salvo el intercambio
y la fe
no importaba nada más
excepto el resbalón en el lodo
rompiendo tus zapatillas
tus palabrotas, tus cosas desparramadas en el suelo
los gestos, la risa
de los niños

                                                    Oh, estabas en tu casa
                                                    nada volvería a ser igual

                                                    nadie podría decirlo de otra manera
                                                    Sí,
                                                    está la brecha
                                                    entre ahora y entonces
                                                    Y el anuncio de Gap
                                                    me lleva a un lugar
                                                    que no existe más
                                                    haciéndome sentir
                                                    en la onda.

 

* Reconocida marca de ropa

 

SIETE DÍAS

 

Una mano delicada sostiene un abanico
Evoca los recuerdos de un amante apasionado

Dime
Dime que no me imagino
El calor que se levanta detrás de mi garganta

Se dispersa por mi pecho
Cae
Y se asienta

No voy a volver a ti

Una flor se dobla
Se marchita por el abrazo frío
De un viento seco y amargo

En siete días
Habrá terminado.

 

SIN TÍTULO

Las yemas de mis dedos arden
Con el recuerdo del pellizco de un pezón
Una tarde caliente

Aprietas mi muñeca
Contra tu pecho
Lucho con el tamborilero
Susurro

A comer

Tus ojos se abren como un relámpago
Caliente con deseo
Me robas un beso rápido y brusco
Mientras escapo al cautiverio y huyo
Mirándote
Resplandecer

A LANGSTON HUGHES

Que no te quedes
Para leer mi corazón
No me importa

Destrocé tu libro de poesía

Mentiste:
Mientras tomé el tren de Harlem hacia las afueras
Te descarrilaste.

LA LLEGADA DE LA TORMENTA

Cuando se tiende la oscuridad sobre el horizonte
Relampaguea por doquier
En mi cabeza
Como un papel virgen
Antes de la marca ensangrentada
De los pensamientos de tinta

Traducciones de Lisa Harris


JULIANE OKOT BITEK pese a ser considerada una escritora de Vancouver, nació en Kenya en 1966, pero sus raíces y crianza son de Uganda. La primera vez que publicó un poema tenía once años de edad y continuó expandiendo su obra a cuentos cortos, drama y prosa no narrativa. 

Graduada en Bellas Artes (Escritura) en 1995 de la Universidad de British Columbia. Sus escritos han aparecido en diversas revistas literarias, entre ellas: Arc, Whetstone, Fugue, y Room of One's Own. Ha tenido diversos reconocimientos literarios, entre ellos, su cuento corto "Going Home" fue premiado en el 2004 en el Concurso de Cuento Corto Commonwealth y su ensayo “War No More” obtuvo altos nombramientos en 2005.

Afirma: “War no more” (Guerra no más) es un grito comunal que mueve la frustración que sentimos, como testigos de estas aparentemente interminables guerras que continúan ocasionando dolor y destrucción por todo el mundo. Estamos cansados de la guerra. Guerra no más significa  que debemos dejar de dedicarnos a la guerra. Debemos desviar nuestras energías a la creación de la paz. (…) Esta tierra, este lugar es nuestro. “Guerra no más” es más que un grito comunal para detener las luchas, la miseria y la destrucción. “Guerra no más”  debe impulsarnos a hacer paz con nosotros mismos, volcar nuestras energías a servir y preservar y lograr que los frutos de la tierra estén al alcance de todos.” Otro ensayo “On Iris Chang’s Rape of Nanking” también ganó una mención especial en 2006 y está incluido en la antología de ensayos ganadores de ese año.  En 2007, Juliane recibió un beca del Canada Council que le permitió invertir un año en la escritura de una colección de prosa no narrativa.

Actualizado mayo 6 de 2016

Última actualización: 13/05/2024