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Chiqui Vicioso, República Dominicana

Por: Chiqui Vicioso

PROMETEO
Revista Latinoamericana de Poesía
Número 81-82. Julio de 2008.

TIMICHA DE ESPARTA

 

Pitágoras predicaba
Que la muerte es travesía
Y renacemos una y otra vez
Que ese perro, ese gato
Pueden ser nuestros hermanos
Y el caballo
La abuela que no conocimos
Y que por eso la ingesta de carne
Es una forma de canibalismo
Pero creer que en ese frijol
Habita nuestro hijo
Y no escapar la persecución
Por no pisarle
No es razón
Para masticarse la lengua y escupirla
En el rostro de Dionisio
Y convertirse
En la primera filósofa muda
De la edad antigua.

 


ANITE


Antes de ti, Anite
No me había contemplado
Oyá frente a mi tumba detenida
Todavía sin epitafio.
Aquí yace una mujer
Negada a convertirse en objeto de trueque
Ojos y labios circulando
En el mercado de las posibilidades.
Aquí yace una mujer
¡Oh Asclepius!
Que no necesitó dos mil monedas
Para ni en el mármol
Esclavizarse a su sexo.

 

TARGELIA


Más fuerte
Que una yunta de bueyes
Más rápida
Que una carroza en la llanura
Más letal
Que diez mil guerreros persas
Avanzando sobre Atenas
Eran Targelia y su sexo.
Narraba Plutarco
Que no había juez, sacerdote, ministro o soldado
Que resistiera el temblor
De su entrepierna
Ni encrespado mar
Que despidiera un aroma tan penetrante.
Amante de la cultura persa
Se aseguró de la placentera rendición
de Grecia.

 

HYDNA

 

No había océanos
En medio de las montañas
Ni lagos
Donde practicar
Las urgencias de escape.

Nacer en una isla
Y no saber nadar
Es ingresar a una cárcel
De provincianos dictámenes.

Oh Hydna!
Ni siquiera el viento
Penetra estos puertos sin mar
Donde están anclados
Mis sueños libertarios.

 

PHRYNE

 

Cuando necesito platicarte
Inevitable  Perséfone
Recurro a Alcibíades
Y al sagrado Kykeon
Reservado a los videntes.
Y cuando quiero
Ejercer la libertad de las Diosas
Dejo descender mi toga
Hasta la cintura
Para que hablen mis senos
Y cada juez recuerde
Cuando era feliz
libando el seno materno
El placer sacudiendo
Sus entonces desconocidas sensaciones.
Si el poder de Afrodita
Radicaba en su belleza
Yo reconstruiré las murallas de Tebas
Con mi cuerpo
Puente hacia todos los muros
Que Alejandro destruyo
Con la saña de un huérfano.

 

TELESILLA

 

Cuando el poema
Apenas trasciende
Lo doméstico
El canto al hijo que duerme
A la madre que afana
Al esposo que amante
Declara cada noche
-sin palabras-
Su compromiso de amarnos.
Cuando el poema
Languidece entre cuatro paredes
Hay que otear por la ventana
Al cerco Persa que avanza
Oh mujeres de Argos
Y amenaza con romper
Los muros a que estamos acostumbradas.
Hay que armarse
Cascos y espadas
Y salir a defender la ciudad
Que nos enjaula
Pero es nuestra.
 

 

ARETE

 

Solo en mi me complazco
Nada poseo
Por no devenir propiedad.
Estas paredes
Que antes albergaron
El azul del puerto
El verde de los bosques
Los pájaros que vienen
Cada mañana
Las marinas que trasladan el mar
Al largo salón que nos reúne
Azulando
Otras pupilas
La escultura de Afrodita
Que hoy ilumina
El espacio circundante
Y proclama que lo bello
Es la única verdad
Trascendiendo el legado de Aristipo
Que nada nos delega
Excepto el inasible transito
De la mirada que antecede.

 

LA HORA DE LOS PÁJAROS

 

Nadaban los peces
fuera del agua
y era común
coincidir con los pájaros
en las raíces de los árboles.

Libre
el mar ascendía por llanuras violeta
no había sol
pero la luz imperaba
en aquel Paraíso
bajo el verde absolutismo
de un manzano.

*

Relámpago dentado
olas
tempestad
marea
furia del rocío

Damballah Weddó, piedra de rayo

serpiente de colores que se alimenta de los mares.

*

Desplazada de mi tribu
encadenada bestia
al violento temor
de los vencedores
decidí desatar mis velas
y construirme un mar


CHIQUI VICIOSO nació en Santo Domingo, República Dominicana, el 21 de junio de 1948, es socióloga, escritora y diplomática. Licenciada en Sociología e Historia de América Latina por el Brooklyn College de Nueva York, Maestría en Educación por la Universidad de Columbia y Postgrado en Administración Cultural por la Fundación Getulio Vargas (Brasil). Ha sido reconocida con el galardón Anacaona de Oro en Literatura y la Medalla de Oro al Mérito a la Mujer en 1992. Obra: Viaje desde el agua, 1981; Un extraño ulular traía el viento, 1985; Volver a vivir: ensayos sobrte Nicaragua, 1986; Julia de Burgos, 1987; Algo que decir: ensayos sobre literatura femenina -1981-1991, 1991; Internamiento, 1992; Salomé Ureña de Henríquez (1850-1897): A cien años de magisterio, 1997. Es autora de las obras de teatro: Wish-ky Sour, Premio Nacional de Teatro 1996;  Salomé U: cartas a una ausencia; Desvelos (diálogo entre Emily Dickinson y Salomé Ureña)Le decían Lolo. Presencia del Che en las mujeres guerrilleras, testimonio de Myrna Murillo Gamarra, 1999; Perrerías, 2004; Wish-ky Sour, 1998; Trago amargo (Wish-ky sour) & Salomé U. Cartas a una ausencia, basada en la obra Y no todo era amor; 2 piezas, 2001.

Ha merecido los siguientes reconocimientos: Premio Caonabo de Oro 1988 (Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores); Medalla de Oro al Mérito 1992 a la Mujer más Destacada del Año; Premio Nacional de Teatro 1996 por Wish-ky Sour.

Chiqui Vicioso ha logrado un impacto significativo en la literatura y cultura dominicana en las últimas tres décadas. Organizó el primer Círculo de Mujeres Poetas ahora llamado Círculo de Mujeres Creadoras, abarcando cada vez más mujeres. Durante muchos años vivió en los Estados Unidos y en sus primeros escritos se percibe la huella de su formación en Estados Unidos, sobre todo en el empleo muy personal de la lengua castellana. Desde su regreso a Santo Domingo, a principios de los ochenta, ha sido incansable en su búsqueda de sus raíces y de una voz poética personal que la distinga entre el conjunto de mujeres de su generación. Su primer libro, Viaje desde el agua, publicado en 1981, la estableció como una voz para ser escuchada en la República Dominicana. "Sherezade, la de los mil cuentos y las mil formas, ha sido otorgada una nueva vida en el esplendor y la desesperación de las islas, vividos y cantados por una mulata Sherezade del Trópico, levantándose del borde del mar y de la memoria, para celebrar nuestra hibridación cruda y nuestro antiguo y siempre presente legado…” (Daisy Cocco De Filippis, Autora, Desde la diáspora/ New York, 2005).

Última actualización: 28/09/2020