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Agneta Falk

OTREDAD

 
No es porque no te ame 
que no puedo verte la cara, 
es sólo que no puedo encarar tu rostro 
sin eliminar el mío. 
Cuando me miras, me volteo  
De modo que apenas note tus ojos. 
Si sólo pudiese mirarte 
sin que tú me miraras, 
podría comenzar a verte, descubrir 
la curva de tus labios, semejante a  
la mía; que sobre la cuesta de tus 
mejillas corre un río tan profundo y oscuro  
como uno junto al cual crecí, tan bajo  
y seco. Y tal vez, si te atrevieras a 
volver la mirada hacia mí y 
vieras tus lágrimas 
llenando mis ojos, podríamos empezar 
a reemplazar ese infinito  
miedo con amor.  

 

MUJERES COMO TÚ

 

Le canto a 
tu valentía  
Fátima 
y a la de todas tus hermanas
que portan la luz 
en este período oscuro 
yo se que
el "río de sangre" 
entre 
tu pueblo 
y tu gobierno 
debe cruzarse 
no destruirse
y convertir las lágrimas en bombas 
no ayuda 
y en los huesos de mi hueso 
ni siquiera puedo empezar a
comprender 
a qué se parece 
el no haber conocido nunca
la paz. 
Son mujeres como tú 
las que construyen puentes 
construyen torres 
que han de ser indestructibles 
mujeres como tú.

Fátima (seudónimo) trabaja para Rawa, Revolutionary Association of the Women of Afghanistan –Asociación Revolucionaria de las Mujeres de Afganistán-

OH ODIO

 

ser ahora 
un pedazo gris de firmamento 
sobre los álamos italianos 
a lo largo del Ródano 
y pensar en el muchacho palestino 
abaleado de muerte, los soldados israelíes 
hechos trizas 
quien en lágrimas  rompe
quien gana pérdidas 
quien pierde ganancias 
deliberadamente 
sin pensar 
quien acuesta su cuerpo 
para morir 
con el nombre de Dios en sus labios 
aquí la seda se hace suave
sus ondulantes extensiones 
son suficientes para envolverte 
como una momia 
pero en medio de estos pensamientos 
el olor de un harapo manchado de sangre 
es atorado en la garganta 
de un toro despiadado 
ahogándose con su propia sangre. 
la larga lengua del otoño
se envuelve a un silencio 
en el cielo un mirlo
clava sus alas profundo en el corazón 
¿con los ojos cerrados a quién amas más? 
¿con los ojos cerrados en quién confías más? 
Estos pensamientos me matan también 
y aquí viene la madre muerte otra vez 
haciendo relumbrar sus dientes

 

LA REINA TRANCILLA

 

Envuelta en harapos 
sobre una acera 
en North Beach 
duerme a merced de 
los elementos 
penetrantes ojos azules 
entre un rostro abrasado por el clima 
con una voz semejante a 
un eco salido de un tonel 
de purísima seda. 
Eres tú ante ti quien me inclino 
para escuchar  
esos destellos sueltos 
como pájaros salvajes 
tan sencillamente complejos 
tan deslumbrantes en su vuelo 
desde tu paladar. 
Sea cual sea el giro
que le des a tu historia 
desde cualquier trono 
donde hayas ascendido
nosotros estamos de rodillas 
ante el centelleo de tu mandato 
mientras le adviertes a unas jovencitas 
cómo deletrear Nietzsche. 
Danzarina sin hogar 
con toda la parafernalia 
de luz y viento 
hilando un universo
desde un adoquín
de puro genio.

 

EN CUALQUIER PARTE CERCA DEL OJO

 

El aleteo del destino 
Te sitúa allí  
entre las costillas. 
Ella entre un abrigo de múltiples capas 
saliendo de la blanca nieve 
alta y orgullosa, 
inclinada sobre el lecho 
desviviéndose 
para complacer. 
Quién fue ella quién era, 
Cabello gris al inicio 
un suave aroma a talco perfumado 
en algún sitio cerca al ojo. 
Quién dijo que tenías que ser feliz 
como si ser feliz fuera un derecho innato. 
La leona con su cachorro 
consideraba cualquier cosa en su camino 
como un regalo de Dios. 
Pensar que todos salimos 
más o menos del mismo agujero
en busca de la luz 
con ojos apretados, 
pensar cuán hermoso sería 
algunas veces de nuevo gatear hacia adentro 
y acurrucarnos en el nido materno  
sin ser cortado, sin estar roto 
empezar otra vez en el comienzo 
inmaculados.

 

FUERA DE AQUÍ


para Silvia Baraldini 
  
Pueden privarme del canto de los pájaros 
despojarme de la luz y
de mi despreocupado reír, 
impedirle a mis manos tocar 
a quienes amo, 
arrancarme la tierra bajo mis pies 
romper mi cuerpo en dolorosos fragmentos, 
convertir los árboles en muros, 
  
pero no pueden impedirme 
cavar un túnel 
en mi corazón 
que conduzca fuera de aquí.

 

VENDIDA

 

Si alguien me hubiera dicho 
yo no lo habría creído
quizás yo estaba muerta 
quizás yo estoy muerta 
mi nombre es: Esclava 
no recuerdo mucho ahora 
hiede demasiado  
si me acerco allí no puedo entrar 
a menos que llene los huecos 
pero el odio, la aversión 
persisten en mí
es por eso que apenas miro 
en el espejo 
la única cosa que soñaba 
era el cubrelecho blanco de mi abuela
mientras descendía, descendía 
hasta la fetidez 
la fetidez infinita 
los desconocidos brotes velludos 
la innombrable 
la impensable inmundicia de todo ello 
y cómo ella  
lo mantenía tan blanco 
entre la alimentación de  las vacas 
& la limpieza de los establos 
cómo se limpiaba ella misma  
tras la larga jornada de trabajo 
antes de meterse al lecho

 

 

every day the smell of poverty…

 

cada día el olor de la pobreza 
y yo tan enceguecida por una promesa de un extraño
de una vida en alguna otra parte no pude incluso 
empezar a imaginar que la blancura de un 
cubrelecho sobre una cama en un sucio pueblo 
me guardaría de ir de ir, ir… 
horas, días, semanas, por siempre 
la abuela con su barra de jabón 
el sol filtrándose a través de aquella ventanita
sus manos venosas limpiando 
enjabonando el piso 
pensé que yo podría encontrar algo mejor 
y aquí estoy: VENDIDA 
esperando que mi cuerpo 
esté lleno de arena 
para tapar todas mis aberturas 
NO ENTRAR escrito sobre mi frente
pero ellos siguen viniendo 
ya ni siquiera importo 
ellos tienen penes y dinero 
yo nunca veo 
La libertad está sobre 
el otro lado
del cristal 
de la ventana
pero estoy hundida hasta la mierda  
de vergüenza 
no puedo moverme 
pero sé 
que no pueden comprarme


they get a dead body…

 

ellos logran que un cuerpo muerto 
reviva 
una y otra vez 
yo seré siempre 
para ellos nada más que un cuerpo 
pero para mí misma 
cuerpo no 
sino sólo alma 
de la libertad

 

It wasn’t me
With one gesture of her hands…

 

No fui yo
Con un gesto de sus manos
Ella crea un comienzo
Donde una vez hubo nada
Y luego otro
Y otro
Variando la profundidad de la sombra
Un rastro de señales
Para un viaje
Retornando al origen
Donde una vez hubo nada

Hay un coro de voces en mi cabeza, pero ni 
una sola se atreve a venir adelante, a pesar de 
alguna conmoción. Ellas gimen y tararean 
una canción reticente de sueños y recuerdos sin 
comienzo punto medio o final.

El infante de la fotografía, fajado en 
tela comienza a llorar, levanta la mirada hacia 
las morisquetas, bocas que se abren y cierran, 
haciendo extraños sonidos. 

La luz  del pasillo brilla en mi alcoba. 
A través de la fisura en la puerta puedo ver a mi 
madre yendo arriba y abajo con mi hermano, 
quien grita al extremo de su voz. 
Él se encuentra inconsolable. Ella le canta, lo arrulla, 
pero el tiempo que requiere calmarlo 
parece interminable. Yo ya tengo quizás dos años, él apenas 
unos pocos meses de edad. Yo yazgo en mi lecho 
observando. 

Somos mayores y compartimos la misma alcoba. 
Le narro cuentos de terror hasta que llora, le cuento que 
lo hallamos en un vertedero de basura, que su verdadera 
madre era una prostituta y su verdadero padre un ladrón, 
y que él debiera sentirse afortunado incluso de tener una 
cama donde dormir, le digo que él debería sentirse afortunado.

El amanecer me sueña con el rostro pegado 
contra el postigo de la ventana del sótano. Un bufón 
danza adentro, levantando sus piernas hasta su 
barbilla. Yo se que nadie creería nunca que 
esto no es un sueño, pero yo se que el bufón 
danzaba para mí y todavía puedo escuchar la gravilla 
arañando las suelas de mis zapatos mientras asciendo hacia 
la puerta.

 

 

It’s a boy!...

 

¡Es un niño! La comadrona me entrega a 
Joseph Mirec como si él fuera el primer bebé 
jamás nacido. Yo se que nunca habré de crear 
algo más grande. Nada será tan total 
de nuevo, tan inexplicablemente simple y complejo. 
Las obra completas de Shakespeare no 
se acercan a ello, la invención de la 
bombilla de luz brilla crudamente como un recordatorio, y 
únicamente durante estos pocos primeros segundos él es mío. 
Desde ahora en adelante él se pertenece a sí mismo. En la ventana 
abierta de nuestros vecinos de la puerta contigua 
Leonard Cohen lleva a Suzanne río abajo 
todo el día, mientras yo hago 
galletas de semillas de amapola y pan de oliva. En la noche  dormimos 
bajo el peral buscando aire. Plantamos 300 
semillas de girasol, 150 germinan y se encumbran 
sobre nosotros todo el verano. Laura de Nueva York está 
de visita, sobrevive con una dieta de coca cola y galletas 
de crema.

Querida A 
Me gustaría reunirme contigo en Viena, puesto que 
no me gusta la idea de que estés sola
ni de estar yo misma sola, pero me encuentro ahora 
a la vista del otro lado de Saturno, 
y no tengo control de la fuerza que 
me conduce allí. 
Escribo esto con mucho cuidado y lentitud 
porque no deseo turbar tu   
periodo de recuerdos, y en cualquier caso 
el barco está oscilando tanto que a menos que 
escriba lentamente no serás capaz de verme. 
No te he extrañado en los últimos 200 minutos 
y 50 segundos, pero estoy empezando a extrañarte ahora. 
¿Me esperarás? Tengo cosas qué hacer antes de 
que regrese, una de las cuales es terminar esta carta. 
Luego tengo qué lavar, vestirme y 
prepararme yo misma para una audiencia con la Infanta. 
Tengo unas pocas palabras qué decirle a Tu Fu también, y terminar 
mi poema decimo primero. Hay montones de moscas aquí 
que nunca antes había visto. Creo que ellas deben 
reproducirse en el mismo fango donde caíste el día de hoy, 
y yo estoy teniendo dificultad, como tú, para ver

 

9/11

 


De la nada dos pájaros plateados.

Las Gemelas colapsan,

ahora ZONA CERO, un gran hoyo de nada.

Luego, él dice: "estás con nosotros o 
contra nosotros".

II 
Él era un buen hombre, ella era una buena mujer

Ella deseaba lo mejor para todos, él deseaba

lo mejor. Él amaba a sus niños. Él me telefoneaba 
dos veces al día,

ella me telefoneaba cuatro veces al día. Él era tan 
buen hijo,

ella era tan buena hija. Él vivía por su 
familia,

ella vivía en la oficina. Él siempre me hacía 
el desayuno.

Ella tenía un futuro tan brillante. Él tenía apenas 
veinticinco años.

Él jamás dijo una mala palabra sobre alguien, ella 
nunca hablaba

mucho. Ella apenas llevaba cinco años en 
el país.

Él era un buen norte americano. Ella una buena 
cristiana.

Él era un buen musulmán. Él era un buen judío. 
Ella era

una buena católica. Ella acababa de tener un bebé. Él 
se acababa de casar.

Ella vivía con sus padres. Él siempre llegaba 
primero a la oficina.

Ella era siempre la última en salir. Él era 
el mejor

amigo, padre, hijo, del mundo. Ella era la 
mejor madre,

hermana, amiga, del mundo. Ella era la única hija que yo 
tenía.

Él era el único hijo que yo tenía. Ella era buena. Él 
era bueno.

Ella era buena. Él era bueno. Ella era buena. 
Él era bueno. 

 

III 
Ahmed acababa de dejar su casa cuando una bomba 
cae 

y por un error de precisión aniquila a su familia 
entera.

"Con esta tierra agonizante como mi testigo, nada 
hice",

sus brazos como aspas de molino, su corazón repleto de agujeros.

 

CONTINUO

 

Yo escuchaba como un ladrón entre la noche 
atenta al latido de un corazón 
entre el vientre de mi madre 
donde yo nadaba sin saber
que 59 años más tarde Isabela Rose 
habría de salir nadando del vientre de Manuela 
siguiendo precariamente un sendero 
que desciende por los brazos de unas mujeres 
vinculadas por corazones trepidantes, 
Oh, ese interminable deseo de continuar
.

Traducciones de Rafael Patiño Góez

MUY CERCA DEL VIENTO

Nunca jugué golf y nunca
billar, nunca adiestré a un perro.

Nunca conduje una moto pesada
o navegué a la vela cerca del viento.

Y a veces me abandonó 
la audacia

para persistir en una palabra 
como nube y bosque.

Pero siempre veo más 
a mis prójimos

hasta el fondo de sus caras 
infantiles.


CAMPANA

Por la llanura de Tracia
vuelve el camino a la ciudad.
Montes Rhodope y Balances 
bordean la llanura. Un acompañante
señala el monumento
a los caidos
en la batalla decisiva:

Hierbas del verano
de todos los guerrilleros orgullosos
los restos del sueño

anoto Matsuo Bashô
en la campina de Hiraizumi.


LIEBEFELD

Al pasar despacio de largo
cuento los bancos de reposo
ante la ventanilla. Avería
en la garita de senelas de Liebefeld
comunica el revisor. En el terraplén
achicorias y romeros en flor.
Y oigo el grito jubiloso de un niño
que tantea el mundo.

 

PINACOTECA

Nubes pasan de largo
inmóviles y ligeras
lluvia cae, cae.

Una de las mujeres vierte
leche, la otra 
peina su cabello, desde
hace quinientos años:

No la vida, dijo
Malraux, las estatuas
darían testimonio de nosotros.

 

VERANO DEL SIGLO

A través de las persianas
observar el verano
su piel polvorienta.

(Un representante de cosmética se arregla
ante la puerta de la peluquería
nudo y corbata).

Bajo el viento de fuego se marchitan
las hierbas, negro
florece el alquitrán.


 

TRABAJO DE DUELO

Día tras día se arrodilla
la viuda en los arrietes
acechando a los gusanos blancos.

Los domingos coloca
para celebrar el día
un pato de porcelana en la hierba.

 

DESCANSO

Maíz, altura de hombre, y
cuervos en la hierba baja.

En la tierra labrada
luce la siembra de invierno.

Detras del granero se apoya
el labrador en la labradora.

 

VUELO

Sólo remando con los brazos
volamos noches enteras
por la región
los observatorios astronomicos
brillan.

De los tiempos del Neandertal
se ha descubierto
la sepultura de un niño
que yacía sobre el ala
de un cisne: Ese vuelo
nos pone a salvo.


ESTADO DE LAS COSAS

Al duro sonido
del ganado de porcelana que ha chocado
nos hemos despertado.
También los otros
objetos de la habitacion
jarrones, cuadros
simplemente no están 
ahí ahora.

Su presencia acechante
puede en cualquier momento
convertirse en pura
violencia.


FELICIDAD

Esa absoluta confianza de ayer
cuando el cielo estaba azul.
Y las casas
se dejaban balancear
sobre la palma de la mano.

 


VIENTO CALIDO DEL SUR

De repente
esta desesperación
querida.
“¡No me toques!“
En un santiamén no se sabe
nada de nada.
Nada hay más que bancos verdes
en el horizonte
un día claro.
Y los cazadores
apuntan con sus escopetas
a caminantes.


LIQUIDACIÓN

Aún cuelgan en el balcon
las pieles invernales del año pasado
mi amarillento vestido de metáforas.
Es hora de derribarlo
antes de que caiga la primera nieve
que me llene los bolsillos viejos
otra vez de frío.

 

HORA PRELIMINAR

Moisés, el zorro del desierto, vive.
No ha dejado
de colocarse delante de su pueblo
                  incansablemente.
De hablar con sus manos
y de hablar de dios
el enojado y el justiciero.
De dios que se vuelve hombre
y del hombre que se vuelve dios.

En todas la plazas del mundo
está él y alaba
y ensalza una tierra prometida
allende la sequedad
y pataleando con los pies.
Él aboga por su pueblo
al que ama más que a sí mismo.

Moisés no ha muerto.
Ha cambiado solamente su nombre
la leyenda del junco y de los milagros.
Sus hijos siguen tocando la trompeta
y a cada hora puede suceder
que se presenten ante Jericó
                 y el mundo
y en el mundo la tierra prometida
                 se reduzca a polvo.

 

EN HORAS DE INTENSO MOVIMIENTO

De las ciudades las arterias de tráfico
conducen a atardeceres
que ya no desembocan en parte alguna.
Casi a diario uno no vuelve.

Sin resultado terminan las pesquisas
la hoja del acta queda en blanco.
Si se me interrogara
yo podría dar testimonio.

 

 

SOPA DE LETRAS

El alfabeto se precipito
de las palabras:

Sacamos
el caos
a cucharadas.

 

 

FUSIÓN

El que se enfrentó a los molinos 
         de viento
el guerrero valiente
se ha acogido a su enemigo
como amigo
         se ha hecho molinero.

Traduciones de Hans Leopold Davi

Fotografía: Natalia Rendón

Agneta Falk  es una poeta y artista visual nacida en Estocolmo, Suecia, en 1946. Fundadora del grupo de teatro político The Pantalons of Stockholm. Después de estudiar teatro y literatura, se mudó a Inglaterra al final de los sesenta. Allí enseñó actuación, comunicación, lectoescritura y escritura creativa. De 1992 a 1999 fue codirectora de Word Hoard, una organización promotora de la escritura que organiza eventos poéticos comunitarios. Dirigió un grupo de escritoras y trabajó con enfermos mentales. Ha tenido varias comisiones literarias, en colaboración con fotógrafos y otros artistas. Recibió un reconocimiento de la oficina para las artes de Yorkshire por su primer libro Here by choic’ (Aquí por propia elección, 1980). Fue coeditora, junto a Judi Benson, de The long pale corridor (El largo corredor pálido, 1995), una antología de poemas sobre el luto por un familiar, la primera de su clase. A finales de los 90 se mudó a San Francisco, donde hace exhibiciones y lecturas de poesía con frecuencia.  También pasa parte del año en Inglaterra e Italia donde participa en lecturas en festivales y otros eventos. It’s not love/ It’s love (No es amor / Es amor) fue publicado en el año 2000. Su poesía ha sido traducida a varias lenguas y está por publicar un libro en Venezuela. Ha asumido un fuerte compromiso en contra del tráfico sexual, que ha llegado a ser también un tema frecuente de su poesía. Actualmente se encuentra trabajando en su próximo libro de poemas.  

Última actualización: 28/06/2018