Festival Internacional de Poesía de Medellín

La Compasión

Lo que más necesitamos en el mundo de hoy es la compasión. En algún punto a lo largo del camino perdimos la necesidad de amar, de solidarizarnos, de amar al vecino. Las muchas guerras inútiles, las cárceles, las cámaras de tortura, el abuso de la tierra que nos sostiene, el trabajo infantil obligado: Estas y muchas otras atrocidades de nuestras sociedades actuales disminuirían dramáticamente si reclamáramos y recuperáramos la compasión, amar al vecino, permitir que nos ame a su turno. El amor no es la debilidad; el amor es la fuerza.

La poesía es un medio poderoso para revivir la llama desfalleciente del amor a nuestros hermanos y hermanas. La poesía desplaza hacia la canción la lengua que sólo o en gran parte apela al intelecto. En este proceso, reaviva nuestra conciencia para acoger la compasión. La llama renace.

Cuando los trabajadores introducen la poesía en el trabajo, pronto desarrollan un ritmo, y el trabajo entonces se vuelve más suave y a veces incluso placentero. Así sobrevivimos.

Cuando nos oprimen, como bajo el apartheid en Sudáfrica, y nos enfrentamos a nuestro opresor, la poesía nos ayuda a levantar el ánimo y a fortalecer la esperanza. Así sobrevivimos.

Cuando enterramos a nuestros combatientes en la lucha por la liberación, la poesía nos ayuda a restaurar nuestra fuerza y a reforzar nuestra convicción en la justicia de la causa por la que morimos. Su entierro se convierte en un lugar de renovada dedicación a la causa a través de la poesía y la canción. Así sobrevivimos.

Cuando levantamos nuestras voces en la poesía y la canción contra la barbarie de los linchamientos, tratamos de reavivar en la conciencia y humanidad del linchador un sentimiento de compasión y de amor, y así quizás salven las vidas de otras potenciales víctimas de esta atrocidad.

Hoy en día, cuando los líderes de las naciones declaran guerras innecesarias, y entrenan hombres, mujeres y niños para matar; cuando crean frases como “daños colaterales”; cuando tergiversan el lenguaje en apoyo de su insistencia en que sujetar a un ser humano a un acto de barbarie como el “submarino” no es tortura, entonces nos damos cuenta de que la compasión misma está siendo torturada. Nuestro deber como poetas es levantar nuestras voces para que la compasión viva. Así sobreviviremos.

¿Benzini?


Yo, Benzini, posé una nalga sobre un hombre
Y se expandió un olor de gasolina
Me senté sobre él con la otra, se desmayó
Si me hubiera sentado sobre ambas
Todos nos hubiéramos cubierto de porquería
Con estiércol rezumando entre los dedos
Penetrante su olor

Habiendo nacido Benzini crecí más por detrás
En la cabeza mi pequeño cerebro una roca
En el pecho el corazón una piedra de amolar
Las orejas conectadas con trozos de pedernal
Y cuando aquel hijo de una mujer dijo
Benzini bájate que me estoy muriendo
Yo le dije que sólo se estaba haciendo el muerto

Hasta el arzobispo Tutu cerró los ojos
Dirigió sus oraciones
a los dioses ancestrales
al Dios
de los cielos
Sus lágrimas fluyeron y regaron la tierra
Oró por el asesino oró por la víctima
Dijo que Benzini también podía entrar por las puertas del cielo
Pues al pecador se le deben perdonar los pecados
Las manos del acusador bañadas en las aguas del perdón

En el insignificante ojo oculto
Yo vi, yo observé
Que los ojos de Benzini —pobre tipo— eran fuentes
de lágrimas
Y oré para que no se desbordaran sobre estos
muros de contención
Pues serían cual gran inundación invocada por la vara
de una bruja
Un verdadero aguacero
Y los lagos subirían de nivel
Y los ríos desbordarían sus orillas

Bueno, Benzini ha sido perdonado
Se dijo que un asesino no debe ser asesinado en venganza
Que más bien se le conceda un momento para reflexionar
Y para enderezar sus pies torcidos.

De A Seed Must to Die (Una semilla debe parecer morir)

Soweto

“La niña tenía doce años. Tenía puesto el uniforme de la escuela. Según la policía sudafricana no era una niña. Era una persona más en la masa de negros sin cara amotinándose y saqueando. El dedo de un policía apretó el gatillo, y ella yacía en la calle agonizando”.

¿Dónde estoy? ¿Por qué estoy aquí echada en el polvo?
      Oh, hija de mujer, ¿cómo puedo decirle lo indecible a una niña de sólo doce años? ¿No es ese el problema?
¿Quién eres? ¿Dónde estás? Háblame. Abrázame duro. Mi madre no sabe que estoy echada aquí en la calle polvorienta.
      Oh, hija de mujer, yo soy y no soy, pues he venido después de que ha caído la última oscuridad.
¿Oscuridad? ¿Qué dice?
       Calla. Descansa un momento, hija de hombre y mujer, semilla de la sagrada unión. No te preocupes, niñita.
¿Semilla de la sagrada unión?
       Tú no puedes comprender eso.
¡Madre!
       No te puede oír, oh niña. Tú no sabes lo que te está pasando.
Ella va venir, mi madre me oirá. Ella va a venir.
       No tengo consuelo para ti, oh niña desdichada, casi de doce años. Ahora soy tu única compañía.
No me toques, tengo calor.
      No.
Mi cabeza da vueltas. Sosténgame.
       No.
Por favor, tú, cosa.
       Sí, soy una cosa y soy no-cosa. Debo mantenerme lejos de ti tanto como me sea posible.
¿Puede ir donde mi madre y contarle...?
       No puedo.
Oh, estoy cansada. Estoy amodorrada.
       Duerme. Ese polvo donde yaces es ahora tierra sagrada.
Ahora recuerdo. Estaba caminando. Volvía de la escuela. Mis libros, ¿dónde están mis libros? ¿Qué me pasó? ¡Oh, Madre!
       No tardes en partir, niña. Libérate. Déjame abrazarte.
Por favor.
       Ahora no.
Tengo seca la boca. Tengo sed. Madre, dame agua.
       (Soy compasivo.)
Dame entonces agua.
       Ah, me oíste. No te lo decía a ti, niña. Nunca sabrás qué tan compasivo soy, afortunadamente.
Había mucha gente. Policías. Armas… ¡Me hirieron! ¡Oh, madre, me hirieron! Me hirieron. ¿Por qué?
       Porque te temen.
¿Me temen? ¿A mí, a una niña? ¿Esos hombres grandes con armas y bolillos y bayonetas? ¿Me temen?
       En ti, una niña, hay más fuerza. Para ellos eres una amenaza mayor en el mañana que espera nacer.
       Temen tu mañana, por eso es que tratan de matarte hoy. ¿Comprendes?

¡Sangre! ¡Estoy sangrando! ¡Me hirieron!
       Por miedo, niña. Pero tu mañana no morirá. Porque cuando yo te abrace, vivirás en la infinitud del tiempo, en todos los ayeres,
      los hoy y los mañanas que serán uno solo.

Mi madre me besó por la mañana. Se fue para la casa de los blancos para cocinarles y lavarles la ropa y cuidar a los niños. Dijo que me vería por la noche. Comí. Salí. Me encantó la aritmética. Es una buena materia. El maestro es muy bueno. Inglés. Higiene —bañarse todos los días, lavar los dientes, cortarse las uñas cortas. Cívica —¿quién es el comisionado de asuntos Bantú? ¿quién es el superintendente de su localidad? ¿en qué formas es bueno el pase para usted? ¡Ese pedazo de papel que siempre nos piden los policías y sin el que nos pueden meter a la cárcel! ¡Oh, cuánto sufre nuestro pueblo!
       No te fatigues, pequeña. Tan niña. ¡Tan bella! ¡Tan tierna! Sigue allí tendida, y descansa, y espera.
¡Afrikaans! ¿Por qué demonios? ¿Por queeé? Camaradas, me hirieron. ¡Sí, los muy cobardes! ¡Me hirieron! Pero yo oigo sus pies que corren, yo oigo su llamada a las armas. ¡Yo veo la victoria! ¿Miren cómo me levanto del polvo! ¡Miren cómo aprieto el puño! ¡Miren como doy el saludo final! ¡Yo oigo el grito ‘AL INFIERNO’ resonando en todo el mundo! ¡Sí, al infierno con ellos! ¡Al infierno con ellos!... Oh, madre, ¿sabrás cuando veas mi cara feliz que mi corazón se queda aquí con mis camaradas? ¿Con usted? ¡El mañana es tan bello! El mañana nacerá, porque el hoy es indestructible. El sol nunca se pone para siempre. Tú, niña, eres como el
meteoro, va desvaneciéndose hasta llegar al silencio, un silencio profundo, un silencio bien ganado, la paz. ¡El mañana vive! ¡Soweto! ¡Soweto! Tam… bién… nos… otros. Tam…bién…
       Ahora estás lista para mi abrazo. Ven, pequeña. Es el fin.

DESPUÉS DE LA HORA MÁS OSCURA

Después de la hora más oscura
Que tenazmente se volvió más oscura
Al sonar el toque de difuntos

El alba impaciente tiñó de rojo vivo
el cielo oriental
Y el sol recién nacido

Salió de entre la sangre
Abrió los ojos
Vio los huesos regados

De los luchadores por la libertad
Olió el hedor de sus cadáveres
En sacrificio al dios caníbal del apartheid

Y lloró


Ya está próxima el alba

Siluetas en un cielo dorado
El alba se demora
La tierra derrama
Gotas de sudor
Lágrimas de dolor y de gozo

¡El agua explota! 

La Madre Tierra se retuerce y contorsiona

Porque la hora más oscura está pasando

Pero lo dorado ha cedido ante el rojo

¡Sangre!

Sangre de liberación
Sangre para comprar sangre

El rojo se ha vuelto el color del alba
Y la cabeza del Niño-Sol
Pronto emergerá
Pero antes la tierra ha de hendirse
Para abrirle paso al Esperado Niño-Sol

La iluminación
El Mesías
La liberación


PANORAMA DESDE LA ISLA GORÉ

Más allá de esta estrecha puerta
Bajando unos pocos escalones
Barcos insaciables están a la espera
De hombres, mujeres, niños
Capturados, prisioneros
En oscuras húmedas celdas subterráneas

Más allá de esta estrecha puerta
Las vastas aguas del mar esperan
Para llevar barcos llenos de almas
Hacia brumosos lejanos horizontes
Donde les espera un futuro sin futuro

Más allá de esta estrecha puerta
Las sirenas impacientes de los barcos
Rugen estridentes mezclándose
Con las agitadas campanas de las iglesias
De la isla llamando a los fieles
Aquellos traficantes de carne humana

Los barcos zarpan hacia los lugares de subasta
Donde los hijos e hijas de África
Son vendidos como ganado
Rebautizados y llamados esclavos

Los traficantes ignoran quién es Kunta Kintes
Quien se rebelará con las horribles transformaciones
Y será el heraldo de las futuras rebeliones
Del ferrocarril subterráneo
De los nuevos profetas y héroes
De sueños nunca soñados

De Martin Luther King
Y de Barack Obama

 

UNA GRAN MIERDA

 

Invierno
eres una mierda
cojeas
te apoyas mucho en un bastón
tu voz es ronca
eres gris como ceniza
eres blanco como una cabra muerta
hueles como una cabra muerta
eres pálido como una sábana
eres frío como el hielo

Pero eres una mierda de esqueleto
Estás aparentando
El mundo entero es tu harén
La Tierra tu Mujer Maravilla
Con la que te enroscas bajo una manta de nieve

Y tan pronto la manta se levanta la dejas en la cama
Y ella está de parto
Los botones se abren
Y brotan las flores en colorido esplendor
Y hay gorjeos y cantos y balidos
Y el ruido de fuentes borboteantes

Todos esos sonidos gozosos de nacimiento

¡Tú eres el padre
Tú impostor
Tú ladrón!

 

FUEGO Y ROCA (FIRE AND ROCK)

 

Conozco el camino que lleva de vuelta
     de ninguna Parte al monte

Puedo ver las piedritas y las marcas
     que dejé en el camino

para regresar a la piedra angular
   en un rincón de mi casa

Sigo las piedras, medio-sepultadas
     en las inexorables historias de nuestra existencia

hasta la piedra angular
      en un rincón de mi casa

Rastrillo las hierbas y el mugre
     para descubrir los sonidos, las sílabas, los morfemas
     las palabras, las frases y las historias
     prolongadas y regadas entre las estrellas que escuchan

     la dulce música de mi boca
     tocada por la diosa de la canción
     con la punta de su ardiente lanza

Y así a través del misterio de la lengua
los sueños y las profecías
se cumplen

 

Introducción.

Cuando, después de treinta años de exilio en los Estados Unidos, logré hacer con éxito un análisis de la poesía de Sesotho allí mismo, por pedido de la Oxford University Press, fue como un milagro. Probé que todavía sabía bastante sesotho, mi lengua materna, para lograr la tarea, con los suficientes recursos para crear la necesaria terminología. Había vuelto a mi ciudad natal, Edenville, Sudáfrica, y había vuelto a vivir de nuevo sobre la piedra angular de mi casa, que seguía allí desde mi niñez.

 

REUNIONES: CELEBRACIONES

Hemos vuelto con haces de trigo
Hemos vuelto con fardos de leña
Hemos vuelto con la presa de la caza
Hemos vuelto del Día de Fiesta

Hagamos una hoguera en el hogar abierto bajo el cielo
Sentémonos y contemos historias en torno al fuego
Asemos y cocinemos y festejemos
Como dicen los cuentos de antaño:

La Reina estéril expulsada del reino de Marumo
La huída de Dios de la Tierra al Cielo perseguido por los humanos
El caprichoso Señor de la Creación que ofrece Vida eterna y luego  cambia de idea
Su mensaje y Su mensajero y la Muerte vienen a vivir entre la gente

Y después historias y cuentos de la caza y las fiestas
Vuelan de boca en boca: La mejor la del que quedó mejor librado
O la del enorme Ogro que perseguía a las muchachas en la selva
Entre más melodiosa la voz más fantástico el cuento
Y así las historias cada vez más increíbles van de boca en boca

¡Ah-h-h! Ahora ya estamos llenos y satisfechos
Ahora estamos calientes con las piernas más ágiles
Vamos y bailemos la danza del júbilo
   en torno a la hoguera
Bajo la suave luz de la luna
Celebrando nuestras victorias

Pues hemos vuelto
Con la carne y el trigo y la leña y el agua
Y esperamos un nuevo futuro y nuevos desafíos
Al arrodillarnos ante nuestros Mayores
Para ser coronados con guirnaldas de victoria

 

VIAJE EN LA CARRETERA DE JASPER

 

En la primer milla de la carretera de Jasper
el sol tejano brilla más que nunca
no parpadea ni un momento
mientras el camión avanza traqueteando

 en la cabina
“¿todavía sales
con annie mcguire?”

“¡claro! es chévere
buen polvo”

En la segunda milla de la carretera de Jasper
el sol escucha
una vaca muge
un vaquero chasquea el rejo

detrás del camión
ÉL ve centellas y un millón de estrellas fugaces
iluminando el interminable firmamento
¡DIOS MÍO! ¡DIOS MÍO! ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?
luego
la oscuridad

en la cabina
annie mcguire cobra vida
y un joven se mancha los pantalones
sólo de pensar en annie mcguire

En la tercera milla de la carretera de Jasper
las estrellas fugaces se han vuelto ceniza
y las sombras en torno al sol
se han juntado para tapar su faz
de la vergüenza

en la cabina
“¿cómo le irá al negro allá atrás?

Un cuervo grazna
y en un instante el aire se llena de cuervos graznando
que de pronto han cubierto el cielo
pues la medianoche ha caído sobre la carretera de Jasper
pero los jóvenes en la cabina no ven
el eclipse
el caos

paran
se bajan
“¡me siento mal Bob!”

no seas flojo Ricky
¿no eres tejano?

“¿cómo que flojo,  Bob?
voy a vomitar”

“vomita lo que puedas
que yo me orino encima”

En alguna parte
un espíritu que se escapó
en el momento de la decapitación
en la última encrucijada
grita
“Perdónalos
porque no saben lo que hacen”

 

ESTALLÓ LA PAZ  (PEACE BROKE OUT)

 

Estalló la paz
regó su luz como los rayos del sol naciente
envolvió la tierra entera
con historias y palabras y canciones y oraciones

en mezquitas y catedrales y cuevas y árboles
y rocas y montañas

con un mezcla de narices, labios
mechones de pelo
sombras o piel o ojos

muchas cosas fundidas en una sola mezcla

Fracasó
la paz
cuando alguien dijo ¿por qué no son ellos como nosotros?

Y el rencor surgió caprichoso
hizo rodar y girar y retorcer el mundo
lo hizo mecerse de aquí para allá

Hasta que la Madre Paz dio un fuerte grito
¿por qué me despedazan, hijos míos?
¿A mí, himno reunido de incontables notas sueltas?

Les recordaré una vez más
que yo, la Paz, no soy un accidente

Sino una unidad de piezas accidentales

SEÑALES DE TRÁFICO

 

Nuestra nación está en construcción
Miren por ejemplo los desvíos
Pareciera que damos vueltas y vueltas
Pero, concéntrense: No hay camino de vuelta

Los desvíos nos ayudan a evitar caminos sin salida
No podemos correr el riesgo de no ver las señales

Casi no avanzamos
Carriles cerrados
Vía a la izquierda
Vía a la derecha

Miren los barriles que nos obstruyen el paso
Derecha
Izquierda
Centro

Ceda el paso
No pite
Ceda el paso
No se ponga de mal genio

Más lento, más lento
Bajemos los vidrios
Y charlemos con los vecinos
¿Cómo le va, socio?

Buena cosa
Todos estamos metidos en esto
¡Y las señales son tan claras!

 

LA MÚSICA DEL VIOLÍN

 

Los dioses me favorecieron
En mis momentos de soledad
Pusieron suavemente en mis manos
Un Stradivarius
E infundieron en el Stradivarios y en mí
La capacidad de cantar

Toco primero un pizzicato
Con mis ágiles dedos
Punteo pulso rasco acaricio las cuerdas

Luego alto y bajo en la escala
Un suave frote con el arco
Y le doy golpes y caricias a la caja

Y, en extremo sensible, el Stradivarius murmulla
Suaves acordes como voces humanas que vienen del cielo
Un himno nunca antes oído
Y ahora los suaves toques de mis manos
Le infunden un ritmo lento

Con los últimos compases,
El Stradivarius me habla
Entra en mí con un acorde muy bajo
Que se cierne tentador sobre el precipicio
Se desliza hacia un acorde dominante
Para entrarme una frase tónica

Y flotando la música del violín se aleja
Se aleja
Se aleja…

Para vivir por siempre
En el consiguiente silencio

 

EL POZO DE CASI UN INFIERNO

 

tenían que creer en milagros
puesto que Cristo pudo convertir piedras en pan
y serpientes en peces
entonces seguramente convertirá en agua
el seco polvo de Dimbaza

tenían que creer en milagros
en las sendas misteriosas del dios
puesto que permitió que hitlers reencarnados
los arrancaran de sus casas

ellos, los desechados millones de las
enormes barriadas negras de Sudáfrica
hechas sobre tierra estéril
ahogadas por el polvo

tuvieron que creer en milagros

cavando con varas
azadones y palas
hasta con las manos
como topos

esperando encontrar aguas subterráneas
sedientos

la espalda desnuda tostándose bajo el sol
la única humedad el sudor

pero cavan
hasta la altura de los tobillos

y cavan aún más
hasta la altura de las rodillas

y cavan sin cesar
hasta la altura de la cintura

nada a tres pies
nada a cuatro pies
nada a cinco pies

pulgada por pulgada cavan
uno y dos
y tres y cuatro y cinco y seis y siete y ocho y nueve y diez y once

dios, no nos atrevemos a cavar una pulgada más

¡Danos agua!

 

¡VUELVE BASURA EL DÍA!

La basura vuelve basura nuestra vida
Una vez por semana
Viene en frágiles bolsas de mercado
     Que dicen no son degradables
Y sale en latas y plásticos no degradables
Hechas para los días de la basura

Ah, hoy es miércoles
Pero
¿No era miércoles ayer
y el día antes y antes y antes…?
¿No es miércoles mañana
y el día después y después y después?

¡Oh, vuelve todo basura!

Nuestros días son todos basura en un mismo miércoles
Días de ceniza
Días de polvo
Días de juguetes rotos
Días basura de cocinas pútridas
Días de ratones muertos
Días vuelto basura esperando a ser llevada

Y los rugientes carros de basura llegan
Como carrozas funerarias vienen
Sin parar. Imparables.
Vienen y siguen viniendo sin cesar
Volviendo basura nuestro tiempo
Con enormes dientes triturantes

¡Día basura
día precipitado
día ceniza
día sh-sh!

Todos nuestros días se han vuelto miércoles:
Ayer, hoy, mañana
¡Nuestras vidas están todas envueltas
En un gran miércoles de basura!

 

ABRÁZAME

Abrázame
Bésame
Susúrrame nutrientes palabras al oído

Las agrias palabras no son para el amor
Son tóxicas
Son lo que queda
    cuando todo lo bueno del lenguaje
    ha sido chupado por el alma

Expíralas
En las canecas de basura
Y tíralas a la calle
Que esperen y se dañen en el frío

Y muy pronto
El carro de la basura
Halado por tres enormes padrillos negros
Los frenos sueltos entre los dedos nudosos
Del cochero de nariz corva y negro cubilete

vendrá.
Y sabrás que es miércoles
El día de la limpieza
Y las palabras que envenenan el alma
Serán echadas en el vientre
De los monstruosos carros de basura
Y trituradas para siempre

 

OH QUERIDA, MI BASURA

 

En desolados miércoles ventosos de invierno
Con las manos enfundadas
En mitones verkoek
La capucha en la cabeza
Aunque no soy del Klan
Y tampoco un matón

Te mimo como un amante
Ah, basura mía,
Bailando en una pista de hielo
Un valse a lo largo de la acera

¡Pero tu aliento, querida!
Como si nunca hubieras oído hablar de Listerine!
Tengo que bajarte antes de que me desmaye

Doy un traspiés y te agarro más fuerte
Rodando en la nieve invernal

¡Enredados en esta posición
De pronto nos enceguecen
Luces de cámara de paparazzi!

 

¡NUESTRA MADRE!*

 
Nuestra madre
Que estás en la alcaldía
No nos demandes por favor
Cuando veas esta basura de invierno
regada en la acera

Ensayamos esta danza del hielo
Cada bendito miércoles
Y tenemos suerte en llegar a nuestro destino,
El borde del pasto llamado andén,
Sin revolcarnos indecentes en la acera
Con nuestras compañeras con mal aliento
¡Soplándonos apestoso!

*La ex alcaldesa de Madison Sue Baumann

 

AHORA QUE ME HAS DEJADO

 

¡Me haces falta mi amor!
Déjame contarte la forma
Como he empezado a reconstruirte:

   papas podridas, zanahorias fofas, brócoli amarillento
   bananos ya pasados, tomates en las últimas, cebollas
   que han empezado a oler a caca;

Tú eres ORGÁNICA, mi amor
Por eso es que Monsanto no te toca
Ni de lejos

Pero yo
(A pesar del problemita que te susurré la última vez)
Yo, mi amor, bailaré valses contigo en el andén
el miércoles próximo

Entretanto, no te preocupes por Monsanto
Sólo está celoso

¿POR QUÉ VA A IMPORTAR?

 

¿Por qué va a importar
    que el joven
    que busca armar el mundo
    sea rosado ocre amarillo o rojo?
   ¿O que sea mi hijo o el tuyo?

¡No tratamos de guiarle la mano,
    observando cómo ensaya esta pieza,
    y luego otra,
    y otra más
    como armando el mundo de nuevo?

¿Por qué me va a quitar el sueño
    que estos desafiantes constructores de castillos
    que no dejan de mirar el cielo
    esperando que sus castillos bajen flotando a la tierra
    tenga la nariz aguileña o chata?
    ¿O el pelo corto o largo?

Me preocuparía sólo si matan el sueño
    cuando la sombra de Zim oscurezca la puerta de la vida
    que se derrumba dentro de la escuela
    soplando humo pestilente
    en el aire puro y limpio
    que alimenta el cerebro
    y abre el camino que lleva al alma

Me levantaría furioso
    cuando el pie de Zim
    destruya el castillo
    mientras bebe un coctel de sangre
    un domingo por la tarde.

Porque entonces vería la muerte de la vida misma
    opacados los ojos de un niño
    su brillo casi agotado
    que brilló sobre una estrella lejana.

Esto siempre importará
    el sueño de un niño
    preñado de promesas
    no para descarriarse
    por pedido de Zim
    sino para prosperar en el alba.

Esto siempre me importará
    Sea el hijo mío o el tuyo
    O rosado ocre amarillo o rojo
    Porque sin varios colores
    No habría arcoiris.

Traducciones de Nicolás Suescún

Fotografía: Natalia Rendón

Daniel Kunene nació en Suráfrica en 1923. Poeta, ensayista, narrador, traductor y activista contra el Apartheid. Profesor emérito de la Universidad de Wisconsin, después de enseñar allí por más de 33 años, hasta 2003. Antes había enseñado en la Universidad de Cape Town y en la Universidad de California. Honoris causa en Literatura y Filosofía por la Universidad de Suráfrica, 1999, que le honró por mantener un contacto cercano con su país durante el exilio, iniciado en los años 60’s y por haber participado en la lucha intelectual contra el Apartheid a través de su escritura creadora. Obra: Heroic Poetry of the Basotho (La poesía heroica de los Basotho), 1971, 1983; Pirates Have Become Our Kings (Los piratas se han convertido en nuestros reyes), 1976; A Seed Must Seem To Die (Una semilla debe semejar morir), 1981; From the Pit of Hell to the Spring of Life (Del hoyo del infierno a la primavera de la vida), 1986; Thomas Mofolo and the Emergence of Written Sesotho Prose (Thomas Mofolo y la aparición de la prosa escrita de Sesotho), 1989; Dithoko, Dithothokiso le Dithoholetso tsa Sesotho, 1996; The Zulu Novels of C.L.S. Nyembezi: A Critical Appraisal (Las novelas zulú de C.L.S. Nyembezi: Una valoración crítica), 2007. Otros libros: We Are: Therefore I Am: The Poetry of Bonding in Southern Africa (Somos: Por lo tanto soy: Poesía de la empatía en África del Sur) y In the Wake of Our Dreams (En el despertar de nuestros sueños).

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