Festival Internacional de Poesía de Medellín

PAN

 

Pan trasnochándose
En un estante de la panadería;
Pan que deja polvo de levadura
Sobre un mantel barato estampado a cuadros
Sobre una mesa de caridad en Ramadán
Pan esperando el desayuno del día
Pan, sólo un poquito en tu mano
O durmiendo bajo la mesa de patas enanas,
Sobre la rodilla de una chica de piernas cruzadas
Sentada entre familia y parientes,
Y sobre ellos, la fotografía
De un ausente;
Pan en el ejército
Pan de ración para soldados hambrientos
Pan tras el que corremos;
Pan que tras nosotros corre;
Pan dado a los pobres en los días de los Santos;
Pan yendo a la policía de tránsito – rompiendo el ayuno en la calle;
Pan yendo a la escuela en una bolsa de nylon
En una cartera de colegial hecha de calicó
Pan esperando el autobús,
Envuelto en un periódico manchado de aceite,
Pan la bendición con la que, reverentes,
Nos tocamos la frente,
Y que rescatamos de debajo de los pies en la calle
Llevándolo a puerto seguro junto a una pared;
Pan en el atado de Mansoura,
Que le lleva el almuerzo a su esposo en el campo;
Pan apilado en seis cestos en precario equilibrio
Sobre la cabeza de un muchacho en bicicleta;
Pan tostado y parcialmente quemado
Que va bien con queso blanco, sandía y pepino,
Pan empapado en sopa con arroz,
Pan remojado en fríjoles,
Pan fresco, pan mojado,
Pan que va al cielo,
Pan guardado en un cesto,
Envuelto en un trozo de tela,
Pan nuestra comida, nuestro dador de vida
Dando a mis padres su cena
En la época en que vivíamos en Helmeyya
Pan del que cenaban mis abuelos pobres
En la época de los bajás,
Del que cenaban los faraones
En el alba del tiempo registrado
Pan embalsamado con la momia –
Pan y sal
Llamándose uno al otro,
Llamándonos.
El cielo y la tierra tiemblan
Cae de lo alto el trigo
Una avalancha
Cubriendo el valle,
Cubriendo el Delta,
Llenando los hornos de masa y harina
Y las multitudes egipcias cantan al unísono
A la hogaza de pan.

Traducción de Laura Chalar


LOS OJOS DE LOS SAPOS EN EL JARDÍN DEL HOSPITAL

 

El farol de la calle está encendido
Arrojando su luz sobre los mosquitos,
Sobre la humedad y los ojos quietos
El jardín del hospital se queda despierto hasta muy tarde
Y mira hacia ventanas medio cerradas

El doctor está haciendo su ronda
Hay un sabor amargo en la boca de la gente
Los ojos de los sapos sobresalen
Mirando hacia derecha, izquierda, atrás, delante y arriba

Enviando el farol de la calle a las estrellas del cielo
Enviando las estrellas al árbol de GAZWAREENA
Enviando la cena al ala de cirugía
Queso NESTO y mermelada EDFINA
Enviando el ungüento al ala de oftalmología
Los ojos de los sapos son anteojos de visión nocturna
Y el cirujano viste de verde en la sala de operaciones
Usando una máscara
Sus ojos son saltones bajo los focos de luz
Oraciones en el pasillo
El silencio empujó fuera a los susurros
El sonido de sapos entre la negrura y el azul
Serrucha el silencio de los árboles con el serrucho de la quietud

Y derrama la luz sobre la hierba
El sonido de los sapos es la llamada de la noche al alba
Y la llamada del macho a la hembra
Y un recuerdo inolvidable
Y un tiempo que siempre cae
Sobre el verde de la piel
Sobre el amarillo de las manchas
El sonido de los sapos es terco
Y el sueño es un médico de guardia
Entre pestañas y cejas
Y el cielo está bostezando
Y el sapo está saltando
Luego se detiene a respirar del inhalador
Aprieta su boca en torno a él
Su bolsa se agita/tiembla
Mira hacia un lado
Nunca sorprendido
Como si fuera un príncipe
O un cartero
Para el loco africano,
Un enamorado de las chicas que bajan del cielo para llenar sus vasijas
El sapo es secretos de los insomnes y los enfermos

Del mareo y la fatiga
Y el laboratorio de biología
Un mártir sin sangre
Anestesiado con alcohol
Clavado a una tabla
Deshonrado y humillado
Y la luz rocía mosquitos
Si te sumerges en la humedad
Encuentras los ojos de los sapos
Mirando hacia arriba junto a los pequeños charcos del jardín

Traducción de Laura Chalar

VIDA SUSTITUIDA

 

Érase una vez
Alguien que fue a buscar para su vida
Un reemplazo certificado:
Una copia exacta de Egipto en la década del ’60;
Hacía falta presentar una solicitud formal
Para agregar el término de sus recuerdos abandonados
A la extensión de aquellos incorporados
En la memoria nacional

Por pura suerte
El funcionario del archivo era un vecino de la infancia
Y dijo:
No todos los callejones donde se congrega la gente
Están autenticados en libros y formularios.
Podríamos encontrar algunas
Indicaciones en el polvo del estante,
Y la blanca oscuridad bajo las fotografías,
Y el reloj de pelo más blanco
Que adelanta en mi cabeza y atrasa en la tuya.
Extendió su mano –
Haciendo salir pollos hechizados de debajo de las sillas con un conjuro cantado –
Y tomó un expediente en el que estaba escrito
“Entre tú y yo”
Juntos empezaron a pescar nombres de vecinos desde las ventanas,
Escaparates y talleres
Del índice saltó un caballero
Sus ropas eran humildes,
Baratos sus muebles,
Y usaba el transporte público – él,
El líder de escolares,
Mariscal de campo de los ejércitos de hormigas y escuadrones de gaviotas.
En sus brazos un gato
Maullaba llamando a su compañera.
Él les dijo:
Esta es mi esposa
Luego de que se enamoró de mí
Me vio leyendo las Mil y Una Noches
Y por eso me dejó en un instante
Y yo la convertí en esta forma.
Luego de ellos vinieron otros caballeros
Sobre sus hombros: padres serpiente y madres gacela,
Y chicos y chicas
Cuervos y gorriones.
Se construyeron columpios, se abrieron ventanas y hablaron los colores
La Corporación Nacional
Para Archivo y Documentación
Y Microfilm
Entre la vida y el sueño
El pasado y las tonterías
Uniendo al hombre y el diablo
A un funcionario de archivo
Que seguía sentado, hojeando a través de recuerdos
Con alguien que quiere denunciar la pérdida
De la llave de su vida,
Compareciendo
En el nuevo departamento de policía municipal
Para denunciar la mueca de sus muertos en el sueño,
La desaparición del tiempo
La pérdida de la identidad
El abuso público hacia su persona en los periódicos
La mentira oficial sobre la cantidad de aquellos que lo aman
Su diaria caminata en la autopista
Hablando solo y recitando
Los poemas de su padre
La vena de la sangre esquivando la jeringa del laboratorio
El tartamudeo de su madre y sus sollozos
Y las lágrimas del Nilo
Había una vez
Alguien que hurgaba sin cesar entre detalles
Esperando hallar una pista
Sólo una –
Además del certificado de defunción que siempre lleva consigo –
De que la vi

 

Traducción de Laura Chalar


 

الطابور
La cola

- ¡Vamos, deprisa, que aún me queda cola!
- ¿Qué cola?
- Ésa en la que identificas al de delante pero  no al de atrás.
- ¿Un acertijo?
- El de la esfinge que lleva cuatro mil seiscientos años
sin parpadear siquiera.
- ¿Y dónde empieza?
- No tiene principio ni fin
en toda la república,
en El Cairo profundo,
en el callejón de Barakat* ni en la vía de Habbaniya*,
en el cruce de calle Fatalidad con el tercer milenio,
ni en el de los rosales de la rotonda con la mirada de los enamorados.
- ¿Y eso cómo es?
- Como todas las cosas del entorno:
vive y muere despacio
y vive y muere de repente;
y, como todas las cosas normales,
del infinito ha bebido tanta contumacia
que ¡Ahí te quedas! dice a la finitud.
- ¿Y quiénes hacen cola también?
- Chavales con anemia y amoratada sien que,
subidos a los muros de los cementerios,
se pasean como gorriones,
cantando sus zafias canciones
a los difuntos de ojos desencajados,
ateridos huesos
y corazones agradecidos.
Hay también jóvenes en una estera cenando,
muchachos con pánico a los periódicos:
sobre las olas escritas ven barcos de guerra
bombardeando la patria con falsos pretextos.
También tenemos a unos jóvenes muy buenos
y una nube que semeja dibujos de Da Vinci,
un hombre operado de apendicitis que apenas se sostiene,
un amante que lleva con pudor un álbum de sellos,
un poeta que traba letras con otras
y ensarta en los dedos anillos,
camas que viajan y vuelven con un chico y una chica
y un país.
Hay lágrimas, muchas lágrimas
y un anciano a punto de ser abuelo
que mira la tele bebiendo de la nevera
con los hombros faltos de una caricia.
- No desesperes,
pues esta cola dura apenas un día,
se vuelve imágenes en la cabeza de quien la mira.

Estoy aquí desde hace cincuenta años
y, en la cola, soy todos los que esperan.

* Topónimo cairota.
** Otro topónimo.

 Traducción de Mohammed Abuelata

 

  

حكاية المجنون والحيطة
Historia del loco y el muro

La lámpara es el sol de la mesilla de noche,
la cama, la barca de mis sueños,
el espejo, un monstruo que todo lo devora,
el techo, el patio de vecindad
y el muro, tu carcelero,
pero tú, como si nada,
tratas a los que lo moran
aún sabiendo que el muro es la historia,
piedra rebelde contra su original forma en la tierra,
cortada en el corazón del monte blanco
y del rojizo lodo,
y que el albañil ha ordenado y construido.
El muro que ves es
el que vio a los presos con el pico,
vio el intento del grano de trigo
de volverse espiga
y también al viejo contratista.
¡Pregúntaselo!
¿O es que acaso ocultas el muro
detrás de la foto en que te estás riendo con tu hija,
debajo de la madera talada de los árboles mártires?
¡Aprende, como un hombre:
el muro es el enemigo!
¿Loco?
¡Cómo no! ¿Quién no lo estaría en este mundo?
Aprende de tus antepasados:
ellos vieron las orejas al muro
y nos dijeron: ¡tened miedo!
De noche, muy de noche, me abrigo con el edredón,
me hago el dormido y los miro con sigilo.
Los veo juntarse y cambian las dimensiones.
Nada de lo que se haya dicho se les escapa.
Manía persecutoria…
Sí.
Y esquizofrenia.
Y paranoia.
Y-el-cerafolio-se-me-sube-a-la-espalda.
¡No importa!
Mas, yo no lo voy a derribar antes de desquitarme,
de subirme a mi cama-barca,
de encender mi sol,
de meterme yo mismo en el vientre del monstruo,
de borrar mi sombra que se mueve en el muro.

Traducción de Mohammed Abuelata

Amin Haddad  nació en Egipto el 16 de septiembre de 1958. En 1981 se graduó en la Universidad del Cairo, con estudios de Comunicación e Ingeniería. Ha publicado cinco libros de poesía: Esencia de los seres amados, 1990; El dulce sabor de la vida, 1998; En la muerte viviremos, 2003; Identidad sustituida, 2008; El tiempo pasa cerca de nosotros, 2010. Publicó el libro de cuentos para niños: El clima está bueno, 2007. Fundó Calle 3 grupo de poesía y performances musicales en el que participa, como director, desde el año 2000. Editor en los 90’s de Ibn 'Aroos magazine for Egyptian colloquial poetry. Escribió guiones doblados al árabe y canciones para varias películas de Walt Disney.

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