Festival Internacional de Poesía de Medellín

 

 

PORTUGAL

Si tuviéramos la altura
del árbol de ciruela
la medida de sus flores
en este espléndido día

abriríamos nuestros brazos
en aceptación en ofrenda
el viento tibio
entre nuestros dedos

si tuviéramos la edad
de esta piedra gris en la cuesta
la noticia del mundo entre los brazos
seríamos más viejos

si tuviéramos a Portugal
la ciudad blanca  cerca al mar azul
la esencia del geranio rojo
escucharíamos su música

sabríamos
si caminábamos
entre estos ángeles
o ellos caminaban
a través de nosotros

 

 

PERDIDO EN NÍNIVE

 

Una línea de pinos negros descansa sobre nubes
en la tarjeta blanca un cartucho
su espiga amarilla envuelta en
un cáliz de lila tan conmovedor como el papel,
tan patético como la nota que escribiré más tarde
a mi viejo amigo – una nota  tan impotente como todos
los mensajes que enviamos a aquellos que sobreviven
que llegan al final del día para encontrarse
a sí mismos solos y abriendo sobres.
Mientras por doquier parece que los lobos
invaden los corrales tan implacables
como siempre. Una tenue esencia en el aire
de cordita y aceite lubricante. La noticia
no es buena, nunca es buena.  ¿Dónde están los
campos? Los cartuchos tratan de crecer en la arena
o en una tarjeta. ¿Y qué hay de la compasión?
En todas partes hay jardines colgantes.

 

ERROL FLYNN EN BATTERY POINT*
        

Cómo se  balanceaban
audaces los pimientos
en los vientos sureños
 
las aguas rozaban
y lamían la orilla
a sorbos con grandes besos

sus estrechos ojos
entrecerrados al horizonte
calculaban con temor

la extensión del puerto
la longitud de su salto
e intentó saltar con impulso

pero fue muy pronto
su fino bigote
no había sido afilado

y las  muchachas todavía
en sus delantales azules
en  Sandy Bay
 
muchachas bonitas

el  chapuceo de las olas
que aún no besaban
sus pequeñas huellas

*Battery Point , barrio de Hobar, Tasmania

 

LA EMPERATRIZ CIXI ENTRE LOTOS
                           

sobre los delicados tallos
los pétalos teñidos por la luna
se despliegan al sol

el mismo sol que
da brillo a las espaldas
bronceadas de mis eunucos

cortando con sus machetes
hundidos hasta la cintura de odio
me detestan

su odio quema como el sol
que quema sus espaldas
y abre estas flores

no pueden ver como
(bajo la sombra de un parasol)
amo su odio
 
como su vaivén su peso
el tenue silbido de su respiración
encerrado como una oropéndola

me abre como una flor

 

 

EN LOS MALECONES

 

golpes de  piedras
se escuchan en la corriente

anunciando que el río está crecido
las montañas se vienen abajo

caminamos por un camino de tierra junto al río
nubes de polvo salían por las grietas de las llanuras

cuando de repente una ondulante sucesión 
de comadrejas se atraviesa a nuestro paso

como una cuerda fogosa súbita y asombrosa
bajo el ciego agite de los álamos

realmente vimos su pulso
palpitando entre la polvareda oscura

tan decidido y seguro
en cierta secreta sabiduría

como si hubiesen abierto una puerta en algún lugar
un poco más allá del ruidoso río

para descubrir la cruda noticia 
que el mundo no esperaba compartir
 

 

CUANDO LLEGÓ EL ATAQUE AL CORAZÓN

 

cuando llegó el ataque al corazón
cayó de frente al suelo
pero tan despacio y sosegado
como si estuviera en cámara
lenta flotando allí
como si el suelo fuese agua
 donde él tentativamente
practicaba brazada de pecho
para salvarse y no hundirse
bien adentro bajo la alfombra profunda
donde la única evidencia
de su presencia hubiese sido
pequeñas burbujas de oxígeno
surgiendo como oraciones de la superficie

 

 

FINAL

 

Cuando llegas a considerar el final del juego,
el problema es la anciana.

Debe ser castigada porque ha sido malvada,
apestosamente  malvada y de  malévola influencia.

La has mantenido con sensatez casi siempre detrás de bambalinas
pero sus vapores se han  filtrado por todas partes

como el olor de una fábrica de champiñones
o la miasma del estanque en tratamiento.

Pero ahora, que todo lo demás está siendo limpiado,
ella permanece como una mancha de la que tiene que ocuparte

Debes afrontarla así como ella misma debe hacerlo.
Debes mirar fijamente su rostro en el espejo.

Ella debe confrontar aquello en lo que se ha convertido,
reflexionar  sobre lo que has hecho de ella.

 

VILLON EN MILLERTON

Para Leicester Kyle
I

una cama de tablones en un barranco
y una mujer allí con
una boca torcida mi mano
hundida hondo en su helecho

trementina y árbol de té
el tufillo a humo acre
de húmeda hulla en el cubo de carbón
y a cerveza insípida sobre la banca

una vez me alcé tan alto sobre
un Triunfo robado
            mi cabello ondeaba detrás
como mil libertades

ahora me alzo dos millas
por encima de las tierras llanas
gritando tan alto
que nadie puede oírme

lo terrestre debajo de
un alto océano de aire
soy un manantial emponzoñado
lleno de escurridizas palabras
que se deslizan por debajo de un roto
puente de colapsados miembros
su cuerpo es pesado y cubierto de hierba
su risa es desesperada
mis hijos ya se fueron
aquí no hay nada para mí

2

estoy cansado de la Fórmica astillada
y sus nubes de sangre
estoy cansado del  acero inoxidable
y sus reflejos borrosos

estoy harto de los pisos Feltex
que se adhieren a mis pies
de los vasos rotos y las latas aplastadas
la lluvia el agua los desagües estrangulados

mi mente es un miasma mezclado de
humo recogido sobre el cielorraso
cortado de través por un ángulo de hierro y
los acordes tintineantes de una guitarra oxidada

estoy cansado de las voces estridentes
de fraternidad y hermandad*
yo simplemente quiero ondular como una fronda
de helecho entre el silencio de amor 

3

Ítem: le dejo a los helicópteros
un estruendoso pedo amarillo
para vomitar Calíope Street arriba
para pintarrajear el hall con camuflaje

Ítem: le dejo a los polizontes
astigmatismo artritis
gota galopante sordera
y privación olfatoria

Ítem: le dejo al futuro
ese escamoso ampollado oxidado
enmarañado ruinoso
carcamal de mierda que es el pasado

4

ellos han lobotomizado
la montaña y con dedos de
acero  escarban  y pierden el tiempo
en la materia negra de debajo
allá en Tasman los coreanos
han edificado una ciudad de luces –
imagina sus fiestas: disco
calamar y whisky barato

pero qué fiestas tuve yo:
Lion Brown y Millerton Green
las buenas canciones viejas de The Band
en un viejo laúd de sesenta amperios

golpeando suficientes decibeles bravos
como para despertar a la ciudad de la oscuridad
los vacíos callejones
los claustros los muros goteantes

5

pienso en las cosas
que los dedos recuerdan
los números telefónicos
las séptimas disminuidas
las liadoras de tabaco con una sola mano
el fuerte olor a nicotina de las mujeres
la hediondez del hinojo y la artemisa
del ajenjo, las mujeres y la hiel

 

6

entre lo que se deja
 y lo que está por venir
me acuclillo por un segundo
para tomar un respiro

yo siempre he sido aquí
un extraño jadeando
una rana silbando henchida
y croándole a su eco

apenas un loco chapoteo sobre
aquella piscina de aguas negras
a la que estúpidamente permito
que se convierta en mi mundo

una tabla de armazón
una tablilla prestada
reventada en el costado
de una casa destartalada

Oh Dios

antes que me vuelva plus cuan perfecto
solamente fuércenme con palanca 
a los infiernos lejos de aquí
pero dejen mis uñas

torcidas desnudas erizadas
y peligrosas
y nunca las conduzcan
de nuevo a casa

 

EL ATAQUE SOBRE BAGDAD

 

en la tarde un viento ascendente
golpeó los negros duraznos
de las cargadas ramas

uno por uno fueron cayendo
y algunos fueron a parar entre las rosas
donde las espinas rompieron su carne

y algunos fueron a parar sobre la ribera
y rodaron abajo hacia el río
recogiendo polvo y magulladuras

la arena oscura estaba manchada de
negro con sangre de durazno
y cuando llegaron las avispas
y se emocionaron
el aire crepitó con su deseo

 

 

DÍAS DE MARZO

 

la cosa más terrible
fue que la cara
del terrorista
no era terrible

la suya era la cara
del muchacho de enseguida

el muchacho que repartía
propaganda postal sobre su bicicleta roja
con un maletín de cuero

que tenía el pelo en greñas
y que rompía en sonrisas

tan pronto como te veía

 

 

EROS EN EL JARDÍN

 

salvadme, mis cocodrilos
de las depredaciones de los niños
hincad vuestros pequeños dientes
en sus insolentes tobillos

salvadme, mis cocodrilos,
frescos en medio del verano
enjuagadme con agua lluvia
y lavadme con lavanda

advertidme, mis cocodrilos,
cuando el duro viento de otoño
agite los tallos secos
y vacíe las espigas de semillas

cuando el pangue muera
y  el ciprés del pantano sufra
entibiadme, mis cocodrilos,
con el calor de vuestros sueños

permaneced conmigo, cocodrilos,
porque los niños se hacen mayores
las sombras se hacen más largas
y el amor se convierte en piedra

 

Traducciones de Saray Torres

*

De Cinco Rimas Oscuras

 

GUÍA  DE CAMPO A LAS SALVAJES
FLORES DE LA LUNA

 

esta erizada inflorescencia
sobre el intercomunicador
inquieta el corazón

se le pregunta a los estudiantes
¿qué es lo más estresante?
¿las malas noticias que anticipas
o las malas noticias que llegan
cuando menos las esperas?

y las ratas como es usual
provee la respuesta

ellas se marchitan como
fibrosos crisantemos
del color del óxido

sus úlceras florecen brillantemente
como retorcidas anémonas

ellas tropiezan a través de
caídos pétalos de cáncer

y aquellos que poseen menos
conocimiento tropiezan primero

hacia el muro
hacia la puerta
hacia la ventana

en medio de las cuales
una luna en forma de hoz
nítidamente blanca
flota sobre un cielo negro

en su luz pálida
letras  de  color lila
permiten leer

el futuro es redondo
y lo suficiente oscuro para verse

 

LENTEJAS FESTIVAS

pedazos de pescado ahumado
nadan en medio de las lentejas
en una afligida sopa marinera que

de algún modo has guisado con curry
tu cabello brillantemente la alicoró
como una alcachofa color naranja

eso había sido algo qué hacer
una buena manera de no hacer
las cosas que necesitabas hacer

doblándote sobre tus ñoquis
hablas de escapar al este
y esbozas una cucharadita de sonrisa

diciendo alguien tiene que hacerlo
o si no tendrá una vida de lentejas
virtuosas viscosas y grises

una vida que necesita sazonarse
con paprika o azafrán por
alguien tal como tú

entonces ondeas tu mano
revolviendo el aire con una explicación
pero yo no entiendo realmente

por qué tendrías que tomar
la irresponsabilidad tan en serio
por qué eres tan salvaje al respecto

hay un viento más grande más allá
de la ventana un salón de video
y un valle lleno de pigmentos luminiscentes

& aunque en la esquina de la lechería
Patel es aprehensivo, tú sonríes
y me dices ‘yo estaré bien. Realmente…’

luego hablas de una autopista
que esperas obstaculizar
                                             yo espero pero dudo
(o dudo pero espero) mientras juegas con tu
papa pretendiendo ser Italia
mientras picoteo mis lentejas
y el sabor triste del mar

 

James Norcliffe (Nueva Zelanda, 1946)

UNA BANDADA DE AVES GALLINÁCEAS

 

había una sombría belleza fuera de casa
a pesar del hambre de los mosquitos
y del calor semejante a un baño de seda

en medio del lento río lechoso
largas islas estrechas desplegadas con árboles
doblegados por duraznos y naranjas

era tarea peligrosa recoger sus frutos
porque los tigres merodeaban a través de las oscuras
franjas de sombras de las malezas

yo vi una bandada de finas aves gallináceas
del tamaño de los pavos alzarse pesadamente desde
la playa y debatirse entre el aire

pero no me atreví a disparar mi pistola prestada
(a pesar de mi hambre) por miedo de atraer
las corruptas tropas del tirano local

yo sabía que algunos hombres habían sido colgados por menos
los había visto balancearse como ejemplo
semejantes a pulpa de fruta caída y puesta a secar

 

 

CRUELDAD

 

no me gusta el modo
como el gato me está mirando

sus ojos entrecerrados
sus zarpas dobladas

con excesiva frecuencia he disfrutado
su deleite con una polilla

su baile contra la ventana
ahora veo pájaros muertos

sus diminutas patas elásticas
agitando los cuerpos muertos

sus párpados blanquecinos
acusando la luna

el gato se estira
como un signo de interrogación

las rendijas de sus ojos
miran oblicuamente

observándome
como si yo tuviera plumas

 

PINZONES EN LA NIEVE

 

en cuanto volteo la esquina
una ráfaga de pinzones
se levanta desde la nieve
y se dirige a un seto de aulaga

centelleos de rojo y oro
el verde negruzco de la aulaga
de cresta marrón grisáceo y blanco

es una blanca boda con
un súbito confeti de pájaros

y tal distracción
del bus que explotaba
lejos en la distancia

los gritos el vidrio volando
y los niños ensangrentados

 

EL TRUCO DE LA SOGA INDIA

 

admonición

damas y caballeros
deben darle crédito a sus sentidos
no hay cuerda aquí de trenzado
cabello tendida entre dos colinas

miren no más en torno de ustedes
no hay ni siquiera colinas

solamente hay un gran
cielo cáliz azul
alzado hasta
los labios del sol

 

preámbulo

la cuerda sube
es una somnolienta
cobra oscilando
de lado a lado

hay música de flauta
aguja de plata
tejiendo  entre
el final de la tarde

pedazos de carne
se vendrán abajo
goteando con horror
desde lo alto

pero no aún
pues
solamente hay esta expansión
de arcilla color de cardamomo
y el olor a suspenso

 

faquir

este es el hombre en quien ustedes
pueden confiar instintivamente
hace contacto visual
y su agarre es firme
sus sienes grises

tiene discurso
posee el don de lenguas
él lanza una cuerda al cielo
y el cielo la recibe

la ascensión

ésta es la recompensa por la temeridad
mano sobre mano y en ondulante
serpenteo alcanza y alarga
entre el vacío más allá de la infancia
fuera de la vista fuera de la mente
más allá de la cuerda más allá
del dominio del entendimiento

 

la búsqueda

con firmeza seguramente
mano sobre mano
y esa sonrisa ampliamente
engalanada
la vieja circunspección
por lo joven

 
las partes del cuerpo

ésta es la más extraña lluvia
este repiqueteo de sangre
coagulándose en el secante
de terrón amarillo este regalo
de dios estos regalos este brazo
esta pierna y muslo infantil
este chapoteo  y salpicadura
chuletas faldas & croquetas

el retorno

beban coman porque aquí llega
el padre el faquir
descendiendo decrescendo
halando la cuerda tras de sí
misión cumplida
proeza consumada completa

 

el canasto

qué malvado canasto
agazapado sobre la tierra
una prisión de la luz
de las nubes que pasan
y  un párpado de mimbre
suficientemente denso para
mantener afuera todo el mundo
y su holgazana curiosidad

el milagro

no obstante desde ese canasto
él asciende ensamblado otra vez
riendo ante tus dudas
& miedos con catárticas
volteretas de asombro
él se inclina y ataca
tu credulidad con
una insensible sonrisa de burla
una navaja de desdén

 

el departamento de amnesia

ustedes olvidarán este cielo
estas colinas no existentes
sus pliegues y arrugas
nada de esto sucedió realmente
fue por completo apenas un asunto
de almidón de instantáneo aumento
y de nubes oportunas

más allá de esta artimaña visual
solamente un recuerdo de
muy lejana música de flauta
una risa de muchacho
y el veloz estremecimiento
de una lengua de serpiente 

 

CÓMO VESTIRSE PARA LA PAZ

 

desabrocha tu cinturón de municiones
deshaz tu funda
y remueve tu pistolera

desata tus botas militares
y despójate de tus medias color kaki

desabotona tu chaleco antibalas
sácate tu pulóver
quita tu camisilla
y baja tus pantalones

dobla tus calzoncillos con esmero
y colócalos (con tu camiseta)
en la mesita rodante

si tienes placa de identificación
cuélgala del gancho
que está detrás de la puerta

al lado de la cama encontrarás
un largo traje recto de seda
es blanco y ha sido
cuidadosamente planchado

póntelo
no hay
botones cremalleras o amarres

sobre el vestidor
hay una pequeña arpa amarilla
no salgas sin ella

 

Traducciones de Rafael Patiño Góez

James Norcliffe  nació en Greymouth, Nueva Zelanda el 3 de marzo de 1946. Poeta, narrador y editor. Como poeta ha obtenido varios reconocimientos por sus seis libros de poesía publicados, más recientemente Rat Tickling, Along Blueskin Road y Villon in Millerton. También ha publicado cuentos cortos y varias novelas para jóvenes. Su última novela The Assassin of Gleam ganó el premio Sir Julius Vogel a la mejor novela de fantasía. Editó Big Sky una antología de poemas de Canterbury (con Bernadette Hall). Es actualmente vice-presidente la Sociedad de Poesía de Nueva Zelanda y editor de poesía en Christchurch Press y Takahe magazine.

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