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Yenny Carolina Correa (Colombia)

 

 

De Triptico
Libro ganador del Primer Premio de Poesía Jóven de Medellíun y su Area Metropolitana

 


“Las imágenes nacen, son creadas, existen y,
en un abrir y cerrar de ojos, mueren”.
Bill Viola

 

BALUARTES DE MÉDANO


Busco vencer la lumbre
en la que me agoto…
Miente la sal,
miente la gota,
miente mi sed.

La dura,
la hambrienta
se cancela a sí misma.
En una pompa de Jabón
nace el baluarte.

 

Me cubre con su vestido de algas,
me eleva como el médano,
por encima del pez
que ha perdido los ojos,
por debajo del aire
que me ha manchado la voz.

 

 

 

 

LA CUEVA

 


Sujeta por un lazo
la vida se alza lenta.

La agonía crea flores rotas
que viajan al interior del sol,
grita la boca de nadie.

Aspirar la nube es un don.
No hay dolor más frío
que el encierro.


GORRIÓN

 


Un gorrión de miel
sobrevuela eldesierto,
esparce sus gotas ceniza
sobre la nada.

La arena sola
sólo era la arena.
Hinchado y dulce
trenza el cielo
saciándote; saciándose.

Elevado en un bostezolargo
duerme la carne
mientras riega:
“Óyeme niño,
la intuición del tiempo
es sólo un engaño más”.

 

FANTASMAS SOLARES


Son la sombra
de una liebre perdida
que pulsa sobre una
constantetempestad,
un día sin sol.

Son el odre
que absorbe el vino
sumergido en
la joroba del mundo.

Son la vida,
pegajosa vida,
silente en la mancha dorada sobre la piel,
la constante caída,
el eterno despertar.

 

ONÍRICO

 


Camino de pirámides sobre la estrella,
reflejos de luz en el almíbar,
ondas de piedra en el estanque,
puente flotante en el hueco del árbol.

Opúsculo de carne,
pan en el copo de nieve
hiel canela.

Onírico es ser la osa menor,
el aire que expulsa la ballena,
escalera al pliegue de mis dedos.

 

BRAZOS SEMILLA

 


Extiende tu mano
para recibir
mi do más agudo.

Eres una vela sin pabilo
que arde faro,
tu llama no la extinguen
tus muertos
ni la grávida arena del reloj.

Nada tiene el astro
que no puedas asir
con tus brazos semilla.
Ya eres fruto abierto
aunque el velo te cubra los ojos.

 

TRÍPTICO

A Bill Viola

 


I
Llueve tu rostro
al salir de la cueva bajo el limo.
Canto de ciego,
todo es un destello
de blanca oscuridad.
Bienvenido al día
aún no nacido.
¿Podrás vencer la muralla
 invisible de tus otros?

II
Dilatada línea,
te sumerges en la profundidad
del labio.
Tanto azul que se derrama,
tanta agua que no falta el aire.
Por un momento la corriente
se detiene…
Eres la delgada oscuridad
de la mañana,
¡Qué claro se hace el rayo
antes de extinguirse!

III
El nudo al final de la cuerda.
La noche cosida
en las arrugas de tu ceño
se eleva como
humareda errante,
así tú ya eres ancestro.

 

PLAYÓN DE SAL

 


Tengo un cansancio de hueso
acumulado.

Ya no se me revientan los ojos
en un llanto ronco y salobre;
con palabras como picos
me han vaciado las órbitas.

Busco derrotar
el origen de mis manos,
partir desde la primera heridade mi cuerpo
y entrar en la lluvia
para abrirme
como ruega el día.

 

ES HORA

 


Es hora de acostarse a morir
para que nos despunte la aurora.

Es hora de limpiar soplando
los pequeños libros ratoneras,
el negligente desecho de las estrellas,
cometas boqueando hacia abajo.

Nadie nos dice
cómo girar la cabeza
hasta amanecer
con la cintura quebrantada,
ni cómo doblarnos
sobre la línea
cuando en la orilla
descansa el pez.

 

 

AMIGO DE AGUA

 


Se mi amigo de agua
sigamos juntos la ruta del lino,
sobrevolemos la fantasía pantano.

Hoy el océano está
por encima de las nubes
y las gotas no caen,
es un perfecto día
para huir a Babel
vestidos de mariposa
con alas de huella.

Traspasemos el cielo
del cuarto vacío
para alabar a la luna matutina
difuminada en el
cuerpo del mar.

 

LA PIEL DEL ESPEJO

 


Escucha, no miento.
Cuando mis manos respiran
al son de una danza primigenia
que nadie ha interpretado,
cuando mis mejillas
marcan la medianoche,
me enrosco en la piel del espejo.

En esa lámina pesada
que me hunde, me aspira,
me muere.
Largo sincamino
de imágenes perdidas.
Cuántas huellas, desiertos,
cejas, lagos, aullidos,
cuántas edades
impresas todas como
transeúntes enlutados.

Los ecos de esta pupila invertida
renuevan su acento
cada noche
para poder seguir cantando
el reflejo
de lo que sólo a ti
te hiere.

 

LA COSA DEL LABERINTO

 


Una gran distancia
se yergue en el aire,
el mar reluciente
se repite.

Si lo piensas bien,
el crepúsculo
es sólo una aurora rebobinada
encerrada en un decorado azul.

Llega un día en que
el cielo se encapota
hasta convertirse
en un pedazo de madera;
dejas de flotar
como un nenúfar
sobre la superficie…
¡Despierta!
Has arribado a la
costa del laberinto.

 

HIJO NO NACIDO

 


La inercia sostiene el umbral
de la vida
hasta que estalla un sol falso
y te devela que en algún punto de la gota
luz y oscuridad deben unirse.

El hombre es un cúmulo
de construcciones y destrucciones
que caen y se vuelven a levantar
reinventándose,
volviendo a surgir desde el pisoque removieron en su caída.

Siempre caminas sobre
una delgada línea de hielo;
te hundes en la luz
de una linterna sorda
que te descubre;
nadas en el interior de
un ojo ciego,
valva de nieve y soledad,
anhelando brillar como un hijo no nacido.

 

ESTACIÓN FLAMÍGERA 

 


Corre el sol y no lo alcanzo.
No puedo medir su cintura,
gran ola emplumada
encerrada en el crepúsculo.

Falla el soporte afilado
de mis huesos.
Escucho su voz parda
escondida en el óvalo,
nota fugaz.
.

Esta fiebre que me silba
espanta  a quien la escucha,
quema las hojas en blanco
y me obliga
a imprimir en cada palabra
el aire de mis grietas.

 

 

BAJO LA PIEL

 


El día no es más que teatro.
Me invento en las máscaras,
me pierdo en el movimiento
de la batuta,
si vas más allá
encuentras un ánfora vacía.

Por la abertura cuadrada del ataúd
crece el árbol.
Mi cuerpo es la clavícula altiva,
soy lo que oculta
mi piel.

Viajo por mi sangre
mientras que el veneno me bebe.
Miro el sol hasta que devienenegro.
Atravieso el destiempo,
porque soy sólo una garza sobre dos piesebrios.

 


NUDO DE AGUAS

 


 

¿Piensas que con un giro lento de tus dedos
puedes deshacer la sombra eyaculada?

Vástago débil,
noche diluviosa,
suelo reptil.

 

 

Que si mil
que si cien
que si diez
que si la estrella replegada
regala sus puntas
para nombrarte.

Nada vendrá de ti
ninada viene.

 

Caída, leche gris,
estás envuelto en la sed,
tejido por la roca. 

Sé cómo se siente
que aunque brames
tu cuerpo no te oiga,
te abismas en tus uñas,
lo demás es sólo
nudo de aguas.

 

CLARIDAD SUBTERRÁNEA

 

Allí estás otra vez
claridad subterránea.
Hay tanto miedo regado
en el aire
que apenas puedo encontrar
mi madriguera,
mi vigilia antigua.

Allí estoy,
como pantera narcotizada
a los pies de mil abejas.
Tambaleo,
eso es,
necesito un exorcismo de vidas pasadas
para mitigar esta lluvia
que no pesa,
sólo arde.

Allí están los ecos salados
que hurtan al orgullo de tu ombligo
vientos, resacas,
al igual que un pueblo de palomas
que arrasa el barro de los
hombres.

Vieran sus alas
el liquen de sol
perforado como un muro.


*

Yenny Leon  Poeta y estudiante de los últimos semestres del pregrado en Letras: Filología Hispánica en la Universidad de Antioquia. Ha participado en varios festivales departamentales de poesía y en el III Encuentro Internacional de Escritores realizado en Tarija, Bolivia, el mes de noviembre de 2010. Hace parte del taller literario de RENATA de la Universidad de Antioquia. Poemas suyos han sido incluidos en la antología Trabajos del taller II (U de A). Ganadora del I Premio de Poesía Joven Ciudad de Medellín con su poemario Tríptico. En su obra Tríptico se manifiesta una poesía decantada en su estilo en el que cada poema se expresa en tres momentos o estrofas, donde se moviliza un sistema orgánico de imágenes y visiones.

Última actualización: 28/06/2018