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Anastasia Candre (Okaina, Colombia)

Por: Anastasia Candre

PROMETEO
Revista Latinoamericana de Poesía
Número 94-95. Julio de 2013.

 

 

El yagé

Yo soy el yagé
Nadie puede decirme quién soy
Soy tu abuelo boa
Así me presento
Mi presencia es miedosa
Yo soy el yagé
También, soy como el jaguar, que me siento, con mi piel pintada
No te asustes de mi presencia
¡Abrázame!
Sólo es un sueño
No me diga, ¿quién eres? soy el abuelo yagé
Soy el espíritu que permanece de pie
Yo soy la sanación
El dios de los sueños maravillosos
Cuántas enfermedades he quitado con mi soplo
Mi palabra es de vida y de saberes
Maldigo aquellas personas burlonas
Si me piden perdón, perdono
He existido desde un principio
Y ningún ser se burla de mí
Yo soy el bejuco de la ciencia de los saberes
De mí, mi gente tuvo conocimiento
Soy el dios yagé

 

Corazón noble y sereno del hombre
del centro amazónico

Mi pensamiento es sanación
Soplo con el poder de la palabra de la coca y del tabaco
Con el aliento hago muchas curaciones milagrosas
Coca y tabaco plantas medicinales de mis ancestros
La coca y el ambil estimulan todo mi ser
Mis abuelos aprendieron miles de saberes con la palabra coca y
tabaco
Dice el abuelo sabio soy la esencia del tabaco y de la coca
Palabra de crecimiento y abundancia
Palabra agradable de consejo
Palabra de saberes
Palabra buena y de fertilidad
Sólo un cuerpo y un corazón lleno de amor fraterno
Que se aman unos a otros
Amores inseparables de hermandad

 

Ají negro
Omai

Mi mamá y la abuela preparan el delicioso caldo de la yuca brava
Es el ají negro, sabroso y picante
Qué delicioso comer el ají negro con casabe y pescado
Y tomo la bebida cahuana y manicuera que vitaliza mi cuerpo
Los sabores y amores son incomparables
La mujer uitota prepara el ají negro con mucho amor
Mujer uitota trabajadora y furiosa sin trabajo
Alegre cuando trabaja en su chagra
Llega en su casa prepara los alimentos con mucho amor
Mujer uitota su corazón lleno de bondad y generosidad

 

Picante como el ají

Sabroso y picante
Su aroma delicioso
Así es el corazón de la mujer uitota
Furiosa y sus labios ardientes
Mujer uitota
Su cuerpo oloroso
Como el perfume de la flor del ají
Su voz fuerte y picante
Sola se apacigua la ira ardiente
Su dulce corazón
Y comienza a reírse jɨ, Jɨ, jɨ
El ají, corazón de la mujer
El ají, la fuerza femenina
El ají, planta medicinal de la mujer uitota
Es la verdadera enseñanza y conocimiento
La candela que no se apaga
En su dulce hogar.

 

La cahuana

 

Quisiera que alguien me diera de tomar la cahuana
Me falla el corazón
 Allá rio  abajo en la maloca,  se oye gritos  de gente
 Es  la voz de la abundancia
 La palabra del verano
El aciano grita de alegría
Mujer, Prepara nuestra cahuana para tomar
Así como hacían nuestros antepasados
La cahuana es nuestra vida
La  fuerza y el aliento de nuestra madre
La cahuana es la fertilidad de la mujer
Como la cuna  donde se reproduce nuestra vida

 

Mujer de yuca dulce

Fareka rɨngo
Yuca dulce, mujer de la dulzura
Su corazón sereno de dulce amor
Trabaja con amor en la chagra
Siembra palos de yuca, semillas de frutos y tubérculos con mucho cariño
Cuida a sus hijos y cuida su plantío con amor materno
Para el paisano es un honor su esposa
Yuca dulce, símbolo  del corazón de la mujer uitota
La mujer es como la esencia y el aroma del caldo de  yuca dulce
Mujer uitota llena de saberes ancestrales
Su cara quemada de tanto trabajar bajo el rayo del sol en su chagra
Sus manos benditas y  llenas de cayos de tanto cultivar la tierra
Trabaja para dar de comer a sus hijos
Cuando la mujer de yuca dulce se enfurece su voz es agridulce
Y cuando esta alegre su voz es fina y tierna
Se ríe y prepara la bebida cahuana y manicuera para brindar al paisano

 


Anastacia Candre. Fotografía de Festival de Poesía de Medellin Anastacia Candre  Nacida en Adofiki (Cordillera), en el corregimiento de La Chorrera, Amazonas, Colombia, el 18 de julio de 1962, pertenece a la Nación Indígena Okaina-Uitoto, Clan Jikofo Kinéreni (Tigre de Cananguchal). Aprendió al lado de sus padres Lorenzo Candre y Ofelia Yamakuri. De ellos dos y de otros parientes, recibió muchos conocimientos, entre los cuales se destacan: Yetárafue, la base principal, que son los consejos de vida; el trabajo, sobre todo el trabajo de chagra, el cultivo de las frutas y tubérculos, la cacería, la pesca (sí, también las mujeres), cortar madera, alfarería, cestería, artesanías (collares, plumajes, manillas, vestimentas), amegini (brazaletes), pintura en yanchama con colorantes naturales; conjuros para la maternidad, para cuidar niños pequeños, para no abortar, cuidados de mujer; cantos rituales de todos los géneros: yuaki, zikii, marai, menizai, yadiko, ziyiriya rua, erai; cuidar animales domésticos.

Publicado en agosto de 2013

Última actualización: 30/03/2021