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Gabriel Okoundji (Congo, 1962)

PROMETEO
Revista Latinoamericana de Poesía
Número 94-95. Julio de 2013.

 

De Plegaria a los ancestros

De la pantera


Para Aimé Césaire

Ninguno me hará creer a mí nacido en la sabana
que una pantera
se desviste de su pelaje
para disolver en el anonimato
toda huella de su piel

¿Por qué y a nombre de cuál paga se atrevería ella?

Samurai de planicies siempre de pie
           en la selva del tiempo
           siempre de pie
           en tu mirada que se mira en las tinieblas
ngo=ngo=ngo= tu nombre paralelo al sendero
ngo+ngo+ngo= lo que nadie sabe leer
yo mismo no sé más escribirlo

¡Césaire!

 

Plegaria a los ancestros
(Fragmentos)

 

I

Despertad, luciérnagas de mi infancia
yo estimé mal las turbulencias de mi profundo destino
no creáis a esta locura que cubre mi rostro y mis pies
no es de ella, ni de su matriz que yo nací

Perdonadme todas estas esperas infieles
no tengo patria donde grabar mis júbilos
y mi razón, día tras día lentamente se encierra
en la arena de la incoherencia sin límite de mis sendas

II

Ancestros, el sol se ocultó tras la colina de vuestra palabra,
de mis dos manos y del eco de mi voz, os lo ruego
os ruego con todas mis lágrimas en nombre de la Alima
decidme la etnia del valle donde se cultiva la sapiencia

Estrellas vosotras que abrigáis mis ascendientes en el segundo
horizonte
subid la voz, aumentad el hambre de mi vista
y que crezca en mí la esperanza entera de una visión
más allá de los vapores del cielo, del frío y del viento de los océanos

III

Memoria, memoria ¡oh! ¡cuánto ha envejecido el tiempo en mis arrugas!
de un cielo al otro, mis recuerdos se cubren de vejez
hace negro, la noche como un río que fluye ha ganado sobre el día
y las tinieblas se llevan en sus mares los sueños de mi juventud
Éramos cinco y cinco, hijos e hijos, hombres en medio de los hombres
Nicolás cantaba, y el gozo subía para ennoblecer el color del sol
éramos el viento de la mañana que bate sus alas en el horizonte
memoria, memoria, ¡oh! ¡lo que fue el hombre está ahora abolido!

IV

Mujeres con el vientre empobrecido, vosotras madres, vosotras tías, Ampili y Ndzam miradme, vuestro hijo que cae, los pies descalzos, enceguecido por el crepúsculo
mis ojos observan el olvido frente al vacío de los cielos mudos de la errancia
dadle a mi canto los favores de una danza al soplido de mi infancia

Vosotras abuelas, hembras ultrajadas, mujeres honorables, decidme ¿en qué devinieron esos infantes soñadores del lejano paraíso de Okondo
aquellos mismos que danzaban el trance de risas ofreciendo sus voces a los ancestros?
decidme, mi cerebro sin gloria mendiga la luz de vuestra palabra

V

Majestuosa tierra de Mpana con naves cargadas de dolor
tierra nacida de la herida profunda de un corazón traicionado
tierra de cenizas, territorio de inmensos rayos
¿qué han hecho del aliento Tegué de tus maestros feticheros?

Tierra de desgracia, la miseria del Hombre es ciega
los Mwènè anuncian el destino en el trasfondo de las almas
el destino todo silencioso está en la sombra de los ruidos de la noche
pero he aquí que la sabana ha perdido la cara de la pantera

 

Traducciones de Rafael Forero Mendoza

*

Fotografía Sara Marín

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gabriel Okoundji  Nació en Okondo-Ewo, Congo, el 9 de abril de 1962. Es considerado actualmente una figura prominente de la poesía en lengua francesa. Está presente en destacadas antologías de poesía francófona, entre ellas: Poésie de langue française, 144 poètes d’aujourd’hui autour du monde, 2009; L’Année poétique, 2009; y Poésie de langue française, 30 poètes d’aujourd’hui autour du monde, 2009. Su búsqueda creadora se ha ubicado entre la poesía onírica, la poesía cósmica y el pensamiento filosófico. Obra poética publicada: Cycle d’un ciel bleu, 1996, Premio Pey de Garros; Second poème, 1998; Palabres autour des paroles de Sory Camara, 1999; Gnia, (ma moni mè), 2001; L’Âme blessée d’un éléphant noir, 2002; Vent fou me frappe, 2003; Bono, le guetteur de signes, 2005; Fédérop, 2008, Premio Poésyvelines 2008; Au matin de la parole, 2009; La mort ne prendra pas le nom d’Haïti, 2010; Stèles du point du jour, 2011. Por el conjunto de su obra recibió el Gran Premio Literario del África Negra, en 2010, y al año siguiente, el Premio Especial de Poesía de la Academia de Ciencias, Bellas Artes y Letras de Bordeaux.

Última actualización: 15/08/2018