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Amir Or (Israel)

 

EPITAFIO

 

Apártate del camino, viandante,
siéntate entre moreras y parras
entre el agua y la sombra cerca de esta piedra blanca
aquí yazgo, niño y emperador

Mi rostro de frío mármol,
mis manos, mis pies,
vestido de hiedra y hojas caídas
yo también fracasé en llegar lejos
yo también una vez recorrí el mundo

Apártate del camino, vagabundo
aplasta estas moras silvestres en mi rostro.

 

 

VEO A TRAVÉS DE LOS OJOS DEL MONO


Veo a través de los ojos de los monos
mientras juegan con mi cráneo en la copa de los árboles.

Me elevo con el águila en su vuelo
porque mis entrañas están en él;
en las entrañas de la tierra
me arrastro con los gusanos
que se comieron mis ojos de sus cuencas;
soy verde, crezco en la grama
que mi carne podrida hace fértil

¡OH cuerpo mío!
¡Cuánto has crecido!

 

INMORTALIDAD


Tres cocineros
sacan las vísceras,
lo rellenan con camarones y hongos.
Necesitaron dos yemas de huevos,
una botella de vino blanco seco,
veinte dientes de ajo,
sal, pimienta, hierbas,
500 gramos de mantequilla
a pesar de la receta exacta que él dejó
y no un pequeño talento e improvisación.
Tres horas en el horno, un mantel blanco, velas rojas,
ensalada verde, champaña.
¿Qué puedo decir?
Liberó la lengua y prohibió la apología
tal como en vida, él, fue carne y sangre,
muerte y delicioso y amado.

 

JOB BLUES


Saltando llegó hasta el parque. Lloviznaba.
Arrancó una hoja enorme y se la puso en la cabeza.
Después se quito la camisa.
Y luego los zapatos.
Se detuvo a la orilla del lago, fijó sus ojos en el agua,
enterró los dedos de los pies  en el lodo negro, y se meció con el viento.

Lo echaron y fue libre.

No hay nada, nunca hubo nada y nunca habrá nada.
Nubes y más nubes.
Un pato curioso picoteó sus pies. Una mano como relámpago.
Él apretaba y apretaba. Luego con ambas manos lo agarró por el cuello y lo sacudió, igual que los niños del campo aprietan a los pollos.
El pato corrió casi diez metros
decapitado
y cayó a la orilla
del lago.

La superficie del lago cambió, se volvió azul.
Permaneció allí parado como un desaguadero pando.

Y meó y meó.
No llevaba camisa.
Sintió frío.

 

 

¡ESTE ES UN DIOS!


Ven acá, ven acá dulzura
Párate recto cuando te hable.
Identifícate.
¡Ajá!
¿Cuándo, pedazo de mierda, fue que tus padres cometieron el error?

Él tenía diecinueve y medio
siempre sonriente, vestía saco de la calle El-Gazali, Shu’afat. 
Estudiante de economía o de algo,
tal ves leyes.
Un caso fácil, claro
Le rompí los escrotos.

Se encogió y comenzó a vomitar
le di otro rodillazo
en la cara
después con la culata de la pistola.

Encendí un cigarrillo
y sacudí el transistor
él estaba tirado en el monte, temblando.
El barril se asomó solito.

Avisé a la radio.
El tiro perfecto.  Atrás de la malla.
1-0.

 

 

CERVEZA


El homicidio perfecto no requiere de razones, dijo,
el homicidio perfecto solamente necesita el objeto perfecto,
tal como en Auschwitz.
No los crematorios, por supuesto, sino como ocurría después, fuera del horario de trabajo.
Calló,
Contemplando la espuma de la cerveza
y dando sorbos.

El homicidio perfecto es el amor, dijo.
El homicidio perfecto no requiere de nada perfecto
excepto dar
todo lo que se pueda.
Hasta el recuerdo  de aferrar el cuello
es eterno. Hasta los aullidos que petrificaron mi mano,
hasta la orina que caía como
bendición sobre la carne fría,
hasta el talón de la bota despierta otra eternidad,
hasta el silencio,
dijo,
mirando la espuma.

Cierto, un trabajo decente
libera mucho, pero
un homicidio perfecto no pierde
una gota,
como los labios de un niño, explicó,
como la arena y la espuma,
como vos
escuchando y escuchando.

 

CIUDAD 2


¡Tel Aviv, mi linda puta
pequeña niña maquillada
dame un baño de rompope
aliméntame con lenguas de espárragos!
conforta a tus hijos con besos pintados
déjalos que chupen de cada hueco.

 

Zachy,
a cuya palma le creció canas
como una solitaria
quien se pinchaba
con agujas para asegurarse
que no estaba muerto;

 

Mimi, la que compraba
juguetes en Eros y quien
a todos trataba como helado;

 

Dina, la que bailaba
sin música, pero que
siempre sabía cuando la
melodía había cambiado.

 

Dovi, el que sonreía y
temblaba y hacía sus
meditaciones de Gurú Maharajá
a parlantes temblorosos
por el estruendo supersónico
de Vangelis;

La vieja Avia,
La que desenterró huesos del cementerio musulmán
y leía en los naipes viejos los destinos del mundo,
la que se maquillaba frente a nosotros
como novia en la ventana,
en noches de luna llena;

 

Edan, cuyas manos tallaban
cuerpos vivientes en baños
públicos de la estación central
de buses
el que durmió el verano
cerca del mar abierto,
su carne picoteada por
peces y pescadores;

 

Iris, la que tragaba
ácidos como dulces y aullaba
junto a la abuela encerrada en la cocina
y trataba y trataba de morder
los falos erectos que cubrían
las paredes de las habitaciones
de Zohar.

 

Ciudad de vástagos quebrados,
te alabamos
buscando desesperadamente
la puerta en la pared,
nos perdimos
frente a la superficie
interminable del Escher.

Mi linda puta
pequeña niña maquillada
no te limpies el olor nocturno de tu carne
no te abotones tan rápido
ni te cubras nuestros mordiscos de amor
con la bufanda de la mañana.

 

Jóvenes réprobos, hermandad de leprosos
aquí tenemos fuego y carbón
corderos de sacrificio
nuestra carne cruda se chamusca
en la llama de la parrillada.
Temiendo el laberinto, somos atrapados
en la maleza.

 

ALGUNOS DICEN


 

Algunos dicen que la vida es
solo mantenerse en el rostro
de lo alternativo.

Algunos dicen – conquista;
algunos estiran el signo
entre la vida y su ausencia y
algunos dicen que la vida se nos
concedió para servir a aquellos
para quienes la vida no es vida
yo digo: tú –
esto se explica fácilmente:
la noche nos envuelve

lo que vemos. Incluso en la
luz de la casa donde los bombillos se queman,
no hay miradas salvo la del espejo,
nada excepto lo que me ve mirando
y en esto no hay alivio
solo anhelo;
no hay muerte,
solo vida. De esta mirada
tomo lo tibio y lo frío,
la noche lo envuelve todo.
Ansío por aquel que me mira
mejor 
a través del roce y entonces
estoy cegado ante todo, salvo eso.

 

 

VIVAMOS ATQUE AMEMUS


 

¡Amemos antes que caiga la noche,
vivamos, amemos!
Cambia un día entero por un instante,
da y no te pierdas lo que dan
muere en el beso
por mil eternidades.

Ven embriaguez, cúbrenos
con la manta que mancilla el mundo;
mil besos para ti y un centavo
a la vieja Charon.

Evanescente uno, muestra tu cara,
la curva de tu cuello tan bella que duele.

Soy un fragmento de piel,
un vástago de tu carne.
Mírame – y ya no estás.

 

 

ORPHIC HYMN


Muerte y más muerte, arena y más arena,
Nos paramos en la plaza
deseando la existencia,
como una sombra montañosa
cubrimos la ciudad con imágenes
de sueños de amaneceres.

¿Estaba ella allí o no estaba?

Un extraño para mi cuerpo, capaz
e incapaz, probé el aire:
“¿Cuántas veces más caminaremos estas arenas muertas?”

La montaña, una visión de engaño:
las arenas se mueven debajo de nosotros
como recuerdo sin un principio y cada lugar el mismo.

¿Sube o baja el camino? ¿Estás allí detrás de mí? ¿Miro derecho? ¿De dónde venimos?
En los rostros lentamente fundidos de los ahogados
cruzamos vastos pantanos. Por años
hemos sido inmortales.

En la ventana del desván
en Ámsterdam vimos
una pena aterradora
¿Cuánto más tendremos que caminar entre muerte y muerte,
arena y arena?

Danos hoy un nuevo pasado,
una nueva muerte danos.
La vida de este día, danos hoy.

De El Museo del Tiempo, 2006

 

ILUSTRACIÓN 1:    LA VISTA CORRECTA


 

Y si hubiese retratado para ti
esta luz suave y azulada
el reflejo trémulo del álamo en el agua
cuando el convoy de los patos cruzan la laguna
y más allá de la orilla circular
los arbustos y la bahía y la montaña verde
derritiéndose en el nuboso cielo en la lluvia –
acaso no buscarías en mis ojos       con un reflector espía
dispararías a uno que otro pato          entre las líneas
y rezarías por el monstruo          para que emerja del océano
y embobecería sobre tu carne    una brecha alta como el cielo
que te indulte
           de esta divina ofuscación?

Pero no hay necesidad.  Aquí,   lo estoy dibujando para ti –
los rayos y las uñas    las convulsiones     el dolor
ola tras ola           en sus alas de mariposa
tus rostros resplandecientes           el paisaje
y finalmente           su llanto maravilloso
el placer que golpea       tu carne
                                         la emoción temblorosa –
sólo un minuto más.  Paciencia.      Ya casi termino.
           

 

ILUSTRACIÓN 2:    AQUÍ


Aquí está mi testimonio:
casi cincuentón, padre de un niño de seis años (eso no lo ves),
convirtiendo palabras en  poesía, amado, odiado (no ves eso), de hecho
un tipo de criatura salvaje, aquí:
heridas del alma, rebelión, labios – muy sensibles,   todo ojos (como ves)
y en realidad    lo que un espejo delata no es más profundo
de lo que no revela.
Lo que un espejo refleja     es una postal bidimensional del Ser,
enmarcando la apariencia del Buscado.
un retrato      ojeando hacia un momento   desde la infinidad del alma;
¿y el alma?
¿Qué te puedo mostrar de ella     que aún no sepas?
Aquí está el tallo de trigo     que creció de la nada
aquí está el cuchillo
que lo cortó deUna.

 

 

ILUSTRACIÓN 3:    ESPEJO


 

Y si el mundo    emergiera    de este reflejo
de la cascada de luz  sobre la cortina opaca de zinc
una habitación dentro de una habitación    un ojo dentro de un ojo
cayendo encima del pensamiento perfeccionado –

mirarías
mar y tierra    árboles, animales    luces en el cielo

cuando tu rostro derrite lo que se puede ver
pasión estremecedora          enfrentándose a la pasión palpitante

y peces nadando    en tu pecho
                                                     hacia el mar?

Una imagen dentro de la imagen        de la mente que se desmorona
alas revoloteando inútilmente    contra el reflejo del aire
y por fin      el choque
el estallido liberador –

grietas se precipitan por todo el piso de vidrio
la sangre inunda los ojos agrietados
largas caravanas se extienden hacia el horizonte
naciones (están) migrando
      a los libros
      madre e hijo    y una espada ardiente
el tiempo se rompe, 
añicos.

Si insistes en ver
te perderás la mejor parte    fallarás en captar 

el murmullo concéntrico      extendiéndose en el espejo
el eco del sonido estentóreo        atravesándolo

y el rostro del agua regresando a la calma.

                                  

 

 

ILUSTRACIÓN 4:    LECHO DE AMOR


 

En la esquina de la habitación – placer.      Una lengua rosada lame
cada gota de leche      de las venas del gato.

Peces nadan en la panza inferior –
               es doloroso para ellos
pero no saben nada       nada de nada.

El cuerpo ahora está quieto.  Todo son sobras.
El espíritu      soplando suavemente

lo deja a su reflejo.        El pájaro-espejo
extiende, con dificultad,
                                        una de sus alas.

 

ILUSTRACIÓN 5:                VIAJE AL MUNDO


Una imagen contra la imagen    del espíritu que cae
el pequeño cuerpo        se conmociona        con el grande

cuando un mar salvaje      golpea rompiendo la profundidad de ambos
y la cubierta es el interior,

apretando, encogiendo, retorciendo, tragando
– como una garganta o un intestino  –
    a su presa.
Un dolor eléctrico lo expulsa
hacia los rostros que descansan sobre caderas convulsionadas

hasta el techo de la habitación      y más allá
a la habitación del cielo      rodeando el ojo.

Rostros, rostros        y más rostros
del mar, de las ciudades, el aire ardiente  –  –

Los huesos chillan, se fracturan, se rompen bajo la piel
hormigas descienden      hasta las cuencas de los ojos.

Las paredes cambian        a otras paredes más cambiantes
                                                    una cuna, una tina, una calle, una tumba.

Allá abajo,

un llanto.


ILUSTRACIÓN 6:      CÁMARA OBSCURA


 

La oscuridad      no distingue entre cosas
no te reconoce
excepto por tu voz recorriendo entre ecos;
por el olor agrio de tu miedo      por tu deseo
de sacar tu imagen de la oscuridad
de arrancar una sombra para ti mismo                de entre las sombras.

La oscuridad es un vientre sin paredes –
Sólo existo yo dentro de mí mismo.
En la habitación cerrada y oscura      un niño aprende
a escuchar, a tocar, a ser
pulso y piel.

* Cámara Obscura: literalmente “cuarto oscuro”.   Un espacio oscuro que tiene una apertura por donde la luz de objetos externos entra para formar su imagen sobre la superficie opuesta.


Traducciones de Karla Coreas

 

Amir Or  nació en Tel Aviv, Israel, en 1956. Nació en Tel Aviv, en 1956. Poeta, ensayista y profesor universitario. Autor de nueve libros de poesía, entre ellos Poema y día, El museo del tiempo, Las placas del museo del tiempo  y La bestia del corazón Sus poemas han sido traducidos a más de cuarenta lenguas. También fundó la Escuela de Poesía Hebreo-arábica. Director artístico del Festival Internacional de poesía  “Sha’ar” de Tel Aviv. Se desempeña como coordinador nacional de “PoetsforPeace”.Como expresa Ariel Hirschfeld: “La poesía de Amir Or viene a sanar. En cada una de sus colecciones de poemas se abre otra puerta para indagar acerca del estado actual del ser humano, siendo sin duda  uno de los temas eternos de la poesía, y uno de los campos más banales en el diálogo cultural actual. Sin embargo, pocos son los lugares donde se expresa el dolor  como un galopante proceso de destrucción y ruina”.

Última actualización: 28/06/2018